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Ellas son las protagonistas

Las mujeres dominan el cine y protagonizan la escena

Por
 Mujeres protagonistas en Somos Cine
Mujeres protagonistas en Somos Cine RTVE / Gtres

Ellas son quienes dominan la escena, acaparan el mejor tiro de cámara, desenfundan la pistola (si fuese necesario) y dictan el ritmo de cada fotograma. Mujeres protagonistas en la gran pantalla que han ido poblando el cine español de una diversidad que empodera e inspira, llevando el plano estético y artístico al político. Con motivo de este #8M,Somos Cine homenajea a las mujeres del cine en este amplio catálogo con las mejores películas protagonizadas por mujeres de la plataforma.

Desde La novia, con Inma Cuesta en el papel principal y dirigida por Paula Ortiz, a películas premiadísimas como PetraLa libreríaEl OlivoJulieta Blancanieves. Cintas participadas por RTVE en las que brillan el nombre de actrices nacionales como Barbara LennieMaribel Verdú, Marisa Paredes, Anna Castillo o Carmen Maura; e internacionales como Juliette Binoche, Sophie Turner (Games of Thrones), Emily Mortimer o Adèle Exarchopoulos (La vida de Adèle).

La librería

Reparto: Emily Mortimer

A finales de los años 50 Florence Green decide hacer realidad uno de sus mayores sueños: abandonar Londres y abrir una pequeña librería en un pueblo de la costa británica. Pero para su sorpresa, esta decisión desatará todo tipo de reacciones entre los habitantes de la localidad. Una historia de determinación en la que la directora de cine Isabel Coixet ahonda en las libertades femeninas: económica, intelectual y sexual.

Para todos los públicos Somos cine - La librería - Ver ahora
Transcripción completa

(NARRADORA) "Me dijo una vez:

'Cuando leemos una historia, la habitamos'.

'Las tapas del libro son como un tejado y cuatro paredes,

una casa'".

"A ella, más que nada en el mundo,

le encantaba el momento en el que terminas un libro

y la historia sigue viva en tu cabeza

como un sueño muy real".

"Y después de eso, le encantaba dar largos paseos

para despejar la mente de todas las emociones y sensaciones

que el libro había despertado en ella".

"Aquella misma mañana,

después de años confusos de lectura, de paseos

y de duelo por la muerte de su marido,

Florence Green se despertó sabiendo con exactitud

lo que quería hacer:

iba a abrir una librería

en el pueblecito donde había acabado viviendo".

(HOMBRE) Estoy seguro

de que esta librería será todo lo que usted dice, señora Green,

pero no puedo ofrecerle un compromiso definitivo

en nombre del banco.

La decisión no depende de mí.

¿Y me asegura, con sinceridad,

que tiene amplia experiencia en el sector?

Conocí el negocio a fondo cuando era niña

y no creo que haya cambiado mucho desde entonces.

Y lo más importante es que...

me encanta leer.

Bueno, no estaría de más informarle de una o dos cosas.

Considérelas como consejos, si prefiere.

Se lo voy a plantear... -"Tenía un gran corazón".

"Y una enorme paciencia".

"Pero ni siquiera con esas dos virtudes,

bastaba para soportar el tono grandilocuente y paternalista

del señor Keble, el banquero de Hardborough,

a quien todo el mundo llamaba señor Cabeza de Patata a sus espaldas".

(KEBLE) "Debo comunicarle que ha personas que consideran"...

que existen otros usos posibles para Old House,

Aunque, claro, siempre se puede efectuar una reventa.

No tengo ninguna intención de revender, señor Keble,

ni mucho menos.

¿Para qué más quieren utilizar Old House?

No han hecho nada con ella en estos siete años.

Había pájaros anidando,

faltaban la mitad de las tejas y apestaba a rata.

¿No es mejor llenarla de libros para que los hojeen?

Yo leo antes de irme a dormir.

Y suelo caer redondo, sin remedio, a la tercera página más o menos.

¿Lo ve?

Está claro que los libros son útiles.

Buenos días.

"El tiempo en esta parte del mundo era totalmente... impredecible".

"A veces, las cuatro estaciones podían estar presentes

en una sola mañana".

"Aquel día soleado, salió del banco sintiéndose enfadada,

orgullosa, impaciente y tremendamente viva".

"Estaba decidida a perseguir su sueño,

y nadie, ni el señor Cabeza de Patata,

iba a detenerla".

¡Hola, señora Green! ¿Está ocupada?

¡Hola, señor Raven! Ahora mismo no, ¿por qué?

¿Puedo... lanzarle el cabo?

Sí, claro.

¡Cuidado!

Resbala mucho. Así se rompió la pierna Izan ayer.

Pero soy plenamente consciente

de que usted es una mujer que no... se asusta con facilidad.

¿Cómo sabe eso?

Corre el rumor de que está a punto de abrir una librería aquí.

¿Por qué le parece algo atrevido?

La única persona que lee aquí es el señor Brundish.

Y no creo que vaya a salir de su casa

para ser cliente suyo.

Creo que le vi ayer en la colina. Bueno, lo vi un poco de reojo.

Imagino que tuvo una larga conversación.

Sí, no paremos de hablar.

Sí, claro.

Buena suerte, señora Green.

¿Usted no lee, señor Raven?

Pues no.

Los libros me deja agotado.

(RÍE) Con la vida real, ya me basta.

"El señor Brundish vivía solo

en la casa más antigua de Hardborough".

"No le gustaba en particular su propia compañía,

pero tras largos años de lucha,

había llegado a una tregua duradera consigo mismo".

"Adoraba los libros con la misma pasión

con la que detestaba a sus semejantes".

"A menudo, atesoraba la fantasía

de que los volúmenes que devoraba de la mañana a la noche

no habían sido escritos por seres humanos,

sino que eran fruto de la generación espontánea".

"No había nada que le molestara más que los retratos de los escritores

que se incluían a menudo en determinadas ediciones".

(MUJER) No había nada antes de que lloviera, ¿no?

-No es rojo.

Es un teja muy oscuro o... herrumbre.

En fin, ¿cómo va Old House?

¿Cómo se las apaña?

Sam Wilkins fue y arregló el baño y el tejado...

y reparó la cisterna lo mejor que pudo.

Ese lugar es como un viejo fósil.

Incluso la paja tiene 500 años.

Bien, levanta los brazos. Ajá.

Ya está.

Sigue pensando en irse a vivir allí, ¿no?

Dormí por primera vez allí anoche. ¿Qué?

¿Tan pronto? Les dije a todos que ya verían.

Pero nadie creyó que fuese a mudarse a Old House

con la humedad que hay y todo. Ya sé que no lo creían,

pero no estuvo mal.

Un poco tétrico por la noche, pero es...

porque aún no estoy acostumbrada.

La madera de una casa vieja como esa crujirá por todas partes.

No creo que el rojo sea un color para mí.

Y no me queda muy bien por detrás, pero...

si me paso el tiempo allí pegada a la pared...

Demasiado rojo, ¿no cree? No es...

No es rojo.

Es un color teja muy oscuro. Sí.

Se acostumbrará a él con el tiempo.

Necesita alguna joya para que destaque.

¿Verdad? Sí, sí.

¿Está segura? Claro que lo estoy.

El general y la señora Gamart

no la invitan cada día a una fiesta. No.

Deje de angustiarse.

Está...

guapa.

Además, cuando llegue allí, olvide de su aspecto;

nadie se fijará.

Y ya conocerá a todos los invitados.

(Interior, música de época)

Disculpen, ¿para acceder? Por ahí.

Eso es, por ahí. Gracias.

Hola. Aquí tiene.

Gracias. A usted.

Soy Florence Green.

Soy la que va a abrir la librería.

(HOMBRE) (RÍE)

¡Eso es, claro!

Enseguida lo he sabido.

Por supuesto.

Violet estaba muy interesada en ese asunto.

Quería tener una de sus conversaciones de costumbre...

con usted, sobre la librería.

Está bastante ocupada ahora mismo.

Pero creo que desea hablar con usted después.

Y bien, ¿qué clase de cosas tendrá en la tienda?

Bueno, eh... (CARRASPEA)

Básicamente libros. Ajá.

No se publican muchos libros de poesía ya, ¿verdad?

No veo demasiados por ahí.

Tendré poesía, desde luego, pero...

no se vende tan bien como otras cosas,

como la novela y el ensayo...

Tardaré un tiempo en averiguar qué clase de libros traeré.

Desde luego. De momento,

he pedido, sobre todo, clásicos

Zucker, Dickens, Keats... Esas cosas.

Ah.

"Es fácil estar muerto".

"Decid solo esto: 'Están muertos'".

¿Sabe quién lo escribió? No.

Eh... Lo siento mucho, no lo sé.

Lo sé. Sí, claro.

Sé quién es usted.

Debe de ser la señora Green.

Sí.

Y yo sé quién es usted, por supuesto, señor North.

Nunca me habían invitado a venir a Desdet.

Supongo que usted vendrá a menudo. Oh, sí.

Sí que me invitan con frecuencia.

Oh, gracias. Es muy amable. ¡Uh! No mucho.

Aquí tiene.

Vive sola, ¿verdad?

Acaba de instalarse en Old House.

¿Usted sola?

Es viuda de guerra.

Lo sé.

¿No ha pensado en volver a casarse?

No.

No.

El problema es que fui muy feliz de casada.

Qué raro...

Siempre tuve la impresión

de que justo cuando una mujer se queda viuda,

es cuando empieza a ser feliz.

¿Está segura de que sabe lo necesario

para dirigir un negocio?

Nunca habíamos coincidido, señor North, pero

imaginaba que, debido a su trabajo,

usted agradecería que hubiera una librería en Hardborough.

Eh...

Seguro que conoce a escritores en la BBC

y a pensadores y gente así, y...

supongo que vendrán aquí de vez en cuando

para visitarle y respirar aire fresco.

Si vinieran...

uf, no sabría qué hacer con ellos.

Los escritores irán a cualquier sitio donde haya bebida gratis.

(RÍE)

De los pensadores no lo sé.

Sí. En fin, creo que Kattie, mi... supuesta novia,

los atendería.

En cualquier caso, los dos deben venir a mi tienda.

Cuento con usted.

En ningún caso.

¿Por qué se ha vestido de rojo?

El rojo solo es para las criadas cuando salen en su día libre.

No es rojo, es... teja oscuro.

Oh. Querida mía.

Oh. Florence, ¿verdad?

Oh.

Quería hablar con usted desde que ha llegado,

pero mis invitados insisten en apartarme de mis prioridades.

Muchas gracias por venir.

Gracias por invitarme. Es todo un placer.

Es una fiesta encantadora. Todo el mundo habla

de su nueva empresa.

Qué gran olfato tiene para los negocios.

Bueno, sí, pero es... Bruno.

¿Le han presentado a mi marido?

Eh.

Ven a decirle a la señora... eh...

Green. ...a la señora...

lo encantados que estamos de verla.

Y pensar que todos hemos rezado

por que hubiera una buena librería en nuestro pueblo, ¿verdad, Bruno?

Por supuesto, querida. Rezar no hace ningún mal.

Las cosas irían mucho mejor si todos rezáramos más.

Solo una cosa, señora Green.

Es un detalle sin importancia.

No se ha trasladado todavía a Old House, ¿verdad?

Sí, ya llevo allí una semana.

Pero si no hay agua.

Sam Wilkins me conectó las tuberías.

No olvides, Violet, que has pasado mucho tiempo en Londres

y no has podido controlarlo todo, querida.

¿No...? ¿No debí trasladarme? Eh...

Creo que puedo ahorrarle muchas decepciones,

y quizá algo de dinero.

De hecho, espero ayudarla.

Hay otras ubicaciones mucho más apropiadas,

en Hardborough en especial, para una librería.

Estamos tan acostumbrados a ver Old House vacía

que lo hemos ido postergando año tras año.

Casi nos ha dejado en evidencia el tener tanta prisa,

señora Green,

pero el hecho es que a muchos no nos convence nada

la repentina transformación de Old House en una tienda.

Muchos de nosotros creemos que debería ser una especie de...

centro de arte local.

Bien, Violet, también podrías rezar por eso.

Música de cámara en verano, conferencias en invierno...

Simplemente, no hay ninguna otra casa antigua

que tenga el correcto, eh...

ambiente.

He estado negociando esta compra más de seis meses y...

Verá, es...

es difícil para mí

creer que queda alguien en Hardborough que no lo sepa.

De hecho, estoy segura

de que todo el mundo lo sabe. Ya.

Y nosotros tenemos una gran ventaja.

Sería una lástima... desaprovecharla.

Y es que ahora tenemos exactamente a la persona adecuada

para encargarse del asunto,

para ocuparse del centro.

Usted lo entiende, ¿verdad?

¿Por qué no lo piensa un poco, por favor?

¡Oh, Sonia! (MUJER) ¡Señora Gamart!

Tienes un aspecto maravilloso. Cuánto me alegra verte...

"Le dolían los pies y la cabeza".

"Y se arrepentía de haber seguido el consejo de la modista

para elegir el color del vestido".

"Eso era todo".

"Ni por un momento pensó en las consecuencias

que le acarrearía su inocente decisión

de irse a vivir a Old House".

Estás radiante.

¿No es ese lord Gosfield?

Por Dios, qué invitados tienes esta noche, Violet.

Gracias.

Lord Gosfield. Hola, ¿cómo está?

Oh, cuánto me ha costado venir a hablar con usted esta noche.

Espero que Bruno le haya explicado la idea

del nuevo centro de Hardborough. -Oh, sí.

Sí, querida.

Estábamos hablando de eso.

¡Señora Green!

Hola. ¡Señor Deben!

Buenos días. Suerte que la encuentro.

¿Cómo está? Muy bien, gracias, muy bien.

Eh...

Quiero preguntarle algo sobre mi tienda.

Quiero hablarle de la tienda.

Eh... Va a ser subastada. Sí.

No será hasta abril, podría ser incluso más tarde.

Bueno, el hecho es que...

preferiría mucho más llegar... a un acuerdo privado antes de eso.

Como usted mostró cierto interés por la propiedad,

y como no va a quedarse en Old House...

Imagino que entenderá que estoy muy ocupado para...

prestar atención a los rumores que me llegan.

Bien, es razonable pensar

que hará una oferta para comprar otra propiedad.

Ha habido un malentendido, señor Deben, pero...

Sí, pero no importa lo más mínimo, y me...

eh... me gustaría mucho ayudarle.

La señora Gamart tuvo... (CARRASPEA)

...la amabilidad de hablarme de su idea

de crear un centro de arte, del cual estoy segura...

que todos los que vivimos en Hardborough nos beneficiaríamos,

y yo creo que es ella la que estará buscando propiedades.

Y... ¿qué mejor lugar que su pescadería?

Sí. Entiendo.

Vaya. Ha sido muy amable.

Gracias por su ayuda. De nada.

Gracias. Señor Deben.

Buenos días. Sí, gracias, señora Green, sí.

"Florence se las había arreglado para vivir la vida hasta entonces

fingiendo que los seres humanos

no estaban divididos entre exterminadores y exterminados,

siendo los primeros en todo momento los predominantes".

(Graznidos de cuervo)

Ajá. No...

No sabía si estaría en Londres o...

En Londres no, estoy aquí. Bueno, eso creo.

¿Puedo...? Sí.

Eh... ¿Nescafé?

Vale. No lo he probado nunca.

He oído hablar de él, pero...

Me han dicho que no se hace con agua hirviendo.

Sí.

(TARAREA)

Esto es muy pequeño para usted. Oh, lo sé, lo sé.

¿Sabe qué? Me alegro mucho de que haya venido.

Nadie más me obliga a afrontar la verdad.

Qué suerte, porque vengo a preguntarle algo.

Uh.

Cuando la señora Gamart estuvo hablando en la fiesta

sobre la persona ideal para dirigir un centro de arte,

entendí que se refería a usted, por supuesto.

No a mí.

¿En la fiesta de Violet?

Esperaba que me fuera de mi casa y...

no solo eso, que me fuera también del pueblo,

con la idea de que usted fuera a Old House a...

a dirigirlo todo.

Si se refirió a mí,

dudo mucho que Violet utilizara la palabra "dirigir".

(RÍE)

Eh...

¿Le apetece un Nescafé o...

no? No.

Ni lo uno ni lo otro.

¿Segura? Sí.

¿Le importa si yo...? No, por favor.

Además, debería irme ya.

¿Ya? ¿En serio?

Sí.

Gracias de todos modos.

Bueno, es... es un placer verla.

(HOMBRE) "Bueno, por lo que he oído, y casi por casualidad,

usted estaba replanteándose"

la operación de la librería.

Pues ha oído usted mal, señor Thornton.

He venido para reclamar que se resuelvan lo antes posible

todos los asuntos pendientes

para que pueda montar la librería sin más demora.

Pero... me dijeron que usted... ¿Qué?

¿Que me iría de Old House, que es, por cierto, mi único hogar?

Hay muchas otras propiedades vacías en Hardborough,

y da la casualidad de que tengo una lista de... las más alejadas.

Espero que no haya más demoras.

Haga que me envíen todos los documentos pendientes,

y le agradezco mucho su ayuda.

(NIÑO) ¡Venga, tira!

¿Os puedo ayudar en algo, niños? Somos exploradores del mar.

Sí, ya lo veo.

¿Y qué estáis haciendo aquí?

El señor Raven nos ha mandado venir.

¿Qué quiere que hagamos?

Pues quiero poner todas las estanterías.

¿Sabréis hacer eso?

¿Cuántos taladros tiene, señora?

¿Cuánto rato lleváis esperando bajo la lluvia?

A ver si encuentro las llaves...

Vale. Deprisa.

(Martillazos)

(Trajín de herramientas)

"Cuando la señora Green abrió

la primera caja de libros que había pedido,

todos los problemas y los obstáculos de los días anteriores

desaparecieron de golpe".

"Con cada edición,

las caras y las palabras de la señora Gamart,

del banquero,

del abogado

y de Milo North

se desvanecieron".

"Y por un momento,

sintió que su difunto marido, a quien había querido tanto,

estaba con ella de nuevo".

"Y este fue su momento más feliz en la librería".

Un trabajo...

muy solitario el suyo.

¡Oh! Perdóneme por las botas de pesca.

No me siento sola en absoluto.

Esa estantería está torcida medio centímetro.

Y ese enyesado... tiene un aspecto horrible.

Puede decírselo cuando los vea.

No. No, todo está fantástico, señor Raven.

No podría estar más satisfecha con el trabajo de los chicos.

¿Eres tú, Wally? ¿Te pitaban los oídos?

-¿Qué haces aquí, chico?

Traigo un mensaje para la señora Green.

¿De quién? -Del señor Brundish, señor Raven.

¿Qué?

¿Ha salido de Hall House

y te ha entregado una nota? No.

Se ha asomado a la ventana

y me ha dicho que le entregue esto a la señora Green.

No entiendo que esto pueda ser para mí.

No he hablado nunca con el señor Brundish, jamás.

No me puedo creer ni que se sepa mi nombre.

Cuando lo encuentro en el promontorio,

sale disparado como si hubiera visto un fantasma.

Seguro que sabe quién es.

Se entera de todo lo que pasa en el pueblo

No sé cómo lo hace.

No haga caso de los bordes negros.

Pidió esos sobres en 1919, cuando todos volvían de la I Guerra,

y cuando la señora Brundish murió.

Durante su luna de miel.

Ah, ¿sí?

¿Cómo murió?

Pues se ahogó...

cruzando las marismas.

Ivy ha ido a recoger moras

para hacer una tarta para el señor Brundish.

"Apreciada señora".

Me gustaría desearle suerte.

En tiempos de mi bisabuelo, hubo un librero en High Street,

que, si mi memoria no me falla,

dejó inconsciente a uno de sus clientes

con un bloc de notas cuando se puso pesado.

Se produjo cierta demora en la última entrega

de una nueva novela que, si no recuerdo mal...

creo que era "Dombey e hijo".

Desde aquel día, nadie ha reunido el coraje necesario

para vender libros en este rincón olvidado del mundo.

Nos está haciendo un gran honor.

Sin lugar a dudas,

debería visitar algún día su tienda, si me decidiera a salir.

Pero tengo la norma de no hacerlo bajo ningún concepto.

A pesar de todo,

si considera valiosa alguna novedad literaria,

le ruego que no dude en enviármela, por favor.

En el caso de las biografías,

es mejor, en mi opinión, que sean sobre buenas personas,

mientras que las novelas,

son mejores si tratan sobre gente desagradable.

Le ruego que me las envíe con el chico que le ha entregado esta carta

con una nota, evidentemente, indicando su precio.

La saluda...

atentamente...

"...Edmund Brundish".

Mi primer cliente.

(Ladridos)

Pásate luego y te daré un paquete para el señor Brundish.

Gracias, señora Green.

Necesitará alguien joven y despierto que la ayude un poco por las tardes.

Estaba pensando en una de las chicas Gipping.

La señora Gipping está al corriente del asunto

y puedo preguntarle qué hija le convendría más a usted.

Yo creo que la menor, Christine.

Es la más lista, pero...

seguramente no querrá dejársela por esa misma razón.

Hola, señor Thornton. Bienvenido. Gracias. Buenas tardes. ¿Cómo está?

"Fahrenheit 451".

¿Qué clase de libro es este?

Eres Christine Gipping, ¿verdad?

Había pensado que tu hermana mayor...

Mi hermana mayor se pasa el tiempo con Charlie Cats.

De hecho,

al venir hacia aquí,

he visto sus bicis ocultas bajo las hojas junto al cruce.

No tendrá problemas de ese tipo conmigo.

Aún no me pasan esas cosas, y los chicos me parecen repulsivos.

Eh...

¿Y qué me dices de tu otra hermana?

Se pasa el tiempo en casa cuidando de Margaret y de Peter.

Son los pequeños.

No pienses que no te quiero ofrecer el trabajo a ti, pero es que...

no pareces lo bastante mayor.

Ni fuerte.

Es difícil de saber a primera vista.

Usted parece mayor, pero no parece fuerte.

De todos modos, da igual. Elija a la que quiera.

Pero mi hermana mayor se ausentará la mitad del tiempo

y la mediana no aparecerá.

Yo solo la aviso.

Debe saber también que no me gusta leer.

Me gustan la Geografía y las Mates.

Está bien. Iré esta tarde para hablarlo todo con tu madre.

Y no te preocupes, no te obligaré a leer.

Como quiera.

Le dirá que puedo trabajar

todos los días después de la escuela y el sábado entero,

y que no me pague menos de 12 chelines con 6 peniques a la semana.

Ah, y que me mande callar si hablo demasiado.

¿Y cuándo harás los deberes?

Puedo hacerlos cuando llegue a casa después de cenar.

Me gusta tu chaqueta.

¿Te la has tejido tú? Parece bastante complicado.

Salía en una revista femenina.

Pero las instrucciones eran para manga corta.

¿No tiene hijos, señora Green?

No.

¿Debería tenerlos? No lo sé.

Dicen que la vida ha pasado de largo para las que no tienen hijos.

Hay pocas postales a la vista.

¿Saco más?

Deberían estar ordenadas por...

románticas y naturaleza o algo así.

Eh... ¿Esto lo considera romántico?

(RÍE) Madre mía. ¿Qué es esto?

No las había visto.

Hay vendedores que no son conscientes

de lo que envían.

Tenemos que tirarlas. Eh...

Seguro que hay gente en el pueblo

a la que no le molesta recibir estas postales en el buzón.

Tienes razón.

¿Qué? Deja de mirarlas.

Son muy obscenas.

¿Dónde está la papelera?

No las tire a la papelera.

No las tire, por favor. Tómate una taza de té.

(Graznidos de gaviotas)

(NIÑO) ¿Por qué llega Christine tan tarde?

Porque trabaja para una señora.

¿Por qué?

Porque tiene una tienda de libros para que la gente lea.

¿Por qué?

No lo sé.

(Bocina de barco)

Buenas tardes, señora Gipping.

Acompáñeme, señora Green.

Vamos a hablar.

No sé si Christine ya le ha dicho lo de los 12 chelines.

Sí. Sí, sí, me lo ha dicho. Bien.

(Madera crepitando)

Apreciada señora.

Ahórrese el trabajo

de enviarme más libros de poesía y novelas falsamente complicadas.

Por favor, en cuanto le sea posible, envíeme más libros de Ray Bradbury.

Atentamente, Edmund Brundish.

"Muy pronto,

el negocio de la señora Green empezó a prosperar".

"Tenía los días totalmente ocupados, de la mañana a la noche".

"Y durante un breve periodo de tiempo,

se olvidó de todo lo referente a la señora Gamart

y a sus planes para convertir Old House

en un centro para las artes".

Buenos días, señora Green. Hola, Wally.

Gracias por hacerme este favor.

Aquí tienes.

¿Quieres venir de excursión, Christine?

No puedo, mañana llega un pedido nuevo.

Pues... vale.

Adiós.

¿No te gustaría ir de excursión?

No. Wally me cae bien, pero...

Sí, lo sé.

Los niños te parecen repulsivos.

Pero créeme,

eso se te pasará.

Sí, supongo.

Es que... prefiero estar aquí,

en la librería, con usted.

Es divertido trabajar aquí.

Aunque no me guste leer.

Señora Green, ensucian las postales.

(SUSURRA) Hay que dejarles que hojeen.

Es tradición en una librería. Sí,

pero lo dejan todo desordenado y no compran nada.

(HOMBRE) ¿Señorita?

Póngame estas, por favor.

Florence.

Señor North, qué sorpresa.

Oh.

Ajá.

Parece que Violet no se saldrá con la suya.

¿Ha venido algún día?

Hemos abierto hace poco. Vendrá.

Al final, aparecerá.

Tiene demasiado amor propio como para no hacerlo.

(RÍE)

Estoy seguro de que se está muriendo de curiosidad.

Será bien recibida. ¿Ya está ganando dinero?

Aún no. ¿Necesita algo como esto?

Es el primer volumen.

¿Hay un segundo volumen?

Sí, pero se lo he prestado a alguien o me lo he dejado por ahí.

Debería guardarlos juntos.

Como una colección.

"Lolita" Ajá.

¿La ha leído? ¿Es buena? La hará rica, Florence.

¿Es buena? Solo almaceno novelas buenas.

No salen con rapidez.

Según Graham Greene, es una obra maestra.

Aunque los hay que opinan lo contrario.

Gracias por sugerírmelo. Eh...

A veces necesito recibir un buen consejo.

Es muy amable.

¿Siempre comete ese error?

Hasta la próxima.

En casa tenemos una azul: tiene la Abadía de Westminster.

Pero da toda la vuelta a la lata.

Voy a encender la estufa.

Mi madre dice que esas de parafina no son seguras.

No son peligrosas, siempre que...

recuerdes limpiarlas bien.

Y que no eches el líquido por los dos lados a la vez.

No hagas eso nunca.

Jamás, ¿me oyes?

Me gusta esta bandeja.

Me la puede dejar de herencia. ¿Qué?

Creo que no me apetece pensar en mi testamento todavía.

Pero cuando lo haga, recordaré eso. ¿De verdad?

¿Está segura?

¿La bandeja es de Japón?

No, es... es una laca china.

Mi abuelo la trajo de Nankín.

Viajaba mucho.

No creo que hagan ya lacas como esta en China.

Gracias.

¿Te gustaría que te ayudara a hacer los deberes o a estudiar?

Podríamos leer cosas juntas o... No hay nada que leer.

Te dan unos dibujos y debes decir cuál es el que no encaja.

O te dan números como... eh...

8, 5, 11,

9, 22 y 16,

y tienes que decir cuál es el que sigue.

No tengo ni idea de cuál es el siguiente.

(RÍE)

No tienes frío, ¿verdad? No.

Ese Milo es un hurón.

Sonríe como un hurón.

(RÍE) Ojalá se vaya al infierno.

(RIENDO) ¡Basta, Christine!

Es demasiado buena. Él es una mala pieza.

Cuando sea mayor, intentaré ser como él.

Es mucho más práctico.

Sé que no te gusta nada leer, pero hay un libro...

que, siento decirte que tienes que leer.

¿De qué trata?

Trata de...

piratas buenos y niños malos.

Prométeme que al menos... lo abrirás algún día.

Bueno, si me deja la bandeja china en su testamento,

puedo intentarlo.

Hecho.

"Apreciado señor Brundish".

"Le adjunto un ejemplar de una novela que acaba de publicarse.

'Lolita'".

"Debo confesarle mi desconcierto con ella".

"Me gustaría conocer su opinión sincera sobre la novela

y pedirle un consejo".

"¿Cree que es un libro adecuado para venderlo en mi librería?".

"Sinceramente, Florence Green".

"Posdata: si no le gusta el libro, no es necesario que lo pague".

Me estás echando polvo.

Y usted también a mí. Basta.

Basta.

Basta.

Me rindo, me rindo. Me rindo.

"Entre las diferentes especies de animales

que habitan el planeta Tierra, encontramos los mamíferos...".

(Puerta cerrándose)

Hola, señora Gipping. ¿Va todo bien?

He pensado que debía saberlo cuanto antes.

El señor Brundish me ha encargado una tarta de fruta para el domingo.

Y también me ha pedido que le pregunte...

si le gustaría tomar el té en Hall House esa tarde.

¿Este domingo? Eh...

Sí, este.

Sí.

Sí, de acuerdo, ya...

Sí, le enviaré una nota.

Gracias por el mensaje, señora Gipping.

No he llevado nunca una tarta al señor Brundish.

Espero que no se vuelva un hábito.

(Puerta cerrándose)

¡Señora Green! ¿Es cierto?

¿Va a tomar el té en Hall House este domingo?

Sí, señora Keble, es cierto. ¡Oh!

¿Hay algo que deba saber antes de ir allí?

Señora Green. Señora Deben.

¿Cómo está su marido?

Sigue sin encontrar un comprador para la pescadería, creo.

Pobre... -Seguro que al general

y a la señora Gamart les hierve la sangre con esto.

Nunca los han invitado a Hall House, ¿sabe?

Ah, sí, eso he oído.

¿Tomará él té en Hall House?

Guarda con celo su intimidad.

Desde la trágica muerte de su querida esposa.

(CARRASPEA) Es que...

le vendo libros y... eh...

le pido consejos sobre la librería.

No me diga. -Oh, claro.

Ya...

Vaya.

Bueno... Muy bien.

Debería volver ya. ¡Oh!

Y empieza a llover, ¿eh? A cántaros.

Buenas tardes.

Buenas tardes. -¿Consejos sobre la librería?

-¿Qué consejo necesita?

¿Hola?

¿Señor Brundish?

(Pasos subiendo escalones)

Pase al comedor, por favor.

Usted me hizo una pregunta.

Sí, así es.

Sobre una novela nueva.

Tuvo el detalle de plantearme una pregunta seria,

creyendo que yo sería imparcial.

No cabe duda de que creyó que yo estaba solo en el mundo.

Nunca.

No pensé ni por un segundo... Imagino que le habrán contado

todo tipo de cosas sobre mí, y todas malas.

No.

En serio.

Que soy viudo, seguro que le han dicho eso,

e imagino que también le habrán dicho

que mi esposa murió mientras recogía moras

para hacerme una tarta, que es la última...

versión que circula por el pueblo.

Bueno, eh...

nada de lo que se dice por ahí es verdad.

¿No se ahogó? No.

Eh...

En el sexto mes de nuestro matrimonio,

ambos, habiendo sido unos amigos inmejorables,

decidimos que una separación amistosa

sería lo mejor para los dos.

Ella vive en Londres.

No la veo desde hace 45 años,

pero según mi información, aún goza de muy buena salud.

Aunque, por lo visto,

ha engordado unos cuantos kilos.

Siempre le encantaron los dulces, aunque...

no recuerdo que hiciera nunca una tarta en toda la vida.

Supongo que para la gente de Hardborough,

es mucho más pintoresco imaginar que Hall House...

está habitada por un viudo afligido.

Como usted ya sabe, la literatura ha hecho mucho daño.

Esas malditas hermanas Brontë, por ejemplo,

de las que usted no me ha enviado ningún ejemplar en sus paquetes;

por lo cual, le estaré siempre agradecido.

Claro. Imaginaba que ya las habría leído.

Una de... las hijas de los Gipping, la tercera,

le echa una mano en la tienda, creo,

¿y esa es toda la ayuda de que dispone?

Eh... Tengo un contable que viene de vez en cuando y...

luego está mi abogado.

Tom Thornton. No llegará muy lejos con ese.

Ya... Reconozco que no estoy muy contenta con él.

¿Sabe, señor Brundish?

Existe cierta... responsabilidad

a la hora de llevar una librería.

Imagino que la hay.

Sobre todo si no la aprueba todo el mundo.

Hay... eh... ciertas personas

que están bastante molestas con su librería, señora Green.

Me refiero a Violet Gamart.

Que tenía otros planes para Old House

y que ahora parece que aún se siente más ofendida por algo.

Estoy segura de que tiene... buenas intenciones.

¿Buenas intenciones, Violet Gamart?

¿Esa harpía?

Lo que ella quiere es un centro de arte.

Y yo le pregunto: ¿para qué demonios necesita este condenado pueblo

un centro de arte?

¿Y cómo podría tener el arte... un centro?

Pero se le ha metido en la cabeza que sí, y esa es la razón

por la que quiere librarse de usted.

No se detendrá hasta que lo consiga.

No puede hacer nada.

Es mi librería. Es mi hogar.

La gente como Violet Gamart

me ha convertido en lo que soy, señora Green.

Gracias a sus contactos y a sus conocidos,

la señora Gamart es una mujer muy poderosa.

Eso... ¿no le preocupa?

No.

¿Puedo volver a la razón de mi visita?

Estoy pensando en realizar un primer pedido de... "Lolita".

De 250 ejemplares, lo cual sería un riesgo considerable.

Por supuesto no le consulto desde un punto de vista comercial,

eso estaría mal.

Lo que me gustaría saber antes de realizar el pedido es...

si le parece que es un buen libro,

y si cree que hago bien en venderlo en Hardborough.

Yo no concedo tanta importancia como usted, me parece a mí,

a los conceptos del bien y del mal.

He leído "Lolita", como me pidió.

Es un buen libro.

Y por tanto, debería vendérselo a los habitantes de Hardborough.

No lo entenderán, pero eso es algo bueno.

Entender vuelve perezosa a la mente.

Gracias.

Gracias, señor Brundish.

Bien, le he dado mi opinión.

Ahora deje que le diga qué es lo que admiro...

de los seres humanos.

Lo que más valoro...

es la única virtud que comparten con los dioses y con los animales,

y que, por tanto, no volveré a calificar como una virtud.

Me refiero...

al coraje.

Y usted, señora Green,

posee esa cualidad... en abundancia.

Me gustaría...

Me gustaría ayudarla.

Usted hace que crea...

una vez más en cosas...

cosas que creía olvidadas.

(SUSPIRA)

Gracias por el té, señor Brundish. Todo estaba delicioso.

Sí, por favor,

vuelva cuando desee.

Y buena suerte con...

Lolita.

Sí, gracias.

No debo preocuparme. Mientras hay vida, hay esperanza.

Dios, qué idea más horrorosa.

Sí.

Gracias

por su consejo, señor Brundish. No hay de qué.

¿Cree que "El vino del estío" llegará pronto?

No le puedo agradecer lo suficiente

que me haya dado a conocer a Ray Bradbury.

Haré que Wally se lo traiga.

O quizá se lo traiga

yo misma.

Bien.

Me gustaría que así fuera.

Señora Green, traigo su pedido.

(CHRISTINE) Nunca hemos tenido tantos del mismo.

Y qué largo.

Este libro ya es famoso, Christine. Todos han oído hablar de él.

Aunque no creo que hubieran pensado

que podrían comprarlo en Hardborough.

Lo que no pensarán es en encontrar 250 ejemplares.

Ha perdido la cabeza con este.

4 de septiembre de 1959.

Apreciada señora Green:

Tengo en mi poder una carta de John Drury & Co.,

representantes legales de la señora Violet Gamart de Desdet,

en la que indica

que el estado actual de su escaparate

atrae una atención bastante indeseable de compradores

potenciales y reales.

Asimismo su cliente les asegura que se siente

personalmente agraviada por el hecho

de que ella, en su condición de juez de paz

y presidenta de numerosos comités, cuya lista se adjunta,

debe realizar sus compras de forma expedita.

"Apreciado señor Thornton:

Ya lleva varios años siendo mi abogado

y eso me permite inferir que representarme

significa actuar de forma activa en mi nombre".

"Ha visto el escaparate con sus propios ojos".

Apreciada señora Green:

En respuesta a su misiva del 5 de septiembre

he intentado acercarme en dos ocasiones

al escaparate de su librería, pero me ha resultado imposible.

Por lo visto acuden clientes de todos los pueblos colindantes...

"Apreciado señor Thornton:

¿Qué me aconseja exactamente?".

"Atentamente, Florence Green".

Creo que deberíamos eliminar la aglomeración,

evitar que sus clientes

se reúnan en la parte más estrecha de High Street

antes de que se presente una denuncia formal.

Y también creo que deberíamos poner fin

a la venta de esa novela banal y sensacionalista de Nabokov

que ha dado lugar a tan numerosas protestas.

Sí, señora Green.

"Apreciado señor Thornton:

Un buen libro es la preciada esencia del espíritu de un maestro

embalsamada y preservada

a fin de conseguir una vida más allá de la vida".

"Razón por la cual es, sin duda, un artículo de primera necesidad".

"Atentamente, Florence Green".

(THORNTON) "Apreciada señora:

"En referencia en su solicitud de una prohibición expresa

con respecto a la señora Florence Green...".

(LEE) Apreciada señora:

En referencia a su solicitud

lamentamos informarle,

tras haber sido debidamente asesorados,

de que sería mejor...

(THORNTON) "...abandonar este asunto...".

Pues la multitud señalada

parece que ha sido contenida por la policía local.

(THORNTON) "Mis más sinceras disculpas, señora Gamart".

(Cerámica rota)

(KATTIE) ¿Por qué no vienes a Londres?

Oh, no se me ocurre nada peor que vivir en Londres.

Ya sabes lo que pienso de la gente. Mira esto.

Es totalmente impresionante. Pues yo no me quedaré aquí.

¿Cómo que no te quedarás? ¿Adónde vas a ir?

Por el amor de Dios, ¿tienes que seguir haciendo esto?

¿Por qué te vas echando chispas?

No entiendo a qué viene todo esto. ¿Por qué no podemos pasar

unos días aquí tranquilos? Estoy harta de gente como Violet.

¿Qué? No la aguanto más.

Espera, Kattie, ten cuidado o te resbalarás.

Cuidado, espera.

¡Ah! (RÍE)

¿Qué hace aquí sentada, Florence?

No...

No sé por qué salgo a pasear. Los paseos son para los jubilados.

Yo debería ir a trabajar. ¿Hay sitio para mí en esa piedra?

Sí, desde luego. Soy Kattie, señora Green.

Florence. Milo me ha hablado de usted.

(RÍE) Kattie no creía que hubiera lugares bonitos en Hardborough.

Por eso la he traído aquí, para que lo descubra.

¿Y a qué se dedica usted en la BBC, Kattie?

Trabajo para el DPG. Ah.

El departamento de programas grabados,

controlando gastos. No es muy emocionante.

Bueno, es... Acabamos de almorzar

con Violet Gamart.

Sí, hemos intentado darle una buena imagen.

La señora Gamart ha sido muy amable.

Bueno, no tanto.

No me gusta la gente amable, excepto Florence.

No me halague, por favor.

Tengo la sensación de que cada día trabaja menos.

No olvide que la BBC es una empresa pública

y que su sueldo se paga con fondos púbicos.

Eso es tarea de Kattie.

Ella se ocupa de mi hoja de gastos.

(SUSPIRA) Bueno...

¿No tienes frío, querida?

Quizá sea hora de volver ya a nuestra humilde morada

y de dejar en paz a Florence perdida en sus pensamientos.

Creo que me quedaré un poco más.

Siempre que no la moleste, Florence. No, claro que no.

Oh.

Milo me dijo que es viuda.

Sí, sí, lo soy.

Viuda.

Es una palabra extraña, siniestra, ¿no cree?

Mi marido murió hace 16 años.

¿Cómo se conocieron?

Nos conocimos en una librería, en Londres.

Fue amor a primera vista.

Tuvimos que organizar la...

organizar y clasificar la sección de poesía juntos en Maller's.

Él me leía por las noches.

George Eliot y Thackeray.

"Nunca des un caballo inquieto a una mujer".

Ese nos encantaba.

Éramos muy felices.

Hacíamos un millón de cosas y nada.

Y luego llegó la guerra.

Pero aún conservo todas sus cartas, todas.

Y aún puedo

oír su voz en mi cabeza cuando las leo.

Milo no le hizo justicia cuando me la describió.

Ay, Dios, ahórreme la evaluación de Milo.

No quiero saber lo que piensa de mí.

Aún no sé lo que piensa de mí.

O si siente algo por mí.

O, ya puestos si siente algo en general.

Forma parte de su estilo

tenerte adivinando siempre.

Ya sabe lo que dicen.

Con esa clase de hombre,

nunca sabes si esconde un rico mundo interior

o absolutamente nada.

A mí nunca me leerá en voz alta.

¡Tía Violet!

Tu proyecto de ley ha superado la tercera lectura.

Excelente.

Y tengo que darte las gracias por motivarme, tía Vi.

¿Qué quieres decir?

La idea se me ocurrió durante tu fiesta de primavera.

Tu maravillosa campaña a favor de un centro de arte

se podría cumplir con este proyecto de ley.

Y otras comunidades también podrían beneficiarse

de filántropas como tú, ¿sabes?

Solo he hecho lo que consideraba correcto.

La ley de acceso a lugares de valor público

garantizará que los ayuntamientos

puedan adquirir sus propiedades históricas

mediante una expropiación para uso público.

¿No es maravilloso?

Oh, tu padre nos estará mirando desde el cielo

y sonriendo orgulloso de este momento.

