Los trabajadores de Tubos Reunidos continúan con la protestas con una manifestación por las calles de Bilbao.
Una auditoría externa ha confirmado la grave situación financiera de la empresa, con unas pérdidas de 118 millones de euros en el último ejercicio y una deuda que supera los 263 millones. El informe plantea serias dudas sobre la capacidad del grupo para continuar su actividad.
Los representantes de los trabajadores lamentan que no se haya encontrado todavía una reestructuración ni una refinanciación viable.
Foto: Miguel Toña/EFE