Los Domingos', la película que habla de la vocación religiosa y el impacto -positivo o no- que puede provocar en el seno de una familia, acude en una semana a los Goya con el mayor número de nominaciones, 13. ‘Informe Semanal’ pone el foco en la vocación cinematográfica en nuestro país, que tiene mucho de ingenio, pero también de obstinación. "La vocación por el cine, sí, supongo que tiene un poco de irracional y de magia", dice Alauda Ruiz de Azúa, la directora de la última Concha de Oro de San Sebastián que, con tan solo dos filmes y una serie, no deja de sumar reconocimientos: "conseguir hacer una primera película es muy difícil y, luego, antes de hacer la segunda o la tercera puede pasar mucho tiempo. No sé si es un acto de fe. Desde luego, es un acto de resistencia". "A pico y pala", añade Maria del Puy, productora de cine y profesora de la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid: "el audiovisual no es una profesión imposible, pero tampoco es fácil. Es... una montaña rusa, aunque te haya ido muy bien".
Blanca Soroa y Patricia López Arnáiz protagonizan la favorita a los Goya. Ambas, nominadas, representan distintos caminos hacia la interpretación. Soroa llegó al cine sin pretenderlo, en un casting de su colegio. Hasta entonces, quería estudiar medicina. La vocación de López Arnáiz es tardía. Sin embargo, se ha convertido en una de las actrices del momento: "yo no sé si la vocación es una certeza. A veces, tengo dudas. Creo que con las artes en general pasa mucho". Cuando Miriam Garlo quiso estudiar interpretación, descubrió que no todas las aulas estaban preparadas para escucharla porque el cine también está lleno de barreras para personas sordas como ella. Protagoniza 'Sorda': "a mí me gustaría que hubiera directoras y directores que pensaran que, en su guion o en su historia, puede haber una persona sorda sin determinar el personaje". En todo caso, la gran pantalla nos sigue dando innumerables sorpresas creativas a pesar de lo que cuesta sacar adelante cualquier proyecto. "Pero el miedo no lleva a ningún lado", concluye Carla Simón, directora de 'Romería'.