Me alegra mucho que hayamos quedado para vernos hoy,

justo cuando se ha aprobado el proyecto de ley.

¿Te apetece almorzar pescado? Conozco un lugar fantástico cerca.

Vivir en Hardborough

te quita las ganas de comer pescado en otro sitio.

Está tan fresco allí... Es cierto.

¿Prefieres tomar un té? Muy bien.

Y luego seguiré con lo que estaba haciendo.

Tengo una amiga enferma que requiere mi atención.

Eres una mujer maravillosa y generosa, tía Vi.

(MUJER) Seguid con los ejercicios. ¡Bajad la cabeza!

(SRA. TRAILL) Eh, mirad el pupitre. Seguid con los ejercicios.

No hace falta que os levantéis.

Soy el inspector.

(CHISTA)

Perdone, pero creo que no le conozco.

Señora Traill, me llamo Sheppard.

Si lo desea, puede examinar el permiso

de la autoridad del Ministerio de Educación

que me faculta, conforme a la ley de comercios de 1950,

para visitar cualquier escuela en la que tenga motivos para creer

que hay alumnos escolarizados

y que además desempeñen algún tipo de empleo.

¿Empleo? A todos les encantaría tener un empleo,

pero, aparte de los negocios familiares y de repartir periódicos,

ya me dirá a qué pueden aspirar.

Por cierto,

no recuerdo que nos haya visitado con anterioridad.

Debido a la escasez de personal,

nuestras visitas no son tan frecuentes como nos gustaría.

¿Y quién le ha sugerido que venga hoy?

Solo hay una alumna

que tiene empleo fijo después de clase.

Christine Gipping, que trabaja con regularidad.

-¿Dónde?

En la librería Old House.

Levántate, Christine.

(Puerta abriéndose)

(MUJER) Si me disculpa.

Esta es la niña. -Señorita, acompáñeme, por favor.

Buenos días. -Buenos días.

No piense que tengo algo contra usted.

La ley es la ley, eso es lo que he venido a decirle.

La experiencia es importante. Si no tienes estudios ni experiencia

no te contratan, pero ¿cómo la consigues?

Pero le decimos a Christine que si necesita referencias,

solo tiene que acudir a usted.

Sí, por supuesto, solo tiene que pedirlas.

Christine es una niña maravillosa, señora Gipping,

y le tengo mucho, mucho afecto.

Pero ahora tendrá la oportunidad de concentrarse en sus estudios.

No quiere dejar de ganar dinero, ¿sabe?

No, claro que no, pero...

Supongo que después de lo que ha pasado en la escuela...

Oh, hemos mirado por ahí

y esperamos que la contraten los sábados en la nueva librería.

¿La nueva librería?

Sí, abrirán muy pronto en la tienda de Deben.

La pescadería.

No tenía ni idea.

Oh, debe estar atenta a la competencia, señora Green.

Le dará las referencias a Christine, ¿verdad?

(NARRADORA) "Ella no tenía forma de saberlo,

pero la nueva librería no era una empresa como la suya,

sino una inversión del ingenuo lord Gosfield

siguiendo el consejo del general y de la señora Gamart".

Gracias por venir, señora Green. No hay de qué, señor Keble.

¿Se da cuenta del escaso capital activo que tiene en la actualidad?

Sí, es difícil no notarlo.

Me atrevería a decir que el negocio ha caído últimamente.

Pero he pensado que le gustaría saber

que hay un posible comprador para su librería.

Muchas gracias.

Señor Keble,

la librería no está en venta.

Mensaje recibido.

Gracias por venir.

Ha sido de incalculable ayuda.

Bueno.

Te echaré mucho de menos.

Yo no quiero irme.

No quiero trabajar en esa otra librería.

Mi madre es que no entiende nada.

No, por favor.

No te preocupes por eso.

¿Cómo no voy a hacerlo?

No puede llevar la tienda sola.

Y nadie del pueblo la ayudará.

No, me las apañaré, desde luego.

Me... Me arreglaré.

Espero que vengas por aquí

de vez en cuando, por las tardes.

No tendré tiempo.

Ya, no.

No, claro, estarás ocupada.

Ah, tengo algo para ti.

Ya no tendrá que esperar a mi entierro.

Es muy buena, señora Green.

Demasiado buena, puñeta.

(Puerta abriéndose y cerrándose)

Buenas tardes, Florence.

Señora Green. Señor Brundish.

¿Cómo van las cosas por ahí abajo?

Eh...

Creo que lo sabe tan bien como yo, ¿no?

Desde luego, sí, sé algunas cosas.

¿Y qué piensa hacer?

¿Hacer?

¿Hay algo que pueda hacer?

Sí.

No.

Continuar.

Eso es lo que iba a hacer.

Florence,

me gustaría mucho haberla conocido en otra época de mi vida,

en otra vida totalmente distinta.

Pero voy a hacer

lo poco que esté a mi alcance para ayudarla.

Señor Brundish, es...

Es tan reconfortante oír eso...

Se lo agradezco mucho.

Yo...

No debe... No hay nada que usted... Yo...

Iré a hablar con ella, hablaré con esa mujer.

Puede que me escuche, puede...

que ponga fin a este acoso despreciable.

¿Haría algo así?

¿En serio?

¿Abandonaría su reclusión por mí?

Sin duda, lo haré.

No sé si servirá de mucho, pero estoy dispuesto.

También podría pegarle un tiro, pero...

No estoy seguro de que fuera de su agrado.

No sé cómo agradecérselo. Es...

Es lo más...

Es el gesto más noble

que alguien ha hecho por mí.

Bien.

Trabaja demasiado, Florence.

Intento concentrarme. Por favor, deje esos libros.

Acaban de llegar y no los he revisado.

Se puede triunfar si uno da todo lo que tiene.

No veo por qué.

Todo el mundo da todo lo que tiene al final, ¿no?

Moriremos.

Morir no puede ser un triunfo. Es joven para pensar en morir.

Ah, creo que Kattie la palmará.

Malgasta mucha energía. ¿Cómo está Kattie?

Ni idea.

De hecho, ella me ha dejado.

Se ha ido a vivir con otro, ¿sabe?

En Wodwich.

Él está en el servicio internacional de la BBC.

Le estoy abriendo el corazón.

Sí.

Es un momento especial, ¿verdad?

Se lo habrá contado a todo el que le haya escuchado.

Pero le afecta a usted en particular porque a partir de ahora

tendré mucho más tiempo libre. Verá, podré trabajar aquí

a tiempo parcial como ayudante suyo.

Supongo que echará de menos a la niña.

Christine aprendió mucho mientras estaba aquí

y era sumamente amable con los clientes.

Yo puedo serlo más.

Bueno...

¿Cuánto puede pagarme?

A Christine le daba 12 chelines con seis peniques a la semana

y no puedo ofrecerle nada más de momento.

Si le interesa el empleo,

puede pasar por las tardes durante una semana

para probar, período de prueba.

Y recuerde que no le he ofrecido el trabajo,

lo ha pedido usted.

¿Le han dicho alguna vez que tiene unos tobillos maravillosos?

¿Por qué no se calla?

¡Váyase ya!

Derrama todo tu amor en todo su esplendor,

pues una noche u otra noche vendrá el jardinero con su candor.

Y las flores recogidas marchitas son.

Christine.

Ándese con ojo, señor North.

Oh.

Qué expresiones más desagradables te enseñan en esa escuela.

No he venido aquí a ver a gente de su calaña.

¿Por qué...?

¿Por qué ya no ayudas a la señora Green?

Te echa de menos.

Ya está usted, ¿no?, entrando y saliendo.

Dicen que le quitarán la librería.

¿Dicen? ¿Quiénes? ¿Lo dices tú? Ya sabe quiénes.

Tienen otros planes para Old House.

¿Y a ti qué más te da, si eres una pulga?

Quieren quitársela, ¿sabe?

Así que irán a por ella. La llevarán a juicio

y tendrán que jurar decir la verdad,

toda la verdad y nada más que la verdad.

Esperemos que el asunto no llegue tan lejos.

Yo no tenía tiempo de sentarme cuando la ayudaba.

No me extraña, eres una niña.

O una mujer.

Ninguna de las dos sabe cómo relajarse.

Ándese con ojo. He venido a coger esto.

Es de mi madre.

Gracias.

Déjeme un momento.

Oh, qué sorpresa más agradable, señor Brundish.

Oh, por favor, siéntese.

Gracias.

He venido a preguntarle algo.

No sé si esta es la forma apropiada, pero no se me ocurre otra mejor.

Si no está de humor para preguntas, debería decirlo ahora.

¿Le gustaría tomar un té?

No.

No, no quiero su té.

Quiero que deje en paz a Florence Green.

¿Le ha pedido ella que venga a verme?

Claro que no.

Ella solo es una mujer que quiere conservar una librería.

Si la señora Green tiene algún motivo de queja,

podría recurrir a un abogado.

Aunque creo que es bastante propensa a cambiar de asesor legal.

La librería tiene corrientes de aire.

Es imposible hipotecarla otra vez y dicen que es húmeda.

Déjela en paz. Esa mujer no le ha hecho nada.

No se le ha ocurrido, al ser alguien que debe de estar muy preocupado

por el bienestar y el futuro de este lugar,

que un edificio de tal interés histórico

podría dedicarse a algo mejor? La antigüedad no es lo mismo

que el interés histórico,

de lo contrario, usted y yo seríamos mucho más interesantes.

Se lo repito: quiero que deje a mi amiga Florence Green en paz.

¡En paz!

Por lo que parece, su amiga no ha tenido en cuenta

las restricciones que impone la ley,

algo que he observado en varias ocasiones.

Y en ese caso no puedo hacer nada al respecto.

La ley tendrá que seguir su curso. ¿Se refiere a una ley

que no existía hace un año

y que el Parlamento ha aprobado a nuestras espaldas?

Estoy hablando de una orden de compra obligatoria

o de desahucio, que sería el término apropiado.

¿Ha encargado a su querido sobrino ese proyecto de ley?

No negaré que el proyecto de ley de mi sobrino

pueda afectar a la librería, ya que es esencial

que la propiedad haya estado vacía cinco años.

Eso, sin duda, sería aplicable a Old House.

Pero hay muchas disposiciones

que se deben tener en cuenta, señor Brundish.

Los vulgares mortales como yo y, por supuesto, como usted,

no sabríamos por dónde empezar.

Me interesa la política y, en consecuencia,

estoy familiarizada con la burocracia,

pero esto me supera por completo. Nosotros no sabríamos

ni quién sería la persona adecuada a la que escribir.

Señora, sé perfectamente bien a quién escribir.

Durante estos años, si no me hubiera empeñado en saberlo,

habría perdido varias hectáreas de pantanos, tierras de labranza

y dos buenos molinos. Por ese motivo sé seguro

que si no se ha hecho nada todavía,

aún podemos formar un frente común contra ellos.

Sin duda podemos pensar en formas de facilitar el proceso

si se lleva a término.

Hay otras muchas propiedades para alquilar

en pueblos más grandes que Hardborough.

Yo no estoy hablando de eso.

Usted debería hablar de lo que yo estoy hablando.

Ojalá pudiera hacer algo más.

Entiendo, pues, que no piensa hacer nada.

No debe hablarme de ese modo, señor Brundish.

No se da cuenta de lo que dice.

Parece que me toma por una persona atroz.

¿Es eso?

No puedo contestar con un sí o con un no.

Sospecho que por "atroz" quiere decir "inesperadamente ofensiva"

y la verdad es que ha sido bastante ofensiva, pero también

repulsiva.

Señora Gamart,

es decir, se ha comportado exactamente como esperaba.

Buenas tardes, general.

No desea ningún libro, ¿verdad?

No exactamente, eh...

Solo he venido a decir que...

se ha ido un buen hombre.

Sí. (CARRASPEA)

Creo que conocía a Edmund Brundish bastante bien, ¿no?

Me siento como si así fuera.

Pues yo nunca crucé ninguna palabra con él.

Estuvo en primera línea, claro,

pero no donde yo.

Se alistó en las Fuerzas Aéreas.

Quería volar.

Qué raro.

Ah, también fue raro que viniera a vernos aquella misma mañana.

Quería hablar con su esposa, imagino.

Sí, tiene razón. Violet me contó todo lo que hablaron.

Eh... Porque hizo un gran esfuerzo por ir a verla a casa

para felicitarla por su brillante idea.

Me refiero al centro de arte.

Lamento no haber tenido la oportunidad de hablar con él.

Debo decir que nunca me habría imaginado

que tuviera interés por el arte.

Pero bueno...

Se ha ido un buen hombre.

Cualquiera podría sufrir un ataque como ese

si lo piensa.

No debe llegar tarde a su almuerzo, general.

Salga de mi casa y no vuelva nunca más.

Y, por favor,

no se les ocurra ni a usted ni a su mujer volver a calumniar

a un hombre que tenía más dignidad,

sensibilidad

y compasión de las que ustedes dos tendrán en toda su...

No mencione su nombre nunca más.

Y olvide el mío.

Pero ella...

Violet...

¡Váyase!

Así pues, podemos decir que me ha desahuciado

la ciudad de Flynn Market.

Como mencionamos en la última conversación telefónica,

al parecer hay una nueva ley parlamentaria

que permite al ayuntamiento de Flynn Market

asumir la propiedad de Old House.

Sí.

Y me gustaría saber si es posible.

¿De dónde ha sacado el ayuntamiento los fondos necesarios

para echarme de mi casa?

Por lo visto han encontrado un benefactor.

Lo que me preocupa es si Old House se considera habitable o no.

Si resulta que no es habitable para el ser humano

o si existe la amenaza de que se hunda,

será imposible solicitar una indemnización.

No verá ni un penique.

Yo la estoy habitando y sigo siendo humana.

Y no es tan húmeda como creen. En verano es bastante seca

y en pleno invierno... (CARRASPEA) Esta es una inspección

del sótano, según la cual la propiedad

se asienta sobre un centímetro de agua.

Perdone, pero ¿qué inspección?

No me han informado de ninguna inspección.

Al parecer,

en varias ocasiones, cuando se ausentó de la propiedad,

un experto en albañilería y enyesado,

el señor John Gipping,

fue enviado por el ayuntamiento

a inspeccionar el estado de las paredes y del sótano.

¿John Gipping? ¿El padre de Christine?

Entendemos que entró de forma pacífica.

No recuerdo que yo le dejara entrar.

Ah, su ayudante, el señor Milo North.

Todo el mundo entendió que actuaba como su empleado

y que seguía sus instrucciones.

¿Tiene algo que comentar?

No. Lo que nos deja

en una situación difícil es el hecho de que el señor North

también ha firmado una declaración según la cual

el grado de humedad del edificio le ha afectado a la salud.

Y ha quedado incapacitado

para aceptar cualquier tipo de empleo normal.

Ya.

(GRUÑE FASTIDIADO)

¿Por qué?

No hay ningún porqué.

Me lo pidieron con insistencia,

así que pensé que sería mejor hacerlo.

Si busca una nueva ayudante,

entiendo que Christine está disponible.

Ya no trabaja en la nueva librería.

Intentó venderle "Lolita" al vicario.

Florence...

(CHRISTINE) ¡Señora Green!

¡Señora Green! ¡Christine!

Señora Green.

(RÍE)

Señora Green. Adiós.

Señora Green.

"Durante muchos años,

recordaré cómo intentó sonreír

al ver el libro que tenía en las manos".

"Luego se dio cuenta de lo que había hecho".

(Campanadas de alarma)

(Campanadas de alarma)

"Ella había cumplido su sueño

y ellos se lo arrebataron".

"Pero lo que ella poseía en el interior de su ser

era algo que nadie podría quitarle nunca:

su coraje".

"Y fue ese coraje y su pasión por los libros

lo que me dejó en herencia,

junto con la bandeja de laca china".

"Qué razón tenía cuando dijo que nadie se siente solo nunca

en una librería".

Somos cine - La librería - Ver ahora

Clara Campoamor. La mujer olvidada

Reparto: Elvíra Minguez

La película nos presenta la batalla de Clara Campoamor, la mujer que consiguió el sufragio femenino en España. En el año 1931, en España se proclama la Segunda República. En este contexto, las mujeres son elegibles pero no pueden votar. Clara Campoamor y Victoria Kent son las primeras mujeres diputadas que pisan las cortes y se plantean muy firmemente luchar por los derechos de la mujer. Clara Campoamor sabe que eso pasa por una primera y gran conquista: el voto femenino. 

No recomendado para menores de 7 años Somos cine - Clara Campoamor. La mujer olvidada - Ver ahora
Transcripción completa

Manuel Fernández Delgado.

Dámaso González Peña.

Manuel Fernández, vota.

Luis Sánchez, vota.

Alberto Gracia, vota.

Clara Campoamor Rodríguez, vota.

Óscar Tejero, vota.

Mi cliente interpone este recurso a la sentencia del 26 de abril.

Pedimos que se reconozca la paternidad de su hijo

habido tras las relaciones con don Guillermo Martínez.

Durante tres años, Rosa López

sirvió como empleada en su casa.

Se estableció entre ellos una relación que duró 24 meses.

Fruto de esa relación, nació un hijo,

cuya paternidad se niega a reconocer don Guillermo,

quien despidió a mi representada.

Confiamos en que revertirán la sentencia de 26 de abril,

dictarán una pensión para que mi cliente

críe a su hijo con dignidad.

¿Qué alega la defensa?

-Señoría,

mi defendido reconoce haber contratado a doña Rosa López

para las labores de limpieza. Reconoce también

haberla despedido tras conocer su embarazo

para prevenir complicaciones físicas en el desempeño de su trabajo.

Pero no reconoce la paternidad de ese hijo.

Como prueba de la imposibilidad de que mi cliente sea el padre,

alegaré que don Guillermo tenía ya la edad de 59 años.

Como este tribunal sabrá,

a esa edad es imposible procrear.

Solicitamos sea desestimada la demanda.

Reconozco mi incapacidad femenina

para especular sobre el vigor masculino de un cincuentón.

Esa misión se la dejo a usted

y a los añejos varones de la magistratura que han de fallar.

No me ofenda, abogada.

Su actitud hacia este letrado y hacia el tribunal

es una insolencia.

He engendrado suficientes hijos como para no soportar esto.

El abogado es alguien importante, ¿verdad?

¿Alcalá Zamora?

Sí, fue ministro del Rey.

¿Qué hago contra un ministro?

Rosa, yo sé que ahora parece imposible.

Pero hace unos años, no podíamos ser abogadas.

Y aquí estoy. Lo sé.

Le estoy muy agradecida de que se tome tantas molestias.

Va a ir todo bien.

Este tribunal,

tras escuchar a ambas partes

y analizar los documentos presentados,

tiene a bien desestimar la demanda de paternidad

y declarar a don Guillermo Martínez Cuesta

exonerado del pago reclamado por la demandante.

Se levanta la sesión.

-Señorita Campoamor.

Su elocuencia y perseverancia son dignos de admirar.

Pero mi cliente nunca quiso llegar a juicio.

Les propuso un generoso pacto que rechazaron.

Su cliente quería lavarse las manos buscándole un nuevo trabajo.

Pero su hijo seguía sin tener padre.

Le sugiero que no busque hacer titulares de periódicos.

Intente ayudar a sus clientes. Buenos días.

Una mujer contra hombres. Habría sido un milagro.

Es desesperante. Nos escuchan o hacen como que nos escuchan.

Pero tienen la última palabra.

Ellos hacen las leyes y las interpretan.

Es como chocarse contra un muro. Las americanas lo han derribado.

La clave es que nos escuchen en las urnas.

Contra eso no tendrán última palabra.

¿No te parece que es una lástima que esto esté en un cajón?

¡Qué pena!

¡La de noches en vela cosiendo!

¡Ay, Señor!

Se echará a perder sin que nadie lo estrene.

-Pero si es precioso. Hola.

-Hola. -Tu madre tiene unas manos divinas.

-Hija, he pensado que ya es hora

de que alguien aproveche esto.

Como me temo que no hay plan de boda... ¿Me equivoco?

No, madre, no se equivoca.

Voy a preparar un poco de té.

No se hable más.

Hoy mismo te lo llevas.

-¿Has oído, Ignacio? Muchas gracias, doña Pilar.

-Muchas gracias, madre.

Esa pobre chica.

Quizá debió aceptar el trato.

Hiciste bien.

Era una cuestión de principios.

Ella sigue con sus principios intactos.

Pero con ellos, no da de comer a su hijo.

Mientras siga la monarquía, las cartas están marcadas.

Pero el rey caerá.

Vendrá la república.

Traerá unas leyes nuevas, unas leyes justas.

Vendrá la república.

La traeremos.

¿Cuándo vuelves a San Sebastián?

Ya no falta mucho.

¡Abajo la monarquía!

¡Abajo la monarquía!

-¡Policía, policía!

-¡Policía, dispérsense!

¡Dispérsense!

Clara, han dicho que han detenido a varios manifestantes.

Estoy bien.

El pueblo no lo está tanto.

Cada vez puedo comprar menos.

¿Qué tal con la señora Galíndez? No vamos a juicio todavía.

Mientras no haya divorcio y se despenalice el adulterio.

La república está al llegar.

Más nos vale.

Mañana vuelves al Supremo. Aquí tienes los datos.

Os quieren ver a ti y a Victoria.

Les he dicho que llamaré.

Y la secretaria de Azaña. Te quieren ver mañana a la una.

Algo se cuece.

Timbre

-Buenas tardes.

Buenas tardes.

Ya me apaño sola, Justina.

No hagas esperar al chico. Quiere perderme de vista.

Gracias.

¿Llevo la falda demasiado corta?

¿Tú qué crees, Raúl?

-Yo lo veo bien.

¿Lo ves?

El sostén y la falda corta hacen más por la libertad que los políticos.

-Hasta mañana.

-Hasta mañana.

Asistirán los catalanes y Lerroux. Y también Indalecio Prieto.

-¿Y usted va a ir a la reunión, señor Azaña?

-Sí, Acción Republicana debe estar.

Es el momento de ponernos de acuerdo para acabar con la monarquía.

Hasta los conservadores, como Alcalá Zamora, quieren estar.

¿Alcalá Zamora?

Él es quien ha convocado el pacto.

Tendrán sus más y sus menos.

Pero su compromiso con la república es indudable.

No lo pongo en duda.

Se tratará de formar un comité revolucionario.

Así es.

Eso no es verdad, cariño.

No es verdad que no te haga caso.

Pero tenemos bastante trabajo.

Las cosas están muy feas. Hay mucha agitación.

Ha habido una sublevación en Jaca.

-Han tomado la ciudad. ¿Quién?

-Galán y otros capitanes.

¿Otro golpe? -Han proclamado la república.

-Antonio.

Dime. El jefe quiere verte.

¿Sí? Ateneo, a las siete.

Clara Campoamor.

¿La feminista? ¿Algo que objetar?

Hay una revuelta en España.

He enviado a Bermejo y a Dueñas.

Quiero ese artículo mañana en mi mesa.

Búscale un ángulo interesante.

Pedro.

¿Quieres un buen tema?

Sí. Anótalo.

A las siete, en el Ateneo. Una mujer interesante.

Te dará un buen titular.

Entre tú y yo.

Sí, sí. Venga, a triunfar.

Según el artículo 57 del Código Civil,

la esposa debe obedecer al marido.

El único acto que la mujer casada puede realizar es hacer testamento.

Y esta vergonzosa desigualdad

se ve en el Código de Comercio.

Una mujer soltera puede trabajar

de dependienta.

Pero si contrae matrimonio,

necesita una carta oficial de su marido

que ratifique que puede continuar trabajando.

¿Quién le mandaría a Galán adelantarse?

Tenían que alzarse todos a la vez.

-Decía que la nieve iba a cerrar los puertos.

-El alzamiento ha fracasado.

Van a fusilar a Galán y a García Hernández.

-¿Y en las demás ciudades? -Nada.

Solo en San Sebastián. Han asaltado el gobierno civil.

-No podrán resistir ellos solos. -Yo salgo del país.

Os aconsejo que hagáis lo mimo.

¿Te veré mañana?

No sé, tengo trabajo atrasado.

¿Qué opina sobre el divorcio? Debe establecerse cuanto antes.

En caso de separación, ¿quién gana?

Ambos cónyuges. Y los hijos.

-Señorita Campoamor. -¿Qué expectativas tiene?

La república dará a la mujer lo que no le da la monarquía.

-¡Señorita Campoamor!

-Han detenido a tu hermano junto a un grupo de sublevados.

Vamos.

-¿Qué prefiere, monarquía o república?

República. Siempre república.

Se oye toser

Clara.

Deja que te mire.

¿Cómo está madre, y Lola? Bien.

Todas estamos bien, no te preocupes.

Vas a salir. Lo sé, tengo la mejor abogada.

¿Qué noticias traes?

Alcalá Zamora y los demás están en la cárcel.

Les juzgarán tribunales civiles.

Voy a intentar que os incluyan a todos en el mismo sumario.

¿Sabes qué penas piden?

No van a condenaros.

Por favor.

Te lo pido por favor.

Pena de muerte para Andrés.

Cadena perpetua para los demás.

Pero eso no va a ocurrir.

Hablaré con el comité. Nos ayudarán.

¿No están en la cárcel? No todos.

Azaña está escondido y Prieto logró huir a Francia.

Él mueve los hilos con los abogados del comité.

Hablaré con él.

No voy a dejarte solo.

Se ha extendido a Barcelona, Salamanca y Puertollano.

-Suena a cuenta atrás. -Veremos en las municipales.

Por cierto, Antonio.

Magnífico artículo sobre la Campoamor.

¿La Campoamor? Sí, el discurso en el Ateneo.

Por fin hay una mujer que te impresiona.

Bueno, el discurso fue

vibrante.

Así me gusta.

Señor Prieto.

Señorita Campoamor, creí que estaba en San Sebastián.

Así es, de allí vengo.

Las cosas no pintan bien para los encausados.

Todos estamos atravesando momentos duros.

Ocultos, la cárcel o fuera del país, ya lo ve.

Desde luego.

Pero para algunos, son más duros.

¿A qué se refiere?

Los de Madrid van a salir en libertad condicional.

En San Sebastián, se enfrentan a penas durísimas.

La monarquía usa un doble rasero.

Y esta revolución la están pagando más los pobres.

Usted está en contacto con los abogados.

Convénzales para que soliciten un mismo proceso.

Si rebajan las penas de Alcalá y los demás,

rebajarían las de mi hermano y sus compañeros.

Nos arriesgamos a que no rebajen las penas.

Sino que las endurezcan.

El comité revolucionario está para luchar por el cambio de régimen.

Por eso están en la cárcel.

Por luchar por el cambio.

Ayudarles es lo mínimo que se puede hacer.

Veré lo que puedo hacer, pero lo que me pide no es fácil.

Debemos ser prudentes. Buenos días.

Prudentes.

¿Cómo está la situación?

Jaca, Sahagún y Éibar ondean la bandera republicana.

La revuelta se está expandiendo. ¿Con qué titular salimos?

-Con las municipales.

-Los republicanos han sacado tres veces más.

En Barcelona, cuatro. -¿Cuatro?

-El pueblo da la espalda al Rey.

-Alcalá Zamora negocia su salida del país.

Otro titular se quedaría obsoleto. -Poned la radio.

(RADIO) "Las elecciones del domingo me revelan claramente

que no tengo el amor de mi pueblo".

"Mi conciencia me dice que no será definitivo".

"Porque Dios sabe que procuré siempre

servir a España".

"No renuncio a mis derechos".

"Más que míos, son depósito acumulado de la historia".

"Pero suspendo el ejercicio del poder real y me aparto de España".

-¡Oh!

Nos vamos a San Sebastián.

Viva la república.

Que paren las máquinas y que traigan champán.

¡Abajo la monarquía!

¡Que no falte el champán!

-¿Adónde vas? A celebrar con alguna republicana.

O a consolar a alguna monárquica.

¿Te vienes?

Venga, aprovecha.

Más fácil que hoy no lo vas a tener.

Venga.

No deberían salir así, por atrás y sin ninguna autoridad republicana.

Nunca debió estar ahí.

Mi hermano tiene unos ideales. Deberías sentirte orgullosa.

Han sido los tres meses más largos de mi vida.

Mira, ahí está.

¿Cómo estás, cariño? -Bien.

Estoy bien.

Siento no haberte podido sacar antes.

Bueno.

Siéntate.

Después de las elecciones, las Cortes redactarán

una nueva constitución.

Habrá debates de lo más calientes.

Ya, como siempre.

Quizá esta vez no.

Es la primera constitución en 50 años.

Dictadura, monarquía.

Alcalá Zamora era ministro del rey.

Esos siempre acaban volviendo.

El decreto del gobierno provisional

permite a mujeres y curas ser diputados.

El decreto de las faldas.

Quizá escuchemos nuevas voces. ¿Qué voces?

Si no pueden votar, ¿quién las va a votar?

No lo sé.

Pero quiero que seas tú quien siga los pasos

de lo que se vaya gestando.

Creí que iba de corresponsal a Europa.

Quizá el Congreso te sorprenda.

¿Por qué yo?

Nadie te socia a ninguna tendencia.

Contigo, tendrán la lengua más suelta.

Cúbremelo bien

y prometo recompensarte.

No entiendo ese decreto cuando son favorables al voto femenino.

Era un problema práctico.

No daba tiempo a realizar el censo.

La nueva constitución se encargará de eso.

Por eso he venido.

En las Cortes, se van a debatir

cosas que afectan a la mujer.

Cosas por las que he luchado.

Quiero ser diputada.

Ya veo.

Podríamos encontrar un hueco en alguna candidatura provincial.

Quizá en San Sebastián.

En San Sebastián, muchos compañeros se han jugado la vida.

No les quitaré lo que les corresponde.

¿Y en Santander? Sus padres eran de allí.

En Santander, no me conocen.

Veo que de Madrid ni hablamos.

-Señor Azaña.

-Enseguida estoy con usted.

La ambición es una virtud, señorita Campoamor.

Pero también lo es la paciencia.

Somos un partido pequeño.

Aunque tengamos altas aspiraciones, debemos ser prudentes.

Entiendo.

Ya sé que cuando se me pide prudencia, se me está diciendo no.

Si no quieren que sea diputada, deberían decírmelo.

-¡Trepadora descarada!

"Debemos luchar por que se oiga la voz de la mujer".

"Es ahora, compañeros, cuando me rechazáis".

"Me veo obligada a renunciar

y buscar otro lugar desde donde seamos escuchadas".

"Sé que algún miembro del partido no entenderá mi renuncia".

"Espero que volvamos a encontrarnos".

"Eso querrá decir que tenemos el lugar que nos corresponde".

Antonio García, de "La voz liberal".

Siéntese, por favor.

¿Quiere tomar algo? Sí.

Un café, por favor.

Gracias.

No tengo mucho tiempo. Seré breve.

O lo intentaré.

Necesito conocer

sus razones para abandonar el partido en un momento así.

En mi partido, no me dejaban ser candidata.

Sé que es una decisión arriesgada.

Espero entrar en las listas de otro partido.

Ha impartido clases en la escuela de adultos.

Sacó plaza como funcionaria.

Empezó a estudiar Bachillerato... A los 32.

A los 32.

Lo terminó en dos años. Hizo Derecho en dos años.

Abrió un bufete, entró en Acción Republicana, cargo en el Ateneo.

Si le pidiera que echara la vista atrás,

¿qué ve?

Siempre he preferido mirar hacia delante.

¿Y no queda nada de aquella joven,

aún más joven,

que ayudaba a su madre.

Dar clases a mujeres que llegan agotadas tras duras jornadas

cambia a cualquiera.

¿Y fue entonces cuando se hizo feminista?

No soy feminista.

Me considero humanista.

Clara. ¿Qué?

El Partido Radical. ¿Quién?

Lerroux. ¿Dónde?

Ayúdame.

Es igual, hazle pasar.

Adelante, señor Lerroux.

-Buenas tardes. Buenas tardes.

Señorita Campoamor, un placer hablar con usted personalmente.

Siéntese, por favor.

Perdone el desorden. Acabo de llegar de un juicio.

No hace falta que se disculpe.

Me he presentado sin avisar.

No la entretendré demasiado.

¿Qué puedo hacer por usted? Por mí no, por el país.

Una persona tan valiosa no puede estar al margen

del proceso constituyente. Gracias, pero...

Quiero ofrecerle un puesto

en las listas de mi partido en Madrid.

Cuente conmigo.

Estupendo.

Estoy seguro de que una persona con su compromiso

y su humanismo será un gran activo para el partido.

Y, por supuesto, para el país.

Espero estar a la altura de sus expectativas.

Lo estará, seguro. No la entretengo más.

Si quiere, mañana puedo presentarle a sus compañeros de partido.

Sería un placer. Muy bien.

Gracias. A usted.

Permítame.

Gracias.

Pase, por favor.

Señorita Campoamor, sus nuevos compañeros de partido.

Don José Álvarez Buylla.

Por fin nos conocemos.

Dará lo mejor al partido.

Gracias por su confianza.

Le presento a los compañeros.

¡Acuda al mitin de las sufragistas!

Gritan

Gritan

"Gritan las mujeres"

¡Sí al voto femenino!

-¡Una mujer, un voto!

-¡Derechos!

-¡Luchemos! -¡Queremos votar!

"Gritan las mujeres"

¿Qué se siente al ser las primeras diputadas?

Hablo por mí, y creo que por ella.

Sentimos orgullo.

Y responsabilidad: detrás de nosotras hay miles

de mujeres y no podemos defraudarlas.

Señorita Campoamor, ¿quiere ser de la comisión?

Por supuesto.

Nuestros votos valen tanto

como los demás. No vamos a ser convidadas de piedra.

Te han traído esto.

¿De quién es?

Nada.... Del partido.

¡Ya! Bueno, yo me marcho. Hasta mañana.

Hasta mañana, Justina.

Se abre la puerta

-¿Clara Campoamor? Sí.

Pero no estoy en horario.

¡Oiga!

¡Y ahora límpielo!

¡Eso debería hacer en su casa!

"Así que ahora"

todos deben llamarte su señoría.

-¿"Su señoría"?

Ya me había acostumbrado

a "letrada". Y mira que tampoco

me gustaba al principio.

¡Madre! Ya sé que a usted

solo le gusta lo de "señora de".

¡No!

Es que veo muchos títulos y pocas alegrías. Y no entiendo

por qué no sigues al resto

en vez de dedicarte a cosas que solo te traen disgustos.

Pero lo de "su señoría"

suena mejor, mira por dónde, más distinguido.

Pero tendrás que vestirte mejor que ahora.

¡Por favor! -Allí hay muchos hombres.

Alguno te gustará, ¿no?

¿Creéis que el Congreso es un salón?

Las dos mujeres ríen

-¡Un salón!

La madre ríe

Le he pedido a Lerroux entrar en la comisión constituyente.

¿Y te lo ha concedido? Sí.

No te fíes de él. Es uno de los del comité

que no movió un dedo por nosotros cuando estábamos en San Sebastián.

Ándate con cuidado.

Sé cuidarme.

Ya.

¿Y tú?

Te echo de menos.

Hay otras cosas, Clara.

No todo es la causa...

y la república.

-Cariño, pero ¿qué haces en la cocina?

¡Quita, anda, que ya acabo yo! Tú acompaña a tu madre.

¿Te puedo ayudar? Sí.

¿Cómo se han tomado sus colegas

lo de Campoamor? -Dicen que ella manda

en el partido.

Es muy buena oradora. Tiene la confianza de Lerroux

y de todos nosotros.

Creemos que es una buena incorporación.

¿Asumen lo que defiende? Si se refiere a la igualdad

de sexos, siempre lo hemos defendido.

En el divorcio nos enfrentaremos. Sí, lo sé, lo sé.

Es raro que le preocupe quién manda en mi partido

cuando en la derecha manda gente con faldas.

-¿Qué tiene que decir a esto, señor Gil Robles?

Buenos días. Buenos días.

Bienvenida.

-Buenos días, caballeros.

-Buenos días. -Señorita.

Esta comisión...

que tengo el honor de presidir...

está aquí reunida para redactar la Constitución de la república.

Es un privilegio y una responsabilidad.

Iremos debatiendo

los artículos uno a uno hasta consensuar

una redacción que aprobará el Congreso.

Rogaría un poco de paciencia y respeto para todos nosotros.

Procedamos ahora a debatir el artículo 1

de la Constitución. El artículo dice:

"España es una república...".

Música de fondo

Pasemos a debatir el artículo 23.

El anteproyecto dice:

"No serán fundamento de privilegio jurídico el nacimiento,

la clase social, la riqueza

y las ideas políticas o religiosas".

"Se reconoce en principio la igualdad de derechos de los dos sexos".

¿"En principio"?

Esas dos palabras limitan el derecho que se afirma antes.

Si no pueden ser fundamento de privilegio

la clase social, las riquezas,

las ideas políticas o religiosas,

hablamos de un derecho que nos corresponde a todos.

Voto por que se quite esa locución y se incluya

el sexo como una de las condiciones. -Me opongo.

¿Por qué razón?

Le da demasiada importancia a eso.

Si en principio se reconoce la igualdad, se reconoce.

Es un engendro jurídico

al que algunos podrían acogerse para recortar los derechos.

Eso no pasará. Pues deje que se quiten

las palabras.

-Votemos.

¿Votos a favor de suprimir "en principio" del artículo 23?

¿Votos en contra?

Queda rechazada la propuesta.

Se cierra la sesión.

-Señor Rico, por favor,

¿puede responderme?

¿Qué tal la comisión?

He perdido mi primera votación.

¡Vaya! Resulta que hombres y mujeres

somos iguales solo en principio.

¡Solo en principio!

No vaya a ser que seamos demasiado iguales.

En fin... ¿La invito a tomar algo?

¿Por qué no?

Quisiera agradecerle su artículo: sé que influyó

en la decisión de Lerroux para incorporarme.

Bueno... Mucha gente la conocía

como abogada, pero yo quería mostrar lo que creo que es: una trabajadora

que se está abriendo camino.

Y gracias también

por las flores. Les habrá mandado un ramo a todos los diputados varones.

¡Claro! Espero que se lo pueda permitir.

Me alegra que le gustaran. También.

Su padre trabajó

en varios periódicos, ¿no?

Sí, como contable.

Le debo mucho. Nos enseñó a mi hermano y a mí

a luchar por lo que uno cree. Por la república.

Estoy seguro

de que estaría orgulloso de usted.

Trátame de tú.

De acuerdo.

¿Te gusta tu oficio?

¡Uf, el periodismo!

Quiero estar donde pasa algo. Y no juego mal

con las palabras.

¿Y se puede ser objetivo?

No. Me temo que no.

Pero hay que intentarlo.

Y alguien debe contarlo.

¿Tienes convicciones políticas?

Antes sí.

Pero ahora tengo más dudas que certezas.

Señorita Campoamor...

No hemos podido conocernos en persona,

pero estoy al tanto de su trayectoria.

Es un placer saludarla.

También le sigo con interés. ¿Conoce al señor Prieto?

-Su determinación es un ejemplo para todos.

Antonio García, de "La Voz Liberal". -Pero...

¿antes no estuvo en el "ABC", "El Sol"

o "La Nación"? ¡En todos!

-Creo que el debate de hoy en la comisión

se ha encallado durante horas

en pura retórica. No era

solo pura retórica.

Si no, ¿por qué se iban a agarrar a esas palabras?

Reserve sus fuerzas, señorita, que ya vendrán debates...

de más enjundia. Señor García...

La suficiencia del más votado.

Sí.

Todo pasa por ellos.

¿Sabía que Cordero fue

panadero antes que diputado?

Algo había oído, sí.

Cordero, panadero. ¡Fíjate!

"Los padres deben alimentar, educar e instruir a los hijos".

"Propongo que los hijos nacidos fuera del matrimonio"

tengan los mismos derechos que los habidos en él.

"Protejan el sacramento si quieren,"

pero no tienen derecho a...

A imponer a todos su criterio.

No tienen derecho a imponer su criterio.

No se divorcien, pero dejen a los demás.

Estamos protegiendo también a los hijos.

El bien filial es la excusa que ponen para esclavizar a los padres.

"Los hijos sufren más con las desavenencias".

"Y serán personas equilibradas

mientras su entorno lo sea. Es responsabilidad nuestra...".

Y la paternidad se investigará según determinen las leyes.

Me gustaría especificar a qué nos referimos al poner eso.

Exactamente a eso, señor Rico.

¿Qué no entiende? ¿"Determinen" o "leyes"?

Señores, hemos terminado esta primera redacción

de la futura Constitución.

Hemos acabado y el gran momento hay llegado.

Mucha suerte en el Congreso.

Madre, he de sentarme a trabajar.

Mira, hija, yo seré madre de diputada y me tengo que aguantar.

Pues tú eres hija de modista y te tienes que aguantar también.

No puedes ir al Congreso de cualquier manera.

Deben fijarse en mis palabras.

También lo harán en tu aspecto.

Ir guapa no quiere decir que seas menos lista.

Es muy bonito, doña Pilar.

¡Ay! Gracias.

¡Clara, Clara, Clara!

(VARIAS MUJERES) ¡Clara!

-¡Clara!

Bullicio

Orgullo y responsabilidad.

-¿Cómo se han preparado?

Llevamos muchos años preparándonos.

-¿Cree que serán escuchadas?

Tendrán que hacerlo. Para eso venimos.

-¿Teme enfrentarse a tanto hombre?

No, al contrario. -Mire a la cámara.

-¡Luchad por nosotras!

Perdona, ahora te veo.

Hola. Hola.

¿Cómo está?

Me toman el pulso

y rompo el segundero. ¡Bah!

Con su dominio será como hablar en su casa.

Muy elegante. Señorita.

Adiós. Señor presidente.

Felicidades.

Viniendo de usted, se lo agradezco de manera especial.

No es solo estar preparada, sino tener agallas.

Y aquel día en el tribunal vi que le sobraban.

Olvidemos, por favor, las viejas rencillas.

Bueno, ambos cumplíamos con nuestra obligación.

