Galicia prohíbe la "ruta del narcotráfico" de Laureano Oubiña por carecer de licencia y comercializar con el dolor
- La Xunta abre expediente sancionador a la empresa Pejurito S.L.U. por organizar paquetes turísticos ilegales
- Colectivos de víctimas y la Fundación Galega contra o Narcotráfico celebran el freno a la iniciativa del excapo
La Inspección de Turismo de Galicia ha tomado una decisión tajante frente a la polémica iniciativa del excapo de la droga, Laureano Oubiña: el veto total a su proyectada "ruta del narcotráfico" por la ría de Arousa.
La administración autonómica ha procedido a la apertura de un expediente sancionador contra los organizadores de esta actividad, que tenía previsto su inicio para el próximo 29 de agosto.
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El motivo fundamental de esta prohibición no reside únicamente en el polémico contenido de la propuesta, sino en el incumplimiento estricto de la Ley de Turismo de Galicia de 2011.
Según han confirmado las autoridades, la ruta no estaba siendo gestionada por una empresa habilitada para el ejercicio de actividades turísticas, lo que supone una vulneración de la normativa vigente que reserva este tipo de servicios exclusivamente a agencias de viajes autorizadas.
Un paquete turístico sin autorización legal
Tras un análisis pormenorizado de los anuncios y el contenido promocionado en internet, la Xunta de Galicia ha concluido que la oferta de Oubiña constituye, a todos los efectos, un "paquete turístico".
La comercialización corría a cargo de la empresa Pejurito S.L.U., una firma que, según los registros oficiales, se dedica habitualmente a la venta de libros, merchandising y vinos del propio Laureano Oubiña, pero que carece de cualquier tipo de permiso para operar en el sector turístico.
“No es una empresa de eventos, ni una agencia de turismo ni nada por el estilo y por lo tanto no está autorizado“
El conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, fue contundente en sus declaraciones ante los medios este viernes: "No es una empresa de eventos, ni una agencia de turismo ni nada por el estilo y por lo tanto no está autorizado".
El representante gubernamental lamentó que "alguna persona intentara organizar o sacar algún tipo de rédito de esta actividad", subrayando que la Inspección de Turismo ha actuado de oficio tras constatar que la promoción online seguía activa y permitía la adquisición de entradas.
Para operar legalmente, la compañía debería estar inscrita en el Registro de Empresas y Actividades Turísticas (REAT), un requisito que Pejurito S.L.U. no cumple.
Nueve horas de travesía y marketing del estraperlo
La propuesta de Laureano Oubiña, quien fuera uno de los capos más destacados del tráfico de drogas en Europa, se presentaba bajo nombres como 'ruta del contrabando en barco' o 'ruta del narcotráfico'.
El plan consistía en una travesía marítima de aproximadamente nueve horas de duración a bordo de un catamarán con capacidad para 250 personas. El punto de inicio y retorno se fijó en el puerto de O Grove, en la provincia de Pontevedra.
Durante el recorrido, que pretendía circular por quince enclaves estratégicos de la ría de Arousa —incluyendo puntos clave como las islas de Cortegada, Sálvora y Ons—, el propio Oubiña ejercería como guía principal.
La web promocional prometía "una historia jamás contada en primera persona", centrada en los episodios de las descargas de tabaco y hachís que marcaron las décadas de los 80 y 90. El negocio se completaba con paradas gastronómicas, la venta de productos de su marca personal y el sorteo de una cena privada con el exnarcotraficante.
Precios elevados y éxito comercial relativo
El aspecto económico de la ruta ha sido uno de los puntos que más atención ha despertado. Las entradas generales se vendían a un precio de entre 189 y 190 euros.
A pesar de las críticas, la web del promotor indicaba que el primer piso del barco ya se había llenado y que estaban disponibles plazas para el segundo nivel a precios reducidos: 99 euros para adultos y 25 euros para niños de hasta 10 años.
Ante la intervención administrativa, Oubiña ha manifestado a través de sus redes sociales —donde suma más de 87.000 seguidores en Instagram— que la realización de la ruta está supeditada a cubrir los gastos mínimos.
En caso de no alcanzarse dicha cantidad, el promotor ha asegurado que devolverá el dinero a quienes ya hayan realizado el pago. De seguir adelante con la actividad ignorando la prohibición, Oubiña se enfrentaría a una infracción grave, con multas que oscilan entre los 901 y los 9.000 euros.
Indignación de las víctimas y rechazo social
La noticia del veto ha sido recibida con alivio y satisfacción por las organizaciones que llevan décadas combatiendo la lacra del narcotráfico en Galicia. La asociación Érguete, nacida de la lucha de las 'madres coraje' a finales de los años 80, ha sido una de las voces más críticas. Su directora, Elvira Rivas, emitió un comunicado expresando su profundo rechazo a lo que califica como "la comercialización del dolor".
"El narcotráfico mata y ha matado a miles de personas", recordó Rivas, calificando de "injusticia" que se pretenda lucrar con el mito de una actividad que ha causado "toneladas de dolor en todo el mundo".
Desde la Fundación Galega contra o Narcotráfico, su gerente Fernando Alonso calificó la iniciativa de "inaceptable" y "esperpéntica". Alonso subrayó en declaraciones a la agencia EFE que esta ruta supone una "apología de un delito" y un ataque directo a la reputación de las Rías Baixas.
"Presumir de traficar nos parece, como mínimo, lamentable", señaló, instando a un rechazo social rotundo para no "manchar con ignominias" la belleza de las rías gallegas.
Ambas organizaciones confesaron haber mantenido un silencio inicial para no otorgar publicidad gratuita a Oubiña, pero agradecieron la contundencia de la administración ante las denuncias ciudadanas recibidas.
Historial de un "negocio oscuro"
Laureano Oubiña, actualmente octogenario, inició su andadura delictiva a los 17 años con el estraperlo y el contrabando de tabaco, antes de dar el salto al tráfico de hachís. Su nombre quedó vinculado para siempre a la 'Operación Nécora' de 1990, de la cual toma nombre su marca comercial actual 'Lanécora'. Aunque en aquel proceso fue absuelto de narcotráfico, recibió una condena de seis años por delito fiscal.
Su historial delictivo se agravó en 1999 con una sentencia de cuatro años de cárcel por organizar el transporte de más de cinco toneladas de hachís hacia los Países Bajos. Tras una fuga y posterior detención en Grecia, Oubiña acumuló diversas condenas hasta obtener la libertad condicional en abril de 2017.
Para las asociaciones de víctimas, esta nueva tentativa empresarial no es más que una "ruta de la vergüenza" que intenta blanquear un pasado criminal que destrozó a generaciones enteras de jóvenes gallegos.