Tubos Reunidos formaliza el ERE para 285 trabajadores
- 205 personas dejarán la empresa de manera voluntaria y 80 eventuales serán despedidos a finales de mes
- "Impugnaremos el ERE y lucharemos hasta el final", han dicho desde el sindicato ELA
La dirección de Tubos Reunidos presenta ante Trabajo el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que finalmente asciende a 285 despidos. La empresa que anunció un ERE de 301 despidos e hizo público que había conseguido llegar a ese número de bajas voluntarias, formaliza finalmente su intención pero con 16 salidas menos de las previstas.
205 personas saldrán de forma voluntaria tras acogerse a las salidas incentivadas ofrecidas por Tubos Reunidos durante las negociaciones con el comité de empresa. De las 205 bajas voluntarias, 152 corresponden a la planta de Amurrio (Álava) y 53 a Trapagaran (Bizkaia).
Lejos de esta voluntariedad, hay 80 trabajadores eventuales que serán despedidos de manera inminente. Son 70 trajadores de Amurrio y 10 de Trapagaran, cuyo último día en la empresa será el próximo 31 de marzo. De este modo, la planta vizcaína, para la que inicialmente se habían anunciado 27 salidas en el ERE, verá finalmente reducida su plantilla en 63 trabajadores: un 133% más de los despidos previstos.
Los demás despidos tendrán lugar entre el 31 de marzo de 2026 y el 30 de junio de 2027, atendiendo a las necesidades productivas de la empresa. El plazo de preaviso para los trabajadores será de quince días
Tubos Reunidos ha comunicado que se favorecerá la vuelta preferente a Trapagaran de aquellos trabajadores que se vieron obligados a trasladarse a trabajar a Amurrio tras un conflicto laboral y el cierre de la acería de Sestao en 2019. Asimismo, la compañía ha confirmado un "plan de recolocación externa" para las personas despedidas. .
Salidas voluntarias condicionadas
Los sindicatos criticaron de manera reiterada que las bajas voluntarias fueron aceptabas bajo presiones y sin garantías reales, pues estaban supeditadas a requisitos abusivos. Las condiciones marcadas por Tubos Reunidos para la consecución de estas salidas voluntarias son tres: la no impugnación de los despidos por parte de los trabajadores despedidos, que no se declare nulo o improcedente el ERE y, por último, que la empresa consiga refinanciar la deuda con sus acreedores. De estas tres condiciones, sólo una está en manos de los propios trabajadores acogidos a las salidas voluntarias y es la no impugnación de los despidos.
Detalles de los despidos
La dirección de la compañía ha detallado las condiciones de salida para los trabajadores acogidos de forma voluntaria. Para los empleados fijos, se contemplan prejubilaciones dirigidas a las personas de entre 57 y 62 años, así como a quienes alcancen esa edad hasta diciembre de 2026.
En estos casos, se ofrece un plan de rentas equivalente al 70 % del salario bruto —incluyendo pluses y la aportación a la EPSV— hasta los 63 años, complementado con un Convenio Especial con la Seguridad Social hasta los 65 años.
A los trabajadores mayores de 63 años, la empresa les propone una indemnización de 20 días por año de servicio, con un máximo de 12 mensualidades.
Para las adscripciones voluntarias, 45 días por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades, más un complemento de 1.500 euros adicionales por cada año de antigüedad, hasta un máximo de 10 años.
En el caso de los trabajadores eventuales, recibirán una indemnización de 33 días por año trabajado, también con el límite máximo de 24 mensualidades.
Huelga e impugnación del ERE
Los trabajadores de la fábrica de Amurrio mantienen la huelga iniciada el 15 de marzo, respaldados por los sindicatos mayoritarios del comité de empresa (ELA, LAB y ESK).
Tras la formalización del ERE por parte de Tubos Reunidos ante la Autoridad Laboral, el sindicato ELA, se ha mostrado decidido a denunciar el Expediente de Regulación de Empleo. "Impugnaremos el ERE y lucharemos hasta el final", ha dicho Zuriñe Miranda, delegada sindical de ELA.
Para LAB, según apunta un comunicado en su web, la decisión de Tubos Reunidos de ejecturar el ERE muestra "su voluntad de seguir adelante con un plan basado en la destrucción de empleo, el cierre de la acería y la externalización de la logística, sin atender a las alternativas planteadas por la parte social". "Resulta inaceptable que el Gobierno Vasco, las diputaciones, el PNV y el PSE se reúnan en Aiaraldea en una supuesta mesa de reindustrialización mientras, hace pocas horas, se ha comunicado la destrucción de 285 puestos de trabajo en Tubos Reunidos. Es un ejercicio de cinismo político que demuestra una absoluta falta de compromiso real con el empleo y la industria", sigue el texto.
Gorka Abascal, del sindicato ESK, ha afirmado "que no cambia nada porque los objetivos de la empresa siguen siendo los mismos y los de la parte social también".
Refinanciación de la deuda y viabilidad
Tubos Reunidos dice lamentar "la negativa reiterada de los sindicatos a no apoyar un acuerdo social", lo que considera "una importante traba añadida para la viabilidad de la empresa".
La empresa tiene una deuda de 263 millones, mientras el Gobierno Vasco presiona para que la SEPI realice una quita de la deuda de alrededor de 113 millones o, al menos, promueva una refinanciación de la misma. A pesar de los llamamientos públicos y privados, de momento, no ha habido respuesta.
La portavoz del Gobierno Vasco, María Ubarretxena, ha reiterado el "firme compromiso" de la Administración con la búsqueda de "la mejor solución" para Tubos Reunidos. Lo ha hecho después de la reunión semanal del Consejo de Gobierno.
Ubarretxena ha declarado que el Ejecutivo Vasco "está firmemente comprometido en la búsqueda de la mejor solución para la empresa, siempre en sintonía con el resto de las instituciones, la dirección de la empresa, y la plantilla y sus representantes".