Y seguimos haciéndolo, pero ahora no defendemos encausados, sino ideales.

¡Vaya!

Creía que entonces los defendíamos.

Ahí es precisamente donde se equivocaba.

Le deseo mucha suerte.

Gracias.

Hoy, 1 de septiembre de 1931,

nos hallamos reunidos en lo que ya puede considerarse

un momento histórico de gran trascendencia. Doy la bienvenida

a los señores diputados y a las dos primeras mujeres que pisan hoy

esta cámara, señorita Clara Campoamor y señorita Victoria Kent.

De todos ustedes dependen

las leyes que van a regir este país

a partir del momento en que quede redactada

la nueva Constitución. Inauguramos la sesión.

En el día de hoy se va a tratar el artículo 23,

debatido ya en la comisión. El artículo dice que:

"No podrá ser fundamento de privilegio jurídico el nacimiento,

la clase social, la riqueza,

las ideas políticas y la fe".

"Se reconoce, en principio, la igualdad

de derechos de los dos sexos".

La diputada Clara Campoamor presenta

su voto particular y propone

que el artículo quede de la siguiente manera:

"No podrá ser fundamento de privilegio jurídico el nacimiento,

el sexo, la clase social, la riqueza,

las ideas políticas y las creencias

religiosas". -Nadie nos ha explicado

el fin del voto.

Se trata simplemente de subsanar un olvido.

Solo por un olvido se ha podido omitir

de este párrafo que tampoco será fundamento de privilegio el sexo.

Propongo que se incluya en el primer párrafo.

-Para mí, la redacción

del artículo está bien como está.

-Es el primer párrafo el que está bien como está,

y es el segundo el que debe suprimirse.

Reconocer la igualdad en principio, es decir, solo en teoría,

hace temer que en la práctica no se garantice.

Seguro que más de uno se sentiría inquieto

si redactáramos un artículo que dijera:

"Se reconoce a las iglesias el derecho,

en principio, a enseñar

sus doctrinas en sus establecimientos".

¿Y si se reconociera solo

en principio los derechos de las lenguas en regiones?

-No puede haberlo dicho mejor.

¿Por qué condicionar entonces la igualdad de sexos?

Aplausos

-Vamos a proceder a la votación.

Antonio Viñas de Rueda. -No.

-José María Gil Robles. -Sí.

-Hilario Ayuso. -No.

-Muchas gracias.

Hecho el recuento, el voto particular de la diputada Campoamor

queda aprobado por 74 votos de diferencia.

El artículo queda de la siguiente manera:

"No podrá ser fundamento

de privilegio jurídico el nacimiento,

el sexo,

la clase social, la riqueza,

las ideas políticas y las creencias religiosas".

Pues esto no es nada, su batalla

será el voto de la mujer. Sí, esa va a ser buena.

Más si los contrarios sacan la artillería.

¿Quién? Novoa Santos.

Novoa Santos, dice.

¿Ese quién es? Un médico muy reconocido

en Europa. Más vale que Clara

esté despierta o se la va a comer.

-Tampoco hay para tanto.

Ya se sabe qué significa el voto femenino. Un hombre soltero, un voto.

Uno casado y feliz con su mujer... (AMBOS) Dos votos.

-Y uno en discrepancia con su mujer. Papeleta en blanco.

-Antonio. Dime.

¿Qué pasa, no saludas?

Charo,

¿qué haces aquí? Pensé que podría

encontrarte por aquí y tomarnos algo

por los viejos tiempos.

Es que no puedo, estoy trabajando.

¿Qué pasa, que ahora hay que pedir cita contigo?

No es eso. Yo te llamo luego, ¿va?

Ya. Entiendo.

-¿Qué os parece esta?

Un simpático soltero y mujeriego, infinidad de votos.

-Sí, reíros, sí, pero ¿la realidad cuál es?

Un cura confesor, más votos que Antonio.

Varios confesores,

triunfo electoral.

A ver si a los republicanos no les sale mal.

-Comienza la sesión. Tiene la palabra

el diputado Novoa Santos.

-¿Por qué hemos de conceder a la mujer los mismos privilegios

que al hombre?

¿Son acaso organismos igualmente capacitados?

La mujer es toda pasión,

toda emoción, toda sensibilidad. No es, en cambio,

reflexión, no es espíritu crítico,

no es ponderación ni mucho

menos sensatez.

Las mujeres son histéricas por naturaleza

y por ello son volubles, versátiles. Y yo me pregunto,

¿en qué despeñadero nos meteremos

si concedemos el voto a la mujer?

Aplausos

Tiene razón su señoría

al mencionar la sensatez como cualidad fundamental

para ejercer la política, pero quizá su señoría tendrá

mejor memoria que yo y podrá recordarme

en qué periodos de la historia política, reciente o no, los hombres

hemos hecho gala de esa sensatez.

Aplausos

Creemos que el lugar propio

de la mujer es el hogar.

Es desgraciada una sociedad

donde la mujer no se conforma con ser esposa y madre.

Aplausos

Esta Constitución ya puede decir en su primer artículo

que España es una república democrática

en la que todos sus poderes emanan del pueblo.

Si no se deja votar a la mujer, para mí y para todos los demócratas

solo diría una cosa, que España es una república aristocrática

de privilegio masculino

y que todos sus derechos emanan solo del hombre.

Histéricas por naturaleza.

Ahora que por fin están cambiando las cosas, se inventan algo

para justificar la inferioridad de la mujer.

Le he oído cosas peores.

En el Ateneo dijo que las mujeres que trabajan están enfermas

y suelen tener poco pecho y demasiado vello.

¿Demasiado vello, dijo? Facial.

Por las congregaciones religiosas. La izquierda las quiere ilegalizar.

¿Será algo aislado o Gil Robles habrá hecho un despliegue?

No lo sé, pero no me gusta nada.

-Clara.

Mira, es Clara, la mejor profesora que he tenido.

Es abogado, como tú.

Y como tú también, ¿no?

No, yo me casé. Me gusta más ser la mujer de González Rojas.

Manuela de González Rojas.

¿Verdad que suena bien?

"Un millón de firmas de mujeres católicas pidiendo la protección

de las órdenes religiosas".

Un millón, Clara. No me parece mal que ellas

se movilicen y defiendan sus ideas.

¿No queremos que participen? Gil Robles

tiene un millón de votos de mujeres.

Quedan otros cuatro millones que podemos conquistar.

¿Vamos a defender un derecho solo

si juega a nuestro favor? Abra los ojos,

la República es frágil y la derecha

sigue siendo monárquica. La República se hará más fuerte

si la construimos sobre los principios de justicia,

como la igualdad en el voto.

Tengo que pasar por el despacho.

Señor Buylla, confíe más en las mujeres.

Señor Lerroux, es evidente que el voto de la mujer

perjudicaría a este partido, a todos los republicanos

de izquierdas y al país entero.

El Partido Radical prometió el voto para la mujer, ¿cómo quedaríamos

si ahora retiráramos la promesa?

Como un partido que vela por la República

y que defiende a su país.

La señorita Campoamor se lo dejó claro,

no vamos a anteponer nuestros intereses electorales.

Es un derecho fundamental.

La señorita Campoamor tiene una visión algo idealizada

de la realidad, que es que ocho

de cada diez mujeres en este país son analfabetas.

¿Vamos a dejar el futuro de la República

en sus manos. o lo que es lo mismo, en manos de los curas?

No, no vamos a retractarnos.

Es una cuestión de principios. Quizá no sea este el momento

para los principios, sino para la altura de miras.

Confunde altura de miras

con condescendencia.

A Clara le ciega la pasión

y no se da cuenta del daño que puede causar.

He tanteado la lista de diputados que hay

y puede que lo logre, pero aún hay tiempo.

Eso sí, habría que movilizarse,

hablar con diputados de otros partidos

y generar una corriente de opinión en la prensa.

Su jefe Lerroux, por lo que me dice, es un escollo.

Ya,

pero no descarto que cambie de opinión cuando se dé cuenta

que no hemos llegado hasta aquí para tirarlo todo por la borda.

Comparto absolutamente sus temores, señor Buylla.

Hablaré con la dirección de mi partido.

Pero no confiaría en encontrar apoyo, seguimos la disciplina de voto

y, en contra de mi opinión,

el PSOE votará a favor del sufragio femenino.

Ya, pero bastaría

con que algunos diputados se abstuvieran

o se ausentaran el día de la votación.

¿Cuántos?

Dependerá del apoyo que consigamos.

Es evidente que tendremos a Gil Robles y a la derecha en contra,

pero tenemos tiempo para conseguir los apoyos necesarios.

Cuente conmigo.

¿Qué tal te integras

en el partido?

Bien, muy bien. Me llevo bien con la mayoría de mis compañeros,

particularmente, con Lerroux. Aunque Buylla está nervioso

con el millón de firmas. Cree que las mujeres votarán

a la derecha. Porque votan lo que dicen los curas.

O sus maridos. No lo entiendo.

De ese modo, si hay mayoría de diputados de izquierda,

con el voto de los hombres, y ellas votan lo que dicen sus maridos,

¿qué miedo hay?

¿O es que solo votan a la izquierda los solteros?

¿Puedo utilizarlo

en el Congreso? Puedes.

Lo que me preocupa

es que los demás diputados apoyen a Buylla.

¿Alguna vez piensas en algo que no sea

la política?

San Sebastián es una ciudad maravillosa.

Pasé cuatro años allí cuando tenía veintitantos,

en pensiones baratas y tirando de una maleta.

Los mejores años de mi vida. Porque te enamoraste.

No me hagas hablar de amor. ¿Por qué?

Porque los hombres no entienden que las mujeres tengan

otras inquietudes que no sean cuidar del hogar,

no entiendan que quieran ganar dinero y trabajar,...

Aquí.

¿Ves? No me deberías haber hecho hablar.

Yo no soy así.

No, tú no,

por eso estoy contigo. ¿Ah, sí?

¿De verdad estás conmigo?

No puedo.

Mañana tengo un día muy duro.

Claro.

Buenas noches.

Hija, te estábamos esperando.

¿Qué hacéis aquí a estas horas?

-Hay noticias. -Estoy embarazada.

¿De verdad? Sí.

Enhorabuena. -Por fin un nieto.

Vamos a celebrarlo. -Voy a por el champán.

Me alegro por vosotros. -Gracias.

Así mi madre me dejará tranquila. ¿Te da la lata?

Espero que tú también

dejes de dársela a Ignacio.

No te entiendo. Ahora va a ser padre.

Vamos a ser una familia. Si tuvieras marido,

lo entenderías.

No te creas más mujer por tener un hombre al lado.

Ni tú más lista

por no tenerlo. -Venid a brindar.

-¡Un niño en casa! ¡Un niño en casa!

-Venga, mamá, que estás contenta. -Sí.

Sí. -¿Brindamos?

-Salud. (TODOS) Salud.

-Enhorabuena. -Gracias.

-Por fin un nieto.

Puerta

¿Sí?

¿Podemos hablar un momento?

Pues claro.

Lo siento, hoy no soy buena compañía.

No, no, no, no se trata de eso, Clara.

Te van a devorar,

y no porque seas mujer, sino porque tienes principios

y ellos no.

Son capaces de cualquier cosa para buscar su propio provecho.

No todos son así.

Yo sé que te sientes traicionado por lo que pasó en San Sebastián...

Y que he cambiado.

Sí, sí, he abierto los ojos

y quiero que los abras tú también

antes de que te ocurra lo mismo que a mí.

-"Les recuerdo la redacción del artículo

que estamos discutiendo".

"Los españoles de uno y otro sexo mayores de 23 años

tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen

las leyes".

Rico tiene la palabra.

-Representando el sentir de mi partido,

debo decir que negar el derecho electoral de la mujer

sería una injusticia,

pero reconocerlo ahora sería una imprudencia

que podría perjudicar a la República.

Barullo

-En nombre del Partido Socialista, debo insistir

en que el voto femenino

es una conquista democrática a la que

no renunciaremos jamás.

Aplausos

Como no renunciamos a que la edad del voto sean

los 21 años y no los 23.

La juventud, señorías, debe participar

en la vida política.

Negarles el derecho al voto solo hará que busquen

expresarse de otras maneras. -Qué barbaridad.

Aplausos

A los 21 no se está preparado políticamente.

El ingenuo idealismo juvenil puede inclinar su voto

a las opciones más extremistas,

esto, sin duda, debilitaría la cohesión republicana.

-Eso no es así.

-Dígalo claramente, diputado, usted teme que los más jóvenes

nos den el voto a los socialistas.

-Ese matiz de dos años no es tan relevante, señorías,

es con el voto de las mujeres con el que deberíamos ser cautelosos.

Propongo esta redacción.

"Los ciudadanos varones desde los 23 años y las hembras desde los 45

tendrán los mismos derechos electorales

conforme determinen las leyes".

-A los 45 años.

-¿Creen que antes de esa edad

está bien capacitada la bella mitad del género humano?

¿No está disminuida antes de entonces

la voluntad, la inteligencia, la psiquis de la mujer?

Estamos hartos de excusas amparadas en la biología femenina,

y más cuando su señoría

ha dicho que una mujer nunca podría

ser parte de un gobierno. Lo dije y lo reitero.

No podrían porque habría una crisis cada mes.

Pero me refería a las mujeres jóvenes,

en edad de procrear, y no, evidentemente, a su señoría.

Barullo y risas

Lamento que cosas de esta altura

puedan servir como base de una broma

indecorosa y soez.

Las cosas se están complicando mucho.

Rico es capaz de todo, pero no lo hubiera dicho sin el permiso

de Azaña, de quien no lo esperaba. Cree hacerlo por la República.

¿Y Lerroux qué dice? Está a favor.

Señorita Campoamor, ¿podemos hablar?

Ahora te veo. Sí, claro.

Qué tarascadas ha tenido que aguantar en el hemiciclo.

Lamento que se traspasaran los límites

de las buenas formas.

Gracias, pero no necesito su protección.

Pero sí nuestro voto.

No es una cuestión de necesidad, sino de principios.

¿Cree usted o no en el derecho al voto de la mujer?

Por supuesto que creo en él.

Me parece una falta de respeto para la mujer que se diga

que ella votará lo que diga el confesor,

como si no tuviera discernimiento,

como si asistir a misa no fuera el ejercicio de su libertad.

Tengo que estar de acuerdo, aunque me disguste la Iglesia.

Lo celebro. Espero poder juntar las fuerzas.

¿Qué es lo que quiere, señor Robles? Mi partido

se compromete a apoyarla en el derecho al voto de la mujer

frente a la oposición republicana,

si usted matiza su posición sobre el divorcio.

No voy a preguntarle qué significa para usted matizar

porque no negociaré con los derechos de las mujeres.

Buenas tardes, señor Robles.

Clara.

Mira esto.

¿Tú sabes el daño que me hace esto? ¿Cómo lo publicas?

Intento ser objetivo, es mi trabajo.

Ya. Alguien tiene que contarlo, ¿no?

Así es.

A continuación, se debatirá

la propuesta del señor Álvarez Buylla al artículo 36.

El señor Álvarez Buylla tiene la palabra.

La intención de la enmienda es dejar para una futura ley electoral

el derecho al sufragio de la mujer.

Barullo

-Así se habla.

Señorías, compartimos

los anhelos de cuantos aspiran a la igualdad de sexos,

pero proponemos que el voto femenino quede fuera de la Constitución

en beneficio de las mujeres.

Si las mujeres dan el triunfo a los curas,

estos impedirán la emancipación de la mujer.

No es con paternalismos como se ayuda a la mujer.

Si tanto le preocupa

nuestro futuro, trabaje en una Constitución que garantice

nuestros derechos.

Aplausos

-Cuando se promulgó el sufragio universal,

los trabajadores vivían una vida inferior, su incultura

era enorme. Aquellos que pensaron en implantar

el sufragio universal no repararon en los peligros que eso pudiera tener

porque sabían que al implantarlo

abrían una puerta a la ciudadanía

para ir formando la conciencia,

y lo mismo ocurrirá, señorías, con el sufragio de la mujer.

Aplausos

-Es absurdo que las mujeres puedan acceder a todos los cargos públicos

y que ahora, en cambio, se pretenda imponer una condición a su voto,

además sería antidemocrático que por temor

a que un sector se manifieste en un sentido, se le trate de silenciar.

Aplausos

-La señorita Kent

tiene la palabra.

Se discute en este momento el voto femenino,

y es significativo que una mujer como yo se levante

en la tarde de hoy para decir sencillamente a la cámara que creo

que el voto femenino debe aplazarse.

Murmullos y abucheos

Quiero significar a la cámara que el hecho

de que dos mujeres opinen de manera diferente no significa nada,

también hay divergencias

entre los hombres de la cámara.

¿No es cierto? La mujer

será la más ferviente defensora de la República, pero se han recibido

firmas de mujeres que creen que los ideales

de España deben de ir

por otro lado. Yo hubiera deseado

a las mujeres gritando: "Viva la República".

Señores diputados, creo que hoy

es peligroso conceder el voto a la mujer.

Y lo dice una mujer que, en el momento crítico de afirmarlo,

renuncia a un ideal.

Yo no puedo sentarme sin aclarar mi pensamiento.

Abucheos y tímidos aplausos

-¡Te has vendido!

Lejos de atacarla y censurar las declaraciones de la señorita Kent,

comprendo la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance

de negar la capacidad inicial de la mujer.

Señor Lerroux, no sé si está al corriente de la intervención

del señor Buylla en el Congreso.

Haga el favor de sentarse, Clara.

Dígame que no tiene su respaldo.

Ningún partido de centro apoyará

el voto femenino.

Incluido su partido.

Ahora solo queda conseguir las abstenciones

suficientes en las filas socialistas. ¿Cómo va?

Hay dudas sembradas

en los diputados, pero no decantarán la votación a nuestro lado,

la dirección del partido sigue estando a favor.

Ya, ya.

Nosotros podríamos sacrificar alguna

de nuestras aspiraciones para ayudarles a dar el paso,

accederíamos a rebajar la edad del voto

a los 21 años. Los diputados deben elegir,

los jóvenes o la mujer.

Lo siento, Clara.

Me equivoqué.

No tenía que haber hecho esa entrevista.

No te disculpes, solo hacías tu trabajo. Nada más.

No.

Intentaba ser imparcial, pero no se puede.

Yo creo en el voto de la mujer, y defenderlo

es mi deber como periodista.

No creo que pueda conseguirlo.

¿Lo dices por Buylla o por Kent?

Ahora Lerroux también.

Pues vas a tener que esforzarte,

y no por las mujeres, por los hombres, por nosotros.

Nos estás abriendo los ojos.

Si te caes tú, nos caemos todos.

Gracias.

Hija,

Cristina me lo ha contado.

Has hecho

lo que has podido.

Clara. Clara, te estaba buscando.

Mujer, deja al menos que me explique, ¿no?

Te explicaste en el hemiciclo.

Las mujeres no están listas para votar.

No todas son como nosotras.

¿Qué pasa, que ahora tenemos la última palabra los licenciados?

Todas tienen derecho

a expresarse. Aunque creamos ser justas

dándoles el voto, podría ser una desgracia

para el futuro.

¿Para quién, para tu partido? No, Clara,

si cae la República las mujeres retrocederemos.

¿Retroceder adónde?

¿Se puede retroceder más?

El Partido Radical se compromete a apoyar los 21 años si nosotros

no apoyamos el voto de la mujer.

-Lo siento, Indalecio, hace tiempo que cerré la panadería,

no voy a ponerme a pastelear.

-¿No te das cuenta de lo que eso supondría para nosotros en votos?

Aquí.

Paso. Gracias.

-Gracias.

Gracias. -Hagan sitio, por favor.

Es la madre de la diputada Campoamor. Gracias.

-El diputado Rico tiene la palabra.

-Al pronunciarse por el voto de la mujer,

sus señorías piensan en mujeres preparadas y capaces,

pero la República necesita de la clase media,

y la clase media, por desgracia,

no logró la emancipación de sus mujeres,

que siguen en el confesionario.

Si tanto miedo tenéis al poder

de la Iglesia, ¿por qué no alejáis a vuestras

mujeres de su influencia,

por qué lleváis a vuestros hijos a colegios de frailes?

La mujer no puede votar mientras siga en la Iglesia,

y yo os digo, la mujer seguirá en la Iglesia mientras no tenga el voto.

Aplausos

Si se lo concedemos, ganarán las extremas derechas

y la inteligencia será alejada de la influencia política.

¿Tenéis derecho a negar el voto a la mujer? No.

Tenéis el derecho

que os ha dado una ley, la ley que vosotros hicisteis,

pero no el derecho fundamental basado en el respeto

a todo ser humano.

Detentáis un poder.

Dejad que la mujer se manifieste y lo perderéis.

-Las mujeres se manifiestan en las procesiones.

Muchos diputados republicanos

serán recordados sujetando el palio en una procesión,

pero no hablemos de esto,

porque lo que importa es el principio.

Lo que aquí de verdad importa es la República,

y concederle el voto a la mujer significa que vuelva la monarquía.

Tiene la palabra

el señor Companys.

-Creo sinceramente que no existe peligro alguno para la República

concediendo el voto a la mujer. Yo votaré a favor.

En Cataluña el voto de la mujer

no perjudicará, sino que será un extraordinario refuerzo

para la Republica española. -¿O la catalana?

Abucheos

Si ayer votasteis igualdad de sexo, no podéis hoy condicionarla.

Los sexos somos iguales,

lo somos por naturaleza, por derecho

y por intelecto.

No cometáis un error que no tendréis bastante tiempo para llorar.

Y al decir esto,

creo que no hago otra cosa que servir

a la República española.

Ha llegado el momento de proceder

a la votación.

Vayan diciendo su nombre y añadan únicamente...

Señorías, orden.

-¿Adónde vais? -Quietos.

-¡Escapistas!

-¿Ese no estaba

a favor del voto?

-Bien, señorías, vayan diciendo su nombre

y añadan únicamente sí o no,

a favor o en contra del artículo.

-José Gómez. Sí.

-Pedro Rico López. No.

José Álvarez Buylla. No.

-Manuel Cordero. Sí.

-Niceto Alcalá Zamora. Sí.

-Alejandro Lerroux.

No.

Victoria Kent.

No.

José María Gil Robles. Sí.

-Ramón Suárez Picallo. Sí.

-Hilario Ayuso. No.

-Hecho el recuento,

el artículo queda aprobado

por 40 votos de diferencia y queda así:

"Los ciudadanos de uno y otro sexo mayores

de 23 años tendrán los mismos

derechos electorales conforme determinen las leyes".

-¡Viva la República, también de las mujeres!

(TODOS) ¡Viva!

-Se levanta la sesión.

Señora Campoamor.

-Un día histórico para la República. Sí.

La culminación

de 120 años de lucha. -¿Llegó a temer?

Las deserciones me preocuparon.

Afortunadamente, Cordero les disuadió.

Necesitamos hombres

como él.

Es indignante que voten las mujeres. Ha sido una puñalada trapera.

No podía haberlo dicho mejor. Ha sido una puñalada trapera.

Pero una puñalada trapera

que todavía tiene remedio.

¿En qué está pensando?

El peligro del voto de la mujer está en los confesionarios,

ellos son el peligro de la República.

Si disolvemos

las órdenes religiosas, salvaremos el peligro.

Ahí sí le puedo asegurar

el apoyo total de mi partido.

He puesto: "Furia de la derecha por las leyes anticlericales".

"Las Cortes proponen nacionalizar los bienes de las órdenes religiosas".

-"Los jesuitas podrían ser expropiados".

-"Enseñanza laica".

Se propone nacionalizar los bienes

de la Iglesia. Se debate la prohibición

de la enseñanza religiosa. Los jesuitas expulsados.

Griterío de fondo

¡Contra la Constitución se coloca la España católica!

¡Seréis los responsables de la guerra espiritual!

-Diputados, vuelvan a sus escaños.

¿Qué ha pasado? -Las derechas han salido.

Azaña dice que España no es católica.

Caballeros, este es nuestro momento.

Son 40 diputados menos a favor del voto femenino.

¿Berlín? Sí.

Has hecho un buen trabajo estos meses. Te lo has ganado.

Europa es un hervidero en estos momentos.

¿Qué pasa?

Es lo que siempre has querido.

Por fin te veo más tranquila, hija.

¿Hoy no tienes que ir a las Cortes?

Con la expulsión de los jesuitas ya no soy el blanco

de todos los dardos.

Ahora soy solo lo que tengo que ser, una más.

Y no como otras.

Timbre

Voy.

Pasa.

-Clara, han presentado una disposición

transitoria para aplazar el voto de las mujeres.

Pero eso no puede ser.

Pues parece que están dispuestos a todo.

Y hay 40 diputados menos que votaron a nuestro favor.

-Y luego hablan

de puñaladas traperas.

Vamos, Cristina.

Se ha presentado a esta cámara la siguiente proposición

de disposición transitoria a la Constitución.

"Se propone que el voto femenino quede pospuesto en las elecciones

legislativas hasta que se hayan celebrado por dos veces

elecciones municipales". El diputado

Álvarez Buylla tiene la palabra.

No se trata de arrebatar a la mujer el voto que se le ha concedido,

se trata simplemente de posponerlo.

Barullo

Señorías.

Señorías, ¿no les resulta extraño que la extrema derecha

votara a favor de esa disposición?

Pues nosotros al votar a favor de esta disposición votamos

con los republicanos, con Victoria Kent

y contra la extrema derecha. Amigos socialistas,

¿seréis vosotros los que aprovechéis ese voto femenino

y no los comunistas?

Abucheos

Pido la palabra. -La tiene.

Señores diputados, yo no voy a defender hoy el voto de la mujer,

eso ya está defendido, voy a defender la Constitución.

Se está diciendo en campañas públicas por parte

de algunos diputados de esta cámara que la mujer es la hipoteca

del confesionario.

Y desde 1908, que se tocó este argumento,

no habéis hecho nada por liberarla de esa hipoteca.

Algunos decís que la mujer votará bajo la hégira del confesionario,

otros que votará a los socialistas,

es decir, condicionáis su voto por miedo

a que no os vote a vosotros.

Ese es todo vuestro argumento filosófico.

Pues yo os digo con dolor

que lo que estáis haciendo ahora es sembrar en su espíritu

la respuesta que os dará dentro de cuatro años votando a los partidos

que la defendieron

al recordar que vosotros solo la habéis rechazado.

Nada más.

Aplausos

Vamos a proceder a la votación.

Hecho el recuento,

la enmienda a favor de la disposición transitoria que aplaza

la vigencia del art. 23 de la Constitución

queda desestimada por cuatro votos

de diferencia.

Felicidades,

señora diputada.

Gracias.

Con esto vas a tener mucho trabajo.

No.

Ese artículo lo tenía ya escrito hace tiempo.

Esto es solo el principio. Ahora iremos a por la abolición

de la prostitución, la inscripción de los hijos ilegítimos,...

Tengo tanto por hacer.

Espero seguir dándote mucho que escribir.

Me han ofrecido un trabajo, Clara. La corresponsalía

en Berlín.

Bien.

Es lo que querías,

viajar.

Te voy a echar de menos.

Hay fiesta en el Ateneo,

¿te vienes?

Bueno, acompáñame por lo menos hasta la puerta.

Evaristo Fernández. Vota.

Rosa López Rivas.

Vota.

Francisco García Sanz. Vota.

Margarita Jiménez Castro.

Vota.

Somos cine - Clara Campoamor. La mujer olvidada - Ver ahora

Rec 4: Apocalipsis

Reparto: Manuela Velasco

El terror también es cosa de mujeres. Ángela Vida da vida en esta película de Jaume Balagueró a la joven reportera que entró en el edificio con los bomberos, logra salir convirtiéndose en la única superviviente, pero lo que el ejército no sabe es que dentro lleva una extraña infección. Ángela será llevada a un centro de máxima seguridad a varias millas de la costa, completamente aislado y rodeado de agua por todas partes. Un viejo petrolero que ha sido acondicionado para la cuarentena.

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - Rec 4 Apocalipsis - Ver ahora
Transcripción completa

Las informaciones que nos llegan desde el centro de Barcelona,

siguen siendo confusas.

Al parecer, un edificio entero podría haber sido

preventivamente clausurado por las autoridades.

-Además de los vecinos se encontrarían en el interior

algunos miembros de la Policía y del Cuerpo de Bomberos

así como dos miembros de un equipo de televisión

que les acompañaban en el momento.

-Estamos esperando informaciones que aclaren

de qué tipo infeccioso estamos hablando.

Ni las autoridades ni especialistas consultados

no lo saben determinar.

-Un único superviviente que podría tratarse

de la reportera de televisión que entró con los bomberos.

a principios de la noche.

En estos momentos podemos confirmar que la situación pasa a estar

bajo control del Ejército.

Estamos dentro.

¡Vamos!

Lucas, al tercero.

Cúbreme.

¡Vamos allá!

¡Lista!

Planta dos.

Subiendo al tercer piso.

¡Lucas!

¡Lucas!

¡Mierda!

Lucas, ¿qué coño hacías?

Hecho. Cargas listas.

(WALKIE): Recibido. ¡Vamos!

¿Quién es?

¡Mierda, mierda!

(WALKIE): Tienen 4 minutos para evacuar.

¡Vamos, vamos, vamos!

(Pitidos)

¡Vamos, chicos, vamos!

¡Vámonos!

(Gruñidos)

(Disparos)

¿Cómo estás? ¿Puedes respirar?

¡Vámonos! ¡Ya!

¡Aaaaaah!

¡No tengo tiro!

(Gruñidos)

(Disparos)

¡Dispara, dispara!

¡Aparta!

¡Mierda!

Tú eres médico.

Puedes ayudarme.

(Disparo)

(WALKIE): Tienen tres minutos.

Dale, dale.

¡Dale!

¡Vamos! Tenemos que salir de aquí.

(Grito de mujer)

¡Estoy aquí!

Es ella, no podemos dejarla aquí. ¡No, ni se te ocurra!

¡No hay tiempo!

Lárgate de aquí, yo me encargo. ¡Estás loco!

¡Por favor! ¡Joder!

(Alarma)

Vale, vale. Tranquila.

Tienes que confiar en mí.

(WALKIE): Un minuto para detonación.

Mírame. ¡Mírame! Vamos a salir de aquí.

Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

(Pitidos)

Hola, Ángela.

Tranquila.

Te las hemos puesto para evitar que te autolesiones.

Eso es.

¿Recuerdas alguna cosa de lo que pasó?

No.

No te muevas.

No.

No pasa nada.

¿Dónde estoy?

Solo queremos estar seguros de que estás bien.

Que descanses.

Perdone que le moleste pero usted no sabrá dónde es la boda

Se conoce que bebí un poco más de la cuenta

y mi nuera me acompañó a la habitación

para que descansara un poco y se ve que me he quedado traspuesta.

Perdone, pero es que yo no sé de lo que está hablando.

Que no sé dónde estoy.

Serán cosas de la cabeza.

Bueno, yo tampoco sé dónde estamos.

Sí que estamos buenos.

¿Ha visto a alguien más por aquí?

Vamos a hacer una cosa voy a averiguar dónde estamos

usted se queda aquí tranquila esperando.

Enseguida vendrá alguien a buscarla.

Pero dígale a mi nuera si la ve que estoy aquí

que no se olviden de mí. Yo se lo digo, yo se lo digo.

(Apertura puerta)

¿Cómo está? Se ha despertado, parece tranquila.

Estamos perdiendo el tiempo,

llevamos tres semanas y si todos son negativos...

Esa chica está bien. No hay indicios.

Estuvo más de 6 horas expuesta ahí dentro,

tenemos que estar seguros.

(Quejidos)

Me duele mucho.

Está bien, te las aflojaré un poco.

¡Aaaaah!

(Gritos)

¡Quieta!

¡Mierda!

Tenemos un problema.

¡La chica se ha soltado!

(Alarma)

¡Cogedla! Y usad las armas si hace falta.

¿Cuánto queda? Dos minutos.

(Alarma)

¡La tenemos, está subiendo!

¡Quieta!

¡Vamos, vamos!

Va hacia el pasillo comedor.

¡Quieta, no te muevas!

¡Vamos, vamos!

¡Quieta!

¡Tú!

¡Apártese! -¡La tenemos!

He dicho que se aparte.

¡Ayúdame! He dicho que se aparte.

¡Sigue, sigue huyendo!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos, vamos!

¡Quietos! ¡Las manos!

¡No os mováis!

Quietos, no os mováis. -¡No os mováis!

La tenemos. Esperamos órdenes. ¿Qué es esto? ¿Dónde coño estamos?

Bajad las armas,

tenemos los resultados del análisis. Está limpia.

¿Quién es usted? Acompáñela a su camarote.

No.

Será mejor que descanse un poco. No.

Tranquila, se acabaron las correas.

Prometido.

Le he preguntado que quién es usted.

Siento mucho el contratiempo.

Soy el Dr. Ricarte protocolo médico...

Quiero hablar con mis superiores.

Sus superiores le han mandado aquí. ¿Y mi compañero?

Seguro que se refiere al cabo Lucas le hemos tenido que hacer

unas pruebas adicionales, pura rutina.

Enseguida se reunirá con usted.

¿Qué coño hacemos aquí? Esto no formaba parte de operación.

Es la única forma de garantizar el aislamiento total y lo sabe.

Aislamiento, ¿por qué? Estamos bien, ¿no?

Es evidente que lo han comprobado.

La situación es más complicada de lo que cree,

ha habido otro brote cerca de Barcelona.

Afortunadamente, hemos podido controlarlo

pero no podemos cometer más errores.

No me lo diga, una boda. Solo una superviviente.

Pero veo que se han conocido.

Pasajeros nuevos, qué bien, ¿no?

Y ahora si mi disculpa, seguro que al capitán Ortega

le encantará mostrarle su barco.

Capitán.

Imagino que usted vino con el grupo que embarcó a última hora.

Eso parece. Soy Guzmán.

Venga, le enseñaré esto.

Entonces, es usted quien manda aquí.

No se engañe, mandan los que pagan y le aseguro que los doctores

me han pagado suficiente como para jubilarse.

40 años en el mar son muchos.

Así que después de este, vuelvo a casa, que ya me toca.

Son ellos los que mandan.

Y para que nos quede claro han traído su propio ejército.

Creo que ya los ha conocido.

¿Cómo vamos?

28 nudos, viento noroeste aumentando.

En unas horas entramos en áreas de bajas presiones.

Muy bien.

Reduce al mínimo con un poco de suerte

pasará de largo.

Claro, total qué prisa tenemos.

Gorostiaga es nuestro oficial de puente. De Bilbao.

Buena gente.

Piloto, más fácil. Y llámame Goro.

Eso de ahí no tiene buena pinta. ¿Esto?

Díselo a los soldados imperiales que es cosa suya.

¿Te has echado algo? Deberías ponerte algo de antiséptico

Hazle caso, es médico especialista en infecciones

y cosas de esas.

Ya estamos.

Me temo que este trasto está demasiado viejo

para tanta fiesta.

Ni viejo, ni hostias,

están sobrecargando el generador con toda esa mierda

de equipo médico que han bajado a la bodega.

¿Qué pasa? Bajadas de tensión.

Llevamos así desde que zarpamos.

Lo peor es por la noche llega a caer durante un buen rato.

Están montando una especie de laboratorio o no sé qué leches.

¿Cómo que equipo médico?

Ya se lo he dicho, no es cosa nuestra.

(Llaman a la puerta)

Con permiso, no quiero molestar,

pero no la conozco, ¿verdad?

No.

Yo es que con tanta gente me armo un lío.

¿Pero es de mi nieto

o de la novia?

¿Igual ha bebido un poquito más de la cuenta?

No se preocupe, hija, yo también.

(Música)

¡Eh!

¡Eh!

¿Qué estás haciendo?

Nada.

Nic es el operador de radio aunque no lo parezca.

La verdad es que no hay mucho que hacer.

Esos gilipollas encriptaron la secuencia nada más llegar

y son los únicos que tienen las claves.

¿Me están diciendo que estamos incomunicados?

Tanto que por no tener no tenemos ni botes salvavidas.

Veo que no se lo han contado. Inoperativos.

Bloquearon el sistema de descarga.

Fueron sus condiciones.

¿Cómo era? Protocolo de seguridad. ¡Tóquese los cojones!

Lo de la cámara, ¿cómo vas?

Estoy en ello pero va a llevar su tiempo.

La cámara todavía funciona pero el disco duro está machacado

y tendré que ir recuperándolo de forma aleatoria. ¡Un coñazo!

Nic es nuestro informático o cómo se diga.

Los doctores han pedido que recupere lo que hay grabado en la cámara.

Parece que tiene mucho interés.

La encontré al lado de la chica, sabe Dios lo que habrá dentro.

¡No me joda!

¿Es usted quien salvó a Ángela Vidal?

Algo así.

Pues no sabe lo feliz que le ha hecho.

Son fan pero muy fan de esta tía.

Cuando estoy en tierra no me pierdo ninguno de los programas

Y cuando no, viene ella a verte. ¡Mira tú qué bien!

Y si usted la ha salvado tiene que conocerla bien, ¿no?

Bueno, más o menos.

Quiero decir, que igual podría presentármela.

Sí, claro.

(Música)

¿Qué le parece? Tenemos un Dj filipino.

Se ve que no había otra cosa mejor.

El cocinero, es el aviso para la cena.

Ya se acostumbrará.

(Ruido de máquinas)

(Teléfono)

Profundidades marinas, dime. -¿Cómo vas por ahí abajo?

Esto va cada vez peor no sé por dónde empezar.

Será mejor que lo toméis con calma ahí arriba.

Por calma no será, te lo aseguro. Será mejor que subas a cenar.

Vale. Mejor será.

Tome.

Es lo que hay.

Es que yo no

no soy de cenar mucho

con un vasito de leche calentita

ya me apaño.

Ya.

Oye, tú, ¿no tendrías un vaso de leche para la señora?

¿Leche? -Y unas galletitas, si puede ser.

Y ya que estás mira a ver si tienes algo más,

algo de carne o algo de salsa.

Eh, esas pulseritas que os han puesto no son las de crucero todo incluido.

No te confundas.

(Risas)

Tranquilo, que te veo.

¿Dónde coño estabas? Eso tú.

Ya.

¿Ha hablado con mi nuera? No.

Entiendo que es una boda moderna pero creo que se están pasando.

Leche y galletas. -Oh, qué bien.

Muchas gracias, hijo.

Señora, ahí tiene azúcar.

¿Ah, sí? Voy a por un poquito que no creo que me haga daño.

Está completamente desorientada, no tiene ni idea de dónde está.

Pues alguien va a tener que hablar con ella.

Y qué le decimos ¿que su familia está muerta?

Acabo de estar con el capitán del barco

les ha obligado a dejar inoperativos todos los botes salvavidas

y a cortar todas las comunicaciones por radio.

¿Qué? Lo que oyes.

Han montado un laboratorio en la bodega.

Se suponía que esto iba a ser una cuarentena preventiva, ¿no?

¿Como un laboratorio?

Nos están ocultando algo.

¿Por qué hay tanta seguridad?

¿No has visto las cámaras?

Están por todo el barco.

No puedo ni ir a mear sin que te estén vigilando.

Me pone de los nervios.

Tal vez no sea tan malo.

Bueno, pues parece que funciona.

Buen trabajo.

Sabes que podrías entrar en Inteligencia Naval, igual yo...

¿En serio? Bueno, nunca se sabe.

¡Inteligencia naval!

Me estaba preguntando,

¿crees que podrías acceder a las cámaras de seguridad?

Por quién me toma. Como te he visto mirando.

Es lo primero que hice, así me entretengo.

¿Cómo cree que descubrí que había llegado ella?

¡Qué fuerte!

¡Me la va a presentar! Me lo ha prometido.

Sí, claro.

¿Y el laboratorio?

Puerta de seguridad con código numérico.

Parece que no quieren que metamos las narices.

Se lo han montado bien ahí abajo.

Pero no contaban conmigo.

Ahí lo tiene.

¿Tienes idea qué es lo que hacen ahí dentro?

Nada bueno. Seguro.

Vi como metían unas jaulas, un montón.

Usted me dirá para qué quieren jaulas aquí.

¿Jaulas?

¿Y esa puerta?

¿Sabes lo que hay ahí detrás? No tengo ni idea. No hay cámaras.

Pero mire,

esto es lo máximo a lo que nos podemos acercar.

"Triqui".

"Triqui".

"Triquitrón".

200 %

No está mal, ¿eh? No, nada mal.

¿Y crees que puedes hacer eso con todas las cámaras?

¿Cuál quiere?

¡Pero bueno!

Ya estamos otra vez.

(Respiración agitada)

(Ruidos de puertas)

¡Vamos!

¡Eh!

A ver, qué coño está pasando.

No sé qué cojones haces todo el día aquí abajo

pero eso tendría que estar arreglado ya.

¡Ha saltado todo el sistema! -¿Ah, sí? No me había dado cuenta.

Nos está vacilando o qué pasa.

Puede que de dónde tú vengas

los negritos hagan las cosas con más calma.

Aquí funcionamos de otra manera.

O sea que ya puedes ponerte las pilas de una puta vez.

Yo soy de Móstoles y allí las cosas se hacen como me sale a mí

de los cojones.

Ya lo has oído, date prisa.

¡Aaaaah!

No, no, tranquila.

Soy yo.

¿Qué estás haciendo aquí?

Me asusté.

Bueno, ya está, no pasa nada.

Estoy contigo, ¿vale? Volvamos a los camarotes.

¡Espera!

No les digas nada a ellos, por favor.

Escúchame, nadie va a hacerte nada.

¡Nadie!

Vamos.

(Música)

(Música)

Esto va a ser fuerza 8, ¿qué te apuestas?

Encima viene directo hacia aquí. Eso parece.

¡Joder!

Se nos va a echar encima antes de lo previsto.

¿Qué pensabais? Es mi último viaje.

Vengo a despedirme sin una buena fiesta.

No me gusta nada.

Permiso.

