2026: el verano más largo de la historia que aún no ha terminado
- El verano de 2026 acumula 119 días confirmados únicamente con observaciones, cinco más que el récord anterior de 2023
- El Tiempo de RTVE adapta una metodología de AEMET para determinar cuándo empieza y termina el verano meteorológico
El verano climatológico terminó el 31 de agosto. El astronómico también acaba de despedirse, ya que este 23 de septiembre a las 2:05 h (hora peninsular) ha comenzado el otoño. Sin embargo, la atmósfera no entiende de fechas fijas y las temperaturas siguen mostrando un comportamiento más propio del verano que del otoño.
Entonces, ¿ha terminado realmente el verano en España? Si dejamos a un lado el calendario y nos fijamos exclusivamente en los termómetros, la respuesta es clara: todavía no.
Este año el calor de verano comenzó, nada más y nada menos, que el 23 de mayo y ya acumula 119 días confirmados únicamente con observaciones. Es el más largo de la serie disponible desde 1961 y supera en cinco días el anterior récord, registrado en 2023.
El verano se alarga de forma acelerada en los últimos años, siendo 2026 el verano más largo desde, al menos, 1961
Además, la previsión indica que seguirá prolongándose durante los próximos días. Con los datos previstos hasta el 28 de septiembre, su duración podría alcanzar, como mínimo, los 125 días.
Pero ¿qué entendemos por verano?
Responder a esta pregunta no es tan sencillo como mirar el calendario. Podemos hablar de verano climatológico, que comprende los meses completos de junio, julio y agosto; de verano astronómico, delimitado por el solsticio y el equinoccio; o de verano térmico o meteorológico, que intenta identificar el periodo del año en el que las temperaturas presentan un comportamiento propiamente estival.
Para calcularlo hemos adaptado una metodología desarrollada por el meteorólogo Benito José Fuentes López y publicada por AEMET en 2023 en un estudio sobre el progresivo alargamiento del verano en España.
Artículo de Benito José Fuentes López
El trabajo original utiliza datos del reanálisis ERA5 para estudiar cada punto del territorio. En este caso, El Tiempo de RTVE ha aplicado el mismo criterio temporal a una única serie diaria representativa de la España peninsular.
Esta serie se construye a partir de 39 estaciones meteorológicas de referencia distribuidas por todo el territorio. No se realiza una media aritmética simple: cada estación recibe un peso diferente en función de su representatividad espacial, siguiendo el sistema utilizado por AEMET para la vigilancia del clima.
Un umbral de 22,6 grados
El primer paso es establecer qué temperatura debe alcanzarse para considerar que estamos dentro de ese verano térmico.
Para ello, se han seleccionado todas las temperaturas medias diarias registradas entre el 15 de junio y el 15 de septiembre durante el periodo climático de referencia 1991-2020. En total, 2.790 valores.
A continuación, se ha calculado el percentil 30 de esa distribución. El resultado es 22,6 °C. Dicho de una forma más sencilla: aproximadamente el 70% de los días incluidos en los veranos de 1991-2020 tuvieron una temperatura media nacional igual o superior a ese valor.
Ese es el umbral que hemos utilizado para delimitar el verano.
Se ha escogido la temperatura media y no sólo la máxima porque un día puede tener una tarde extremadamente cálida y, sin embargo, una madrugada fresca. En ese caso estaríamos ante unas horas de calor, pero no necesariamente ante una jornada de comportamiento plenamente estival. La temperatura media permite tener en cuenta tanto el día como la noche.
Una media móvil para evitar engaños
Un único día cálido en abril o un episodio puntual de calor en octubre no deberían bastar para adelantar o prolongar artificialmente el verano. Por eso no se utiliza directamente la temperatura de cada jornada, sino una media móvil centrada de nueve días.
Para obtener el valor correspondiente a una fecha se calcula la media de ese día, de los cuatro anteriores y de los cuatro posteriores. De esta manera se suavizan los cambios bruscos y se identifica un periodo cálido sostenido, no una anomalía aislada.
El comienzo del verano es el primer día del año en el que esa media móvil alcanza o supera los 22,6 °C. El final es el último día que cumple esa misma condición.
En 2026, el 22 de mayo la media móvil se situaba todavía en 21,78 °C. Un día después ascendió hasta los 22,67 °C y cruzó por primera vez el umbral. Por eso situamos el comienzo del verano térmico el 23 de mayo.
Según la metodología empleada, este año el verano meteorológico empezó el 23 de mayo y se prolonga hasta hoy.
Un verano cada vez más largo
Lo sucedido en 2026 es excepcional, pero no aparece de forma aislada. Los veranos térmicos tienden a empezar antes y, en menor medida, a terminar más tarde.
En esta serie, la duración aumenta aproximadamente 5,6 días por década. La mayor parte del alargamiento procede del avance hacia la primavera: el comienzo se ha adelantado alrededor de 3,8 días por década, mientras que el final se ha retrasado cerca de 1,8.
El calendario divide las estaciones en fechas precisas. El clima, en cambio, no funciona así. El verano de 2026 comenzó en mayo, batió el récord antes de terminar septiembre y todavía no sabemos cuándo acabará.
Lo que sí sabemos es que nunca habíamos vivido un verano ni tan duro ni tan largo.