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Qué supondría la visita del rey a Ceuta: claves para entender la relación con Marruecos

El rey Felipe VI recibe al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca, el pasado mes de agosto.
El rey Felipe VI recibe al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca, el pasado mes de agosto. EFE/ Ballesteros

El anuncio de este lunes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que el rey Felipe VI visitará Ceuta cuando "se den las condiciones" ha avivado la polémica sobre la conveniencia o no de dicho viaje, que podría interpretarse no sólo como una simple muestra de apoyo a los ceutíes tras la entrada masiva de inmigrantes los días 30 y 31 de julio, sino también Marruecos podría verlo como una provocación dadas sus reivindicaciones territoriales sobre las ciudades autónomas.

Sería la primera visita de un monarca a la ciudad autónoma en casi 20 años. Cumpliría así con lo que dijo cinco días después del inicio de la crisis, el presidente de Ceuta Juan Jesús Vivas, quien aseguró tras reunirse con Felipe VI que el rey "estaba comprometido con su visita a Ceuta". Sin embargo, ni ahora ni antes, la Casa Real se ha pronunciado al respecto.

Pero, ¿qué supone esta visita? ¿Qué consecuencias puede tener en la relación bilateral entre España y Marruecos? ¿Podría producirse una crisis diplomática? ¿Será inmediato este viaje? En RTVE.es analizamos estas y otras cuestiones.

Las visitas reales a Ceuta y Melilla

Hace casi dos decadas que ningún jefe del Estado pisa Ceuta, pero en los últimos cien años tampoco es que se hayan prodigado las visitas de miembros de la Casa Real a estos territorios españoles que están en África.

En 1927, Alfonso XIII, bisabuelo de Felipe VI, realizó la primera visita de Estado a Ceuta, un viaje que se produjo tras acabar la Guerra del Rif y en la etapa del protectorado español en el norte de Marruecos.

La siguiente visita de un miembro de la Casa Real se produjo en septiembre de 1970, cuando los entonces príncipes Juan Carlos y Sofía visitaron Ceuta a bordo del destructor Roger de Lauria, con motivo de la entrega de la bandera nacional al Tercio Duque de Alba 2º de la Legión por su 50 aniversario. Doña Sofía actuó como madrina de la bandera legionaria, y don Juan Carlos presidió el desfile militar.

En democracia, la única visita oficial de un monarca a Ceuta y también Melilla se produjo en noviembre de 2007, gobernando el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, y en aquella ocasión fue Juan Carlos I, acompañado de la reina Sofía. Este vaje oficial levantó ampollas en Marruecos, a pesar de que en esos momentos la relación bilateral entre Madrid y Rabat se consideraba buena, y se desencadenó una crisis diplomática.

Tras esa visita, el rey Mohamed VI, en un comunicado, condenó la visita a Ceuta y Melilla de los monarcas españoles y la tachó de "lamentable" y "contraproducente". Acto seguido, como muestra del malestar, Marruecos retiró a su embajador de Madrid, que no regresó hasta 65 días después y tras el viaje a Rabat del entonces ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para reconducir la situación y desbloquer la crisis diplomática abierta entre los dos países.

"Si se produce una visita del rey ahora el contexto es distinto a la anterior. Entonces no se había producido una crisis migratoria y habían pasado varios años desde la anterior crisis en la relación bilateral, que fue cuando el islote de Perejil en 2002. Se había mejorado y restablecido la relación con Marruecos con Rodríguez Zapatero", explica a RTVE.es la profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Exeter y miembro del Consejo Académico del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), Isabel Fernández Molina.

Y añade que la respuesta de Marruecos en 2007 fue más de "cara a la galería", para "responder a las presiones de criticas internas", pero siempre se dio prioridad a la "estabilidad en la relación".

Una visita importante

Se da la circunstancia de que Felipe VI no ha visitado nunca Ceuta y Melilla, ni siquiera cuando era príncipe de Asturias. De hecho, son los dos únicos territorios del país a los que no ha viajado, ni durante su gira por casi toda España que hizo en la pandemia en 2020.

La organización de un viaje oficial del rey a un determinado lugar depende de la coordinación entre la Casa Real y el Gobierno de España, y es que según la Constitución Española, el Ejecutivo debe refrendar y autorizar todos los actos públicos y la agenda oficial del monarca. Además, el Gobierno tiene la potestad para dirigir la política exterior de España, por lo que determina cuándo es políticamente oportuno o prudente realizar una visita oficial.