Buenos días. Buenos días.

Esta es Ángela.

Hola. Hola.

Hemos oído hablar mucho de ti.

Aquel de allí es... Goro.

Y ese de ahí es tu fan número 1.

Según tengo entendido. Así es.

Hola.

A veces veo el programa.

Soy Nic. Hola.

Hola.

Vi que estaba cargando las imágenes de tu cámara.

Bueno, intentándolo.

¿Mi cámara? ¿Está aquí?

¿Y sueles verlos luego por la tele?, quiero decir.

No claro, qué tontería.

Yo me quedo sin duda con el de los basureros.

¡Qué bueno! Cuando saltaste al contenedor

y te metiste en el container

y el tipo aquel no daba crédito. ¡Fue buenísimo!

¿Quieres? No.

Perdona que te lo pida.

¿No te importaría? ¿El que?

Si podrías decir eso de:

"Hola, soy Ángela Vidal, bienvenidos a..."

Pero para mí, personalizado.

Sé que es una tontería pero me haría mucha ilusión.

Déjalo, luego si acaso.

Tienes que estar harta de que te lo pidan.

¡Me cago en diez! Lo siento.

Qué torpe, si he sido yo. No pasa nada.

Es sumergible, waterproof de esos.

Al menos, eso me dijeron.

Por si nos hundimos.

¿Tú lo has visto?

He visto algunas imágenes.

La verdad es que no sé de qué va todo esto

pero te aseguro que no me gustaría haber estado allí.

Lo tenemos. ¡Bien!

Ya está.

Ahora solo queda ordenarlos.

25 por segundo.

Será un ratito.

¿Cuánto tardará?

Nada, un par de horitas. Quizás algo menos.

¿Seguro que no quieres?

Está muy bueno.

¡Vamos allá!

No está. El huésped no está.

¿Qué cojones estás diciendo? ¡Den la alarma!

¡No!

Tenemos que mantener el control.

Ciérrenlo todo.

(Música)

(Ruidos)

(Ruidos)

Las correas no están rotas.

Alguien lo ha soltado. No, es imposible.

Nadie podría saltarse el sistema de seguridad.

Le habrían visto. No, si fue durante el apagón.

¿Qué pasa con el código de la puerta?

¿Cuántos conocen ese código? Muy pocos.

¿Quién haría una cosa así? No tiene sentido.

Ustedes, vengan conmigo.

Retroviral.

¿Qué pretendes?

Encontrarlo antes de que ataque a alguien

y más nos vale que esto funcione.

(Ruidos)

(Ruidos)

(Chillidos)

¡Aaaaah!

¡Aaaaaah!

(Chillidos)

(Chillidos)

(Chillidos)

Eh, ¿qué pasa con la comida?

Qué pasa de qué.

El filipino se está colgando llevamos 10 minutos aquí

y no está saliendo nada.

Me cago en su puta madre.

Edwin.

Ahí va la hostia

pero tú has visto cómo tienes todo esto.

¡Coño!

(Música)

Parece que al menos hoy te has esmerado.

¿Tú estás colgado o qué te pasa?

Tienes el comedor a tope y los ánimos se están calentando,

será mejor que espabiles.

Ya me has oído.

Me llevo esto para el comedor.

Pero ponte las pilas porque vamos a tener movida.

(Pitido)

Bien.

¡Toma, Nic!

¡Corderito! Esto es otra cosa, señores.

Espero que hayas dejado algo para nosotros.

Sí, hombre, sí.

En 20 minutos empieza el segundo turno

si os dais prisa os evitáis la compañía.

¿Cómo se encuentra hoy?

Se creen que no me doy cuenta

de que me han traído a una residencia.

Sin decirme nada.

Bueno, ¿y tiene más hambre hoy?

No, si no es cuestión de hambre,

es cuestión de como uno tenga el estómago.

¿Tú no podrías hablar con el camarero?

A ver si me podía hacer unos canelones o unas croquetitas.

Iré a ver pero no le prometo nada.

Hola.

Hola.

(Ruidos)

Hola. Perdona.

Era por si tenías otra cosa

que la señora está un poco delicada del estómago

y le vendría bien algo a la plancha.

(Gruñidos)

(Gruñidos)

¡Mierda!

Usted pruébelo y luego me dice.

¡Huy!

Pues mal no huele.

Las cosas como son.

¡Noooo!

¡No comáis! ¿Qué pasa?

El cocinero está como los del edificio.

Ha intentado morderme. ¿Qué?

Lucas, ¿lo ha hecho? No.

¿Alguien ha comido algo? No.

Vale, quedaos aquí. ¡Espera, espera!

¡Quédate con ellas!

Quietos.

¿Qué ha pasado? Díganoslo usted.

Se suponía que esto iba a ser una cuarentena preventiva.

Dígame qué ha pasado.

El cocinero acaba de intentar morderme.

Eso es lo que ha pasado. ¿Sabe lo que significa eso?

¿Dónde está? En la cocina.

He conseguido encerrarle en la cámara frigorífica.

Está bien, venga con nosotros.

Usted solo.

Ya la tenemos aquí.

Parece que vamos a tener un buen fin de fiesta.

¿Te pasa algo?

No sé, no me encuentro nada bien.

Algo ha debido sentarme fatal.

No me extraña, será ese gusano del pescado crudo.

Anisakis. ¿Eh?

El gusano se llama anisakis. Bueno, como se llame.

Pero hoy no había pescado.

Será mejor que descanses un rato.

Yo me encargo de todo.

Un retroviral.

Eso es lo que hemos estado haciendo.

Hemos podido controlar dos brotes en 24 horas

pero puede que la próxima vez, no tengamos tanta suerte.

¿Cómo lo han conseguido?

Se supone que no sabemos nada de ese virus.

Sabemos más de lo que cree.

Tenemos una muestra.

Se lo inoculamos a un huésped sano

y esperamos a que manifestaran los síntomas.

Un momento, un momento.

¿Cómo que una muestra? ¿De dónde lo han sacado?

Lo que importa es que alguien ha soltado al huésped.

Y ahora tenemos un problema muy gordo.

¡De puta madre! Dele la Táser.

No podemos perder más tiempo. ¿Qué pretende?

Hay que testar el retroviral.

En cuanto abra, usted dispara.

La descarga lo paralizará.

Pero solo tendremos unos segundos. Vale.

¿Preparado?

Vamos. ¡Ahora!

(Gruñidos)

¡Apártese!

(Gruñidos)

¡Fuera, fuera!

(Gruñidos)

¡Joder!

¿Qué cojones ha pasado?

Se está retroalimentando.

¡Mierda! ¡No puede ser!

Es evidente que sí puede ser.

Tendría que haber funcionado hemos seguido todos los pasos.

Se les ha ido de las manos.

Así que ya está llamando y que nos saquen de aquí.

Tiene razón, tenemos que avisar que vengan a buscarnos.

Conoces perfectamente las reglas.

Nadie vendrá a buscarnos.

Ya no.

(Música suspense)

Volvemos al laboratorio tenemos que averiguar qué ha fallado

Un momento, y qué pasa con nosotros.

No sabemos si la comida está infectada.

No podemos correr riesgos. Nadie ha comido nada.

Es verdad, he llegado a tiempo. Se lo juro.

Entonces, no tienen nada de que preocuparse.

¿Que no tenemos nada de que preocuparnos?

¡Somos el segundo turno! No puede dejarnos aquí.

Ya lo he dicho, no podemos correr riesgos.

¡Vamos!

¡Espere, espere, espere!

Les traje lo que me pidieron, no pueden hacernos esto.

¿De qué coño está hablando? Lo siento.

Vamos. No tenemos tiempo que perder.

Lucas, ¿qué has hecho?

Cogí una muestra de sangre en el edificio.

Me dijeron que tenía que hacerlo que era por el bien de todos.

¿Era infectada?

Era una pequeña muestra dijeron que la necesitaban.

¿Quién?

No es un simple virus.

Vinieron unos sacerdotes

y me enseñaron fotos cosas que ni te imaginas.

Esa mierda no es lo que te crees. ¡Eh!

¿Sabes lo que dicen?

Son ellos los que están financiando todo esto.

¡Tú eres un hijo de puta!

Y ahora qué.

Pero bueno, yo no sé lo que está pasando aquí

pero desde luego no son maneras.

Que no sabe lo que está pasando aquí

Pues igual va siendo hora de que se entere

¡de que toda su familia está muerta!

¡Muerta!

¡Déjala en paz! ¡Ya basta!

Me da igual lo que sea esa mierda pero si esa comida está infectada

estamos pero bien jodidos.

Subiremos al puente de mando y nos quedaremos ahí.

Ortega nos ayudará. ¿Ah, sí? ¿Y cómo?

Estamos desarmados.

Vamos, todo lo que nos pueda servir. ¡Deprisa!

(Gruñidos)

(Gruñidos)

Toma. Esto no nos va a servir de nada.

Pues es lo que hay. ¡Vamos!

¡Vamos, vamos, vamos!

¡Vamos!

Pues no es por hacerles un feo

pero yo casi que me iré a acostar un ratito.

¡Schsssss!

Schssss.

Atrás.

Atrás.

Atrás, atrás, atrás.

¡Atrás!

(Alaridos)

(Gritos)

(Alaridos)

¡Apartad!

Vamos, tenemos que llegar al puente de mando.

Vamos, vamos, vamos.

Están por todo el barco es una puta plaga, capitán.

Y Goro, dónde esta. No lo sé. No se encontraba bien.

Le dije que se fuera a tumbar un rato.

¡Mierda!

Profundidades marinas, adelante. ¿Todo en calma ahí abajo?

No he parado ni para comer ¿si a eso le llaman calma?

Pues siga así.

No quiero que te muevas hasta que yo te diga.

¿Por qué? ¿Qué pasa? Haz lo que te digo.

Asegura la puerta.

Es por aquí. ¡Vamos!

¿Estás seguro? Sí, vamos.

¿No podrían llamar a mis hijos para que vengan a buscarme?

Ya casi estamos, son solo unos metros.

Dígales que no les voy a dar ningún trabajo.

¡Vamos!

(Ruidos)

(Ruidos)

Y ahora, qué pasa.

¿No tenéis otra cosa que hacer que tocar los cojones?

¿Qué haces?

(Gruñidos)

(Gruñidos)

(Alaridos)

(Gruñidos)

¡Apartad!

¡Ayúdame!

¡No puedo!

¡Sácamelo!

(Gruñidos y gritos)

¡Suéltalo, suéltalo!

(Alarma)

¿Qué es eso? ¡Joder!

Sala de máquinas pierde presión de aceite.

¡Lo que nos faltaba!

(Gruñidos)

(Ruidos)

(Gruñidos)

¡Fuera, fuera!

(Disparos)

¡Mierda!

¿Qué era eso?

¿Estás bien? Sí.

¿Dónde está? Se ha ido.

¡Me cago en la puta! ¿Qué hacemos?

Nosotros subir al puente de mando. Iré yo.

¡Eh, eh! ¿Dónde coño vas? Estás desarmado.

No puedes hacer nada por ella. Es un suicidio.

No podemos dejarla alguien tiene que hacerlo.

La he cagado.

Os lo debo.

Vamos.

(Música de acción)

(Música de acción)

¡Somos nosotros! ¡Abridnos!

¡Quieto!

No sabemos si están bien.

¡Nic!

¡Vamos, vamos!

¡Cierra ya!

¿Qué coño está pasando fuera? Vale, vale.

Los matasanos que la han jodido.

La situación ha cambiado a partir de ahora

usted vuelve a estar al mando. ¡Volvemos a casa!

Ojalá pudiera. Hay un escape de aceite en el motor.

Si se recalienta puede incendiarse. Tengo que apagarlo.

¡No! ¡No! ¡Quieta, quieta!

¡Quieta! ¡Tranquila!

Podemos intentarlo con el motor auxiliar.

¡Pues arránquelo!

Desde aquí no, hay que arrancarlo desde la sala de máquinas.

¡Mierda!

¿Qué cojones es todo esto?

Usted estuvo en el edificio tiene que saberlo.

Yo no sé nada.

Lo que está claro es que esos doctores sí.

Y si queremos tener una oportunidad debemos averiguar lo que saben.

¡Sí, claro! ¿Y cómo vamos a hacerlo?

¿Piensa salir fuera a hacer una encuesta?

Sus ordenadores. ¿Crees que puedes entrar?

Me pusieron en línea para que les pasara

todo lo que había en la cámara.

Nos lo han puesto en bandeja.

Lo que me temía.

Tienen un sistema blindado.

¿Qué es eso? Nada serio, espero.

No lo entiendo. Todo está bien.

Tendría que haber funcionado.

Puede que el virus mute en función del ADN del huésped.

Eso haría distinta cada muestra.

Necesitaríamos la cepa original libre de mutaciones.

La niña.

Y es evidente que no la tenemos.

Señores, esto se acabó.

No, espera.

Tiene que haber alguna forma. Lo siento mucho.

Ya conoce el efecto.

No.

20 minutos.

Aprovéchelos como puedan.

No, escúchame, podemos intentarlo

Quizás consiga una mayor rigidez de las ventanas

y podamos retrasar la entrada del ADN.

Eso solo retrasaría el proceso y no conseguiríamos nada.

Sin la cepa original, no.

Lo siento.

Por favor.

No puedes hacerlo.

No podíamos fallar. Ya conoces las reglas.

¡Espere, espere!

El chico lo ha conseguido.

Tenemos las imágenes del vídeo.

¡Toma, Nic, todo suyo!

Vale, las carpetas más antiguas cómo puedo localizarlas.

Aquí.

¿Qué es todo esto?

¡Espera, espera!

Yo vi ese nombre en el edificio.

En el ático.

Había recortes de periódico con ese nombre.

Es ella, es la misma niña.

Estaba lleno de fotos suyas.

Son todos de ingresos hospitalarios.

Parece que la solicitud fue cursada por la Diócesis de Nápoles.

¿Curas?

"Diagnóstico paracientífico". Pero qué coño es eso.

Espera.

Los recortes hablaban de que la niña estaba poseída o algo así.

Hablaban de la Iglesia.

Del demonio. Venga, hombre, no me jodas.

Tiene sentido, tiene sentido.

La ingresaron para obtener una confirmación clínica.

Y el médico responsable del ingreso...

¡Vaya sorpresa!

¿Qué es eso?

No puede ser. Sí puede ser.

Es la niña.

Qué coño estaba haciendo ahí.

Rebobine.

¿Qué es esto?

¡Dios!

Un parásito.

La fuente del virus.

¡Lo teníamos delante de las narices!

Pues este era el demonio que buscaba.

Un parásito.

Esa cosa controlaba el cuerpo y la mente de la niña

y la usaba como transmisor

pero la mantenía inmune para protegerse.

¡Muy lista!

Ha estado creciendo dentro de la niña

todos estos años.

Hasta que ha encontrado un huésped mejor.

La cepo original. ¡La tenemos!

Prepárenlo todo material y transporte quirúrgico.

Hay que extraerle esa cosa.

Todavía podemos parar esto.

Señora.

Señora, venga.

Tenemos que ir con los demás.

Venga, confíe en mí.

(Gruñidos)

(Gruñidos)

No, no, no.

(Disparos)

¡No, no, no!

(Gruñidos)

¡Os jodéis!

(Risas)

No se mueva.

Tire el arma y dese la vuelta muy despacio.

La chica, ¿dónde está?

De crucero.

Última vez.

¿Dónde?

¿Qué pasa? ¿No contestan?

Ni lo hará.

Nos tenemos que bajar y hacerlo nosotros.

Hay que arrancar ese motor.

Ya claro, muy fácil, yo no pienso salir ahí fuera.

¿Y qué propone?

¿Que nos quedemos aquí esperando a que vengan esas cosas?

Este era mi último viaje y soy el primero

en querer volver a casa, te lo aseguro.

Pero quiero volver vivo.

¡Abrid!

Lucas.

¡Abrid, por favor!

¡Eh, eh, eh!

¿Qué significa eso?

Que nadie la toque. ¡Apártense de ella!

¿Qué está pasando? Es un parásito.

Lo lleva dentro. El virus sale de ella.

¿Qué?

Pero qué está diciendo.

Lo hemos visto en el vídeo, cómo se le metía dentro.

Usted mismo puede comprobarlo. ¿De qué coño hablan?

Ella está limpia usted mismo lo dijo.

Y lo está, esa cosa mantiene a su huésped inmune.

Es su forma de pasar inadvertida. No, no, no.

Con cuidado, la necesitamos viva.

¡Dígales que la suelten!

Se está equivocando. Que la suelte.

Esa pistola está descargada. Pero esta no.

No lo entiende ese parásito es la cepa original.

Solo con él podemos sintetizar el retroviral,

por eso no funcionó es la única forma.

Me da igual.

Por favor, sean razonables.

Solo tenemos que sacárselo.

No tiene por qué sufrir ningún daño. No.

No les crea.

Usted es médico, tiene experiencia en control de plagas.

Sabe perfectamente que es la única forma.

No.

No.

¡No!

Así va a ser imposible llevarla al laboratorio.

Sobre esa mesa. Lo haremos aquí.

¡Noooo!

¡Rápido! ¡Nic, Nic!

¡Eh, cuidado!

¡No, no, no!

¡Ayuda!

¡No!

¡Nic!

¡No!

¡No!

¿Y si es un error?

Ya se lo he dicho, está grabado ustedes pueden verlo.

Se nos acaba el tiempo.

¡Nic, Nic! Sujétala.

No lo encuentro.

Doctor.

(Gritos)

Levanta la cabeza. Hacia atrás.

(Quejidos)

Necesito toallas. En el baño.

¡Venga, rápido!

¡Aaaaaah!

(Gritos)

(Gruñidos)

¡Deprisa! ¡Cógele la cabeza!

¿Qué coño pasa?

(Gritos)

¡Quieto!

¡Ayudadme, joder!

¡No tengo tiro!

¡Dispara!

¿Qué pasa? No sé.

¡Cógela!

¡Cogedla, que no escape!

(Gruñidos)

(Truenos)

Es superficial.

No es nada.

Esperen.

El test 1 funcionará usted mismo lo dijo.

Todavía podemos encontrar a la chica y sintetizar el antídoto.

No hay tiempo, lo sabes.

Todavía me necesitas.

Ya no.

(Disparos)

Y ahora, ¿qué? Ahora encontramos a la chica.

No, eso se acabó.

Déjese de hostias y pida ayuda.

Usted es el único que puede usar la radio.

No, sin un antídoto.

Nunca lo conseguirá, está loco.

Pues como no lo consiga le aseguro que muy pronto

no tendremos ningún sitio donde volver.

¡Vamos, no perdamos tiempo!

Frecuencia 9.

No podrán con ellos.

(Jadeos)

¡Mierda!

Vale, a tomar por culo, ¿puedes pilotar el barco?

¡Joder! Podría intentarlo.

He ayudado algunas veces pero no sé.

De acuerdo.

Bajamos y arrancamos el motor auxiliar,

¿sabes cómo hacerlo? Creo que sí.

Pero yo no puedo bajar ahí. Lo siento.

Tiene razón, solo tenemos cuatro cuchillos de cocina.

No llegaríamos muy lejos.

Venga ya, no me jodas. ¿Se te ocurre algo mejor?

Hay material de pesca deportiva en los arcones de la cubierta de proa

¡De puta madre! Ahora nos vamos de pesca.

Tú quédate aquí,

nosotros bajamos y pillamos todo lo que encontramos.

Volveremos a por ti y bajaremos a la sala de máquinas.

Y asegura bien la puerta. Te necesitamos vivo.

Eres el único que sabe manejar este barco.

¡Cubierta de proa!

No lo encontraremos nunca.

¡Allí!

Está allí.

La tengo, la tengo, está en el pasillo de camarotes.

¿Dónde? Pasillo de camarotes.

¡Vamos, vamos!

¡Aaaaah!

¡No, no! ¡Mierda!

Se está cargando las cámaras.

La he perdido.

Es muy lista.

Mierda.

¡Mierda!

¡La tengo, la tengo!

Está en el pasillo del comedor.

¡Vamos, vamos!

¡Rápido, rápido!

¡Ángela, no!

Aquí, soy yo Nic.

Cógele el walkie.

¡Cógelo, por Dios! ¡Cógelo!

¡Cógelo! ¡Vamos!

¡Vamos, Ángela, cógelo ya!

Pincha el 7. ¡Vamos!

¡El 7, el 7!

Nic. Bien.

¿Me oyes?

Ahora estamos solos te estoy viendo.

Pero si te cargas las cámaras no podré ayudarte.

Vale.

Ahora sal de ahí, cagando leches. Van hacia ti.

¿Qué coño haces? Tienes que salir cagando leches.

Los tienes encima.

¿Qué estás haciendo? Van a llegar en cualquier momento.

¡Te van a pillar!

Ángela, escúchame.

Tienes que salir de ahí ya.

¿Por qué has hecho eso?

¡Venga!

¡Toma! ¡Venga!

¡Lucas!

¡Venga, vamos!

Que empiece la fiesta.

¡Cuidado!

¿Dónde coño se ha metido?

(Gruñidos)

¡Ayudadme, joder!

¡Quitádmelo de encima!

¡El extintor!

¡Vamos, vamos!

¡Deprisa!

No sé cómo va.

¡En la cabeza!

¡Dale en la cabeza!

Se equivoca.

No sé lo que quiere de mí pero se equivoca.

Y ahora compruébelo y vuelva a su puto laboratorio

y compruébelo.

Y luego dígales ¡que me dejen en paz!

Lo siento.

Y ahora qué.

Estamos desarmados.

Váyase a su casa.

¡Espere!

¿Qué le pasa en la mano?

Le ha mordido.

(Gritos)

(Gritos)

(Gruñidos)

Nic, estás ahí.

Ángela, te he visto, ¿por qué has hecho eso?

Tienes que confiar en mí,

necesito el código de acceso al laboratorio.

¿Qué?

Tengo que entrar ahí y demostrarles que se equivocan.

¡Por favor! Pero le has mordido, Ángela.

Lo he visto por la cámara. ¡Confía en mí, Nic!

Podemos salir de aquí juntos pero tienes que darme el código.

¡Por favor!

Está bien. Lo tengo.

Ginard me enseñó a grabarlo a través de una cámara

encima de la puerta. Aquí está.

Espero que sepas lo que haces.

No puede ser.

¡Sí puede ser!

Yo mismo lo vi en el vídeo.

Vi cómo entraba en ti.

No sé lo que está buscando pero está claro que no soy yo.

¡Vamos!

Arpones. Sí, arpones.

¿No había nada más?

Está bien.

Bajamos, arrancas ese puto motor y listos.

Y nos volvemos a casa.

Un momento, Ángela está bien.

No tiene nada dentro lo ha comprobado Ricart

lo he visto por las cámaras. Está en el laboratorio.

Tenemos que ir a buscarla.

Está bien, iré yo.

Vosotros bajad a la sala de máquinas Nos encontraremos aquí.

Y ahora, dígaselo.

Es imposible.

Tiene que haber un error. ¡No hay ningún error!

Dígales ahora mismo que me dejen en paz

o le juro que le mato.

¡Dígaselo!

¡Ahora!

Decir el que.

El parásito abandona su huésped cuando encuentra otro mejor.

Ella era la mejor forma de salir del edificio.

El vídeo no miente.

Todos lo hemos visto.

No sé lo que vio ni me importa pero sus análisis tampoco mienten.

Eso es verdad, si lo llevara dentro usted estaría infectado.

Le ha mordido, ¿no? ¡Ya lo sé, ya lo sé!

Pero tiene que haber una explicación

Nos está engañando.

¿Es eso cierto, Ángela?

¿Nos estás engañando?

¿Y tú? ¿Nos estás engañando?

¿Por qué querías el código de acceso del laboratorio?

Se lo pediste a Nic.

¿Para qué lo querías?

Quería saber lo que pasaba dentro, ¿tú no?

Cuando te encontré en el pasillo la otra noche,

venías del laboratorio, ¿verdad?

Aprovechaste el apagón y soltaste al mono.

¿Ah, sí? ¿Y por qué querría hacer eso?

Me rescataste en el edificio.

Estuvimos solos casi un minuto.

Si esa cosa estaba en mí

abandona a su huésped cuando encuentra otro mejor.

¿No era así?

Exacto.

Entonces, el antiguo huésped no le sirve para nada.

¡Aaaaah!

Eres muy valiente, Ángela. Eso me encanta.

20 minutos.

¡Se acabó!

¡Te jodes!

¡Aaaaaah!

¿Dónde crees que vas, Ángela?

Ten cuidado con eso, no te hagas daño.

¡Aaaah!

Ahora sí que empieza la fiesta.

(Jadeos)

(Ruidos)

(Jadeos)

(Chillidos)

(Chillidos)

(Gruñidos)

(Música de acción)

(Gruñido)

¡Quieto!

(Gruñido)

(Gruñido)

¡Atrás!

(Gruñidos)

¡Aaaaaah!

¡Vamos, Nic!

¡Vamos!

¡Vamos, vamos!

Por aquí.

¿Es aquí, Nic? -Sí.

¡Rápido, rápido! -¡Mierda!

¿Qué pasa?

Nic, ¿qué pasa?

Que no va. -¿Como que no va?

¿No decías que sabías arrancarlo?

Te dije que podría intentarlo y es lo que hago.

¡Pues no lo intentes, hazlo!

(Chillidos)

¡Ay!

(Chillidos)

¡Deprisa, deprisa!

¡Rápido!

¡Mierda!

¡Joder!

¡Dame eso!

(Gruñido)

¡Sal de aquí! -¡Hostias!

¡El motor, arráncalo!

(Gritos)

¡Ayuda, Nic!

¡Nic!

(Gruñidos)

¡Niiiiic!

¡Aaaaaah!

(Gruñidos)

(MEGAFONIA): Evacuación prevista en 13 minutos.

Evacuación prevista en 13 minutos.

(Chillidos)

(Chillidos)

(Jadeos)

(Chillidos)

(MEGAFONÍA): Evacuación inmediata.

(MEGAFONÍA) Evacuación prevista en 10 minutos.

(MEGAFONÍA): Evacuación inmediata.

¡No, no!

Estoy bien.

¿Dónde está Ángela? No lo sé.

Escúchame, tú y yo podemos salir de aquí.

El barco va a explotar en unos minutos.

Mira.

Es un barco hinchable de emergencia.

Podemos usar ese motor. ¿Dónde está Ángela?

Olvídate de ella, ya no puedes hacer nada.

Tienes que pensar en ti.

Tú yo podemos salir, todavía tenemos tiempo.

Sí.

¡Que te jodan!

(Música de acción)

¡Toma, Nic!

(MEGAFONÍA): Evacuación 8 minutos.

¡Mierda!

(Ruidos arriba)

(Ruidos arriba)

¡Aaaaaah!

(Gritos)

¡Mierda!

¡Tenemos que salir de aquí ya!

¡Esto va a estallar!

¡Hostias!

¡Aaaaah!

¡Al comedor!

(Gruñidos)

Se van.

¿Oyes algo?

No.

(Jadeos)

Tenemos que llegar a cubierta.

Se acaba el tiempo.

¿Y el motor?

¿Dónde está el motor?

Se atascó. Lo dejé en el pasillo.

Da igual.

Salimos, lo cogemos y corremos.

Uno, dos, tres.

¿De verdad pensabas que te ibas sin mí?

¿Eh?

¡No, no!

¡Aaaaah!

Con todo lo que hemos pasado juntos.

¡No!

¡No!

No, Ángela, yo me voy contigo.

Todavía me quedan muchas cosas por hacer.

¡Vamos, vamos, vamos!

MEGAFONIA: (Evacuación en 4 minutos)

¡Vamos, vamos!

(Chillidos)

(Gruñidos)

¡Corre!

(Alarma)

¡Vamos, corre!

(Gruñidos)

(Gruñidos)

¡Corre!

¡Dame el motor!

¡Dame el motor!

(Gruñidos)

(Gruñidos)

¡Tenemos que saltar! ¡No puedo!

Si no saltas, vamos a morir, Ángela.

¡Salta! ¡Aaaaaah!

¡Saltaaaa!

¡Niiiic!

(Chillidos)

¡Salta, Ángela!

¡Niiiiic!

¡Aaaaaah!

¡Salta, Ángela!

¡Salta, por Dios! ¡Aaaaaah!

¡Tienes que saltar! ¡Saltaaaaa!

(Gruñidos)

¡Ángela!

¡Ángela!

¡Ángela!

¡Ángela!

¡Ángela!

¡Ángela!

¡Ángela!

¡Nic!

¡Aquí, Ángela!

(Música de acción)

¡Ángela, cógeme!

(Música de acción)

¡Cógeme, Ángela!

(Música de acción)

¡Vamos!

¡Vamos!

¡Mierda! ¡No va!

Está atascado.

(Arranca el motor)

(Explosión)

(Música inquietante)

Subtitulación realizada por Paloma Masa Barroso.

Somos Cine - Rec 4 Apocalipsis - Ver ahora

Mi otro yo

Reparto: Sophie Turner (Juego de Tronos), Leonor Watling, Geraldine Chaplin

La joven Fay comienza a enloquecer cunado la gente empieza a mencionar conversaciones que sabe que no ha mantenido, o juran que le han visto cuando ella sabe que estaba en otro lugar. Y comienzan a pasar cosas más raras. Oye pasos apagados detrás de ella que van al mismo ritmo que los suyos y ve un atisbo de pelo rojo igual que el suyo que desaparece por una esquina. ¿Se lo está imaginando todo? Dirige Isabel Coixet.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - Mi otro yo - Ver ahora
Transcripción completa

(Música dramática)

(Música de tensión)

(Grito)

(OFF) "Siempre has tenido pesadillas,

desde muy pequeña".

"Te despertabas gritando en tu cuna,

como si el mundo se hubiera acabado".

"Pero tu mundo apenas había empezado a acabarse

hasta el verano pasado".

"Hasta entonces habías tenido una infancia perfecta,

ni una sola preocupación".

"Ni una inquietud, nada que pudiera empañarla".

"¿Lo recuerdas?".

"¿Recuerdas cómo te sentías?".

"Mamá y papá tan enamorados,

tú, su adorada hija".

(Risas)

"Hasta aquel momento, en la terraza, cuando todo cambió,

cuando las manos de papá se pusieron a temblar

y dijo a plena luz del día: 'Qué extraño, está oscuro'".

"Aquel fue el final de tu infancia perfecta".

(Música dramática)

(Sirena)

Es esclerosis múltiple.

(OFF) "Es curioso,

el dolor me está haciendo fuerte,

pero a ti te está haciendo débil".

"He esperado tanto tiempo...".

"Pero el momento se acerca,

el momento de mi llegada".

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Gritos)

(Gritos)

"Ya no hay nadie que pueda impedírmelo,

y tú desaparecerás,

y nadie lo sabrá".

(Timbre)

Hola, Fay. Gracias.

Perdón.

Buenas tardes. Buenas tardes.

Vamos, otra vez. Buenas tardes, John.

Buenas tardes, John.

Buenas tardes. Me alegro de veros.

Me encanta que os presentéis tantos

después de las pésimas audiciones, pero claro,

os saltaríais la clase de mates como fuera.

¿Qué? ¿Me equivoco?

Bien, sin más preámbulos.

"Macbeth"...

Drew Fraser.

(Aplausos)

Nuevo vecino.

Gracias.

Dan Jones.

Su sustituto.

Enhorabuena, Dan.

Gus Phillips.

Tú serás Duncan.

Peter Lane, serás Banquo.

Gracias.

Y ahora,

el personaje más importante de la tragedia escocesa.

¿Quién va a ser esa cruel, insidiosa,

y bella reina?

Fay Delussey, únete a nosotros.

Vamos, Fay, ven.

Su sustituta será Monica Meldrum.

Vale, Monica, se te permite sonreír.

Sara Simpson, Lady Macduff.

(Aplausos)

Vas a tener que ensayar con Drew todos los días.

Sabéis que paso. No te hagas la chula, Delussey.

Sabes por qué te han dado el papel, ¿verdad?

Ah... ¿Puro talento?

Y una mierda talento. Le das lástima, nada más.

Te han dado el papel de la pena.

A todo el mundo le das pena porque tu padre se está muriendo.

No le hagas caso a esa fracasada. Sí...

(Música de tensión)

¿Seguro que estás bien? Sí, sí, estoy bien.

¿Lo juras? De verdad.

Bueno, hasta mañana, chicas.

Adiós. Adiós.

Adiós, artista.

(Risas)

Tía buena.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Continúa la música)

(Grito)

Drew, qué susto.

Que cara de horror. No hagas eso.

Perdona.

Bonitas fotos.

Gracias.

Tengo que irme. Llego tarde. Vale.

Adiós.

(Música de tensión)

(Música dramática)

"Un hombre ha sido detenido en relación con el secuestro

y asesinato de una adolescente...". -Ey.

No te he oído entrar.

Hola.

Hay una niebla horrible.

Sí, ¿verdad?

Por eso se retrasará mamá.

Sí, seguro.

¿Qué tal el día?

Me han dado el papel principal en la obra.

Oh, qué bien.

Es estupendo.

Tu madre se alegrará.

"...la causa de la muerte

fue un fuerte golpe en la cabeza

hecho con un objeto contundente". -Oh.

"La víctima...". -Es terrible, ¿verdad?

No era mayor que tú.

Prométeme que tendrás cuidado, cariño.

Papá, no seas paranoico. Solo quiero que estés a salvo.

Bueno...

"...se trataba del hombre que vivía con su tía".

Eh.

Eh.

¿Qué te pasa?

No, no es nada, de verdad.

(Puerta)

Siempre puedes hablar conmigo.

¡No venía el autobús!

De momento no me voy a ir.

He tenido que venir a pie.

Y casi me pierdo.

¿Cómo estáis, cielos?

Pues bien, sí, estoy bien.

¿Fay? Estoy bien.

¿Y qué tal el colegio?

Cuéntaselo a mamá.

Cuéntaselo tú.

(Richard Hawley "You Haunt Me")

# Faces

# in the fog.

# Howl at the moon

# like a dog.

# And you...

# you haunt me.

# Oh, you...

# haunt me. #

(OFF) "No puedes esconderte de tus miedos,

por mucho que lo intentes".

"He esperado tanto tiempo...".

# And you...

# haunt me. #

"Tanto tiempo".

# You haunt me. #

(Móvil)

Buenos días, señora Brennan.

Buenos días, señora Delussey.

Fay. Hola.

¿Va todo bien?

Oh, sí, sí.

Qué maravillosa melena tiene. Oh.

Y pensar que yo tuve un pelo así.

(Ruido)

Oh, no, otra vez.

Siempre se estropea este.

No es de los pares. ¿Puede explicármelo?

Y los instalaron al mismo tiempo. Qué extraño.

Algún día alguien morirá.

Es un peligro.

Hablaré con el vago del propietario.

(Pitido)

No llegues tarde al colegio.

Oh, seguro que llega bien.

Sí, pero ayer hizo bien usando las escaleras.

Sus piernas son jóvenes.

Debe usarlas.

Ayer cogí el ascensor, señora Brennan.

No seas boba, ayer te vi bajando las escaleras.

Estoy segura.

No he usado las escaleras desde que nos mudamos aquí.

Adiós, señora Brennan.

Hasta luego.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

Adiós, cielo.

(Continúa la música)

"Siempre es más seguro ser lo que se mata

que tras esa muerte vivir...".

"Vivir dicha falsa".

Vale. Vale, para.

(CARRASPEA) No pasa nada.

Fay, necesito que te rejales, ¿vale?

Tú, respira hondo.

"Siempre es más seguro se lo que se mata,

que tras esa muerte... vivir dicha falsa".

¿Vale? Prueba otra vez.

"Siempre es más seguro ser lo que se mata,

que tras esa muerte vivir...".

"Dicha falsa".

"Vivir dicha falsa".

Lo siento, no puedo concentrarme.

Me lo sé, pero... (CARRASPEO)

Monica.

Oye, es el primer día de ensayo.

Quiero que seáis conscientes, es el primer día de ensayo.

Nadie va a criticaros, yo no voy a juzgaros

y nadie va a pagar.

Bien.

En la sala de profesores

hay un DVD del "Macbeth" de Roman Polanski.

Francesca Annis hace una gran interpretación.

Échale un vistazo, ¿vale?

¿Puedo ir a buscarlo? Sí.

Y relájate.

Mientras...

ah... sigamos.

Andrew, al escenario, por favor.

(Chirrido de columpio)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Música de tensión)

(Ruido)

(Continúa la música)

(Ruido)

¿Hola?

(Chirrido)

¿Hay alguien aquí?

(Chirrido)

(Chirrido)

(Música de tensión)

¡Que alguien me ayude!

¡Que alguien me ayude!

¿Qué pasa? ¿Por qué gritabas?

Alguien me estaba persiguiendo. ¿Y quién era?

No lo sé. ¿Qué pasa aquí?

¿Quién jugaba con mis luces?

No he tocado sus luces. Alguien me perseguía.

¿Por qué? No lo sé, venía a por mí.

¿Seguro que no ha sido tu imaginación?

No ha sido mi imaginación. Alguien venía detrás de mí.

Vaya numerito, Fay.

¿Qué, el papel principal no es bastante protagonista?

Bueno, venga, ya os habéis divertido bastante.

A casa. Marchaos a casa.

Chicos, vámonos de aquí.

¿Cuándo ha dejado Monica en ensayo?

Salió después de ti. ¿Crees que ha sido ella?

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

Vaya, Lady Macbeth,

sí que te has tomado el método en serio.

Déjame, Drew, no tiene gracia.

Monica Meldrum está totalmente decidida a volverme loca.

Sí, y por lo que parece lo está logrando.

Relájate. Perdona.

¿Te acompaño a casa?

Mi madre viene a recogerme.

(Claxon)

Pues entonces, nos vemos mañana.

Adiós. Adiós.

(Música dramática)

(Ópera)

¿Qué tal el colegio?

¿Cómo ha ido el ensayo?

Oh, genial.

Fue genial. He bordado el papel.

De hecho todo me va bien.

Demasiado bien para ser verdad.

Es como vivir en el paraíso.

(Continúa la música de ópera)

(Música dramática)

(Música suave de piano)

"Estoy aquí".

(Música de tensión)

(Ruido)

¿Quién tiene un cigarrillo para mí?

Permíteme un cigarrillo. -Anda ya.

(Música de tensión)

Supongamos que cinco y menos cuatro...

es igual a cuarenta y uno.

¿Quién sabe decirme el valor de esto?

¿Fay?

Fay Delussey.

Sí. ¿Qué?

Perdón.

Al mismo tiempo Lady Macbeth...

Cuando oyes que se acerca

tu plan empieza a fraguarse.

La mecánica empieza funcionar. Sí.

¿Lo probamos?

Bien.

"Mi querido amor, Duncan viene esta noche".

"¿Y cuándo se va?".

"Mañana, según su intención".

"Nunca verá el sol ese mañana".

Bien. No puedes olvidar...

Un kilo y medio.

No es posible.

Seguro que han manipulado la balanza para que vuelva.

Y no tendría que haberme pintado los labios.

Eso son al menos 30 gramos.

Vamos, he pasado un hambre de muerte toda la semana.

-Ya.

Gracias. Gracias, Mira.

Adiós, Fay. Adiós.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

¿Qué tal, Fay?

¿Lo han arreglado ya?

Creo que sí, acaba de subir.

Yo no me fiaría. Dijeron que tardaría unos días.

Coge este.

Oh, lo siento, muy tarde.

(Llanto de bebé)

Eh, no llores.

Eh, eh, eh. Vamos.

(Llanto)

(Pitido)

(Pitido)

(Ruido)

(Golpe)

(Música de tensión)

(Golpe)

(Golpe)

(Golpe)

Fay. Fay, eres tú.

Sí, señora Brennan, soy yo.

¿Qué eran esos ruidos?

Solo el ascensor.

No habrás subido por el malo, ¿verdad?

No, señora Brennan, he cogido el otro.

Buenas noches, señora Brennan.

Buenas noches.

Fay.

¿Ann? ¿Qué, cariño?

¿Era Fay la que acaba de entrar?

Me preocupa Fay.

Es una adolescente.

Necesita su espacio.

No le des tanta importancia.

¿No habías quedado para verte...

con tus amigas esta noche? Sí.

Pues vete.

Por favor, vete.

No tengo por qué ir.

Puedo quedarme aquí tan a gusto. Por favor, vete.

(Música dramática)

Perdona, no sabía que estabas.

Ya he terminado.

Ya estaba.

¿Vas a salir? Sí.

Sí, con las chicas.

Hay un poco... de lasaña en el horno.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Ladridos)

(Música dramática)

(Continúa la música)

¡Fay!

¡Fay!

¿Qué pasa? ¿Estás bien?

Sí, sí, estoy bien. ¿Qué hacías? ¿Estás bien?

Sí. Estaba... haciendo deberes.

Vale.

Vale.

Ven a sentarte conmigo.

¡Tienes que poner fin a esto de una vez!

¡Estabas a la vista de todo el mundo!

Adiós, papá. Adiós, cielo.

¿Dónde está mamá?

Se fue a trabajar hace mucho.

Pero si te he oído hablar con ella.

Estaba llorando. Era la radio.

Estaba puesta.

Ah.

Vale. Adiós.

Adiós.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

Hola. Hola.

¿Has estudiado tu texto? Casi todo. ¿Y tú?

Lo mismo. El final del segundo acto es imposible.

Dímelo a mí.

"No hay más que la imagen...".

"Y la daga...".

Espera, para.

Chicos, pero ¿qué es esto?

Fay, tienes que convencer a Macbeth.

Tienes que ser la mano que guíe la espada.

¿Entendéis lo que os digo?

Quiero que lo hagáis una vez más.

Monica, estate atenta.

Fay, desde arriba otra vez.

Buenos días, señora Brennan.

¿Qué?

¿Estás jugando conmigo?

¿Cómo?

Hace un minuto te he visto bajando por las escaleras.

No juegues conmigo.

Esto no es "Luz de gas".

