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España lanza un ultimátum a Italia: exige eliminar los controles a viajeros o tomará medidas proporcionales

  • El Ejecutivo de Sánchez dice que la medida es "injusta" y contraria a los "intereses" de la Unión Europea
  • Pone como límite este domingo para que Italia "rectifique" y trate a los españoles "como al resto de ciudadanos europeos"
Pedro Sánchez y Giorgia Meloni se reúnen por primera vez
Pedro Sánchez y Giorgia Meloni, en su primera reunión en 2023 TVE

El Gobierno ha instado este viernes a Italia "que rectifique" y ponga fin a los controles de circulación de viajeros procedentes de España anunciados hace una semana en respuesta a la llegada masiva de migrantes a Ceuta. Una medida que el Ejecutivo de Pedro Sánchez considera "injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española".

"Por ello, instamos al Gobierno de Italia a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos. Si no lo hiciera antes de que concluya el domingo 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos", remarca un comunicado oficial.

El viernes pasado, el Ejecutivo de Giorgia Meloni anunció la suspensión del acuerdo Schengen de libre circulación de la UE con España, y que se activarían así desde el 1 de agosto los controles fronterizos a los "ciudadanos extracomunitarios" que viajen en avión o barco entre ambos países. Una "medida extraordinaria", según expresó la primera ministra, adoptada para "salvaguardar la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones" para su país. "Defender las fronteras significa defender la seguridad de los ciudadanos, combatir la inmigración irregular y golpear las redes criminales que trafican con seres humanos", aseveró.

El Gobierno español asevera que estos controles han afectado a la movilidad de "miles de pasajeros" y ha generado "inseguridad jurídica en pleno periodo estival". Una medida "sin precedentes en la historia reciente", que se adoptó "sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad".

España recuerda que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta -unos 72.000- la semana pasada "pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen" ya que la ciudad autónoma tiene un régimen especial en el mismo. Además, recalca que "la práctica totalidad" de ellos ya han retornado a Marruecos.

El Ejecutivo señala también que Italia es, según la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), el Estado miembro "que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que "han llegado a duplicar" las de España. "Desde el año 2022, Italia no cumple el Reglamento de Dublín, generando una carga adicional de la presión migratoria al resto de Estados miembros", reza el comunicado difundido este viernes.

Pese a todo, agrega el texto, España nunca ha introducido controles para Italia y siempre se ha mostrado "solidaria" con ella, "acogiendo parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente a migrantes que son rescatados en la ruta del Mediterráneo central".

"Confiamos en que el europeísmo, el sentido común y la buena fe se impongan. Los gobiernos están para impulsar el entendimiento entre países y el interés general de sus poblaciones, no para crear fracturas y conflictos estériles impulsados por motivaciones electorales internas", concluye el comunicado.

España convocó al embajador de Italia

El 30 de julio, jornada crítica en la que miles de personas lograron llegar a nado desde Marruecos a Ceuta, el viceprimer ministro y titular de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, adelantó que estaba a favor del cierre de Schengen con España por la crisis migratoria, que vinculaba con la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de impulsar una regularización extraordinaria de inmigrantes. Un hecho que llevó al ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, a convocar al embajador italiano.

"Las imágenes que llegan desde Ceuta son impresionantes y demuestran, una vez más, que la inmigración clandestina fuera de control representa una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras europeas", escribió ese mismo día Meloni en un mensaje en X en el que remarcó que Italia no se iba a quedar "de brazos cruzados".

Dinamarca, Finlandia, República Checa o partidos políticos de Portugal apoyaron la propuesta de la líder ultraderechista italiana.

Italia y Finlandia solicitan la expulsión de España del espacio Schengen por la crisis migratoria en Ceuta

Reunión de ministros de la UE

El pasado martes, los ministros del Interior de los países de la UE se reunieron por videoconferencia para debatir sobre la crisis migratoria.Un encuentro solicitado por España y otros 22 países.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había pedido articular una "respuesta común" ante la crisis, después de expresar su "seria preocupación" por la reacción de algunos gobiernos europeos y denunciar una respuesta "asimétrica" basada, a su juicio, en "prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos".

Los otros 22 países que pidieron la reunión advirtieron a Bruselas de que políticas como la regularización de un "número muy elevado" de migrantes podían actuar como "factores de atracción". También vincularon la crisis en Ceuta con la sentencia del Tribunal Supremo de principios de julio, que confirmó que la legislación española de extranjería no permite las denominadas devoluciones en caliente de quienes llegan a nado, una resolución que, según sostuvieron, fue utilizada para "desencadenar este ataque" y "abusar" del sistema europeo de migración y asilo.

Pese a todo, en la reunión del martes se limaron asperezas y se dio por superada la crisis. "Por el momento, creo que Europa ha superado definitivamente esta prueba", dijo el comisario europeo de Interior, el austríaco Magnus Brunner.

Los ministros de Interior de la UE mostraron su "firme solidaridad" con España y destacaron la necesidad de "seguir luchando sin descanso" contra las redes de tráfico de migrantes, así como mejorar la capacidad de prevención ante este tipo de situaciones.

Al término de la videoconferencia, los ministros valoraron "la rápida y eficaz actuación de las autoridades españolas ante la situación" en la ciudad autónoma, y llegaron a un consenso a la hora de fortalecer las fronteras externas de la UE, y "forjar alianzas sólidas con países terceros".

"La UE está unida y dispuesta a apoyar a España. Felicitamos a España por su rápida respuesta a la situación en Ceuta y expresamos nuestras más sentidas condolencias por la trágica pérdida de vidas. Las fronteras exteriores de la UE son responsabilidad compartida, y la migración requiere una respuesta europea unificada", expresó Jim O’Callaghan, ministro de Interior de Irlanda, país que ostenta este semestre la presidencia rotatoria del Consejo.

Por ejemplo, Mari Rantanen, ministra de Interior de Finlandia, uno de los países que días antes había pedido impulsar controles fronterizos internos, afirmó que ya no es necesario restablecerlos, porque la situación migratoria en Ceuta se ha calmado. "Es fantástico que España haya logrado controlar rápidamente la situación y que haya recibido el apoyo incondicional de todos los países", dijo en una rueda de prensa.