Aunque no hay fecha, esta hipotética visita podría elevar la tensión con Marruecos. Para el catedrático de Derecho Constitucional Javier Pedro Royo, este viaje no sería "una visita cualquiera", pues tendría una "importancia tremenda" por el significado y las consecuencias que podrían derivarse. En declaraciones a La Hora de La 1, Royo ha señalado que la Casa Real y el Gobierno deben estudiar muy bien cómo hacer esa visita que puede tener "riesgos" no solo para el jefe del Ejecutivo a nivel "político", sino también para la propia Monarquía "como como forma política del Estado español".

Un catedrático de Derecho Constitucional subraya que la visita del rey a Ceuta conlleva "riesgos"

También la profesora de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madridd (UCM) Ruth Ferrero subraya, en una conversación con RTVE.es, que la cuestión es compleja, a pesar de que Ceuta es España.

"Tiene que ser normal que el rey pueda visitar las ciudades autonómoas con normalidad, pero la cuestión es que Ceuta y Melilla han sido siempre lugares sensibles para las relaciones bilaterales entre España y Marruecos, porque este país considera que son territorios que le pertenecen, que son ciudades ocupadas por España, a pesar de que en el marco internacional ni Ceuta ni Melilla están en el listado de territorios a descolonizar", explica Ferrero.

A estas reivindiciones se suma que este mes Marruecos celebra elecciones legislativas, por lo que expertos consultados no creen que la visita de Felipe VI se vaya a producir a corto plazo. "Estamos en un contexto preelectoral. En tres semanas hay elecciones en Marruecos, y el nacionalismo y las reivindicaciones territoriales son un terreno fácil en el que ganara votos", asegura Isabel Fernández, quien ha atribuido precisamente a la carrera electoral que se hayan reavivado las reclamaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla.

Según los expertos consultados, no parece que el Gobierno quiera "tesionar" en este contexto las relaciones con Marruecos, como tampoco lo han querido en el pasado otros Ejecutivos.

La relación entre España y Marruecos

Ceuta y Melilla forman parte del Reino de España desde siglos antes de la existencia del Estado moderno de Marruecos, que se independizó en 1956. Ceuta y Melilla fueron conquistada por el Reino de Portugal en 1415. Melilla quedó bajo soberania española en 1497, mientras que Ceuta se incorporó al Reino de España en 1540 cuando ambos reinos se unieron bajo un mismo rey. Sin embargo, Marruecos reclama para sí las ciudades autónomas, argumentando factores geopolíticos y geográficos. "Ha sido una reivindicación formal constante desde la independencia de Marruecos, pero con un acuerdo tácito de no tocar el status quo", explica Fernández Molina.

España mantiene una relación compleja de vecindad con Marruecos. Ambos países colaboran en diversos asuntos como el control migratorio o la lucha antiterrorista, pero también mantienen importantes relaciones comerciales y . De hecho, España es el primer socio comercial de Marruecos.

Por eso, según Ferrero, es "importante tener una relación cordial". "El problema fundamental es que el Gobierno no quiere confrontar con Marruecos sobre estos territorios porque es país vecino y es fundamental para la estabilidad en las fronteras, en la lucha contra el terrorismo y en la gestión de los flujos migratorios", señala la profesora de Ciencia Política de la UCM.

Además, la relación entre Felipe VI y Mohamed VI no es tan estrecha como lo fue la relación entre Juan Carlos I y Hassán II. "No asumamos que Felipe VI se lleva bien con Mohamed VI. Es una suposición. Felipe VI como rey y como persona que se le considera primer embajador de España, se lleva bien o se tiene que lleva bien, entre comillas, con todos los líderes mundiales, pero la relación que tenía su padre con el padre del rey marroquí parece que no se da", afirma la corresponsal de la Casa Real de RNE Lucía Yeste.

¿Qué supondría la visita del rey a Ceuta?

Para Ferrero, si el rey visita Ceuta podría "cambiar el rumbo en la relación" entre España y Marruecos, porque podría haber una "crisis diplomática seria". "Si el rey va, significaría que no hay nada que negociar a nivel territorial. El mensaje sería potente, pero se podría romper la relación bilateral", advierte.

Además, "en Marruecos, podrían verlo como un gesto de fuerza, de rutura del status quo tácito", sostiene la profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Exeter. "La visita del rey a Ceuta demostraría que la soberanía es indiscutible, y mostraría una presencia firme del Estado en el territorio", añade Ferrero.

Además, los expertos consultados apuntan que podría hacer que Marruecos no fuera tan "colaborador" en el retorno de todas esas personas que permanecen en Ceuta desde la entrada masiva. "Es un callejón sin salida en este momento", zanjan.