¿Qué es...? Señora Brennan, acabo de salir de mi casa.

Ja.

Puede que sea vieja pero de aquí estoy muy bien.

Así que deja tus jueguecitos tontos para otro.

No sigas.

Espera. ¿Quién eres?

¿Por qué me haces esto?

¿Quién eres? ¿Por qué me haces esto?

(Risas)

¡Basta!

¿La has visto?

¿A quién?

A una chica como yo que salió. No ha salido nadie.

Tienes que haberla visto. Ha tenido que pasar por tu lado.

No ha salido nadie.

Señora, no era a mí a quien ha visto arriba.

Era otra. Claro que eras tú.

Jamás confundiría esa preciosa melena.

(Música de tensión)

¿De qué tienes clase ahora? De ciencias.

¿Qué diablos te has hecho en el pelo?

Oh, Dios mío, Fay. ¿Te has mirado al espejo?

La vi. Bueno, casi la pillo y la veo.

La señora Brennan habló con ella. Pensó que era yo.

¿Has visto a quién? Rebobina y empieza otra vez.

¿Quieres contarnos qué te pasa?

A mí. Alguien que se parece a mí.

Alguien... ¿Qué está pasando, Fay?

Alguien se pasa por mí

y me está volviendo completamente loca.

¿Y por qué iban a hacerlo? Y yo qué sé.

Es una especie de acoso... ¿No pensarás que es Monica?

...por todas partes. Me extraña que Monica pueda...

Fay, al despacho de la directora, por favor.

Fay. Fay, tu pelo. ¿Qué ha pasado?

Fay.

No te parece esto ya bastante difícil,

sin que te comportes como una lunática.

¿De verdad...

crees que es esto lo que necesita tu padre ahora mismo?

Oh, Fay, cuéntame lo que te ocurre.

Tal vez pueda ayudarte.

Hay alguien...

que está haciéndose pasar por mí.

Lo de la señora Brennan y el ascensor,

en el colegio la otra noche,

junto al coche en la calle.

Es como si tuviera a una gemela o algo así.

Sea quien sea es idéntica a mí.

Dios mío...

Mamá, me estás asustando.

Tuviste una gemela.

Una gemela idéntica.

Durante el embarazo surgieron complicaciones y yo...

la perdí.

Pero te tuvimos a ti.

¿Fue enterrada?

Sí.

En la iglesia de Saint Stephen.

Laila.

La llamamos Laila Delussey.

(Música dramática)

# The First Noel,

# the Angels did say.

# Was to certain poor shepherds

# in fields as they lay.

# In fields where they lay

# keeping their sheep.

# On a cold winter's night

# that was so deep.

# Noel, Noel,

# Noel, Noel. #

¡Tachán! Guau.

¿Te gusta?

Estás preciosa.

Te queda muy bien.

Qué mayor te has hecho.

Ven aquí, abrázame.

Solo es un corte de pelo, papá. Ven aquí.

Ven aquí. Ven aquí.

Oh, mi pequeña.

Quiero que... mi niña esté a salvo

y sea fuerte.

Todo irá bien si eres fuerte.

¿Sí?

Y no estés triste por mí.

Te hará débil.

No podré protegerte mucho más tiempo.

Papá, por favor.

Lo siento.

Me habría gustado

que no me hubierais ocultado lo de Laila.

Lo sé. Tu madre me ha contado lo disgustada que estás.

Lo siento.

Ojalá no hubiera muerto, papá.

Ojalá.

Ojalá.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Música de tensión)

Aquí está. Qué guay, Fay.

Cómo mola.

Qué glamuroso. Cambio de look.

Fay... Apenas te reconozco.

Está supercolgado contigo.

No sé yo.

"No es más que la imagen de tu espanto".

"No...".

"No es más que la imagen de tu espanto".

"La imagen de tu espanto...".

(Música dramática)

"La daga aérea que decías que te llevó a Duncan".

"Oh, estos ataques y rachas, impostores de terror,

convendrían a un cuento de viejas contado al amor de la lumbre".

"Oh, deshonra,

¿a qué vienen esas muecas?".

"Al final no ves más que un asiento".

(Música dramática)

¡Que os divirtáis!

Toma, este es el tuyo.

Gracias.

Cuidado, está caliente. Sí, ya.

¿Y qué?

¿Has sabido algo de tu gemela mala?

O sea, tu doble de la que hablabas.

Mierda. ¿Qué?

Mi madre me contó ayer

que tuve una gemela idéntica

que murió antes de que naciera yo.

Lo siento, yo no... No, tranquilo.

Pero se me hace raro y triste.

Ya, supongo.

Mi madre cree que la enfermedad

de mi padre me ha hecho recordar a mi gemela inconscientemente.

Ella cree que un dolor puede desatar otro.

Signifique lo que signifique.

Qué profundo.

Creo que ha leído demasiados libros de autoayuda.

No sé, ahora que lo he sabido...

siento que la echo de menos.

En realidad siempre la he echado de menos.

Solo que nunca he sabido

que era ella a quien echaba de menos.

No me gusta verte triste.

Lo sé.

(Música de tensión)

Odio la niebla. Es tan siniestra.

¿Tienes miedo?

Tranquilo, yo te protegeré.

Gracias, pero no necesito protección.

Vale.

Te has cambiado el pelo.

¿Y qué te parece?

No lo sé, pareces otra persona.

¿Y no te... gusta que parezca otra persona?

No, está bien.

Bueno, tengo que... Sí.

irme ya, así que...

¿Nos vemos mañana?

Ah... Sí, claro.

Genial.

Buenas noches.

(Música de tensión)

Ya he llegado.

¡No! ¡Por favor, no!

¿Papá? Fay...

¿Estás bien? Sí, estoy bien.

¿Qué ha pasado?

Debí quedarme dormido leyendo el libro o algo. No sé".

¿Te encuentras bien? Estoy bien, no te preocupes por mí.

Eso es, levántame.

Casi me provocas un infarto.

Eres muy joven para un infarto.

Toma. Gracias.

Fay...

No deberías mirar eso.

Dios mío. Déjala, Fay.

Fay...

Mi amor...

Fay.

(Música dramática)

Fay...

(Continúa la música)

(Ruido de motor)

Buenos días, Mike. Buenos días, Vincent.

¿Os estáis portando bien? Sí, señor.

Lo dudo.

Hola. Justo la chica que quería... Llego tarde.

Escucha, solo quería decirte

que he robado algunas horas de tus clases de lengua

para los ensayos.

¡Eh!

Ven aquí.

Esta mañana te saludé con la mano en el patio y me ignoraste.

¿Por qué no me saludaste?

¿Qué te pasa?

Esta mañana entré por la puerta de la calle.

No he estado en el patio.

Puede que fuera Monica.

No sé, es que anoche salí y tengo un poco de resaca.

Fallo mío.

Cuídate, Fay.

Miradme, soy Fay,

y voy a hacer lo que sea para llamar la atención.

¡Tú!

Has sido tú desde el principio.

¡Zorra!

¿Crees que puedes causarme esto?

¿Qué haces?

(Grito)

¡Dale fuerte, Fay!

¡Psicópata!

¡Quieta, Fay!

¡Vuelve a meterte conmigo y te juro que te mataré!

¡Por favor!

¡Fay, vamos, cálmate!

Coge la mochila.

Es una psicópata.

Monica Meldrum me está suplantando.

Está haciéndose pasar por mí.

¿Y por qué iba a querer hacer eso?

Porque me han dado el papel principal en la obra y lo quería.

Llegó a decirme que me lo habían dado

porque mi padre se moría.

¿Por qué iba Monica a decir algo...? Porque está loca.

No soy yo.

¿No lo ve? Es lo que ella quiere.

Pues si de verdad trata de suplantarte,

tú ignórala y ya se cansará.

¿Cómo puedo ignorarla?

Esta mañana entró por el patio

y un profesor la confundió conmigo.

A ver, Fay, lo otro no lo sé,

pero Monica no estuvo en el patio haciéndose pasar por ti.

Entró temprano por la puerta de la calle

para el consejo escolar. Yo puedo confirmarlo.

No me queda más remedio que llamar a tus padres.

Al menos de ahora en adelante podrá distinguirnos.

Hago lo que puedo, pero es una zona delicada.

Te va a quedar una buena cicatriz.

Eso espero.

¿Recuerdas cuando veníamos aquí?

Siempre me pedías un globo del Rey León.

Luego lo sujetabas dos minutos y... lo soltabas.

Me gustaba verlo alejarse volando.

Desearía que todo fuera como entonces.

Tú, yo...

tu padre.

Haría lo que fuera por ti, Fay. Lo que fuera.

Lo haría.

De verdad, lo haría. Entonces deja de verte con él.

¿Qué? No lo niegues, por favor.

Por eso tengo el papel principal.

No...

No, pues claro que no.

¿Cómo has podido, mamá?

Yo... Lo siento, de verdad.

No quería que pasara.

¿No me digas que no podrías haberlo evitado?

Estaba pasando una época difícil. ¿No podrías haber esperado?

(Música dramática)

Lo siento.

La vida no es siempre tan sencilla como se desea.

Tan sencilla como uno la haga.

Bien, le pondré fin.

Lo prometo.

(Llaman a la puerta)

Fay. ¿Sí?

Drew está aquí. Ha venido a saludarte.

Oh... ah... Dile que pase.

Hola.

Hola.

Quería... saber si estabas bien.

Oh, sí, bien.

¿Las has hecho tú?

Sí.

Son muy molonas.

¿Esas sois tu gemela y tú?

Qué cosa tan bonita.

¿Te duele?

Ah, no mucho.

Todos creen que estoy loca, ¿verdad?

No. No, qué va.

De hecho se piensan darte el premio a la adolescente menos loca del año.

Ah...

No sé, puede que lo esté.

Ya no sé qué creer.

Resulta que al final no era cosa de Monica.

Me han dicho que estuviste impresionante.

La próxima vez venderemos entradas y nos forraremos.

(Música suave de piano)

(Llanto)

(Continúa la música)

Cuando lleguemos ahí te echo una carrera.

Vale.

¡Corro fatal!

Ella dijo sí y él sí quiero.

Qué mal rollo.

Supongo que era una petición de matrimonio.

¿De verdad? Sí.

Creo que sí. Muy bien. Muy bien, Drew.

"Marjorie y Joe Lodge quemaban el muelle y el mar".

(Música de tensión)

(Cristales)

(Música dramática de piano)

Tranquila.

Tranquila, amor mío.

Mi niña.

Mi amor.

Oh...

Tranquila.

Baskin-Robbins fabricó una vez un helado con sabor a kétchup.

Es repugnante.

Y en Japón hay helados con sabor a gamba.

Y a algas. Horrible.

Horrible.

(Móvil)

Tenemos que estar preparados en cinco minutos.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Continúa la música)

Tranquila.

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Cristales)

(Música de tensión)

Ven.

(Música de tensión)

Pillad una habitación.

La cosa no tiene buena pinta.

Espera, creo que...

(Sirena)

Disculpen.

Creo conocer este coche.

¿Qué pasa, Fay?

¿Puedo ayudarles?

Es el coche de Moffat. ¿Qué?

¿Conocen a John Moffat?

Es nuestro profesor de arte dramático.

Ha sido muy grave.

Está en el quirófano de la UCI del Saint Bernard.

¿Qué ha pasado? Apareció una chica,

lanzó una piedra contra el parabrisas,

se le fue el coche y se estrelló.

Pero no hemos encontrado rastro de nadie.

La chica que lo hizo ha desaparecido.

Mierda.

En el coche había otro ocupante, una mujer.

Los sanitarios la han enviado a casa

porque apenas tenía un rasguño.

(Música dramática)

Fay, ¿qué te pasa?

Ha sido mi gemela.

Ella tuvo que saber antes que yo

que mamá no le había puesto fin.

Fay, ¿de qué estás hablando?

¿Y si esa otra persona es como una prolongación de mí?

Tengo que irme.

(Música de tensión)

Mamá.

Me duele la cabeza, cielo.

Voy a dormir un poco.

Vale.

(Música dramática de piano)

Adiós, cielo. Me voy a trabajar.

Mamá.

¿Sí?

Mamá.

¿Sí?

¿Estás bien?

¿No vas al colegio?

No me encuentro muy bien. ¿Avisas de que estoy enferma?

Claro. Hasta la noche.

(Michael Price BSO "Mi otro yo")

(Continúa la música)

(Pitidos)

(Música de tensión)

(Continúa la música)

(Chirrido de columpio)

(Chirrido)

(Chirrido)

(Graznido)

Lo retomaremos donde lo dejamos ayer, ¿de acuerdo?

Primer acto, escena seis.

Si os acordáis... -Gracias por la foto.

No sé cómo lo hiciste, pero estás muy sexi.

La que metiste en mi taquilla.

-...Lady Macbeth y Duncan.

Macbeth y Lady Macbeth, es para hoy. Gracias.

Bien. Al principio de la página 36.

Y, Fay, si pudieras hacer

los pareados con el ritmo de ayer, sería fantástico.

Debe de referirse a Monica, yo no vine ayer.

Yo estaba enferma.

Mi madre llamó para avisar.

Sí, recibimos la llamada, pero estuviste aquí.

Hicimos el primer acto entero.

Estaba en casa enferma.

Fay, estoy teniendo mucha paciencia contigo.

Pero ya estoy harta de tus numeritos.

Yo no estuve ayer aquí.

Déjalo ya, Fay. Todos estuvimos ayer aquí.

Todos te vimos.

Sí, es verdad, todos te vimos.

Bien, gracias, señoritas.

Y ahora, por favor, al escenario.

Fay. Fay.

Psicótica...

-¡Fay!

(Música dramática)

(Graznidos)

Ahí está.

Hola, nena. ¿Continuamos donde lo dejamos ayer?

Déjame en paz.

Ayer no decías eso. ¡Apártate!

¡Aleja esas manos de mí! ¡Vaya!

Parece que la nenita hoy no va en serio.

-Madre mía, cómo se ha puesto.

(Claxon)

(Puerta)

Eh.

Eh, eh, eh, eh, eh...

¿Qué te pasa, cariño? ¿Qué te pasa?

Estoy perdiendo el juicio. Me estoy volviendo loca.

Cariño, no estás perdiendo el juicio.

Sí, tú no lo entiendes. Me estoy volviendo loca.

Para ya.

Para y escúchame.

No estás perdiendo el juicio.

¿Vale?

Tienes razón.

Lo que crees que ves, lo ves.

Es Laila.

Yo también la veo. Siempre la he visto.

¿Cómo puede ser?

Oh, mi amor...

(OFF) "Encontraron inconsciente a tu madre

en el paso subterráneo de White Cross".

"Sangrando...".

"Desprendimiento prematuro de placenta".

"Al parece algo bastante común

y que debió detectarse en las ecografías".

Fui...

rápidamente del trabajo al hospital y ella ya estaba en el quirófano.

"Me dijeron que solo una de vosotras podía sobrevivir".

"Tuvieron que intervenirla de urgencia y entonces...

tuve que firmar

"unos papeles permitiendo que dejaran morir a una de las dos".

"Me dijeron que si no los firmaba podía perderos a las tres".

"Y por supuesto firmé".

Parecía un trueque viable,

una vida para salvar a la otra

y la de Ann.

(Música dramática)

"Era preciosa".

Como tú.

Era igual que tú.

"La criatura más perfecta que había visto en mi vida".

"Solo que estaba muerta".

Jamás le conté a tu madre

"que había firmado los papeles de su ejecución".

"No podía decírselo".

"Era una culpa con la que debía cargar yo solo".

Papá...

Y...

ella sigue aquí,

"mi hija fantasma,"

conmigo,

"reclamándome la deuda que tengo con ella".

Al principio pensé que solo era una visión,

pero me equivocaba.

Siempre ha estado aquí,

"en las sombras".

Es tan real como pueda serlo un espectro.

¿Y dónde está ahora?

No... ¿Dónde? Necesito verla.

No debes verla. Es peligroso.

Tú no lo entiendes. ¡Fay! Yo soy...

Yo quiero verla. No debes verla.

Yo ya no soy suficiente para ella.

Quiere tu vida.

¿Es que no lo entiendes?

No debes mirarla, Fay.

Si no la miras no podrá hacerte daño.

Solo así podría apoderarse de ti.

"Prométemelo, Fay".

Lo sé.

Puedo impedírselo, papá.

Sé dónde va a estar.

¡Fay!

¡Fay!

¡Fay, espera!

(Música de tensión)

Estoy aquí.

Estoy aquí.

Sé que tú también estás.

Siento que tú murieras y yo viviera.

Ojalá también vivieras.

Pero tienes que dejar de castigarnos.

Papá no tuvo la culpa.

¿Dónde estás?

Mírame, Fay.

Vamos, mírame.

Sé que no puedes resistirte.

Tienes que dejarnos en paz, Laila.

Jamás.

(Música de tensión)

Mírame, Fay.

Mírame, Fay.

Mírame.

(Sirenas)

(Música dramática)

Decía que tenía mucha prisa

y él, claro, no quería bajar por las escaleras.

Le dije que el ascensor estaba estropeado.

Pero él no me escuchó. Le dije que cogiera el de los pares.

Ese sí que ha funcionado siempre.

Se lo he dicho mil veces al vago del propietario.

Sabía...

(OFF) "¡Fay!".

"¡Fay, espera!".

"¡Espérame!".

"¡Fay!".

Hola. Hola.

¿Estás bien?

Sí, estoy bien.

Lo siento,

no haber estado a tu lado. Oye, olvídalo.

Tenía la cabeza echa un lío con todo lo de mi padre.

Claro.

Aun así lo siento.

(Murmullos)

(Risas)

(Música dramática)

Nos vemos entre bastidores.

(Continúa la música)

Tu padre estaría orgulloso de ti.

¿Preparada?

Estoy preparada.

(OFF) "Desaparecerás y nadie lo sabrá".

(Richard Hawley "You Haunt Me")

# Faces

# in the fog.

# Howl at the moon

# like a dog.

# And you...

# you haunt me.

# Oh, you...

# haunt me.

# Cracks in the mirror

# on the wall.

# Dust clings to light

Somos cine - Mi otro yo - Ver ahora

Petra

Reparto: Barbara Lennie, Marisa Paredes

Una caricia al ego y la memoria, así es Petra. Una mujer que no sabe quién es su padre, se lo han ocultado a lo largo de su vida, y se cierra en si misma. Tras la muerte de su madre inicia una búsqueda que le conduce a Jaume, un célebre artista plástico poderoso y despiadado. En su camino por conocer la verdad, pero Petra también experimentará cómo el destino da un giro a su lógica cruel abriendo un camino para la esperanza y la redención.

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Petra - Ver ahora
Transcripción completa

TERESA: Estarás cansada del viaje.

PETRA: No, he hecho noche en Barcelona.

Ah, bueno. Mejor.

Sí, no es muy largo.

¿Por aquí? Sí.

Esta es la habitación.

Pues qué bonita. Sí, grande.

Te he puesto una colcha. No hace frío ahora,

pero por la noche refresca. Vale.

Además, esta habitación es así un poco...

Está en un lugar de la casa que es más húmedo.

Sí, ya se nota.

Y si te molesta, te la quitas. Genial.

Ahí tienes un armario para dejar cosas.

Vale. Y la cómoda también.

Ah, ¿se puede usar? Sí, claro.

Vale. Sí, sí.

El baño está ahí

y es para ti sola, solo lo usas tú.

Vale.

No vienen muchos invitados

¿No tenéis invitados normalmente? Normalmente no.

Yo me quedo unos cuantos días. Mejor.

Me gusta tu nombre.

¿Sí?

Petra. Es muy bonito.

Bueno, a mi madre le gustaban los nombres antiguos, sí.

¿El tuyo era? Teresa.

Vale, pues muchas gracias.

De nada, aquí estamos para eso. Te dejo un momentito aquí

y yo estoy en la cocina. Luego seguimos cuando estés.

Vale, ahora te busco.

Hasta ahora. Hasta ahora.

Buenas. Hola, ¿qué tal?

Bien.

¿Te apetece algo?

No, estoy bien.

Si algún día quieres cualquier cosa, tú misma en la nevera y... tú misma.

Vale. Qué buena pinta esto, ¿no?

Sí. ¿Hay cosas que te gusten más que otras

o cosas que no te gusten, algo que no comas?

Yo como de todo. ¿Sí? Pues mira qué bien.

Ahí está el comedor, el grande, el de Jaume y Marisa.

Ellos comen ahí, y, si quieres, puedes comer con ellos.

Vale.

Y si algún día no vinieras a comer, si te acuerdas, me lo dices.

Muy bien. ¿Te ayudo?

No, gracias.

No, vete fuera, que hace muy buen día. Yo te traigo algo ahora.

Vale. ¿Vale?

Muchas gracias, Teresa. A ti.

Hola.

MARISA: Hola.

¿Qué tal? Yo soy Petra.

Acabo de llegar. Voy a estar unas semanas aquí

haciendo una residencia artística con Jaume.

Sí, sí, me lo habían dicho, pero no me acordaba de cuándo era.

Me acaba de dejar Teresa ahí en la habitación.

¿Te gusta la habitación? Sí, está muy bien.

La casa es muy bonita.

Un poco grande, ¿no?

(ASIENTE)

Teresa es fantástica.

Sí, muy maja.

Tú eres la mujer de Jaume, ¿no?

Sí.

Me llamo Marisa.

Encantada.

Encantada.

Yo creo que con Jaume no se puede aprender nada.

¿No se puede aprender nada? Nada.

Bueno, sí, una cosa:

se puede aprender a ganar dinero.

Ya.

Sí.

Sí, sí, dinero...

dinero parece que tiene.

Tiene, sí tiene. Bastante.

Bueno, a mí no me interesa especialmente. Eso no...

¿Ah, no? No.

¿No te interesa el dinero?

No.

Pues a todo el mundo le interesa el dinero, ¿no?

A mí sí, a mí me interesa mucho el dinero.

¿Sí? Sí.

¿Por qué?

Bueno, porque da muchas cosas, ¿no?

Porque te permite muchas cosas.

Ya. Bueno, es que justo...

Puede ser, pero que... Digo, en el arte no...

no es lo que busco.

¿Y qué buscas en el arte?

Pues...

la verdad.

¿La verdad?

¿Qué verdad?

Una verdad. No sé, a través de mi trabajo encontrar...

la verdad, la luz... Pero, ¿tú crees

que a través del arte no se puede mentir?

Creo que se puede mentir, sí, sí. Hay mucho artista que miente mucho.

Claro.

Pero... no me interesa, me da igual.

Pues entonces

estás en el sitio equivocado.

Puede ser.

¿Jaume dónde está?

Pues está por ahí. Sí. Vale.

A veces cena, a veces come, estamos juntos,

viene, no viene...

JUANJO: En esta parte, como ves, están las obras más en bruto.

Aquí ya van pintadas y al fondo están ya más terminadas.

Y allí, donde está aquel sillón, me ha dicho Jaume que dejes tus cosas.

Vale.

Vale. Qué grande es esto, ¿no?

Sí.

¿Y él está por aquí? No, está en Alemania ahora.

Bueno, pues voy a coger... las cajas.

Espera, te ayudo.

LUCAS: Ah, que no te he ofrecido nada, ¿quieres... un vaso de vino?

Bueno, no lo abras por mí. Me tomo una cerveza y ya está.

No, no, si está abierto. Mira, la botella está allá.

Los vasos aquí, en este armario.

Vale. Quieres tú, ¿no?

Sí, por favor.

¿Te lo dejo aquí? Gracias.

Y estoy con un proyecto que me gusta mucho

de fosas de la Guerra Civil.

¿Puedo verlo?

Este no lo tengo, pero tengo...

tengo otra serie...

que me publicaron.

No sé dónde la he metido.

No sé dónde...

Ah, mira, aquí. Está este.

¿Este cuál es?

Este es de retratos y de viajes en...

Bonito.

Y luego tengo... otro. Aquí.

Este es una serie que hice... en Argentina.

Muy chulo.

(Ladra el perro)

Creo que le he dado. ¿Sí?

Sí.

No he visto nada.

Sí, sí.

Un conejo.

Es un poco raro cómo vivís aquí, ¿no?

¿Sí? ¿Te parece? Sí.

No sé, cada uno a vuestra bola.

Tu madre come por ahí sola, tu padre no sé dónde está,

tú tienes esta casa...

Bueno, supongo que es la única manera de...

de entenderse y... de aguantarse, ¿no?

Si estuviéramos todo el día juntos...

Ya.

Sí, puede ser.

¿Y tu madre? Porque se queja mucho, pero aquí está.

¿Mi madre?

Mi madre antes tenía más ilusiones, más...

más sueños, más energía. No sé, ahora está...

está más apagada.

Por eso... también siempre...

siempre que me he ido, he vuelto...

por ella también un poco.

(ASIENTE)

Pero te llevas bien.

Sí, ya sabes cómo son las madres:

un día te llevas bien y al día siguiente... la querrías...

La quieres matar, sí.

Bueno, sí, pasa esto con las madres siempre.

No es fácil a veces.

Bueno, pero te compensa estar aquí.

Sí, supongo que sí, es cómodo. Mira, si ves esto...

Ya, es alucinante este lugar. ¿Cómo no voy a estar aquí?

Oye, ¿y tu padre cómo es?

¿Mi padre? Buena pregunta.

Bueno, es... es complejo, es...

es difícil... de describir. No sé, es...

es alguien que puede ser encantador como que puede ser...

muy perverso, muy... cruel.

¿Cruel? Sí, sí.

¿Pero contigo también? ¿En general? Sí, a mí me...

a mí me desprecia bastante. Básicamente, sí,

porque no soy como él y...

y no... me respeta. ¿Le gustaría que fueras

como él de...?

Bueno, que fuera un artista de su talla,

que fuera alguien...

que le plantase cara.

Y a mí no me compensa muchas veces

enfrentarme a él.

Cada uno lo hace a su manera, ¿no?

Mantenéis la distancia entonces. Sí, sí.

Bueno, no, no es lo mejor que he hecho, pero...

Que no, que cocinas muy bien.

Me defiendo bastante, eso sí que...

O sea, que haces fotos, cocinas...

Y ya está, ya está, ahí se acaba mi...

mi repertorio. Bueno, no está mal.

Bueno,

no se me da mal el minigolf también.

¿El minigolf? El minigolf, sí.

Qué bien, qué útil.

Sí, super útil. Oye, ¿y tú qué? ¿Tú qué eres, qué haces?

Me gusta bailar. ¿Y... qué tipo de baile? ¿Qué...?

Bueno, a mi bola.

Bailo... todo y nada.

¿Pero alguna técnica especial o...?

No, no. No, si quieres,

bailo... aquí un poco y lo ves.

¿Te pones aquí a bailar?

Vale. Sí. No será muy difícil.

¿Sabes? (RÍE)

Oye, es... alucinante.

¿Y te pones así? Pero,

¿sin calentamiento ni nada? (RÍE)

Oye, me has dejado impresionado. Brindemos por tus...

Me voy a servir un poco más. ...por tus habilidades. Salud.

PAU: Hola. Hola.

¿Qué tal? Bien.

¿Qué haces?

Pues estaba trabajando.

Ya, pero, ¿te... estás grabando como... una peli o algo?

No, no, no es una peli, es una...

Nada, grabo los movimientos y...

me sirven como guía para después dibujar.

Ah, guay.

¿Y yo puedo probar?

¿El qué?

Hacer algo. Y tú... lo grabas y lo dibujas luego si quieres.

Bueno.

Bueno, es que la obra es sobre mi cuerpo, pero...

Ya, pero no sé. No, vale. Si quieres, prueba.

¿Sí? Te puedo hacer como una...

Cosas así. (RÍE)

Bueno, venga, prueba si quieres.

Ahí estás bien.

Vale, cuando quieras.

Muy bien.

¿Tú sabes que soy famoso aquí en la zona

por haber descuartizado

a más de... quinientas mujeres?

Hay un lago aquí detrás

y, bueno, me he montado una historia.

Las llevo allá al lago, les cuento

una película y tal, y...

y luego... las ahogo. Y están todos los cuerpos allá.

Joder. (ASIENTE)

¿Te apetece ir a verlo? Me apetece un montón.

Claro. Lo sabía, siempre es así.

Bueno, voy a recuperar sus cuerpos. No sé.

Hombre, puedes...

catalogarlos, ver si... sacas algún dato interesante, ¿no?

Bueno, son muchas.

A no ser que acabes tú también en el lago.

Sí, corro ese riesgo, ¿no? Ese riesgo siempre está ahí.

Tú misma, ¿eh? Vale, vamos.

¿Sí? ¿Vamos? Sí, sí.

¿No?

¿No quieres?

¿Te he dicho algo que no...?

Perdona, perdona.

¿Es por lo del lago?

No, no, perdón. Es que no...

Es que no puede ser, no... puede ser esto.

JUANJO: ¿Lucas?

¿Juanjo? Sí.

Hola. Pasa, pasa.

(Se cierra puerta)

Ya voy, ¿eh?

¿Qué hay?

Hola. Mira, te quería pedir... un favor.

Dime.

Es para Pau, ¿sabes? Sí.

Tú lo conoces bien y...

y sabes que es listo. Y sobre todo que es muy habilidoso

con las manos, pero es que...

es que no se termina... de ilusionar por nada

ni centrar.

Tampoco es que haya tenido mucha suerte.

Y, mira, habíamos pensado Teresa y yo

que podría servir aquí para trabajar en el campo o para...

arreglar cosas que se rompen.

Pero, Juanjo, yo...

trabajo no le puedo dar. No tengo...

No tengo ni con qué pagarle ni tengo...

Por eso habíamos pensado Teresa y yo

si a ti no te importaría hablar con tu padre.

¿Con mi padre?

Sí, él igual lo podría poner de mozo en...

en el taller, por ejemplo, ayudándole.

Juanjo, ¿te das cuenta de lo que me estás diciendo?

¿Que trabaje con mi padre?

Ya. ¿Y qué otra cosa vamos a pensar? Ya, pero...

¿Que se vaya a Barcelona con una mano delante y otra detrás,

y sin trabajo?

JUANJO: Vamos a presentarla. Llévate el carro a la izquierda.

Baja, baja, baja, baja, baja, baja.

Baja.

Mira lo que te digo: no tiene el volumen que ha de tener esto,

porque el arco nos ha de venir más a...

¿Y si la probamos en esta parte? A ver, prueba al otro lado.

El carro hacia delante. Un poquito más. Vale, para la izquierda.

No, no, demasiado.

¿Todo? Demasiado. Tráelo delante.

Un poco para adelante el carro.

A ver, ponlo aquí.

Ahora baja un poco. Baja, baja.

Ya, vale. Y a la izquierda. Izquierda.

¿Un poco más? No, no, Juanjo.

No tiene el volumen que ha de tener esto.

(HABLA JAUME EN CATALÁN)

(LUCAS EN CATALÁN)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(CAMARERO) (JAUME)

(Ruido de ducha)

(TERESA)

(JAUME)

(TERESA) (JAUME)

(TERESA)

(JAUME)

(Gaviotas)

Pasa, pasa. Estoy desayunando, ¿quieres un café?

No, gracias. ¿Seguro?

Sí, sí.

¿Otra cosa? ¿Una tostada?

No. Oye, ¿tú sabes algo de Teresa?

No, ¿por qué?

Pues porque Juanjo la está buscando.

Se llevó el coche ayer y no ha aparecido esta mañana.

¿Desde ayer?

Sí.

Está inquieto, dice que nunca lo... había hecho antes y...

no sabe nada de ella. Ya, es raro.

Oye, nada, pues... acabo de desayunar y voy para allá.

Vale. Vale.

OK. Hasta ahora.

Hasta ahora.

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(LUCAS) (JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(RADIO) Adelante Z28 para central.

-Hemos encontrado el cadáver en un acantilado de muy difícil acceso,

por lo tanto le solicito que llame al juzgado de guardia

para notificárselo y si nos autoriza el levantamiento del cadáver.

En cuanto tenga alguna noticia, comuníquemelo.

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(Coche arranca)

(EL JOVEN SOLLOZA)

JUANJO: Gracias.

NIEVES: Y ahora... este otro ojo, ¿vale?

Un momentito...

Ya. Ha entrado, ¿verdad? JULIA: Sí.

¿Qué tal? ¿Mejor?

Pues que quieres que te diga, estoy cansada.

Bueno, es normal.

Es normal, Julia.

Estoy muy harta, muy harta de estar aquí.

Fíjate que siempre he dicho que no...

que no tenía miedo a la muerte y...

Me hubiera gustado, yo que sé,

hacer...

una carrera,

viajar,

tener nietos...

Y los vas a tener.

Hola.

Hola, hija.

Hola, Petra. ¿Qué tal? ¿Qué tal, tía?

Muy bien. ¿Cómo estás?

Bien.

(Besos)

Mamá, ¿cómo vas?

Bien.

Te he traído lo que me pediste.

Muy bien.

Ah, y otra cosa. Mira lo que he encontrado.

(AMBAS RÍEN)

Mira que me conoces, ¿eh? (ASIENTE)

ANDREA: Pareces agotada, ¿quieres que vayamos a tomar otro café?

Así damos una vueltecilla y te despejas.

No, no, si me he tomado como tres cafés ya.

NIEVES: Aunque no te tomes nada. Vete con Andrea y das un paseo.

Yo creo que te vendrá muy bien.

Sí, luego vamos. En un rato.

ANDREA: ¿Tú cómo te encuentras?

Bueno, me angustia mucho todo esto.

Me angustia mucho no poder hablar con ella.

Porque se lo guarda todo mi madre.

Con lo de mi padre ya no..., vamos, es tabú.

Mamá, ¿y a ti no te ha contado nunca nada la tía?

Nunca. No me lo puedo creer.

NIEVES: Cuando se quedó embarazada, yo le pregunté,

pero ni me había dicho que estaba embarazada.

Yo se lo noté y se lo pregunté. Y entonces,

pues nada, se cerró en banda y no me quiso

contar nada, y me dijo que no se lo preguntara más.

ANDREA; ¿Y no podrías hablar con ella ahora? Quizá sea el momento.

NIEVES: Lo veo... difícil.

Lo veo muy difícil.

Intentarlo, no sé.

No quiero que me vuelvas a hablar del tema nunca.

Pero si es que es Petra la que lo quiere saber.

Me da lo mismo, no me preguntes nada de eso.

Pero es que para ella es importantísimo.

Oye, que no me preguntes más. Se acabó, punto.

Bueno, pues nada.

¿Qué le vamos a hacer?

¿Te traigo algo más, mamá, de comer?

No, no tengo ganas.

¿Seguro?

Sí.

No has comido nada.

No quiero que venga la tía Nieves.

¿Hoy?

No, que no venga al hospital.

¿Cómo que no venga al hospital?

Que me aburre.

¿Qué dices, mamá?

Me cansa estar con ella.

¿Que te cansa estar con ella? ¿Y por qué? ¿Qué ha pasado?

Nada.

¿Entonces?

Ha venido mucho tiempo, no tengo ganas...

Mamá, ¿qué estás diciendo?

Pues que no quiero verla más.

Pero si te quiere mucho la tía Nieves, está aquí desde el minuto 1.

Por eso, que lleva mucho tiempo. Y yo también la quiero, pero no...

Que no venga.

¿Está bien? Se lo dices tú.

No, no se lo voy a decir yo.

¿Cómo le voy a decir eso?

Me quiero ir de aquí.

¿Te quieres ir?

Sí.

¿Qué, a dar una vuelta?

No, me quiero ir del hospital.

Pero...

No sé, mamá, no nos podemos ir ahora.

Sí, nos podemos ir cuando queramos.

Bueno, a lo mejor los médicos no opinan lo mismo.

Claro que sí.

Yo puedo pedir el alta cuando quiera.

No sé, mamá, creo que no funciona así.

Yo creo que sí.

Yo no me quiero morir aquí.

Mamá...

Que no, que no es nada. Es que prefiero salir de aquí.

Bueno, a lo mejor hay otras...

No sé...

Petra, no, yo me quiero ir.

¿A casa quieres ir?

No, me gustaría ir al campo.

Pero no muy lejos tampoco, a la sierra.

Bueno, pues si quieres, hablo...

con los médicos, pregunto.

Cuanto antes.

Oye, no te enfades con la tía, ¿vale?

Le pedí que hablara contigo.

Tengo una sed terrible, ¿me podrías traer un poquito de agua?

Estaba bueno el bocadillo, ¿no?

Mucho, muy rico.

¿Te apetece dar un paseo luego?

Sí. Por ahí.

Sí.

Esto sigue, ¿no? O sea... ¿El qué?

Que esto cruza por ahí, ¿no?

Yo creo que sí.

Me agobia un poquito que no... vayas a estar bien.

Estoy bien.

Me gusta mucho tu cara.

(AMBAS RÍEN)

Siempre me ha gustado mucho, de verdad.

Menos mal, mamá. (RIENDO) Imagínate...

¿Sigues queriendo saberlo?

Sí. Sí, sí, siempre he querido saberlo. Ya lo sabes.

Y ahora más. Ahora que mamá no está, más.

No sé, necesito...

saber de dónde vengo.

Tiene que ver con mi identidad.

Quizá te pueda hacer daño. Es que, claro,

no sabes a lo que te vas a...

enfrentar. Pues ya veremos.

Pero estar así es peor.

No sé, ¿no te acuerdas de algún nombre, algún lugar?

Yo recuerdo el grupo de amigos

que tenía ella...

en esa época, a principios de los 80.

Y...

Pues...

Pero nombres ahora mismo no te sé decir.

Había una que era muy amiga suya

y a lo mejor puedo preguntarle...

a otra chica que era amiga de ella,

que de esa sí que tengo los datos.

Petra, ¿qué opinas de mí?

¿Cómo artista?

Como persona.

Pues como persona no te conozco todavía, no sé.

¿No quieres opinar?

Bueno, no es que no quiera. Es que,

no sé, no tengo una opinión formada.

Mira, una de las cosas en el mundo

que... odio, el victimismo.

Lo odio.

En la vida... lo odio.

¿Lo dices por mí?

No, no, en general, en general.

Y sobre todo por mi hijo Lucas,

que es un ejemplo... de ello.

Pero Lucas no ha caído en el victimismo, ¿no?

Mira, yo, a los catorce años

quedé huérfano y mi hermano me sacó de casa.

A partir de ahí, me tuve que espabilar.

Desde entonces, he ido creando todo esto.

Con esto he sacado dinero, he comprado la finca

de mis padres a mi hermano, metí a mi hermano en el geriátrico

y este soy yo.

¿Este eres tú?

Gracias a mi hermano, por habérmelo negado todo.

Me voy a la fundición, ¿quieres venir?

Si quieres que vaya...

Sí, sí.

Así irás aprendiendo.

Vale.

(JAUME)

(JAUME) (EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (JAUME)

(EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (EMPLEADO 2)

(JAUME) (EMPLEADO 1)

(JAUME)

(EMPLEADO 1) (JAUME)

Hola.

Estoy viendo tu pintura.

¿Y qué te parece?

La veo floja.

¿Floja?

Es excesivamente intimista,

claustrofóbica, cerrada.

Está encerrada en ti misma.

Te miras demasiado el ombligo.

No puede tener éxito esto.

¿Tú por qué eres así?

¿Qué pasa? ¿Por qué hablas así? Le falta garra.

¿Garra? Ya.

Está pensada

como una terapia para ti, no pensando en...

en el público.

¿Tú sabes por qué estoy aquí?

No.

¿Por qué?

Porque creo que eres mi padre.

¿Tu padre?

(ASIENTE)

¿Y qué te hace pensar esto?

Soy la hija de Julia Ramírez.

¿Julia Ramírez?

(ASIENTE)

¿La hija de Julia Ramírez?

(SUSPIRA)

¿Y por esto has venido?

Sí.

Hola, Juanjo.

Hola.

¿Cómo estás?

Bueno, ahí vamos, regular.

¿Y Pau?

Peor, lo lleva peor.

Es que fue hace poco.

Sí, hace muy poco. Y es horrible lo que ha pasado.

Bueno, no es lo mismo, pero...

yo todavía no me he recuperado de la muerte de mi madre y...

no sé.

Se necesita tiempo, me imagino.

¿Puedo decir una cosa?

Sí, claro.

Es que llevo unos días pensando decírtelo.

Creo que te tendrías que ir de aquí en cuanto puedas.

¿Por qué me dices eso?

No sé, te veo buena muchacha, pero...

de aquí no vas a sacar nada bueno.

Es que de Jaume no se puede sacar nada bueno.

Perdona, igual...

No, no, no, está bien.

¿Qué opinas de Petra?

Es simpática, ¿no?

No la encuentro inteligente a esta chica.

Oye, ¿tú has visto mi sombrero marrón,

ese que... tiene una cinta blanca?

No, no lo he visto. ¿No?

Bueno...

Se lo diré a Nabila,

a ver si ella... lo ha guardado.

¿Sabéis por qué he venido a comer con vosotras?

Ni idea, ni idea.

A ver, ilumínanos.

Petra cree que yo soy su padre.

No me extrañaría, siempre te han gustado los líos.

Pero no soy su padre.

Yo creo que sí.

¿Por qué lo crees?

Una amiga de mi madre me dio tu nombre.

Os conocía de aquella época. Me habló de ti...

¿Y tu madre?

No, mi madre no. Mi madre nunca quiso.

Era un tabú este tema.

Pues no soy tu padre. Yo conocí a tu madre...

en el verano del 85 en Cadaqués...

y ya tenía un bebé:

tú. ¿En el verano del 85?

Sí. ¿Tú cuándo naciste?

En noviembre del 84.

Por eso. Ella tenía un bebé.

¿Tú tienes alguna hermana?

No.

Pues...

no soy tu padre.

Tendrás que buscar a tu padre en otro sitio,

porque ella ya tenía un bebé,

que eras tú,

cuando estuvo conmigo.

Bueno, él siempre ha tenido muchos líos.

Y yo también, claro.

Eran otros tiempos.

Hola, Lucas.

No, no, no pasa nada. Estoy bien.

Bueno, nada, mejor te llamo en otro momento, ¿te parece?

Vale.

Chao, hasta luego.

Me estoy planteando dejar el proyecto de las fosas.

¿Y eso?

Pues sí, porque no...

no estoy teniendo ninguna respuesta de ningún lado

y, al final, tengo que ganar dinero.

Empieza a mover más el proyecto y verás como tienes respuestas.

Ya, pero yo no sé si es tan bueno.

Sí, es muy bueno. A mí me encanta, ya lo sabes.

¿Cómo vas a dejarlo?

Ya, pero yo, si me tengo que poner

a trabajar... cualquier cosa,

al final no sé si le voy a poder dedicar el tiempo... que quisiera.

Pues nos organizamos con otra cosa.

No sé, el dinero se saca.

¿Tú crees?

Claro.

No lo dejes, es importante lo que estás haciendo.

(LLANTO DE BEBÉ)

(CALMÁNDOLO) Ya está, ya está...

Mira, a lo mejor es un poco grande el tuyo, ¿no?

Mira, lo repartimos a la mitad.

Es un supercollar, toma.

NIÑA: Mira.

¡Ay, se ha roto! Mira. ¿Lo coges?

(NIÑO RÍE)

¿Qué tienes? ¿Qué tienes?

NIÑA: Una K.

Viene tu hermano este "finde", ¿no? Viene tu hermano, ¿no?

MARTHA: Sí, sí.

(DUDANDO) ¿El sábado...? Sábado, sí.

¿Y qué vais a hacer?

No sé. Viene una amiga aquí,

pero... no sé adónde vamos.

Bueno, si quieres, podemos organizar una comida o algo en casa. No sé.

¿Sí?

Sí, no hay problema, claro.

Así la conozco. ¿Eso qué es?

¿Qué nos traes? NIÑA: Un bizcocho.

Un bizcocho gigante.

(Ambiente de niños en clase)

Bueno, este es un rollo.

Hola.

¿No me conoces?

Hola.

¿No... te apetece?

Estoy cansada.

Un poquito.

(SUSURRANDO) Un poquito.

Con estos pantalones que llevas tan... sugerentes.

Ven aquí, ¿no?

(RÍE)

Buenos días. Hola, señor, buenos días. Dígame.

Tengo una reserva a nombre de Jaume Navarro.

Perfecto. Si me permite su DNI, por favor.

Gracias.

Genial.

Perfecto.

La habitación sería la 107.

¿Para qué querías verme?

¿Lucas va a venir?

No.

Una lástima, porque le concierne a él... también.

No va a venir, no va a venir.

Bueno, pues, a pesar de todo, le sigue concerniendo, pero...

él sabrá.

Mira,

he venido porque, Petra,

eres mi hija.

¿Qué?

Eres mi hija.

¿Qué estás diciendo ahora?

La verdad.

¿La verdad? La verdad, sí.

No te creo.

Mira, cuando llegó tu solicitud,

me intrigó mucho tanta insistencia.

Hice mis indagaciones...

y vi que eras hija de Julia Ramírez.

Con Julia Ramírez

tuve una relación hace 33 años.

Sí. Y me dijiste que ya tenía una hija ella cuando la conociste.

Te mentí.

Ah, ¿me mentiste? Era un tema estratégico.

¿Qué estratégico? ¿Qué estás diciendo?

Para saber más de ti.

No te creo y no sé por qué he venido a verte...

Mira, tengo pruebas que quizás te convenzan.

He traído fotografías de la época,

del año 84.

Aquí... tu madre conmigo.

Del 84.

Tu madre...

esperando, esperándote a ti.

Y dos más de tu madre de aquel momento.

Míralas bien, Petra.

(LLANTO DE BEBÉ)

Es imposible, yo no creo que sea verdad.

¿Tú le crees?

No sé.

No sé qué pensar ya.

Oye, yo voy a ir bajando. No me encuentro bien, ¿vale?

Si quieres, cuando se despierte, bajas tú.

Petra, espera.

¿Por qué no bajamos juntos cuando se despierte...

y hablamos de todo?

Yo ya no quiero hablar de nada ahora.

Luego te veo, ¿vale?

Estupendo, gracias.

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS) (JAUME)

(JAUME) (LUCAS)

(JAUME)

(LUCAS)

(JAUME)

(Disparo)

¿Y Berlín ha estado bien entonces? Muy bien, muy bien.

Sí, tenía ganas de irme y ya está. He estado dos meses al final.

Ya.

No, yo te quería comentar lo de mi padre, que me parecía...

delirante.

¿Delirante?

Bueno, no sé.

Es que coincidían los datos que me habían dado.

Una amiga de mi madre

me había hablado de él y me había enseñado una foto.

Y...

es que no tenía nada más, tenía que probar.

Claro.

¿Y qué vas a hacer ahora? ¿Vas a seguir buscando?

Voy a seguir buscando, sí.

No sé muy bien dónde porque no tengo mucha información,

pero... quiero saber quién es, sí.

Bueno, al menos ya sabes dónde no toca buscar.

Es algo. Es algo.

Creo que tampoco me puedo esperar nada muy bueno, ¿no?

Si no, mi madre me hubiera contado algo.

Bueno, nunca se sabe.

En realidad, lo mejor es que nos hemos conocido.

Pues sí, eso está muy bien.

Yo siento cómo...

cómo lo hice.

Ya está, no pasa nada. Sin rencor.

Sí.

Está bien, está todo bien.

(LUCAS) (PAU)

(PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU)

(LUCAS)

(LUCAS) (PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(LUCAS) (PAU)

(PAU) (LUCAS)

(PAU) (LUCAS)

(PAU) (LUCAS)

AMIGO 1: Eso es como que hace aguas.

AMIGO 2: ¡Hombre! ¿La verdad?

Sí. Incluso el propio término, ¿no?

La moda, al final, ha derivado en el "low cost"

y de "low cost" no tiene nada.

El coste luego es altísimo, ¿no? -La belleza por la belleza.

-Para el planeta, los trabajadores...

Total, total.

La belleza y la función impuestas. -La "belleza",

porque, efectivamente, si no hay verdad, no hay belleza.

Si no hay verdad, no hay belleza.

No hay verdad. Las veces que eso ocurre, desde luego.

AMIGA: Me ha dicho Petra que tu padre es Jaume Navarro

y yo soy muy admiradora de él desde hace un montón de tiempo.

Y te quería... Solo quería que lo supieras.

Ya sé que todo el mundo te lo dirá,

pero es que yo no podía remediar...

decírtelo, estar aquí contigo y no...

Le he dicho que no te apetecía a lo mejor hablar de él, pero...

le ha dado un poco igual. Pero es un reconocimiento,

no podía.

Oye, me han caído super bien tus amigos, ¿eh?

¿Sí? Sí.

Creo que lo han pasado bien contigo. ¿Ah, sí?

Perdona por las preguntas que se han hecho de tu padre y todo esto.

No pasa nada, si es normal.

Oye, ¿te importa si me quedo a dormir hoy?

Sí. Sí, sí.

¿Sí te importa?

¿Te imaginas? Pero si me encanta que te quedes.

No, yo lo digo más que nada por la...

por la cama, ¿eh? No por la compañía.

No, claro. Sí, sí, sí, por la cama. Ya.

Te gustó mucho, ¿no? Me gustó mucho, sí.

¿Está bien?

Sí.

¿Necesitas dinero?

No, ya me arreglo.

Puedo decirle a tu padre que te mande algo, que te...

No, no, gracias. No quiero vuestro dinero.

¿Por qué?

Porque me da asco vuestro dinero, por eso.

Antes no le hacías ascos.

Antes, sí, pero ahora es otro momento.

No me gusta Petra.

¿Y a qué viene eso ahora?

No me gustó como se infiltró en casa, ¿sabes?

No se infiltró en casa.

Mintió.

Como todos mentimos.

Bueno...

¿O no?

Más o menos.

HOMBRE: Veinticuatro.

Rodillas: 1,65.

Quince.

Junta el pie.

La mitad.

A 2-27-4.

Individuo diez.

Zona del hemitórax izquierdo.

A ver, ¿coordenadas?

CHICA: Veinte.

HOMBRE: Cinco metros,... CHICA: Veinte, veinte.

HOMBRE: ...veinte centímetros. X.

¿La Y?

Mira, un poco más aquí, más aquí, más aquí. Ahí.

CHICA: Un metro diez. HOMBRE: Un metro diez, vale.

-Mira, acabo de encontrar una mella. -¿Ah, sí?

Espera, déjalo.

Es un anillo de tipo sello, ¿no? -Sí, eso parece.

CHICA: Dámelo.

Oye.

Dime.

¿A ti te apetecería vivir en el campo?

¿Vivir en el campo? Sí.

¿Por qué?

Pues porque estoy pensando que no me apetece seguir en Madrid.

¿Pero quieres que nos vayamos al...?

¿Cuándo?

No sé, pronto.

¿Sabes Lucía, mi amiga, que tiene casa en Buitrago?

Sí.

Me ha dicho que por ahí se alquilan cosas que están bien de precio,

que...

No sé, yo estoy un poco cansada de estar aquí. Es...

¿Pero de qué... te has cansado, de...?

Quiero hacer otras cosas. Dejar esto además,

no quiero seguir con el arte. ¿Qué quieres dejar el arte?

Pero tú no puedes dejar el arte, si es tu vida.

Pues... ya no, siento que no.

No... me lo dices en serio, ¿no?

Que sí, pero que no pasa nada. Quiero hacer otras cosas.

Pero, ¿cómo qué? Pues yo qué sé,

buscar ahí algo... que me guste.

No sé, cambiar de aires, tener hijos... No sé.

¿Tener hijos?

Sí.

Pero, a ver, es muy serio lo que me estás contando. Tener hijos...

Que tengamos hijos. ...es para siempre, ¿eh?

(ASIENTE)

¿Te gusta?

Es precioso.

(EN VOZ BAJA) ¿Qué?

He encontrado este palo.

¿Coges tú otro?

Toma.

¿Que te lo quieres meter ahí?

No.

Aquí.

Venga, vamos.

¡Tres!

¡Tres!

(CARIÑOSA) Que te pillo, que te pillo.

Cariño...

Que te pillo.

Yo creo que sí, que tienes razón, la eliminamos.

Esta, ¿no? Sí.

Es que en realidad esto podría... ¿No? Es como confuso.

Podría ser otro lugar.

Sí, podríamos estar en Egipto.

Tal cual.

Yo creo que sí. ¿Hacemos estas?

Lo que pasa es que se queda la duda

con estos dos bodegones, ¿no? Porque...

el del zapato es...

Claro, hablar de banalidad en este tema es terrible.

(PAU)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME) (PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

PAU (JAUME)

(PAU)

Este Pau... cada día me gusta más,

realmente.

Tiene iniciativa, es trabajador, me ayuda...

y, la verdad, me descansa.

Solo hay una cosa que no acabo... de entender:

¿cómo era tan amigo... de Lucas?

Una persona con tanta iniciativa y el otro... tan parado.

Realmente...

Me voy a ir unos días a Madrid.

Si acabas de llegar.

Pero bueno, querida, haz lo que quieras.

Este campo, al limpiarlo, ha ganado en perspectiva.

Y, realmente, colocar... una escultura aquí

quedaría muy bien.

Estoy nerviosa,

duermo fatal últimamente.

La visita de Marisa me angustia un huevo, no sé.

¿Y por qué no le dices que no venga?

Bueno, le he dicho que esta vez y que ya está. No sé.

Creo que tenía que pasar tarde o temprano, así que...

¿Y Julia? ¿La va a ver?

(ASIENTE)

¿Te podrías quedar con ella el jueves por la tarde?

Es su abuela, ¿no? ¿No crees que debería verla?

Son un par de horas, pero, si no puedes, no pasa nada, ¿eh?

No, no hay problema.

Se puede quedar todo el tiempo que quieras, ¿eh?

Vale, gracias.

Quiero ver a Julia.

Pues lo siento, pero no la vas a poder ver.

Lo necesito,

es lo único que me queda.

Marisa, que no,

que no quiero que tenga nada que ver con vosotros. Ya está.

Por favor. Que no.

Estoy mal.

¿Estás mal? Muy mal.

Tengo poco tiempo... Es la culpa, es la culpa, ¿sabes?

Es la culpa,

es una enfermedad que no tiene cura.

¿Qué culpa?

Yo tengo la culpa de todo.

De todo.

¿Qué estás diciendo?

Lucas no era hijo de Jaume.

¿Cómo que no era hijo de Jaume?

No, te lo juro.

Era hijo de un abogado de Madrid.

Conocí a un abogado en Madrid.

Tuvimos una historia y me quedé embarazada.

En cuanto me di cuenta de la primera falta, volví con Jaume.

Nunca lo supo.

Nadie lo supo,

solo yo.

¿Comprendes?

¿Qué estás diciendo?

Quería decírtelo, no podía...

Quiero que te vayas.

No podía con esta mentira, ¿sabes? Quiero que te vayas, por favor.

Por favor.

Por favor, escúchame. Por favor.

Sí, hola. Quiero pedir un taxi, por favor.

Sí, para ahora.

Eso es. Sí, sí, gracias.

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(JAUME)

(PAU)

(PAU) (JAUME)

(Disparo)

Papá, llama a la policía. Acabo de matar a Jaume.

-¿Qué?

-Le he pegado dos tiros: en el pecho y en la espalda,

y lo he dejado muerto ahí al hijo de puta.

-¿Pero qué dices?

-Está en el claro, ahí debajo, pasada la roca.

Está ahí tirado, ¿vale? Tú llama a la policía y que me vengan a buscar.

Yo me voy a mi cuarto.

Todo eso, sí.

¿Y cómo duermes?

Mal.

Bueno, siempre he dormido mal. Ya sabes.

Es que ahora ni siquiera engancho.

Pues con todo lo que te ha pasado,

no sé cómo no te has vuelto loca.

Bueno, estoy a punto de volverme un poco loca.

No dormir es... fatal, ¿eh?

Es fatal, sí.

¿Y por qué no vas al médico?

¿Al médico? (ASIENTE)

¿Pero para que me dé pastillas?

Pastillas o cualquier cosa.

Lo que sea, él sabrá.

No sé.

Lo que tengo no se arregla con pastillas.

Es una cosa de dentro.

Lo tengo que arreglar yo sola.

Hablarlo puede ayudarte también, ¿eh?

Sí, puede ser.

Sí.

¿Has visto cómo están las lechugas? Sí.

Enormes.

Llévate unas cuantas si quieres, ¿eh?

¿Sí? Sí.

Vale.

Deberías montar un negocio.

(AMBAS RÍEN)

Lechugas, imagínate.

¿Qué tienes ahí?

¿Eh?

Míralo.

Mira.

La esponjita...

La esponjita...

¿Qué? Mira.

¿Qué? ¿Qué es este?

¿Este cuál es? ¿Un gato?

Muy bien.

Al coche.

Vamos al coche, sí.

Al columpio no, al coche. Espera, mi amor,

que lo guardo aquí, ¿vale?

Eh, eh, eh, eh, eh.

Eh, eh, eh, eh, eh.

Ven aquí, ven aquí.

Ven aquí, tú.

¿Adónde te vas? ¿Adónde te vas?

Ven aquí, que nos vamos.

Hola, Nabila.

Hola.

¿Está la señora?

Sí, está dentro.

¿Le dices que baje, por favor? Sí, un momento, por favor.

Hola. Hola.

He traído a Julia.

Se ha quedado dormida, está en el coche.

¿Quieres verla? Sí.

Somos cine - Petra - Ver ahora

Viaje al cuarto de una madre

Reparto: Anna Castillo, Lola Dueñas

Leonor y su madre, Estrella, viven juntas en un pequeño pueblo. Ambas se protegen y se cuidan como mejor saben hacerlo, incluso cuando se enfrentan a una nueva etapa de la vida en la que su mundo en común se tambalea. Este invierno ambas tendrán que emprender un viaje para dejar de ser hija y madre las veinticuatro horas del día y descubrir quiénes pueden llegar a ser por separado. Una película dirigida por Celia Rico.

Para todos los públicos Somos Cine - Viaje al cuarto de una madre - Ver ahora
Transcripción completa

(DUERMEN)

(Móvil)

¿Sí? (TELÉFONO) Buenas tardes,

¿puedo hablar con el titular de la línea?

No, no puede.

¿Quién era? Nada, propaganda.

Mamá, habría que arreglar lo del teléfono.

(Ruido de motor)

Mamá.

Mamá, cierra.

(Portazo)

¿Te ha dicho algo Bea?

No, no. Tendrías que insistir.

Sí, me dijo que hablará con Águeda el lunes.

Ay. Hija, ¿te he pinchado?

Qué bruta.

Te han crecido. No, es la regla.

¿Quieres que llame a Águeda?

No, no hace falta.

Sube.

Leonor, ¿te va bien el lunes?

Es Águeda, ¿te va bien el lunes por la mañana?

Vale. Sí, el lunes a esa hora está allí.

Claro.

Ya le enseñas tú las cosas.

Muchas gracias, Águeda.

Mamá,

voy a salir un rato.

¿Con el frío que hace?

Anda, ven, siéntate aquí un poquito conmigo.

Es que he quedado. ¿No quieres que veamos la serie?

¿La vemos mañana?

¿Y después cómo lo apago?

Eh... baja la pantalla y ya está, ya la apago yo luego.

¿Seguro que no quieres verla?

(SERIE EN ORDENADOR) ¿Estás bien? -Sí, pero me trae recuerdos,

ya sabes, y no demasiado buenos.

-Sí.

(Música)

Vamos a fumar, ¿te vienes? No, tía, que hace frío.

¿Qué tal? -Muy bien.

-Hola.

¿Qué tal? Bien.

¿Cuándo has llegado? Ayer, ay, tía,

hacía un siglo que no entraba por aquí.

No te has perdido nada.

¿Qué tal, cómo estás? Como siempre.

¿Y en casa qué tal?

Bien.

¿Tu madre? Pues mi madre

se ha enganchado a ver series. Ah, muy bien.

Así está entretenida. Claro.

Oye, que me dijo mi prima que ya no estás con Santi.

No, ya no.

¿Y qué tal estás? Yo, bien, estoy bien.

Bueno, bien, si es que, tía,

los cambios al final son para mejor.

Ya. Me voy a fumar un piti, ¿quieres?

Ya no fumo.

Joder, qué frío.

¿Esto? Esto no es nada comparado con lo que hace allí.

Oye, qué tal el curro.

Ah, muy bien, tía, la gente es supermaja

y las propinas están de puta madre.

Lo que pasa es que tenía ganas de venir.

¿Ya has descansado? No.

Londres es de puta madre, te encantaría, tienes que ir,

pero es que tenía ganas de ver a la "family".

Mi padre me presentó a su novia. ¿Y qué tal?

Una imbécil. (RÍE)

¿Sí? Sí.

Oye, ¿vas a estar en Nochevieja?

Estoy aquí hasta el día dos.

¿Qué plan hay? ¿Tú, qué crees?

(RÍE) Un remix, ¿no?

¿Qué pasa, que no vas a ir, no?

No creo. Anda, tía, vamos,

que nos echamos unas risas.

(Móvil)

Tía, espera.

(HABLA EN INGLÉS)

Mamá, venga, a dormir.

(Música)

Buenas noches, cielo. Buenas noches.

Bea. ¿Qué?

¿Las cuelgo aquí?

Sí, cuélgalas aquí, "porfa".

Hazte hueco, tía. ¿Cuántas hay?

Pues 200. ¿200 faldas?

Sí, coge más de allí donde Águeda.

¿Puedes? Sí, sí.

Oye, cualquier duda que tengas me dices, ¿vale?

Sí, Bea me explica todo. Bien.

¿Tú sabes que tu madre y yo

empezamos juntas en la plancha? ¿Sí?

Hey.

¿Te vienes luego? Hemos quedado en mi casa.

No sé. Se lo dije a Laura también.

Ay, vente, anqué sea un rato.

Vale. ¿Sí?

Ahora te veo. Hasta ahora.

Hola, ¿tienes fuego?

Sí, un momentito, aquí.

Hasta luego. -No, no, quédatelo.

¿Sí? Gracias. ¿Eres la hija de Estrella, no?

Sí. Es la mejor costurera

que pasó por aquí, siempre con una sonrisa.

Gracias. Hasta luego.

Mamá.

Más plancha no.

Anda, ayúdame con eso.

¿Estos son tuyos o míos?

Tuyos.

Mamá,

me gustaría apuntarme a clases de inglés.

¿Y dónde te vas a apuntar?

Pues hay una chica que da clases.

¿Quién?

No la conoces. ¿Es profesora?

Claro, oye, esto está para tirarlo.

¿Y cuánto cobra?

20 euros la hora, creo.

¿20 euros la hora? Ni que fuera inglesa.

¿Y cuántas clases quieres hacer?

Pues no sé, un par a la semana.

Casi 200 euros al mes.

Hombre, pero ahora cobro.

¿Y cómo es que ahora te da por eso?

Pues no sé...

Me iría bien, igual puedo estudiar turismo el año que viene.

¿Turismo, eso te gusta?

Claro.

Nunca dijiste que te gustase eso del turismo.

Bueno, te lo digo ahora, ¿no?

¿Eso qué salidas tiene? Muchísimas.

Si la gente viaja un montón.

Ya.

¿Pero no querías que volviera a estudiar?

Claro. Sí, ya veo.

Leonor, no digas tonterías,

sabes que siempre te animamos con los estudios.

¿Por qué sigues hablando en plural?

No me di cuenta, cielo.

Dame, lo guardo yo.

¿Tenedor o cuchara? Hija, ¿no ves que es caldo?

Toma, llévate esto.

¿Vemos un capítulo? Vale.

(SERIE) No le des vueltas estas cosas pasan.

-Eso me hace que esté mal.

-Era buen tío, pero iba a convertirse

y tu novio solo vino aquí por ti.

-¿Y tú, por qué has venido?

-Porque es lo único que se me da bien.

-Te haces el duro, pero al final te quedas con nosotros.

-Teníais el mapa, cuando entremos no habrá vuelta atrás.

¡Ah!

(LLORA)

Mamá.

¿Qué haces aquí?

Que he salido antes.

¿Estás bien? Sí.

¿Qué te ha pasado?

Ah, nada, que me he quemado. ¿A ver? Déjame verlo.

Mamá,

¿me echas la crema?

¿Te duele? Ya menos.

(Móvil)

¿Sí?

Sí, hola.

Sí.

Le ha mandado Flamacin.

(Móvil)

Nada, que se lo deje al aire para que se seque solo.

Sí.

Sí, Leonor, cógelo.

(Móvil)

Sí. Hola, buenas, ¿podría hablar

con el titular de la línea? ¿De qué se trata?

¿Si es tan amable me dice su nombre para dirigirme a usted?

Leonor. De acuerdo, Leonor,

¿me podría pasar con el titular de la línea, por favor?

No, no puede ponerse. ¿Y cuándo podría atenderme?

¿Qué día le iría bien? Ninguno, está muerto.

No, de verdad, es que además tengo el estómago revuelto.

Sí, qué oportuno.

Algo a la plancha.

Sí, unas gambitas, a lo mejor, sí.

Bueno, claro, cuando quieras.

Bueno.

Dale recuerdos.

Feliz año, adiós.

¿Quién era? Una oferta de teléfono.

¿Te has puesto la crema? No.

¿Y qué te pasa en el estómago?

Que lo tengo un poquito revuelto.

¿Era Águeda? Sí.

¿Qué quería? Nada, para saber

cómo tenías la quemadura.

Hala, ya está. ¿No te ha dicho nada del cotillón?

Hija, se te va a quedar una marca.

Mamá, yo voy a ir.

¿No quieres ir un rato? No.

¿Por qué? Porque no me apetece.

Pero irá todo el mundo.

¿Sabes que un poco de aloe vera te vendría bien?

Mamá, venga, empieza.

Primera campanada.

(Campanadas)

(Campanadas)

¡Feliz Año Nuevo!

El primer año que me las consigo comer todas.

Seguro que eso te trae más suerte. Me tocará la lotería este año.

Espectacular, espectacular.

Para las clases de inglés.

Cuando cobres me lo devuelves.

Me ha dicho Águeda que está muy contenta contigo.

(Música)

Feliz Año. Igualmente.

Cariño. Águeda.

Feliz Año Nuevo. Igualmente.

Tu madre... En casa.

Feliz Año, Leonor.

-Feliz Año. ¿Qué tal?

Tía, ya pensaba que te habías rajado.

No. Vamos a pedir, quedan 10 minutos.

¿De qué? La barra libre, niña, vamos.

(Música)

¿Ya estás aquí? Sí.

¿Qué estás viendo? Un rollo.

¿Quieres que veamos un capítulo? ¿Ahora?

(TELEVISIÓN) Señoras y señores, esta noche,

con nosotros, un invitado muy especial.

¿Qué pasa, que no lo quieres?

Sí.

Es que he encontrado otra manera mejor de aprender inglés.

Y es gratis.

Bueno, de hecho me pagan.

Cuidando a unos niños

que son ingleses.

¿Qué ingleses? Unos ingleses.

¿Y cuándo vas a hacer eso? Los fines de semana.

No, entre semana.

¿Y vas a poder con todo?

No, dejaré la plancha.

Leonor, por favor, eh, si acabas de empezar las cosas,

no se dejan así. ¿Y cómo se dejan?

Pues no se dejan y menos de un día para otro.

Si es que no se me da bien. Pero, hija mía,

cómo se te va a dar bien

si acabas de empezar, nadie nace sabiendo.

Me pagarán más con lo otro.

¿Cuánto más?

¿Cuánto más? 150 libras a la semana

con comida y alojamiento incluído, solo pago el viaje.

¿Qué viaje, qué dices? A Londres.

Ah, ¿para eso era el dinero?

Para pagar el viaje. No.

Buenas noches.

(Pasos)

(Timbre)

Hola, qué tal. Hola.

Feliz Año Nuevo. Igualmente.

¿Qué le pasa, cómo está? Nada, la tensión un poco alta,

el lunes iremos al médico.

-Tendríamos que llevarle hoy. -Sí, mamá.

-Mira, mamá, qué vestido más bonito.

-Anda. Sí, me lo hizo mi madre.

¿Son de las monjas? No, de Estepa.

Me las trae cada año mi cuñado Luis, son riquísimas.

-Mamá, yo quiero uno igual.

-Luego le pedimos el patrón a Estrella.

Mamá,

que no voy a ir a ningún lado.

Ah, muy bien.

(HACE SONAR EL DEDAL)

(HACE SONAR EL DEDAL MÁS RÁPIDO)

(AUMENTA LA VELOCIDAD DEL GOLPETEO)

(Se abre una puerta)

(ENCIENDE LA ESTUFA)

No va.

(ENCIENDE LA ESTUFA)

Los Reyes se han adelantado.

Allí llueve mucho, ¿no?

Son de Gore-Tex.

¿No te las pruebas? Sí.

Qué calentitas.

Gracias.

También te hará falta un buen abrigo.

Mamá, pues allí hay mercadillo

de muebles antiguos y ropa de segunda mano superchulo.

No te vayas a comprar ropa de segunda mano.

A saber quién se lo habrá puesto.

¿Sabes cómo se llama el mercadillo? Pulgas.

¿Ves tú? Anda... coge esto. (RÍE)

¿Sabes qué me gustaría ver a mí?

¿Qué? El bar ese famoso de Los Beatles.

¿Te gustan Los Beatles? Claro y los Dire Straits.

Ese bar está en Liverpool no en Londres.

Uy...

Mamá, es un poco vieja, ¿no?

Si casi no se ha usado, está nueva.

¿Todavía estás así?

Dóblalo bien, vas a llegar con todo arrugado.

¿No has echado un paraguas? No me cabe, compraré uno allí.

¿Y si llueve cuando llegues? Déjame hacer la maleta.

(TV) Hay que reflejar las subidas salariales en el empleo,

sobre todo, empleos relacionados con el turismo.

(Agua de la ducha)

(Se oye el agua de la ducha)

(Se corta el agua)

(Teléfono)

-Gonzalo. -Hola, madre.

-¿Estás despierto? -Estoy despierto.

-¿Estás con alguien? -No, estoy solo.

-Tienes la voz rara, ¿estás enfermo?

-Sí, es muy temprano.

(Tono de llamada)

Hello. ¿Está Leonor?

No, sorry, she's go now. She'll be back in an hour.

¡Leonor! Are you her mother?

Hello!

(Suena un teléfono)

(Agua de la ducha)

(Suena un teléfono)

(Agua de la ducha)

¿Sí? ¡Hola!

¡Hija! No hay manera de hablar contigo.

Es que salí y me dejé el móvil en casa.

Tendrías que llevarlo siempre encima.

Sí, mamá.

¿Adónde fuiste?

A dar una vuelta por aquí.

¿Llamaste a tu amiga?

No, no, al final no.

¿Y eso?

Nada, que está muy liada y vive en la otra punta de la ciudad.

¿Fuiste sola? No, fui con Vita.

Vita es una chica que trabaja en la casa de al lado, es lituana.

¿Lituana?

Sí, pero sabe un poco de español porque vivió en Barcelona.

¿Qué vas a hacer hoy?

Pues iré al súper, que tengo que hacer la comida hoy.

Pero ¿no cocinaban ellos?

Sí, pero trabajan todo el día y no tienen tiempo ni de fregar.

¿Quién friega? El lavavajillas.

Pero los platos no se meten solos en el lavavajillas.

Vale.

Oye, ¿qué vas a cocinar? ¿Te explico una receta?

No, he buscado en Internet.

¿Cuál? ¡Mamá! Pues una...

Hija, ¿qué te pasa?

Nada.

Oye, lo de la ventana, ¿te lo han arreglado?

Sí, sí...

¿Te han cambiado el cierre?

Me lo cambian el lunes.

No, Leonor, insiste con eso, te pillarás un resfriado.

Que sí, mamá, que vienen el lunes.

Bueno... ¿Y los niños qué tal se portan?

Bien, bien, son muy buenos.

Oye, mamá, no puedo entretenerme mucho.

Bueno, cielo.

Llámame cuando acuestes a los niños.

Vale, esta noche te llamo. Un beso.

Un beso. Adiós.

Adiós.

(ENCIENDE LA ESTUFA)

(SUSPIRA)

(RESPIRA DE FORMA AGITADA)

(Suena un teléfono)

¿Sí? Hola, buenos días.

¿Podría hablar con el titular?

Ahora no puede atenderle.

Llamo de su compañía telefónica para hacerle una promoción

para renovar su móvil, llamadas ilimitadas durante un año

y 4 gigas de conexión a Internet.

¿Gratis? Sí, totalmente, gratuito.

Es una promoción especial que le ofrecemos a los clientes.

¿Me lo mandan a casa?

Por supuesto, ¿me podría decir su nombre?

Estrella.

De acuerdo, para beneficiarse de esta promoción

necesito verificar unos datos con el titular.

¿Qué datos? Ya se los doy yo.

Por seguridad la grabación solo la puede hacer el titular.

¿Y no se puede hacer de otra manera?

No, no es posible.

Puedo llamar más tarde, ¿a qué hora estará?

¿Dentro de una hora le va bien?

(Agua de la ducha)

(CON VOZ GRAVE) Hola.

(CON VOZ MÁS GRAVE) Hola.

(VOZ GRAVE) Hola.

(UN POCO MENOS GRAVE) Hola.

(CON VOZ GRAVE) Hola, buenas tardes.

Cuatro, cinco, tres, ocho,

dos, dos, cinco, cero.

¿Su fecha de nacimiento?

23 de abril de 1959.

La grabación se ha realizado correctamente. Gracias.

No cuelgue, le pasamos una encuesta para valorar nuestro servicio.

Que pase una buena tarde.

Igualmente, buenas tardes.

(VA CAMBIANDO EL TONO DE LLAMADA DEL MÓVIL)

(Mensaje de Whatsapp)

(Mensaje de Whatsapp)

(LA MÁQUINA DE COSER DEJA DE FUNCIONAR)

No...

(LE DA AL PEDAL Y NO HACE NADA)

(SOPLA)

A ver.

Se ha gripado el casquillo del eje del garfio.

¿Qué arreglo tiene?

Habrá que quitarlo y poner uno nuevo.

¿Te corre mucha prisa?

Quería acabar una camisa para mi hija.

La vi solo un día en la fábrica.

Es que se ha ido a Londres.

¿Qué hace allí? Trabaja de Au pair.

¿Cuidando niños? Sí, unos mellizos.

Ya, es que lo de planchar no era lo suyo.

(Vibrador de un móvil)

(Mensaje de Whatsapp)

(Mensaje de Whatsapp)

(SUENA UN MENSAJE GRABADO EN INGLÉS)

(TONO DE LLAMADA)

Hello.

Leonor.

Mamá, ¿qué pasa?

Has despertado a todos.

¿Estás bien?

Sí, claro.

Mamá, es tardísimo.

Hija, no me he dado cuenta de la hora.

¿Ya estabas en la cama?

Pues claro. Mamá, se te va la pinza.

Anda, vete a dormir, mañana te llamo.

Verás tú ahora... ¿Qué pasa?

Nada, pero mejor hablamos mañana, ¿vale?

Hasta mañana. Hasta mañana.

(LA MÁQUINA FUNCIONA BIEN)

Hala, a coser y a cantar.

Bien.

Gracias, Miguel. No hay de qué.

¿Qué te debo? Nada.

¿Cómo que nada? Nada, nada.

Ya me pagarás otro día.

¿Otro día cuándo?

No te preocupes, me haces una camisa y en paz.

¡Miguel, espera!

Me da pena que estén muertas de risa.

Está nueva.

¿Te gustan las rayas? Mucho, me encantan.

Toma, llévatela.

¿Ah, sí?

Estrella, ¿te gustan los boleros?

Es porque estamos preparando un número para el concurso.

¿Qué concurso? El de bailes de salón.

Yo bailo fatal. No, no, no te preocupes,

no es por eso, estamos emparejados,

pero algo de vestuario nos vendría genial.

Una cosa vistosa, algo especial, diferente.

¿Vistoso? Ajá.

No tenemos mucho presupuesto pero te pagaremos más

cuando ganemos el premio.

¿Cuántos sois? 16.

¿16? Miguel, son muchos.

¿Por qué no se lo dices a Águeda?

Tienen maquinaria y están acostumbradas a esas cantidades.

Ya, es que ellas están muy liadas y no es lo mismo, ¿sabes?

Creo que tienes más gusto.

Además, seguro que nos das suerte.

¿Yo? Sí.

(Mensaje de Whatsapp)

Es mi hija.

Bueno, pues yo ya me voy.

Vale. Muchas gracias.

Adiós.

(Voces lejanas)

(Timbre)

Venimos a por lo de las medidas.

¿Qué medidas?

-La de los trajes. -Los demás vienen de camino.

(Murmullo)

¿Tu niña cómo está?

Muy bien, muy contenta.

¿Está en Alemania? En Inglaterra.

Uy, con la que hay allí liada. A ver si la echan.

-¿Qué dices? ¿Por qué la van a echar?

-La hija de Elena estaba en Estados Unidos por una beca.

¿Una beca de qué? No sé.

Algo gordo habrá sido cuando está allí.

Esa chiquilla es un coco. Llegará lejos.

¿Qué quieres que te diga?

No me gustaría que mi niña fuera tan lista.

Todo no se puede. Aquí hay unos vestidos monísimos.

Me encanta el rojo. Esto favorece mucho.

Bueno, pues ya está.

Siguiente.

Yo.

(Suena el teléfono)

(Suena el teléfono)

¿Sí? Mamá.

Leonor, ¿qué pasa? Nada, nada.

¿Te he despertado?

No, no, no.

Es que no me has contestado a los whatsapps.

Hija, es que no los he visto.

¿Qué pasa?

Nada. ¿Seguro?

Sí. Que estaba preocupada, porque como no me decías nada...

¿Mamá? Ahora los leo, hija.

Qué bonita foto. Me encanta.

Sí. Es un poco sosa, ¿no? Es mejor hacerla con gente.

A mí me gusta más así.

Felicidades, mamá.

Muchas gracias, cielo.

Pues yo estaba más cerca de lo que pensaba,

porque en metro no tardas nada.

Hoy tenías libre, ¿no? Sí.

Pero, al final, un rato, porque Benjamin se ha puesto

con 37,5 de fiebre y he tenido que sacarlos de la guardería.

¿Y cómo es que no han ido sus padres?

Porque ella tenía una entrega muy importante

y se tenía que ir al despacho y él estaba siempre fuera.

Yo es que no entiendo para qué tienen hijos.

Tengo yo un trabajo. Sí, pues menudo trabajo tienes,

que no puedes ni descansar tu día libre.

Vale.

Leonor.

Me voy a la casa, mamá. Adiós.

Adiós.

¿Vale? Ah, sí. Perfecto.

Muy bien.

Pues nada, me lo llevo puesto, ¿no?

Que tengo que repasarlo y plancharlo.

¿Con leche o solo? Solo, por favor.

Es mi cumpleaños. Anda, mujer. Eso se avisa, ¿no?

Apóyala aquí.

Faltan las velas. Un momentito.

Aquí.

Pide un deseo.

Bueno, uno breve, que me quemo. (SOPLA)

Ya verás. Se te va a cumplir.

(Suena música latina)

Cinco, seis, siete. Y el básico.

Cinco, seis, siete. Cuarenta y cinco.

Cinco, seis, siete. Vuelta a la chica.

Cinco, seis, siete. New York.

New York con vuelta. ¡Muy bien!

Vuelta. Y recto.

Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Sombrero.

Cinco, seis, siete. Pivote de ella.

Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Pásala.

Un, dos, tres. Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Semana Santa.

Cinco, seis, siete.

¡Felicidades! ¡Oh!

(RÍEN) ¿Qué haces aquí?

¿Cómo has venido? He cogido un taxi.

¿Por qué no me has avisado? Porque era una sorpresa.

Estás guapísima. Y tú. Estás muy guapa.

Me gusta mucho la camisa. ¿Es nueva?

¿Has comido algo? Sí. Me he comido

un bocadillo en el aeropuerto. Estás muy delgada.

No, mamá. Estoy igual. Estás muy delgada.

¿Y estos trajes? Un encargo, hija.

Son para un concurso de baile. ¿Un concurso de baile?

Uno que es mañana. ¿Aquí en el pueblo?

Sí. Viene gente de fuera y todo.

No veas qué marcha.

¿Y te pagan? Claro.

¿Cuánto? 300 euros.

¿300 euros por todo?

Mamá, pide más. Aquí hay un montón de curro.

Hija, son amigos.

En Londres te pagarían 300 por uno solo.

Esto no es Londres.

¡Hum!

¿Te queda mucho, mamá? Ya acabo, hija. Es lo último.

La tela es preciosa. Este color se lleva un montón.

Cuidado, a ver si lo vas a manchar.

(Sonido exprimidor eléctrico)

Va superbién. ¿Cuándo la has comprado?

La compré el otro día. Estaba de oferta.

Te he hecho un zumo.

¿Hay jamón? No, hija. No sabía que venías.

Cuidado.

Así.

¿Cabe ahí? Sí.

Aquí.

Hija, ¿sin pan ni nada?

¿Qué tal?

A mí me gustaba más antes.

A mí me gusta más así. Más espacio.

Ya, pero es más incómodo para comer.

A ver.

Aunque yo allí siempre como en mi cuarto.

¿En tu cuarto? Sí.

El salón solo lo puedo usar cuando no están ellos.

¿Y eso? No me lo habías contado, Leonor.

Bueno.

(ENCIENDE EL TELEVISOR)

Jo, qué alegría entenderlo todo.

Cosquillitas.

¿Vas a salir hoy? ¿A dónde?

Pues a dar una vuelta con tus amigas.

No lo sé. Luego veo.

¿Les has dicho que estás aquí?

Tendrán ganas de verte.

¿Quieres que vayamos luego a ver el concurso?

¿El concurso? Qué pereza, ¿no?

Bueno, ve tú si quieres. No, hija.

Para un fin de semana que estás aquí...

Podríamos hacer algo las dos.

¿Hacemos una cena de lujo

y brindamos con vino? ¡Ah! Te voy a hacer mi plato estrella.

¿Cuál? El risotto de setas. Vas a flipar.

Leonor. Aquí.

Mamá, ya está la cena.

¡Mamá, venga!

¡Mamá!

¿Qué haces? Mira.

¿Te gusta?

Sí.

Mamá, ¿por qué no te pones este vestido, que es muy bonito?

Eso ya no me cabe a mí.

¿Cómo no te va a caber? Claro que te cabe.

¿Qué? ¿Cómo lo ves? Un poco arrugado.

Anda, mamá.

(Sonido agua)

Listo.

¿Seguro que no quieres venir? No.

Si ahora voy a llamar a Bea,

a ver qué hace y así las veo un rato.

(TV) ¿Dónde vas a ir? ¿A la isla?

-Supongo. ¿Dónde, si no?

-¿Crees que, tal vez,

vendrías a vivir con nosotros?

-¿Contigo?

(APAGA EL TELEVISOR)

(ENCIENDE EL TEMPORIZADOR)

(TOCA EL ACORDEÓN)

(SOLLOZA)

(TOCA EL ACORDEÓN)

(SOLLOZA)

¿Ya estás aquí?

Sí. Es que no había mucho ambiente. ¿Ah, no?

Pues tus amigas han ido a ver el concurso.

Ven. Ven aquí.

¿Qué pasa? Nada.

¿Seguro? Sí.

(SUSPIRA)

Mamá, es que no aguanto más en esa casa. No quiero ir.

¿Pero adónde vas a ir? No lo sé. Pero allí no.

Leonor, de verdad, no hay quien te entienda.

No. Pero escucha.

Es que me voy a mudar a casa de una amiga.

¿Qué amiga? Mi amiga lituana.

Que su compañero de piso se va dos meses fuera

y me va a alquilar la habitación.

¿Y cuándo has decidido eso? No me has contado nada.

Mamá, porque no quería preocuparte.

Leonor, ahora sí me estás preocupando.

Mamá, me estaban explotando.

Y Londres es muy caro y es muy gris.

Bueno, tampoco era el trabajo de tu vida, ¿no?

Con esa canción te quedabas frita siempre.

¿Qué haces?

¿Has vuelto a fumar?

Al final, no ganaron el concurso. ¿Ah, no?

Lo han hecho fatal. Fatal. Los peores de todos.

Aunque tendrías que haber visto el vestuario de los que han ganado.

¿Cómo eran? Horrible. Una horterada.

Me gustaría saber tocar bien.

Ya no me acuerdo de nada.

¿Y por qué no te buscas unas clases?

Seguro que allí hay sitios muy buenos.

Muy buenos y muy caros.

Pues vendemos mis trajes a 300 euros cada uno.

Tú no deberías fumar. Tú tampoco.

¿Estás lista? Creo que sí.

Somos Cine - Viaje al cuarto de una madre - Ver ahora

Tiempo sin aire

Reparto: Juana Acosta, Adriana Ugarte

María, una enfermera colombiana que perdió a su hija a manos de tres paramilitares, viaja desde Colombia acompañada por su hijo pequeño, hasta Santa Cruz de Tenerife para encontrar y vengarse de uno de los asesinos. Guarda una foto que encontró en su hogar destruido, con un rostro, una dedicatoria y un nombre: Iván. Gonzalo, un psicólogo escolar cuya existencia da un vuelco el día que conoce a Maria, se implicará con ella en su incesante y obsesiva búsqueda. Mientras tanto, ajenos a todo, en algún rincón de la capital canaria, la vida de Iván y su novia Vero está apunto de cambiar para siempre.

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - Tiempo sin aire - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Disparos)

(Continúa la música)

Vamos, vamos, rápido. -¡A la cola!

-Vamos. Siguiente.

-Vamos, vamos, vamos.

-Derecha.

-No, por favor, señor comandante, se lo ruego, es una equivocación.

Mi niño no tiene nada que ver con ellos.

(LLORA) Por favor...

-Siguiente.

Siguiente. Vamos.

-No me miren a los ojos. No me miren a los ojos.

-¿Estás sorda o qué?

-Vaya...

Tú eres la viuda del ganadero asesinado.

Te doy mis condolencias.

¿Y ellos?

Ellos son mis hijos y mi suegro.

Izquierda.

Es la familia de Ismael Leiva.

Secuestrado y vilmente asesinado por la guerrilla.

-Siguiente.

Venga. Vamos, vamos, adelante.

Arrocero, ¿eh?

Pero yo me digo...

si te dejaron vivo es porque algo tienes con ellos, ¿no?

No hemos visto muchas cagadas de las FARC por aquí.

Lo mismo es que estaban estreñidos. (RÍEN)

Derecha. -No, no, señor comandante.

-Vamos. -Señor comandante, mire.

Por favor, yo le doy una información

para que usted vea que mi lado es el bueno.

(SUSURRA) -Ese es un "sanpupilas".

-Señor comandante... Yo la...

Yo la vi a ella

que una tarde recibía en su finca a tres cerdos guerrilleros.

Le entregaron un herido para que lo curara.

Yo lo vi con estos ojos.

-¿Es cierto eso?

¿Es cierto eso?

Yo soy enfermera

y no miro el uniforme cuando atiendo a un herido.

Malparida, venga para acá. No... ¡No!

(LLORA) No... ¡Mis hijos! Quieta.

-Españolito, el viejo y los niños también.

Vamos.

Escúchenme todos, en este país de mierda,

donde no hay ni dios ni ley ni justicia ni esperanzas,

todos vamos a terminar muertos.

Ustedes son una mierda. Y nos van a volver mierda a todos.

Venga de donde venga la bala, vamos a terminar muertos.

-Y usted va a ser el primero, hijo de puta.

-Máteme.

Por caridad, máteme. Sebastián, por favor.

¡Máteme, hijo de puta!

(Gritos)

Veamos.

Izquierda.

Y en cuanto a ti, si mal no recuerdo, te dije derecha.

-No, por favor, se lo ruego. Señor comandante...

Señor comandante, yo les juro que estoy con ustedes.

(Llantos)

Siguiente.

¡Siguiente!

-No me miren a los ojos. No me miren a los ojos.

(Música)

Ahora, una cosa te voy a decir, nada de contratos y esas cosas, ¿eh?

Que una vez que conseguís los papeles,

si te he visto, ni me acuerdo.

Pero antes tiene usted que saber que tengo un niño chiquito, mírelo.

(Música)

¿Sí? Estoy buscando a Iván.

No. No, no. Iván, Iván, el del perro.

Ah, Iván.

Sí, sí, sí. Pero ese chico vivía en el piso de arriba.

Estuvo ahí de alquiler.

Cuánto tiempo va a hacer...

Candelaria, ¿cuánto hace que se marchó el Iván?

-¿Quién dices?

-Sí, mujer, Iván el chico que vivía aquí, justo arriba.

-¡Ah! Pues hará unos tres años, más o menos.

Y no sabrán dónde vive ahora. Ni idea.

Si no lo ha dejado con la novia, cerca andará.

La vi el otro día en el autobús.

Y del apellido, ¿no se acuerdan? Oiga, ¿quién es usted?

(Música animada)

¿A Colombia?

Pero si es que está a tomar por culo.

Que es un año, coño,

que es menos de lo que tú y yo llevamos juntos.

Vamos a ver...

¿Colombia no es donde hay coca? (RÍE) Sí, claro...

Todo Santa Cruz sabe que me voy esnifando los ceniceros.

No me jodas...

Cari, escúchame.

Vamos a ver, Vero.

¿Tú no decías que pasabas del ejército?

No, yo de lo que paso es de los bancos,

que te asan a intereses.

En un año me traigo 100 000 . Pásalos a pesetas.

16 millones de las antiguas pesetas, coño, así, por el ala.

Si mientras estoy en Colombia tú te vas a casa de tus padres

y ahorras tu parte, cuando volvamos, pasamos de los bancos

y montamos nuestro propio centro y nos ponemos a trabajar juntos,

como siempre hemos querido.

¿Qué? Daudilan.

Venga. Pero si el nombre se lo pusiste tú y todo.

Y en menos de tres años te compro uno de esos pisazos.

Como a ti te gusta. Con vistas al mar.

Y con una terraza grande.

Para hacer barbacoas con los amigos.

Además, lo único que voy a hacer es ayudar a unos campesinos.

Enseñarles a cómo defenderse.

Que es una mierda que terroristas te estén punteando día si día no.

Voy con los buenos.

A mí no me hables de dólares.

Ni de campesinos ni de terroristas.

A ti, de verdad, lo que te pasa, es que estás zumbado.

Estás zumbado y te va la marcha.

¿Pero qué voy a hacer yo si te matan?

¿Eh? Pero, Vero...

(Música suave)

Joder, Vero.

Qué bonito.

(Música suspense)

(Televisión)

(RONCA)

¿Iván? "Aquí no vive ningún Iván".

Mamá...

¿Por qué está escribiendo en un mapa? Su mamá tiene otro trabajo, mijo.

¿Qué trabajo?

Busco gente para venderle cosas. ¿Qué cosas?

Cremas para la cara y vainas así.

Duérmase. Duerma ya, que mañana hay que madrugar.

(Música suave)

¡Iván!

Cuéntame más cosas del chaval. Me dijiste que era colombiano.

Sí. Su padre murió en el conflicto. Él vino con su madre hace unos meses.

No me extraña que el niño esté así con la que tienen liada en su país.

Está mal que lo diga yo, la directora de un colegio,

pero no me aclaro entre unos y otros.

Que si la guerrilla, los paramilitares, el ejército...

Te faltan los narcos. También... Es aquí.

¿Cómo se llama? Daniel.

Hola, Dani.

Me llamo Gonzalo.

¿Quieres venir un momento conmigo?

Yo creo que se lo están pasando bien, ¿no?

No.

Le están haciendo daño.

Pero poco.

¿Sabes una cosa, Daniel?

Si yo fuera tú también estaría preocupado.

Es normal.

Estás en un país muy diferente al tuyo, con otras costumbres.

Y este colegio, pues... también es nuevo.

Tendrás que hacer otros amigos.

Y luego, claro, está lo que pasa en tu país.

Porque aquí nosotros no tenemos ni idea, pero...

¿Quieres contarme algo de lo que pasa en Colombia?

¿No?

(Puerta)

¿Sí?

Ah, hola, Silvia. Pasa.

Daniel, traigo tu mochila.

Qué suerte tienes, ¿eh?

Hoy dos clases menos.

Pero no siempre va a ser así.

¿Me dejas ver tus libros?

A ver...

Aúpa...

Me encantan los libros.

Sobre todo me gusta cómo huelen.

¿Este quién es?

Es el Mendoza. El Toro. Aquí está con la selección.

Tres chicharros que les clavó a los chilenos.

Ah, Mendoza. Me suena.

¿Este no estaba en un equipo italiano?

Eso era antes.

Ahora juega en el Tottenham.

Pero pronto volverá a su equipo de verdad.

El Atlético Nacional.

Es mi equipo.

Ya...

Y, entonces, tú quieres ser como Mendoza, ¿no?

Quiere ser delantero para clavar buenos chicharros.

Delantero centro. Ajá...

Pues, fíjate, a mí me parece que tienes pinta de portero.

Mira qué brazos. Fíjate. Estos brazos...

Déjame... No, tranquilo. Tranquilo, Dani.

No te preocupes.

Solamente voy a ver que tienes unos brazos...

A ver el otro. Que son brazos de portero.

Delantero centro. No, portero.

Son brazos de portero.

(RESOPLA)

Tranquilo. Tranquilo, tranquilo, tranquilo.

Daniel. Solo son unos lápices. Se han caído.

Daniel, tranquilo. Tranquilo, no pasa nada. Eh...

Ya. Ya está.

(Música suspense)

(Timbre)

Ah... Es que ya no valgo para nada.

Cuando llegas a cierta edad... ni sirven tus lumbares,

ni sirven tus cervicales, ni sirves para tus sobrinos...

¿Conoces a mis sobrinos? No. ¿Y por qué?

Porque en los tres meses que llevas conmigo no me han hecho

ni una visita. Qué vida tan triste la mía.

Sebastián, ahí lo dejo con los niños.

Téngame aquí, Gloria.

Los niños se quedan con usted. ¿Oyó?

Al marido de Gloria se le está gangrenando una pierna.

Dani, las tareas.

Deje de colorear y póngase a hacer las tareas, por favor.

Mi hijita, va a ser usted la mujer de la casa.

No le abra la puerta a nadie, ¿oyó?

¿Tampoco a usted? A nadie. Sea quien sea. Prohibido.

Camine, Gloria.

(Música suave)

(Teléfono)

¿Sí? "Hola, ¿es usted Gonzalo?".

Sí, sí. Soy yo. "Llamo por lo de la silla.

¿Está en buenas condiciones?". Sí, está prácticamente nueva.

"Yo conocía a su madre, pero hace tiempo que no la veía. Mucho tiempo".

No, últimamente apenas salía de casa.

"No somos nada". Exacto.

"Necesito la silla. Mi marido se pondrá en contacto con usted".

Muy bien. Perfecto.

El Toro para el balón de espaldas. Se gira. Se la lleva.

La mete al defensa. El portero sale y globito por encima.

¡Y gol!

Vaya chicharro, tío.

Tottenham, 2, Girondins, 0.

Sí, señor. Este me lo perdí. Es verdad.

¿Sabes que dibujas muy bien?

Y me ha dicho Silvia que también eres buen estudiante.

Aunque no siempre, ¿eh?, porque a veces te despistas.

Como el viernes, por ejemplo,

que te despistaste cuando saliste a la pizarra.

Me dijo que te quedaste allí callado como una estatua.

¿Qué pasó?

¿No habías estudiado?

Yo siempre estudio.

Lo que pasa es que no la oí.

Ah... ¿Y eso?

Pensaba en otra cosa.

¿Quieres contarme la cosa?

No.

Bueno...

¿Qué te parece si hablamos de tu mamá?

(CANTA) "Duerme, mi niña...". ¿Qué pasó?

¿Qué pasó?

¿Qué pasó? ¿Qué pasó, Sebastián? ¿Qué pasó? No...

No. No. No. No. No.

¿Qué pasó, Sebastián? No.

No, no, no, no. (LLORA) No, no, no, no.

(GRITA LLORANDO) ¡No! ¡No!

Hola, mamá.

Hay un profesor que quiere hablar con usted.

¿Por?

Creo que es porque no juego en los recreos.

¿Qué bobada es esa?

(Música suave)

Mijo... Mijo...

Vamos para la cama. Camine. Camine, vamos.

No, mamá, no quiero mojar la cama. Ya verá como no la moja.

Y si la moja, no importa. Sí importa.

No, no importa. Sí importa.

No importa. Tranquilo.

Tranquilo.

Yo creo que su problema tiene que ver con el conflicto.

Aquí la prensa lo llama así. El conflicto.

No sé cómo lo denominan ustedes. Lo de Dani viene de de allí, ¿no?

Viene del...

Perdone.

Perdone, a lo mejor estamos hablando de algo

que para usted es delicado y...

Mi hijo vio cómo mataron a su hermana.

Fueron los paracos de mierda.

Eran tres de los que vinieron al pueblo.

-¿Dónde está la puta de su nuera? -Le juro que no está aquí.

Vinieron a buscarla.

Como no la encontraron... trajeron a la niña...

-La madre no está pero hemos encontrado esta pollita.

(Gritos)

Por favor, no le hagan daño a la niña.

Me golpearon.

Yo no podía hacer nada.

Y luego,

los hijos de puta comenzaron a violar a la niña.

Uno tras otro.

-Silencio, silencio. Calla, calladita.

-La niña gritaba.

Lloraba, se defendía.

Después, se desmayó.

Quedó desmayada.

Luego me apuntaron con un arma.

Y dijeron que volverían por usted.

(Música)

Yo recogí a mi niña.

Murió entre mis brazos.

Mi niña murió entre mis brazos.

¿Por qué no me mataron?

¿Por qué no me dispararon a mí, por qué?

¿Y Daniel? ¿Dónde está Daniel?

(LLORA)

Discúlpeme.

La implicación emocional es... Es un tema tabú para los psicólogos.

Disculpe.

Enterramos a la niña, y como a los dos días,

supimos que estaban combatiendo río arriba. Así que,

aprovechamos para coger nuestras cosas y largarnos de Guaranda.

Podían volver en cualquier momento.

Sino eran ellos, era la guerrilla.

Allí nunca sabes quién ni porqué te pueden mandar al lado malo.

Y...

Y después de eso, ya Dani...

Daniel ya no volvió a hablar más del tema, ¿no?

No, nunca.

Él es como si hubiera borrado esa parte de su vida.

Como si esa casa en Guaranda nunca hubiera existido.

Ni ese abuelo ni esa hermana.

¿Y del padre habla?

Porque tengo entendido que también falleció, ¿no?

Sí, del papá sí habla. Tampoco mucho.

En verdad Dani no habla de casi nada.

Salvo del Toro Mendoza.

Pero a su papá lo mataron pocos meses antes de lo de Patricia,

y Daniel no lo vio morirse.

Bueno.

No va a ser fácil.

Pero si usted no tiene inconveniente me gustaría poder ayudar a Daniel.

Eso significa que va a tener que afrontar sus propios fantasmas.

A veces para curar un dolor crónico hay que provocar un dolor agudo.

Pero yo creo que merece la pena intentarlo.

Si usted cree que va a ser bueno para él, adelante.

Muchas gracias.

(TELEVISIÓN) Así que acompáñennos, amigos de la Península.

Que esté todo el mundo preparado.

Ahí llegan las campanadas.

(Campanada)

(Campanada)

(Música)

(Vítores)

(Música)

Vamos, fuera fútbol. A otra cosa.

¿Cuántos años tienes, Dani?

Casi 11. Ah, pues ya eres mayor.

Y la gente mayor se enfrenta a las cosas que no le gustan, ¿no?

¿Sabes dibujar soldados?

Toma, dibújame tres soldados.

No.

Te invito a un refresco. ¿Iván Medrano?

No, no está.

¿Y usted no sabe a qué hora podría localizarlo?

Mi padre vive ahora en un asilo. ¿Quién le llama?

(Música)

No, no, yo... yo no.

Yo voy a continuar con el agua.

No es que quiera emborracharme, es que...

Es que me lo tiene prohibido

el doctor Santana, Gonzalo Santana, soy yo.

¿Todo bien, María?

¿Eh? ¿Todo bien?

Sí, sí, sí bien.

No deja de ser raro comer marisco con el psicólogo del colegio.

¿Por qué? Pienso que va demasiado rápido.

Sí, es posible.

Es solo un desesperado cambio de estrategia.

Yendo despacio me ha ido de culo.

Dani.

Prueba uno de estos, ya verás. Te va a encantar.

Toma, peladito y todo. Ya verás, pruébalo. ¿Te gusta?

Sí, está riquísimo, ¿no?

¿Sí?

Uy.

Ay, ay, ay. Por favor. ¿Ya? Sí.

Es la primera vez que te veo reír.

Uy.

Creo que estoy tuteando a tu mamá, creo tenía que haber pedido permiso.

Hala, venga, a comer. Que no quede uno.

Toma, Dani, ese para ti.

Este para mí.

Quiero ir al baño.

Espera, María, espera.

Ve al baño, Dani. Está ahí mismo.

Son 4 metros, nada más. Vamos, nadie se va a comer los tuyos.

Dani.

Vamos. Espera, espera, espera.

Déjame a mí.

Ya voy yo, yo también tengo ganas.

¿Vamos?

Mira qué fácil es, es aquí a la derecha.

No cierre la puerta, por favor. Bueno, tranquilo, solo la entorno.

(Música)

¿Le gusta?

Me la regaló Gonzalo por mi cumpleaños.

Me dijo que el sábado vamos a ir los tres

a ver al Toro Mendoza en un bar inglés.

-María.

(TODOS) ¡Gol!

(TELEVISIÓN) Hubo esa falta lateral a favor del Tottenham.

Jugada ensayada.

(Música)

El balón introducido en el área. Controla, eso es falta.

(TODOS) ¡Eh! (TELEVISIÓN) Eso es penalti claro,

lo señala el colegiado.

Penalti sobre el Toro Mendoza, que se disponía a...

(Música)

Mendoza mira al portero, la pega: ¡gol!

(Música)

¿Señora Carmen? Sí, sí, pase por aquí.

Por favor, por aquí. ¿Dónde está Daniel?

Mire, un momento. Es usted el psicólogo, ¿verdad?

Si no lo fuera mal asunto, señora, porque ya estoy dentro.

Ha sido nada más empezar los fuegos, se ha puesto a gritar

y a moverse como un loco. Y luego ha venido corriendo hasta aquí.

Y mire, mire.

Era la vajilla de mi familia, ¡la vajilla de los Metencuch!

¿Dónde está Daniel? La guardaba como oro en paño,

y ahora ese mocoso me la ha roto. Por favor, ¿puede bajar el volumen

de ese televisor? Aquí no hay quien se entienda,

¿lo puede bajar, por favor? Esta en mi casa

y pongo la tele como me da la gana. Es que no...

Jodido país, siempre confundiendo la diversión con el ruido.

¿Dónde está Daniel? No sé, porque esta casa es muy grande

y ese niño me da miedo. Oiga, ¿pero a dónde va?

¿Pero qué hace?

Pero, oiga.

¿Adónde va? Dani.

¿Dani? ¿Pero oiga, qué hace?

Dani, soy yo, Gonzalo.

Oiga, eso sí que no, ¿eh? Ese es mi armario, es mi intimidad.

Dani, ¿qué pasa, hombre?

Venga, ya está, ya pasó.

Solo son fuegos artificiales. Ven.

(RÍE) Ay.

Ya está.

Y mire, mire lo que esconde su madre, mire lo que esconde en su mesilla.

¿Qué clase de trabajo es este?

¿Eh? Y mire, mire esto. ¿Qué me dice? Dígamelo usted.

Usted es psicólogo, ¿no? ¿Y esto?

¿Son estas las cosas de una persona de bien?

Pero diga algo, no se...

(Música)

(Bullicio)

(Música)

(Coche)

Vaya, vaya, ¿quién tenemos aquí?

En Guaranda debieron dejar solo los perros, ¿no?

Estos huevones no saben que este camino es más largo

para llegar al embarcadero.

Es la enfermera.

No irá a curar por ahí a un puto guerrillero, ¿no?

-Como vino con tantos ayudantes...

¿Por qué no me mira?

¿Por qué no me mira?

(SUSURRA) Sebastián.

(Música)

¿Dónde está...? (EXPLOSIÓN)

Mierda.

¡El cucho, el cucho! -El hijo de puta, ¿dónde cree que va?

(Música)

¿Qué le dije, viejo gran hijo de puta?

Le voy a volar la cabeza. -Vamos, vamos.

-Están buscando al comandante en el Realillo.

-Vamos, vamos.

¡Granada! (TODOS GRITAN)

(Música)

¿También vendes crema los festivos?

Daniel ha tenido una crisis.

Quiso esconderse en ese armario pero con tan mala suerte,

que el armario ya estaba ocupado por no sé qué preciada vajilla

de la señora Carmen. Está bien, hijo.

Ahora está hecha añicos en el suelo. La vajilla.

Ya está todo arreglado, os venís los dos a mi casa.

Bueno, ¿os vais de una vez o qué?

Míralos, son tal para cual.

Los tres igual de raros. Nos vamos, señora. Ya nos vamos.

Un momento, ya vengo, ya vengo.

¿Es esto lo que buscabas?

La encontré en una cartuchera debajo de un mueble

como un año después de enterrar a Patricia.

Ah. ¿Volvisteis a Guaranda?

Las cosas ya estaban mucho más tranquilas por allá.

Y además yo ya sentía que estábamos abusando

de la hospitalidad de mi cuñado.

Pero Iván ya no vive en esa casa y el señor que se la alquiló se murió.

Ahora lo que me quedan son las listas que saqué del locutorio.

¿Y tú te has parado a pensar la cantidad de "Ivanes"

que puede haber aquí en Santa Cruz? No tantos.

En las listas hay menos de 500.

¿500?

Claro que no todo el mundo tiene el teléfono a su nombre.

Ya.

Yo no sé si es más locura tu historia de los "Ivanes",

o esperar a que un juez haga algo a partir de una simple foto.

Mira qué cara.

Parece mentira que con esa sonrisa se pueda llegar a hacer algo así.

Encontrar a este hombre es lo que me da fuerzas

para levantarme todas las mañanas.

¿Daniel desayuna cacao?

Es usted un buen hombre.

Sí, buenos días, la llamo por lo del trabajo.

Colombiana.

Sí, conozco perfectamente los cuidados que necesita un anciano.

Soy enfermera.

Lo único es que yo no estoy sola, tengo un niño pequeño.

Sí, sí, seríamos dos.

Hola. Cuánto tiempo.

¿Una cañita? No. Pon un agua con gas.

No, no, referencias no tengo. Déjame.

Sí, hola. Hola, yo le voy a dar referencias, verá.

Es la mejor viendo telenovelas,

mientras tanto la fregadera llena de cacharros sucios,

además es ladrona, sí. Gonzalo.

¿Se puede saber qué está haciendo? ¿Qué hace?

¿Qué hace? ¿No ve que estoy buscando trabajo?

Gonzalo, Daniel y yo llevamos una vida viviendo en su casa,

además yo no soy ningún parásito.

El agua con gas. Gracias, Juan, siempre a tiempo.

En primer lugar, un mes no es una vida.

Segundo: hay teléfono en casa,

no sé porqué vienes a llamar aquí.

Si quieres también recárgueme el celular.

Si hace falta también. No tienes más que pedirlo.

Y tercero.

Si vuelves a trabajar, me parece muy bien, pero que sea en lo tuyo.

¿Por qué no homologas ese título de enfermera?

No tienes más que ponerte a estudiar.

Los libros corren de mi cuenta, ya está.

No he venido a España a estudiar, Gonzalo. No tengo tiempo para eso.

Tengo una cosa para ti. ¿Qué?

Ya verás.

Mira.

Eso es un listado de la Seguridad Social.

Lo conseguí a través del Colegio de Psicólogos.

Ahí hay una relación de todos los varones con edades

que van entre 24 y 32 años.

El café de la señora.

¿Qué pasa?

¿Por qué no te pierdes un poco, anda? Piérdete.

¿Qué te parece?

Les dije que era para una tesis que estoy haciendo

sobre la asunción de la madurez.

"Asunción de la madurez", menuda capullada.

Algún día tendré que dar explicaciones sobre esa tesis.

Pero bueno, coló.

Todos los "Ivanes" van en amarillo, ¿lo ves?

Aquí sí están todos los que son.

Y son unos cuantos.

(Música)

Yo también voy a buscar a Iván.

(Música)

Prométeme que vas a estudiar.

Aunque tuviera tiempo para estudiar yo no podré homologar ese título.

No soy más que una ilegal aquí.

Ya.

(Música)

¿Estás leyendo a Kant para dormir?

(Música)

No es esto lo que quiero.

Quiero decir, que no es lo único que quiero.

O sea que no tienes que hacer nada.

(Música)

María. ¿Qué?

María Solazar D'agua, ¿consientes en este acto contraer matrimonio

con Gonzalo Santana Segura?

Sí.

Gonzalo Santana Segura, ¿consientes mediante este acto contraer

matrimonio con María Salazar D'agua? Sí.

Ahora podéis proceder al intercambio de anillos.

¿Por qué no te quedas a remolonear conmigo hasta media mañana?

Siempre he tenido curiosidad por saber qué se siente

remoloneando en la cama,

con una mujer que te gusta,

y mientras tanto ahí fuera todo el mundo currando.

María, ten cuidado, ¿eh?

Se puede mirar atrás de vez en cuando, pero no a todas horas.

No tenemos ojos en la espalda.

Lo siento, pero tengo que irme.

Chao.

¿A qué hora volverás?

Es igual, vuelve cuando quieras.

Te estaré esperando.

Siempre.

(Música)

¿Iván Marchena Díaz? Sí, soy yo.

(Música)

Pues hay que pagar, hombre, hay que pagar.

(Música)

Pues muy bien, Iván.

En un mes se verá usted en el insti.

Hola. Hola.

El parte del día. Negativo.

Nos vamos a la playa, ¿te vienes?

Dani ya se está poniendo el bañador.

A esta hora es cuando mejor está el agua.

No tengo ganas.

Joder, no tengo ganas, no tengo ganas.

Tienes un hijo, ¿sabes?

Está empezando a parecer un marido. Es que soy un marido.

Ya no te acuerdas, ¿verdad?

Hoy hace dos años tú y yo nos casamos.

Para que un día más sin encontrar a ese tipejo,

esa especie de fantasma al que persigues.

Pero mira, es igual.

Dos años en vuestra compañía que yo no cambio por nada,

y ya está, se acabó. En esas estamos.

Pensé que ya no tomaba.

Sabes perfectamente que no bebo.

Hay olas, mamá. No, vayan ustedes.

¿Ya estás?

Pues vámonos a la playa.

(Música)

Es muy bonito.

(Música)

Dani.

¿Has visto lo de el Toro?

Se nos va para Brasil.

Bueno, al menos la camiseta del Palmeiras

es casi como la del Nacional, ¿no? Solo le faltan las rayas blancas.

Eh, al menos estamos cerca.

¿Vamos a casa?

¿Qué tal tu primer día de clase? Bien.

¿Bien o muy bien?

Esa sonrisa tuya me dice que hay chicas nuevas.

¿O es la profe? No me digas que es la profe.

Toma, espérame en el coche, voy enseguida.

Lo arrancó del libro de ciencias.

Y yo pensé que con el tiempo iría a mejor.

Pero es que han pasado ya cinco años desde aquello, cinco años.

Y sigue igual, sigue estancado.

No sé.

Hay veces que pienso que hay algo más ahí escondido en su cabeza.

¿Le parece poco ver cómo violan y matan a su hermana?

"Algo más", dice. ¿"Algo más" como qué?

¿Como que no le compran los últimos patines o la bicicleta de moda?

María.

Yo quiero mucho a tu hijo, ¿me oyes? Y hago todo lo que puedo por él.

Pero es que, lleva ya casi tres años aquí.

Y no consigo que salga a la calle, que vaya al cine o a la playa,

o que se pierda por ahí con los amigos.

¿Pero qué amigos va a tener? Si no habla con nadie.

Me siento un fracaso, ¿comprendes?

Como psicólogo y como padre. Postizo, como padre postizo.

¿Quieres saber cuál es su fracaso?

Pretendes que mi hijo sea normal.

Daniel nunca va a ser un niño normal.

Y yo tampoco.

Yo no soy una persona normal, Gonzalo.

Esto no tiene cura.

Pero a usted parece que no se le mete en la cabeza.

¿Lo entiende? ¿Que no voy a volver a ver a mi hija nunca más?

Nunca voy a volver a ver a mi niña.

Y ella era mi alegría.

Ella era mi vida.

Ella era mi vida, Gonzalo.

Ella era mi vida y me la quitaron.

Me la quitaron.

Tendrían que haberme encontrado a mí, pero yo no estaba ahí.

Yo no estaba ahí.

Hola, buenas. Hola.

(Música)

(Música triste)

¿Sí? Hola.

Son las 23:30. ¿Y?

No sé, podía haberme pasado algo, ¿no?

¿Qué le iba a pasar?

Nada.

Nada, nada, voy para allá.

(Música)

¿Sí? ¿Iván, por favor?

No, se ha equivocado.

(Música)

Hola, María.

No me has llamado. ¿Qué?

Nunca lo llamo. Ya.

Podías intentarlo, ¿no? Por una vez.

No sé, por ver qué se siente.

Es muy fácil, no tienes más que marcar un número y decir mi nombre,

entre interrogantes, claro.

Fácil. ¿Gonzalo?

Y ya está. ¿Gonzalo?

Pero no, no.

Cualquier cosa antes que pronunciar mi nombre,

no vaya a parecer que me necesites.

Una mierda me necesitas.

Te hago falta, que no es lo mismo.

¿Qué es lo que le pasa?

Todavía no sé si me has adoptado o has dejado que yo te adopte.

Ay, de verdad que no le entiendo.

(Música)

¿Y Daniel?

En su cuarto, como siempre, ya cenó y se ha ido a su cuarto.

Acabo de ver al último.

¿Y ahora qué vas a hacer?

Algo se nos debe haber escapado.

Tengo que volver a revisar los que usted eliminó de la lista.

Pero eso lo hago yo. Lo hago yo.

Al fin y al cabo la que le vio los ojos fui yo,

usted solamente vio una foto.

Estoy hasta los cojones.

Y después de revisarlos a todos, ¿qué vas a hacer, eh?

¿Vas a recorrer España o Sudamérica?

¿O el mundo entero por si se ha mudado?

¿Y si está muerto?

¿Quién te dice a ti que no esté bajo tierra? A lo mejor en tu país.

Qué ironía, ¿eh?

¿Te imaginas?

¿Qué vas a hacer? ¿Vas a ir a buscarlo al infierno?

Es igual.

Aunque lo encuentres en el infierno todavía te quedan otros dos.

Sí, qué pasa, he bebido, he bebido, he vuelto a beber.

¿Te parece mal?

Qué cojones te va a parecer mal, a ti no te parece nada.

¿Y tú qué?

¿No tienes un armario donde meterte?

Vamos a la cama, Daniel. Que hoy no ha sido un buen día.

Le vi hace seis meses.

Se llama Iván Sánchez Vega.

Te mentí.

Pensé que si te lo contaba me abandonarías para siempre.

Y cuando hicieses lo que tengas que hacer o lo que vayas a hacer...

Agarrarías a tu hijo y os iríais los dos a vuestro país.

Total, yo ya no pinto nada en nuestra vida.

En el caso de que haya pintado algo alguna vez.

Que lo dudo.

Pero no te lo reprocho.

He pasado medio año sintiéndome una rata.

Maldiciendo mi egoísmo por permitir

que ese hijo de puta ande suelto por ahí.

Medio año.

(Música triste)

Me voy a una pensión.

Tomaros el tiempo que necesitéis.

(Música triste)

Dani.

Perdóname por lo de antes.

No sabía lo que decía.

No pasa nada.

Nunca entendí sus movidas. Ya.

Me voy.

Él también se despidió.

(Música)

Adiós, chaval.

(Continúa la música)

(Flashes)

Mierda.

Cago en Dios...

¿Qué pasa, Lupi?

Vaya racha llevamos, cuqui. De mierda.

Y encima, este calor.

Pues no tomes tanto café. Joé, Vero.

Si es que llevo más de 3 semanas sin beber una gota, coño.

Esto es un poquito arisco.

Eh, ven, perdón.

¿Qué vas a hacer, vas a salir a correr?

Sí, lo único que me calma.

Mejorando lo presente. Vale.

Despiértame cuando llegues.

Que, por si no te acuerdas,

estamos en plena maratón oficial.

Vuelve pronto. Vuelve ya.

Y te devuelvo en el aire.

Era mi hermano menor,

y no supe protegerlo.

Yo siempre voy a estar al lado de ustedes, no lo olviden.

Para lo que sea. Gracias, Carlos.

(GRITA) ¡Ah!

(Música tensión)

¿Qué me habéis dado?

¿Qué queréis de mí?

(JADEA)

¿Pero qué coño es todo eso, hija de puta?

(Continúa la música)

¿Se acuerda de mí?

¿Qué? Que si se acuerda de mí.

¿Quién eres?

Yo no te conozco.

Míreme.

Míreme bien.

No.

No te he visto en la puta vida. ¿Ah, no? ¿No?

Venga,

déjeme, yo le refresco la memoria.

(Música tensión)

¿De dónde has sacado esa foto?

Usted y otros dos malparidos

entraron a mi casa,

me violaron y me mataron a mi niña.

¿Qué me has dado?

¡Yo no estuve allí! (GRITA) ¡Mentira!

¡Esa foto me la robaron! ¡Mentira!

Él me la quitó. ¿Él, quién?

Uno de los colombianos, Ferrer.

¡Estaba obsesionado con esa foto!

¿Ferrer? Ferrer...

¿Qué es eso?

¿Qué vas a hacerme? ¿Para qué es todo eso?

¿Me quieres escuchar, joder?

¡He dicho que yo no estuve allí!

¡Que te estás equivocando, coño!

¡Estás poniendo mi cara a alguien que no era yo!

(LLORA) Porque fue el comandante,

ese americano estaba obsesionado contigo.

No estaba allí, te lo juro. Sí, el comandante, sí,

entonces, ¿quién era el otro? ¿Qué otro?

Eran tres, eran tres.

¿Quién era el otro? No lo sé,

puede que fuese Sanabria. Sanabria, le llamaban el guajiro.

Acompañaba a Ferrer a todos los sitios.

Pero yo no estuve allí, te lo juro.

¿Saben ellos dónde están esa gente, dónde están?

Ahora le cortamos el pescuezo y acabamos de una vez.

Que no, que eso es lo que yo quiero, Carlos.

No se vaya, no se vaya que esto ya está.

¿Dónde está Ferrer y el guajiro ese?

Sanabria está muerto.

Oí que un viejo hizo explotar una granada

y que saltó por los aires.

(GRITA) ¡Granada!

y Ferrer creo que perdió las piernas allí mismo.

No he vuelto a saber nada de él, te lo juro.

Te lo juro...

No estuve allí.

¿Qué es eso?

(Continúa la música)

Y entonces Ferrer,

Sanabria,

y Lupi, ¿no?

¿Quién?

Lupi, malparido.

Lupi.

¿Qué vas a hacerme?

(Música tensión)

(Aullido)

(Teléfono)

(Música)

(SOLLOZA)

Mi amor, ¿qué te han hecho?

¡No!

Dale, pero mírame, dale.

(SOLLOZA) ¡Mírame, gordo, mírame!

¡Mírame, que está aquí la Vero, mírame, cariño!

Voy a llamar.

Sí, sí, hola.

Mi marido está muy mal.

¡No tengo ni puta idea de lo que le pasa, no lo sé!

Perdón.

En el muelle del carbón.

Necesito una ambulancia, por favor.

Ya está, gordo, ya está.

Ya está, ¿vale?

(Música)

(Máquina de constantes)

(Música)

"Hemos comprobado en el quirófano que los cortes de la castración

han sido limpios. Quien lo ha hecho, sabía bien lo que hacía".

(Ladridos)

¡Uf! ¡Joder!

¿Por qué a mí?

Claro que sé quién es esta niña.

Eso es su madre la que me ha hecho esto.

Las dos estaban en una hacienda en Guaranda.

El comandante de nuestra unidad

mandó que toda la gente del pueblo viniera

para comprobar sus papeles.

Pero yo por la noche me enteré que habían violado a la niña.

Mírame, Vero, mírame,

yo ni siquiera salí del acuartelamiento.

Yo no estuve allí, no estuve.

¿Por qué esa mujer tenía nuestra foto?

Esto te lo puedo explicar.

Estás de broma, ¿no?

¿Me estoy riendo?

No me jodáis, esa niña no tiene ni 13 años.

¿A usted qué le pasa, hermano? ¿Está pensando en rajarse o qué?

-Claro, como aquí el españolito no puede meterla en otro hueco

que no sea el de su querida Vero.

¿De dónde coño has sacado esa foto?

No debería dejar por ahí su cartuchera.

Dame la foto.

¡Ah, ya, deje la huevonada, hermano!

Tanta pasión por un pedazo de papel, marica.

-Aquí, el guajiro y yo nos vamos a culear a esas dos morochas

y después nos vamos a hacer unas pajas con la foto de su novia.

Tenemos para eso y para mucho más.

Voy a dar parte al comandante de todo esto.

Ya, voy a dar parte al comandante de todo esto,

él también viene con nosotros, ¿se acuerda de lo que dice?

Para una emboscada, un mínimo de 3.

(RÍEN)

Vamos.

Vosotros no vais a ninguna parte.

¿Y ahora me puedes creer o no?

A mí ya me da igual, Vero.

Ven para acá, tonto.

Si es que quién te mandaría...

(Música)

Si lo quería tanto...

(Continúa la música)

Vamos a ver, Vero, decir la verdad, ¿para qué? ¿Eh?

Para que pongan a 10 tíos ahí para buscar

a una colombiana de mierda, ¿eh?

Y en una semana, todo Santa Cruz se entere de que vives

con un medio hombre, ¿eso es lo que quieres?

Otra incidencia, lo firmo con la punta la polla.

Ah, y la cena de tus padres, paso.

No tengo ganas de ir, te inventas cualquier excusa

o lo que quieras, pero no voy.

(TV) "Un tema importante, un tema interesante".

(Música)

¿Qué haces, Vero?

(Continúa la música)

Dame placer.

No lo hago por ti.

Lo hago por mí.

No me jodas, Vero. No me cuentes historias.

Salte de aquí, por favor.

(Continúa la música)

¡He dicho que te salgas de aquí, coño!

(Música)

(Aullidos)

Vamos, Lupi, vamos, gordi.

(Continúa la música)

He contratado a un auxiliar para que me ayude en el centro.

Porque yo sola ya no puedo con todo.

De puta madre, Vero.

Y así de paso te... ¿Y así de paso?

¿Y así de paso me qué? ¿Y así de paso, me folla,

ibas a decir? Pues sí.

Y ya puestos, que te deje preñada, ¿no?

Al ver cómo tienes el puto calendario.

(Continúa la música)

(LLORA)

Lo siento, Vero.

Me voy a ir, Iván.

Me iré unos días, necesito aire.

(Continúa la música)

(Campanas)

(ESCUPE, TOSE)

(Campanas)

(Música)

¿Es que nunca se va a cansar?

¿Qué saca mirando a un muerto pudrirse?

Ya le pedí perdón.

¿Qué más quiere?

¿Que me ponga de rodillas?

(Continúa la música)

Hola, Vero.

Esto por aquí es muy chiquito como para pasar desapercibida,

y más si anda preguntando por ahí por una enfermera

que estuvo en España.

Entiendo que esté aquí.

Escuchó a la rabia, ¿cierto?

Mírese.

Mírese ahí sentada, con ganas de hacer algo que no haría nunca,

porque hace 3 meses seguro que este sitio

ni siquiera sabía que existía, ¿no?

Cuánto dolor sin sentido.

Solo vine aquí a ayudaros.

Pero mi marido no llevaba esa foto, se la robaron de la cartera,

pero él nunca estuvo allí.

Su frase de la foto está muy bonita,

pero a mí, nadie,

ni nada me devolvió el aire.

Mire,

ya pasaron más de 6 años,

y a día de hoy,

a día de hoy yo no...

No puedo ni imaginar cómo fueron sus últimos minutos.

¿Murió?

(Música)

Venga conmigo.

Por lo visto hay muchas cosas que no sabe.

Venga.

(Música)

Esta es la cartuchera donde le robaron la foto,

¿no es cierto?

Cójala, cójala y mire lo que hay dentro.

(Música)

Coja la cámara.

(Continúa la música)

Su marido era alguien capaz de llevarla a usted

en el mismo sitio donde guardaba sus miserias.

Era un mercenario, y su manera de ayudar

era matar gente a cambio de plata.

(SOLLOZA) Llevo dentro un hijo suyo.

(SOLLOZA) No, no, no.

No, no, no, no.

(LLORA)

Alguien me dijo un día que por algo no nos pusieron ojos en la espalda.

Devuélvaselo a España y cuide lo que tiene.

(Música)

¿Sí? ¿Gonzalo?

Gonzalo. (SUSPIRA) Otra vez.

Dilo otra vez. Gonzalo.

Otra vez.

(Bullicio)

Di que iba a ser más fácil.

El viaje ha ido bien.

Se ha movido un poco en Brasil.

¿Te abrazo?

Sí.

Te abrazo, ¿verdad? Por favor.

(Música)

(SUSURRA) Vamos, Dani, tenemos que irnos.

(Música tensión)

¿Dónde está la puta de su nuera?

-No sé, señor, le juro que ella no está aquí.

Le juro, créame.

(Continúa la música)

(Lloros)

¡Quédese quieta, vieja!

La madre no está, pero hemos encontrado esta pollita.

-¡Pare esto, por favor, señor, pare esto!

-¡Viacucho, no joda! -¡Ay!

(Lloros)

(LLORA)

(Continúa la música)

Bueno, vamos.

(Disparo)

Nos quedamos con ganas de ver a la nuerita.

Dígale que vamos a volver para que se una a la fiesta.

(Continúa la música)

(SOLLOZA) Pobrecita mía.

Patricia...

Mi amor...

Le prometo que nunca más va a sufrir.

Esos malditos no volverán a "setear".

Lo prometo.

(Continúa la música)

Esto, esto es solamente perfume.

Huélalo, huélalo.

(Música dramática)

(CANTURREA) "Duerme, mi niño...

cuando el sol se oculte, sale la luna.

Duerme, mi niña.

Los niños buenos al cielo van.

Con los angelitos se han de encontrar".

Daniel, Dani.

Daniel, vamos. Vamos, que nos deja el avión.

(Música)

(Música créditos)

Somos Cine - Tiempo sin aire - Ver ahora

Ali

Reparto: Nadia de Santiago, Verónica Forqué

Ali tiene dieciocho años. Tiene miedo a conducir y miedo a enamorarse. Ali trabaja en un supermercado. Para ella el supermercado es como el recreo del instituto, pero le pagan. Ali fuma constantemente. “Desconfía de todo lo que no puedes hacer mientras fumas”, dice Ali. Desde que Ali fuma, su madre ha tenido cinco novios y cinco depresiones. En las cinco le ha tocado hacer de madre de su madre. Por eso es como es, aunque no lo sepa. Ali está enamorada de Julio pero no quiere aceptarlo. Para ella es más fácil seguir viviendo en el país invulnerable de Ali que cruzar al país de Alicia.

Para todos los públicos Somos Cine - Ali - Ver ahora
Transcripción completa

¿Por qué me miras así?

¿Cómo?

Como si me estuvieras examinando.

(Ruido)

Es que te estoy examinando.

¿Siempre follas con los calcetines puestos?

Llevas bragas de señora mayor.

He hecho una promesa.

Estás temblando.

¿Estás nervioso?

Tengo frío.

Yo también.

Ali tiene dos miedos:

miedo a conducir

y miedo a enamorarse,

aunque en realidad los dos son el mismo miedo.

(Música)

Acabo de ver algo asqueroso.

¿Han vuelto los vegetarianos?

Peor, la madre de los trillizos se ha vuelto a quedar embarazada.

Querrá montar un equipo de baloncesto.

Voy a tener que vomitar cinco veces seguidas

para poder bajarlo.

Ali, llevas fuera media hora.

Me esperan en droguería. Estaba atendiendo a mis negocios.

Perdone, señorita, ¿el azúcar?

En la calle saliendo a la derecha tiene usted un supermercado.

Señorita, Ali, por favor, acuda al mostrador de degustación

de productos italianos.

A Pedro le va fenomenal.

He cobrado otra extra.

Te invito luego al chino.

Un día te van a coger.

Tápame.

¿Qué escuchas?

(Música)

Suena bien.

Me lo ha pasado una compañera de clase.

Eso es que le gustas. No creo.

Yo tampoco.

¿Por dónde llevas "V"?

Donovan se ha quedado encerrado en la cápsula suelo.

¿Has visto cuando Diana se come el ratón?

Sí, qué asco.

A mí que me caía mal Mickey Mouse.

Ali, mira.

Señorita Ali, por favor, acuda al mostrador de degustación

de productos italianos.

Señorita, Ali, por favor...

¿Y no podéis grabar en la bañera de vuestra casa?

Sería otro silencio.

El profesor dice que el silencio suena distinto en cada sitio.

No sabía que el silencio hiciera ruido.

El profesor dice que si algo no suena, no existe.

¿Y si te dice que Britney Spears es un poni te lo crees?

Es uno de los mejores en su especialidad.

Por eso se metió a dar clases

en un módulo de formación profesional.

Trae, te llevo algo. No hace falta.

Julio, son las 14:00.

Ya mismo están saliendo los niños del colegio y está lleno de tráfico.

No sé si es mejor abortar. Tú no puedes abortar, César.

¿No te lo ha dicho el profesor? El profesor no habla de esas cosas.

(Música)

Gracias.

¿De dónde has sacado la mascota?

Un regalo.

¿De quién?

¿De tu novia imaginaria?

Me lo he encontrado en un piso que he enseñado esta mañana.

Siempre te estás encontrando cosas.

Suerte.

Me alegro de que hayas encontrado compañía.

Estás muy solo.

Buena elección.

Dicen que es una raza muy tranquila.

¿Nos vemos a las 17:00 para conducir?

¿Has pintado el coche? No lo voy a pintar, Ali.

¡Hola!

Ya estoy aquí, mamá.

¿Hola?

Mamá, ¿qué haces ahí?

No hay agua caliente.

Tiene náuseas, mareos, sudores fríos...

Es un termo, ¿yo qué sé lo que le pasa?

Dejad de mandarme a repartidores de pizza

y mandadme a un técnico de verdad.

No.

No tiene ni llamita azul ni llamita amarilla.

¿Qué ha pasado?

Nada.

¿Qué hace una cafetera en la cocina?

A ti no te gusta el café.

La he comprado para cuando vengan mis amigas a merendar.

¿Qué amigas?

Mis compañeras de trabajo.

No las conozco.

¿Han venido esta tarde?

Solo había una taza.

¿Una amiga o un amigo?

Una amiga.

Por una amiga no te pones así.

Sabes que no te sienta bien.

Pareces mi madre.

Mis padres han arreglado una roulotte.

¿Para cuándo la plantación de marihuana?

Se van este fin de semana a las sierras.

Qué bien. ¿Por qué no te vienes?

No me gusta el campo. Son solo dos días.

Ya, pero no me imagino vestida de "boy scout".

Les he hablado mucho de ti.

Les gustaría conocerte.

También podemos quedarnos en mi casa si quieres.

¿Para qué?

No sé.

Tengo planes con mi madre.

¿El fin de semana entero?

Sí, el fin de semana entero.

Si quieres me paso y así la conozco.

¿Para qué?

Es tu madre.

Me gustaría conocerla.

Ya conocerás a los míos cuando vuelvan.

Seguro que te caen bien.

Oye, ¿qué haces luego?

Yo qué sé, Julio.

No soy vidente.

Ya lo veré cuando llegue luego.

Julio Abaños.

Tú también puedes entrar si quieres.

No, me quedo fuera.

¿Sabes lo que le falta a ese salón?

No te había escuchado entrar.

Una foto de las dos.

No somos una familia convencional, mamá.

¿Por qué lo dices,

porque tienes una madre medio loca?

(Música)

No puedo más.

Me voy a arreglar.

¿Adónde vas? A la casa de cultura.

Estamos organizando los talleres para las clases de bailes de salón.

¿Ahora?

Bueno, a la hora que la gente sale de trabajar.

¿Hacemos algo juntas?

Otro día, cariño.

Hoy no puedo faltar.

(Pitidos)

Ali, ¿me das cambio de 50?

¿Por qué no me esperaste?

Me desmayo cuando veo sangre.

¿Qué tal la mano? Bien.

Tengo que tenerla inmovilizada unos días,

pero soy capaz de ganarte al baloncesto lesionado.

Deberías de pedir la baja.

Es solo un esguince.

No tengo más monedas.

(Pitidos)

29,10, por favor.

¿Qué pasa que en la guardería no os enseñan a sumar?

La botella vale 20.

No tenemos más.

La botella vale 15.

Tú las robas. Robar vale dinero.

¿No te lo ha dicho tu padre?

Si no hay 20, no hay botella.

Si vais a coger el coche, tened cuidado con los controles

de alcoholemia.

He cobrado la extra.

¿Bombones?

Yo invito.

(Música)

Que sí era.

Era demasiado delgada para ser Yolanda.

-Era morena, ¿no? -Últimamente está fatal.

-¿Qué le pasa? -El novio, que no sabe cómo dejarlo.

¿Otra vez? Como si fuera difícil.

La última vez el novio intentó suicidarse.

Patético. ¿Cómo?

Se cortó las venas. Exacto.

Pobrecito.

Mira que enamorarse...

Hay que ser capullo.

(Música)

Estoy ovulando.

(Música)

Qué hondo está hoy.

Un hombre se come un "jumbo" con capacidad para 300 pasajeros.

Confiesa que lo que más le costó fueron los neumáticos

porque le provocaban gases.

Me encanta tu gorro.

¿Has visto?

Cada vez te pareces más a mí.

(Música)

¿Pasamos por el videoclub y alquilamos una peli?

No, que te duermes y me aburro.

¿Yo me duermo?

Sí, mamá, te duermes.

No me doy cuenta.

Porque te duermes.

¿Ese quién es?

Es Antonio.

¿Qué Antonio?

Esto es una broma, ¿no?

¿Esto qué es, una encerrona?

Yo no sabía que iba a venir.

¿Por qué no me lo has dicho antes?

Porque te conozco.

Yo también te conozco a ti.

Por favor, dile ahora mismo que se vaya.

No se va a ir.

Es mi novio, Ali,

y deberías conocerlo.

Se va a venir a vivir con nosotras.

¿Y yo no tengo nada que decir?

Vamos.

¿Otra vez?

¿A ti qué te pasa, mamá?

¿Es que no aprendes?

Eres una enferma.

(Música)

Ali y las olas del mar.

Mi primo nos dijo que eran 20.

A él le conozco, a ti no.

¿Cómo sé que no eres el hijo del dueño?

Más quisiera.

El padre está parado.

20 es lo que tenemos.

Pues se lo vais a tener que pedir a los reyes magos.

Te juego el dinero que falta a que te hago reír.

¿Y yo qué gano si no?

Te quedas con los 20.

Hecho.

Mi videojuego.

Hola.

Ahí me siento yo.

Y ahí también.

Te recuerdo que el cuarto de estar es el mío.

Está prohibido entrar.

(TARAREA)

Hola, ya estoy aquí.

Antonio, ¿qué haces ahí sentado?

Estoy cómodo aquí.

Ah.

(Golpe)

¡Me cago en la puta!

Pero ¿vas a poder bailar?

¿Cómo que no voy a poder bailar?

(RÍEN)

Antonio, levántate que tenemos que ir...

No, ya puedo.

(Teléfono)

¿Sí?

Un momento.

¿Quién eres?

¡Ali, es para ti!

¿Quién es?

Julio.

Dile que estoy donando un pulmón.

Está donando un pulmón.

¿La puedes llamar más tarde?

¿Quién es Julio?

Un friki.

Cuando quieras nos vamos.

Yo ya estoy.

Pídete una pizza.

Yo invito.

(Pitido)

Vicente, es que no entiendo por qué tienes un coche rojo.

¿No sabes que tienen el 70% de los accidentes?

Ali...

Son los que más accidentes tienen y los negros los que más roban.

Llevo ocho años con este coche y no he tenido ningún accidente.

Además no es rojo, es burdeos.

¿Que ocho años tiene el coche?

¿Me quieres enseñar a conducir en una cafetera?

Venga ya.

No me fio de lo que no pueda hacer mientras fumo.

Puedes fumar. Y matarme al mismo tiempo.

Pues no fumes.

Es que me apetece fumar y voy a fumar.

Joder, Ali,

¿vas a entrar en el coche o no?

Píntalo.

No sé para qué quieres aprender a conducir.

Cuando nos invadan los marcianos y el mundo se acabe,

no quiero huir en autobús.

Me tienes que devolver esa película.

Cuando quieras, es malísima.

¿Qué hora es?

Las 12:50.

Mañana aprendo.

¿Me acercas al supermercado?

Gracias.

Oye, y si quieres de camino te invito a una Coca-Cola

y así no pasas tanto tiempo solo.

Muchas gracias, no sé qué haría sin ti.

(Música)

¿Y esta que canta quién es?

¿Tu novia imaginaria?

Canta bien, ¿eh?

La echo un montón de menos.

Mira, son comestibles.

Me las he pillado por Internet.

-Yo creo que le gustas. -¿Al jefe?

No, al nuevo.

Pasa, que los pelirrojos dan mala suerte.

¿Qué es eso?

Nada.

Para ser nada está envuelto en un papel de regalo muy bonito.

¿Qué hacéis esta noche?

Es que mi casa la están fumigando. Ali, es martes.

¿Mañana tenéis que ir a misa?

Me estoy imaginando con 50 años completamente gorda

y comiendo en este mismo sitio.

-Yo me suicido. -¿Por qué?

Dicen que los gordos son más felices.

La mayoría de los niños americanos son gordos.

-Comen bebiendo leche. -Es por la Coca-Cola.

En América es gratis. Antes la Coca-Cola era verde.

Y Michael Jackson era negro.

Si, y Britney Spears era un poni, no te jode.

¿Por qué se hizo blanco?

Le gustarían más los blancos.

A mí me gustan los negros. Hazte negra.

También me gusta como soy.

Si Britney Spears tuviera un hijo con un poni, ¿a quién se parecería?

Al padre.

Yo no podría ser otra persona aunque quisiera.

Venga ya, si te pintabas un bigote porque te gustaba Freddie Mercury.

Era una niña y las niñas hacen esas cosas.

Fue hace un año, Ali.

Déjala, Manuela, todo el mundo tiene derecho a madurar.

¿Qué estás esperando,

que te saque a bailar?

Vaya meada larga, ¿no?

¿Por qué no vamos al "Jump"?

Si no vas a hacer nada...

Le da miedo. ¿Por qué le da miedo?

Porque le gusta.

Pues sí, ¿qué queréis?

En el fondo soy una antigua.

Mis padres llevan juntos desde los 15.

Como no te des prisa, te lo van a quitar.

Me apuesto lo que queráis a que no lleva bragas.

Pregúntaselo a él. ¡Vete al carajo!

Hola, Ali.

¿Y Julio?

Creía que estaba contigo.

Pues no, no está.

Si lo ves, dile que voy al "Jump".

¿Y ese quién es?

Manuela, por favor.

Bueno, ¿qué?

¿Bailamos o nos quitamos las bragas?

(Música)

No puedo.

Es que voy borracha.

Ali, deja de robarle las bragas a su madre.

Las he heredado.

Venga.

(A LA VEZ) ¡Una, dos y tres!

Buenos días, cariño.

Buenos días.

Qué guapa estás esta mañana.

¿Vamos a la piscina hoy?

Vale.

Me voy a trabajar.

Nos vemos a las 19:00.

Te espero en las sillas de abajo.

Luego nos pasamos por el videoclub.

(TARAREA)

Buenos días.

(TARAREA)

Hasta luego.

(TARAREA)

¡Ali!

¿Qué haces aquí? Hola, ¿no?

Hola, ¿qué quieres?

No me has dicho si te gustó el regalo.

La próxima vez pide permiso antes de abrir mi taquilla.

No la abrí, lo metí por el hueco. Es lo mismo.

Pensé que te haría ilusión.

¿No se me nota?

No sé qué te pasa conmigo.

No me hablas, te llamo por teléfono y no me lo coges.

Sobrevivirás, no te preocupes.

Ahora, por favor, deja de seguirme.

No te sigo, voy al trabajo.

Hemos echado un polvo,

pero no por eso voy a mandarte mensajes de madrugada

diciéndote que te echo de menos.

No tengo móvil y no te he pedido eso.

Me lo acabarás pidiendo.

¿Y qué pasa si lo hago?

Julio, no me hagas vomitar, por favor.

Acabo de desayunar.

Eres imbécil.

Atención, le recordamos que en 30 minutos

cerrarán nuestras instalaciones.

(Música)

No me pongas las manos ahí delante.

Las tengo que poner ahí.

Antonio, me vas a quitar.

Un restaurante con tantos cubiertos no debe de ser barato.

Qué de números.

Pues no, no lo es.

¿Y qué es lo que celebramos?

No te preocupes por eso.

Pide lo que quieras.

¿Qué es lo más caro?

Pedimos un vino, ¿no?

¿Os apetece?

Por mí muy bien.

¿Un Protos, un crianza?

Perfecto.

¿Para beber saben ya qué van a tomar los señores?

Sí, una botella de... Boga, gran reserva.

Buena elección.

Por lo que vale debe ser buenísimo.

Ay, qué pena.

Podía haber traído su cámara y haberle dicho al camarero

que nos hiciera una foto.

Si no quieres estar aquí, puedes irte.

¿Puedo irme?

Mejor me quedo.

Si estoy bien, estoy feliz contigo y con...

Perdona, ¿cuál era tu nombre?

¿Cómo debo llamarlo?

¿Tendría que llamarlo papá?

Si quieres, puedo ser más afectiva.

¿Tú qué dices, papi? Ya está bien.

Somos una familia, ¿no?

Ya está, el móvil.

Podemos hacer una foto con el móvil.

Pero ¿cómo la hacemos?

¿Me siento en sus rodillas o esperamos a la comida

y la hacemos...?

O te callas ahora mismo o te vas.

No pasa nada. Y tú te callas que no es tu hija.

¿Entonces no me va a dar la paga?

No me sigas.

Deberías pedirle disculpas.

Ya la has oído, no eres mi padre,

así que no me vuelvas a decir lo que tengo que hacer.

Es verdad, no soy nadie para decirte que cuides a tu madre, perdona.

Yo la estoy cuidando.

Déjala tú en paz.

No eres mi hija.

No hace falta que me digas lo que tengo que hacer.

No deberías fumar.

Hay sensores de humo.

No eres justa conmigo.

¿Y tú conmigo?

Sabes que no tiene sentido, mamá.

No te empeñes.

Esta vez es distinto.

Eso dices siempre.

¿Estás bien, mamá?

Estás pálida.

A lo mejor tienes algo que ver con eso.

Ahora no quiero que vuelvas a la mesa.

Es mi pareja

y no tienes ningún derecho a faltarle al respeto,

ni a él ni a mí.

¿A mí quién me respeta?

Tienes que decirles a tus padres que arreglen la puerta.

Así puede entrar cualquiera.

No es un roulotte.

Es una autocaravana.

Esta es nueva, ¿no?

No sabía que los hippies comían carne.

¿Qué haces?

Mañana tengo un examen.

¿Cómo lo llevas?

Mal.

Dile a tu amiga que deje de grabarte cosas horteras.

Tienes que curarte los oídos.

¿Cómo anda el profesor?

¿Terminaste el trabajo?

Todavía no.

No hemos vuelto a grabar.

¿Por qué no?

No sé.

No me apetece.

Eso es mío, ¿no?

Me lo regalaste tú.

No me acuerdo.

¿Por qué no las vendes?

No las hago para venderlas.

Yo las compraría.

A mí me gustan.

Ya, pero tú eres un friki.

Mi compañero de trabajo friki.

¿Qué hacemos aquí?

¿Esto qué es, "Vacaciones en el mar"?

Me gusta mucho este sitio.

Estamos a más de 100 km.

Como si estamos a mil.

No pienso meterme ahí con un friki.

¿Cómo vas a volver? Ya veré cómo vuelvo.

¿Quieres dejar de grabarme?

Está apagado.

Ali, vas descalza.

Para.

Como se te ocurra arrancar, me tiro.

No te entiendo.

Fuiste tú quien vino a la roulotte.

Sí.

Hubiera sido más fácil pagar por echar un polvo.

(Música)

¡Mamá!

¡Mamá!

¿Qué pasa, hija?

Se me han enredado y no puedo quitármelo.

Ya.

Mira.

Ya está.

(TARAREA)

(Música)

Ali en la calle de los congelados.

¿Hoy no curras?

He venido a hacerte compañía.

¿Quieres que te traiga algo del supermercado?

Tráeme pan rallado.

Ali, no te preocupes, si no puedo quedar para conducir.

Qué putada.

Tengo un campeonato de cometas esta tarde

en el parque El Alamillo.

Esta es nueva, ¿no?

Sí, es la última que ha rodado.

Me la manda con la foto.

¿Una de las actrices más famosas de Bollywood

sigue siendo la novia del vendedor de pisos más famoso de mi bloque?

Ahora está rodando "Mujercitas de Bengala".

Me ha dicho que cuando termine, viene a verme.

¿No sería más fácil pagarte un psicólogo?

Eres un enfermo mental.

Y tú muy joven para ser tan incrédula.

Prefiero ser una incrédula a un enfermo mental.

Me la llevo, ¿vale?

Vale, ya la he visto siete veces.

Tráemela esta noche que la quiero volver a ver.

Va a llover.

Cada vez que tiendo en la azotea llueve.

Cada vez está más raro.

El otro día le vi con una tía en el "Jump".

-¿Y tú qué haces en el "Jump"? -Cambiar de aires.

Nunca queréis ir.

A Julio no le gusta ese bar.

A lo mejor era su hermana.

¿Tú saldrías con tu hermano de marcha?

¿Y por qué no?

¿Hacemos algo?

Tengo Pilates.

He quedado con mi padre para ver el fútbol.

(A LA VEZ) ¡Hasta mañana!

(Claxon)

¿Me estás espiando?

Trabajo ahí al lado y te he visto.

Voy para casa.

Sube, que te llevo.

Te estás mojando.

Que sepas que no pienso abrir la boca en todo el camino.

Si quieres contar tu vida, haz un blog.

¡Otra vez no, coño!

¿Tienes prisa?

Me lo estoy pasando bomba.

¿Sabes conducir?

Venga, suelta el embrague poco a poco.

Suéltalo ya.

Mira, ahora, suelta el embrague.

Venga, suéltalo y acelera.

Muy bien.

Ponlo en punto muerto.

¡Antonio!

¡Pisa el embrague y ponlo en punto muerto!

¡Antonio!

¡Pisa el embrague y ponlo en punto muerto!

¿Cómo? ¡Pisa el pedal de la izquierda!

¿Dónde está el pedal de la izquierda?

¡A la izquierda! ¿Dónde?

¡Al lado de tu puerta!

¡Me cago en la puta!

¿Tú estás bien?

¿Y tú?

Nos lo estamos pasando bomba.

No tengo el móvil, ¿me dejas el tuyo?

Hay que avisar a la grúa.

Hola, buenas noches.

Necesito una grúa.

Aquí...

¿Van a tardar mucho?

Van a tardar un rato.

¿Te importa si llamo a tu madre para decirle que estamos bien?

Llama.

No, soy yo, Alicia.

Nada, que me he encontrado a tu hija viniendo del trabajo

y el coche me ha vuelto a dejar tirado.

Vamos a tardar un poquito, no te preocupes.

Cariño, voy a por naranjas.

Quiero hacerte un zumo de naranjas.

¡Alicia!

¡Alicia, que vas descalza!

¡Alicia!

¡Alicia!

A lo mejor no te vio.

-Estaba sentado en frente. -Entonces sí te vio.

Tienes que pensar qué iba a decirle.

Pensaría que me iba a tirar encima de él o algo así.

(HABLAN)

Los pelirrojos cada vez me gustan más.

Tú, deja la canasta que es mía.

Vale, tranquila.

-Voy a por un batido, ¿queréis algo? -No.

¿Te traigo un novio?

Que la teoría nunca falla...

Primero dicen que no, pasan de ti, pero tantean contigo.

Luego dicen que sí y de repente eres la persona más importante de su vida.

Luego se acomodan, tú te cansas, lo dejas y encimas quedas

como la mala.

Hola, buenas tardes.

Julio no está.

No estoy buscando a Julio.

Hola, César.

¿Qué tal?

Hola, bonita.

-Muy bien, ¿y tú? -Bien.

Creo que voy a hacerme lesbiana.

Hazte lesbiana.

¡Julio!

Después me quedo a grabar.

Van a cerrar. Ya lo sé.

Estoy esperando al cierre para grabarlo.

¿Quieres que te apague las luces?

No, ya lo va a hacer Miguel.

Ya he terminado de ver "V".

Donovan es un capullo.

Se lo tendrían que haber comido los lagartos.

¿Qué tal la mano?

Bien.

Me alegro de que hayas vuelto a grabar.

Yo también.

(Puerta)

Puedes ducharte cuando quieras.

Ya he arreglado el termo.

¿Qué es?

¿Nunca has hecho la compra?

No tan pequeño.

De eso que te has librado.

¿Y esa?

Un día de picnic.

¿Y aquella?

Las olas del mar.

La de al lado ya te puedes imaginar cómo se llama.

Esta noche duermo en el sofá.

¡Ali!

Corre, cierra, que no quiero que Antonio me vea el vestido.

¿Qué tal?

Un poco largo, ¿no?

Tienes unas piernas muy bonitas para que no se te vean.

¿Vas a venir a verme?

No sé si podré.

Puedes invitar a quien quieras.

A mí no me importa.

Mira, míster próstata con miss pérdidas de orina.

Hasta que la muerte los separe.

¿Qué creéis que veremos antes,

un paro cardíaco o cómo se le rompe la cadera a alguien?

No lo vais a creer,

pero aquel señor de allí creo que me ha guiñado un ojo.

A lo mejor tiene párkinson.

Si me convierto en algo parecido,

espero que la eutanasia sea legal.

Calla, que me está sabiendo la Coca-Cola a dentadura postiza.

Mira, ahí está tu madre.

-Creo que va a empezar. -Sí, mira.

(Música)

Gracias, muchas gracias.

¿Nos hacemos unas fotos?

Yo la tiro.

Venga, poneos juntas. Blanca, vamos a hacernos una foto.

¿Eso no tiene disparador automático?

Antonio, ponte tú también. Ya voy.

No os lo vais a creer, pero fue especialista.

Fue doble de Clint Eastwood en Almería.

Sería antes de que lo metieran en agua caliente.

Pegaos un poquito más. No la pongas tan al borde.

¡Me cago en...!

A continuación ha llegado el momento

que todos estábamos esperando.

Después de una larga deliberación del jurado,

que no se nos ha dormido nadie,

por su puesta en escena, por su facilidad en el baile

por su naturalidad, por su plan de pensiones...

El jurado acaba de decidir que la pareja vencedora

de este certamen de baile es...

Es la pareja número 13.

El año que viene, ¿no? O al otro.

O al otro.

O al otro.

¿Quieres?

Es para la cabeza.

Tengo un poco de resaca.

Me alegro de que hayas venido.

¿Te avergonzaste mucho de tu madre?

Un poco.

Salud.

¿Dónde os conocisteis?

En una excursión que hicimos con la Casa de Cultura

al balneario de Archena.

Fuimos los dos únicos que vomitamos en el autocar.

¿Y qué es, soltero, divorciado...?

Viudo.

Vaya...

Es de un pueblo de la sierra

y cuando se murió su mujer, se vino a vivir aquí

con la hermana, con el cuñado...

Hasta que aparecí yo

y le rescaté.

¿De qué murió la mujer?

De un accidente

de ascensor.

¿Un accidente de ascensor?

¿Cómo?

Se cayó el ascensor en el que iba.

No te rías que está durmiendo.

Que está durmiendo, no te rías. No puede ser.

Está durmiendo.

¿Por qué te crees que sube siempre por las escaleras?

Es un poco gafe.

(RÍEN)

Grabando Ali.

Ali montada en la nave espacial.

Ali fumando en el trampolín.

Ali dormida en los vestuarios.

Las bragas de Ali.

(Risa)

Ali se ríe.

Ali, tengo prisa.

Me están esperando.

Vicente, nadie te está esperando.

No me desconcentres.

Ali, no estamos en una clase de preparación al parto.

Qué inteligente.

Nunca me quedaría embarazada.

Cagona.

(Megafonía)

¿Qué haces?

Esa es la taquilla de Julio.

Ya no, se ha cambiado de turno.

Hola, soy Gustavo.

Y yo Natalie Portman.

Señorita, Ali, por favor, acuda a la caja número siete.

¿Por qué no me has dicho nada?

¿De qué?

No te hagas el tonto.

Lo sabes perfectamente.

¿Por qué te has cambiado de turno?

¿Por qué te tendría que decir nada?

Somos solo compañeros de trabajo.

¿Qué quieres, castigarme?

No quiero castigarte, Ali.

¿Entonces por qué haces esto?

No te entiendo. ¿No entiendes qué?

A ti, Ali.

¿Me estás echando las culpas a mí?

Tú no eres así.

En realidad soy Sylvester Stallone, pero me gusta hacer de Ali.

Prefiero no verte.

No me siento bien.

Tengo que irme.

Tengo que devolverte tu serie de "V".

Me voy de vacaciones mañana.

Ya me lo devolverás cuando vuelva.

Ali, acabo de abrir una caja.

¿Quieres uno?

Tienen alcohol.

Se llama licor

y por mucho que coma no voy a ser menos estúpida.

Niña, espera que te lo active.

¿Y Antonio?

Hoy no podía venir a comer.

Tenía una comida con unos clientes.

Lo he visto.

Estaba comiendo solo al lado del supermercado.

Hoy no tengo un buen día.

Me apetecía comer sola.

¿Qué le has hecho ahora?

Nada.

¿No sales hoy?

¿Y tú no vas a clases de baile?

No.

No tiene nada que ver con lo que estás pensando.

Estoy perfectamente.

Yo no pienso.

Soy como tú.

No sé por qué, pero tengo la sensación de que esto

ya lo he vivido antes.

¿Qué te pasa a ti?

Le ha tenido que pasar algo.

Como a todos.

¿Has terminado?

No, no he terminado.

Acabo de empezar.

¿Cómo se llama?

Un "déjà vu", ¿no?

Sí, cuando la historia se repite.

Tú te enamoras,

lo metes en casa,

le haces la vida imposible, se cansan, te dejan

y tú te hundes en la mierda.

¿No es eso un "déjà vu"?

¿Y después qué?

La madre se convierte en la niña y la niña se convierte en la madre.

Levántate, lávate, come, la medicina, firma aquí,

péinate...

¿Qué tal lo hago?

¿Qué tal me sé tu vida?

Vale ya.

Es mi vida.

Yo sabré lo que tengo que hacer.

Muy bien, es tu vida,

pero con tu vida de mierda has jodido la mía.

Perdóname.

No te perdono.

Haberlo pensado antes.

¿Ali?

Ali, ¿qué has hecho?

Ali, ¿qué coño has hecho?

¿Mamá?

¿Mamá?

¡Mamá!

¡Mamá!

Mamá, ¿qué te pasa?

Mamá, por favor, ¿qué te pasa?

(Música)

Ali no es Sylvester Stallone.

¿Cómo estás?

Como si me hubiera caído de un séptimo.

Como si te hubieran empujado.

Tú no, Ali.

Son mis nervios.

Se le estropeó el coche en la sierra volviendo de su pueblo.

No ha podido llamarme hasta hace un rato.

Yo sé que no he hecho las cosas bien

y me duele.

Eres mi niña.

Pero no quiero que te pierdas nada por mi culpa.

Esto es muy bonito, Ali.

Merece la pena vivirlo pase lo que pase.

Es tarde.

¿Tarde para qué?

Mírame a mí.

Tengo más de 50 años y estoy aprendiendo a nadar.

No sé cómo hacerlo.

Sé tú.

Seguro que lo haces mucho mejor que yo.

Tú y yo no tenemos por qué ser iguales.

Ven aquí.

Eres una niña, Ali.

Tienes todo el tiempo del mundo.

Aprovéchalo.

(Música)

Señorita, venimos a cantarte una canción

de nuestra medicina mejor que el tequila

de nuestro chaparrito Antonio.

Voy a por agua.

Hala, muchachos.

(Música)

Estas son las mañanitas

que cantaba el rey David...

Antonio.

A las muchachas bonitas

se las cantamos así.

Cuídala.

Mi niña, despierta.

Mira, que ya amaneció.

Ya los pajarillos cantan.

La luna ya se metió.

Hola. ¿Eres Pablo?

Sí. ¿Está tu hermano Julio?

Sí. Dile que se ponga.

Nos vamos de vacaciones.

¿Y no puedes ir a buscarlo un momento y decirle que se ponga?

Es que nos vamos.

Un momento, Pablo, dile que se ponga.

Nos vamos ya.

¿Te importaría sacarte el chupe del culo y decirle

a tu hermano que se ponga?

(Pitidos)

Vicente, si me haces un favor, te confieso que fui yo

quien escondió el gorrito de lana en la cisterna.

Retiro lo de enfermo mental.

Es burdeos.

Vicente, dime que el coche es burdeos.

Es burdeos.

Si me pasa algo, quiero que te quedes

con mi directo de Stevie Wonder del 84.

No te va a pasar nada.

Sabes conducir perfectamente.

Y ese disco es mío. Te lo regalo de todas formas.

Si llego a saber que vienes aquí, no me juego la vida en coche.

No sabía que tenías carnet.

No tengo.

Es la primera vez que conduzco en mi vida.

¿Qué me estabas siguiendo?

No deberías comer esas galletas.

¡Corre, corre! Sabes que después te salen granos.

Ali, me están esperando.

¿Qué quieres?

He escuchado el CD que me regalaste.

Me gusta mucho.

Eres diferente, Julio.

No pretendes ser alguien que no eres.

Además sabes que uso bragas de señora mayor.

¿Por qué me dices esto ahora?

Me he cansado de ser Sylvester Stallone.

¿Sigue esa chica regalándote cosas horteras?

Seguro que está enamorada de ti.

¿Quién se iba a enamorar de un friki como yo?

La pregunta no es quién se iba a enamorar de un friki como tú,

sino quién no iba a hacerlo.

¿Cuándo vuelves?

En septiembre.

No me importa esperar.

Tengo que irme.

(Sirena)

-¿Qué ha pasado aquí? -Yo te lo cuento, ven conmigo.

Ali, ha habido un fuego.

Ya era hora.

Somos Cine - Ali - Ver ahora

Cerca de tu casa

Reparto: Silvia Pérez Cruz

Silvia Pérez Cruz se llevó el Goya a la mejor canción original y una nominación a Mejor actriz revelación por su trabajo en este musical, sobre la cruda realidad de los desahucios. La cantante interpreta a Sonia, una joven de treinta años que, tras perder su trabajo, no puede hacer frente al pago de la hipoteca, por lo que es desahuciada. Sin techo y con una hija de diez años, se ve obligada a regresar a casa de sus padres.

Para todos los públicos Somos Cine - Cerca de tu casa - Ver ahora
Transcripción completa

Duérmete.

Duérmete.

Duérmete.

Eh.

Duérmete.

Si no duermes, no podrás saber...

que hay dos soles...

y un mundo al revés.

Que las piedras esconden sus pies...

y que te quiero...

hasta la luna.

Sin volver.

Duérmete.

Duérmete.

Oh, oh, oh, oh.

Y verás.

Ah, ah, ah, ah.

Que los peces hablan en francés.

Y que te quiero...

hasta la luna.

Luna.

-Venimos a ejecutar una orden judicial.

Vamos a proceder al derribo de la puerta.

(Música dramática)

Andrea.

¿Estás bien?

-Duérmete.

(RÍEN)

(Llaman a la puerta)

(MUJER HABLA EN ALEMÁN)

-¿Sí?

No, que me voy.

Ah, vale. Adiós.

Perdón.

Sí, ¿qué? ¿Qué? Es que me tenían que pagar el mes.

(HABLAN EN ALEMÁN)

-Sí, sí, un momento.

Lo siento. No.

No te preocupes.

¿Cuánto te debemos?

Trescientos cuarenta y cuatro euros.

Okey. Un momento. Vale.

Mira.

Son trescientos cincuenta. ¿Te va bien así?

Sí. Un momento, te...

No te preocupes, ya me los darás. ¿Vale?

(MUJER HABLA EN ALEMÁN)

-Ah. Si puedes bajar la basura cuando te vayas.

¿Sí? Claro.

(Timbre)

Ya era hora.

Qué monas. -Espera.

(TODAS RÍEN)

A Laurita le van a encantar. -Estas cosas a ella, ya sabes...

-Está en la edad. -Ya.

¿Dónde las has comprado? En los chinos de la esquina.

Estaban de oferta: doce eurillos.

-Tú deja de echarte colonia, que luego en el coche...

-Bueno, ¿os venís? -Sí.

-¿Vais a Torre Blanca? -Sí, pero nos vamos ya.

-Sí. -Mañana hemos quedado, acuérdate.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-Hasta luego.

-¿Otra vez la última?

¿Esperas a alguien?

A ti desde luego que no.

En los vestuarios no se puede fumar.

Ni entrar sin permiso.

Ya te lo he dicho otras veces.

Yo a ti también.

Un día, vamos a tener que hablar tú y yo.

Mira cómo tiemblo.

"Dile al de los aceites que te reenvíe las facturas".

Ya me las ha mandado, ya te las he dado.

Les falta el NIF, papá.

Pídeselas ya, que hay que presentar la declaración.

Ah, que no está el NIF.

Bueno, bueno.

Pero oye, no te vayas así, déjame que te prepare un café.

Que no, papá, que tengo prisa.

Ya.

¡Martín!

Hazle los cristales. No, papá, que tengo prisa.

Venga, venga.

Yo tengo un cliente.

Cuídate mucho.

Martín.

No hace falta. -Es un momento, hombre.

Que no, que ya está. Ya está.

Toma. No, Pablo.

Tenga, coja. Venga, deja eso, hombre.

¿Cómo está Sonia?

Bien, bien.

Dígale que se acerque por la oficina.

Es que la llamo y no...

Va.

Yo se lo digo, no te preocupes. Vale.

¿Pasa algo? No, no, no, pero que se pase.

Mañana, por favor. Vale.

Adiós. Adiós.

Va.

(SOPLA)

(Pitidos)

¿Qué? ?Eh?

Pero si aquí no se puede fumar. Da igual.

¿Cómo va a ser igual? Es solo para la demostración.

Además, de aquí humo puede salir de cualquier sitio.

Puede haber un cortocircuito.

O el aparato este. ¿Eh?

-Hola, buenas tardes. Hola, ¿qué tal?

Esto va con electricidad, ¿no? -Claro.

Pues eso. Se han dado casos de aparatos como este chamuscados.

¿A que sí, señora? ¿Dónde?

Buah, en muchos sitios. Muchos sitios.

Les digo una cosa: la Comisión Europea

se va a poner muy dura con esto del humo.

De momento, no eso obligatorio, pero en dos o tres años...

Y entonces, otro precio.

Estas cosas, cuando se hacen oficiales,

se disparan que no veas.

Venga, va. Si se me queda dos, le hago precio de amigo.

¿O no lo ves? Señora, ¿qué le pongo?

Hala, hasta luego.

¿Qué?

¿Te aprietan?

No. Espera.

Están bien. Venga, quítatelas.

¿Puedo llevarlas mañana al cole?

Son para tu cumple.

Es de aquí a tres días.

Cuatro. El día de mi cumple no se cuenta.

Venga, quítatelas.

¿Tendré una fiesta?

Pues te las quito yo.

Les he dicho a Fátima y a Laura que podrían venir.

¿Les has dicho que vives aquí? ¿En qué hemos quedado?

Pero no les he dicho que nos echaron de casa.

¿Y qué les has dicho?

Que nos la están arreglando, lo que me dijiste.

¿Qué haces ahí?

¿No tienes frío?

No.

¿Y tu madre?

Se está duchando. Venga.

¿Hay algo para cenar?

¿Has traído algo?

(Silbidos)

Déjala, si ya sabes cómo es. "Ya sabes cómo es" no.

No.

Y mira cómo mima a la niña, joder.

¿Por qué no...

nos buscamos un piso o algo?

Por aquí cerca.

¿Con qué dinero? Tú limpias la casa de los alemanes.

Sí, dos días.

Y la mitad se la doy a mi madre.

Pero encontrarás más casas.

Y yo tengo las alarmas. Sí.

¿Qué?

Que antes de pensar en un piso, tendríamos que pagar al banco.

Que le den por culo al banco. Aquí con tus padres no puedo más.

Pues te aguantas. Me aguanto no, no puedo más.

Joder.

¿Cuánto hace que no echamos un polvo?

Dani... ¿Eh?

¿Con Andrea durmiendo al lado?

No solo se puede follar en la cama. Ay, Dani, va.

¿Cuánto hace?

¿Eh?

Qué pesado.

Pesado no.

¿Cuánto hace?

¿Has fumado? Uno rapidito, va.

Vamos.

Dani...

(Llaman a la puerta)

¿Salís o qué? ¿Lo ves?

No, lo ves tú, lo ves tú. ¡Chist!

Voy, voy. Coge eso.

¡Venga!

Todo tuyo.

Ya era hora.

El único sitio donde se podía estar tranquilo, y ni eso.

El baño no es para vosotros solos.

¿Me has oído? Sí, mamá.

Siempre metiéndose en todo, ¿eh, Mercedes?

Pues si no te gusta, ya sabes.

¿Ya sé qué?

Dónde está la puerta.

¿Tú no querías ir al baño? No quiero zánganos en mi casa.

¿Cómo dices?

Que eres un zángano y un pringao, y estoy harta.

¿Tú no la oyes o qué? Sí, sí.

¡Eh! Va, Dani, va.

Puta bruja. Cálmate un poco, por favor.

No, venga.

Nos vamos. Relájate un poco.

Vamos, vístete.

No. Andrea, coge tus cosas. Nos vamos.

No. He dicho que cojas tus cosas.

A la niña... Que no quiero.

la dejas en paz.

Ya está bien de tanta tontería y tanta mierda.

Vamos, vamos.

No. Andrea, vamos.

Tú quédate tranquila aquí, ¿vale?

¿Sí? Sí.

Dani. Venga, mujer, no digas que no.

Si piensas como ella. Que no.

Que sí, mujer, que soy un mierda. Ya está.

A mí también me trata así. Por eso, coge a la niña y nos vamos.

¿Adónde? Adonde sea, algo encontraremos.

Cuando lo encuentres, nos vamos los tres.

Ahora hablo con mamá... No. Que estoy hasta la polla ya.

Me tiro todo el día buscándome la vida

y cuando llego a casa, bueno, aquí,

la cabr