Enlaces accesibilidad

La primera liberación de acciones de SpaceX va a convertir en millonarios a centenares de trabajadores de Elon Musk

  • La compañía levanta este jueves el periodo de bloqueo de venta de 911,5 millones de acciones
  • 400 empleados están en disposición de ganar más de 100 millones de dólares con la venta de sus títulos
Los trabajadores millonarios de Elon Musk
Elon Musk participa en 2024 en un mitin de Donald Trump AFP/ANGELA WEISS
Inés P. Chávarri

La salida a bolsa de SpaceX el pasado mes de junio convirtió a Elon Musk en el primer trillonario del planeta —aunque posteriormente perdió el título por la caída del precio de las acciones de la firma de cohetes— y puede hacer millonarios este mismo jueves a centenares de empleados o extrabajadores de la compañía. Son aquellos que, a lo largo de los últimos años, han recibido parte de su sueldo en acciones.

Tras la presentación de los primeros resultados trimestrales como compañía cotizada este martes, este jueves vence el primer tramo del período de bloqueo (lock-up), un lapso de tiempo que impide que los propietarios, directivos, primeros inversores y empleados vendan sus participaciones para garantizar una salida ordenada de los títulos.

Este jueves quedan habilitadas para su venta 911,5 millones de acciones, el 20% del conjunto de participaciones que están sujetas al período de lock-up, y suponen, si todos sus propietarios estuviesen dispuestos a venderlas, casi el doble de los 639 millones con los que la firma se estrenó en bolsa. El importe oscila entre los 100.000 y 116.000 millones de dólares, según el precio de mercado que se tome como referencia, explica Joan Marc Ribes, CEO de Blackbird Research, que advierte que desbloquear no es sinónimo de vender.

"Es un aumento de la oferta potencial, no de la oferta real. La incógnita, imposible de resolver a priori, es qué porcentaje de estos títulos acude efectivamente al mercado", detalla. Las acciones de SpaceX se estrenaron en bolsa a 135 dólares el pasado 12 de junio y cuatro días después alcanzaron su cota máxima, 225 dólares, pero desde entonces la tendencia ha sido negativa hasta perder más de la mitad del máximo alcanzado. Los títulos de la firma de cohetes cotizaban este miércoles en el entorno de los 115 dólares y, aunque el precio este jueves se sitúe por debajo del de salida, la rentabilidad que pueden obtener los trabajadores y el resto de personas con acciones bloqueadas es estratosférico

"Muchos llevan años acumulando participaciones a precios de entrada muy bajos, y para una parte relevante de la plantilla esas acciones representan una porción desproporcionada de su patrimonio", señala Ribes. El número de empleados o extrabajadores de la compañía con acciones ronda los 4.400, según datos de Hill.com, la plataforma de inversión que facilitó la compraventa de acciones privadas de SpaceX. De esos, unos 400 podrían llegar a ganar más de 100 millones de dólares, según cálculos de la firma, que tendrán, si quieren, la oportunidad de ir vendiendo sus participaciones en los sucesivos tramos de bloqueo que se irán levantando hasta junio de 2027. 

Los efectos en la cotización

¿Qué va a pasar este jueves? Muchos analistas apuntan a que las acciones de SpaceX bajarán más por, precisamente, la venta de muchas de esas participaciones hasta ahora bloqueadas. "Va a generar, primero, una cadena brutal de ventas. Muchos de los poseedores de esos títulos tienen compradas esas acciones a precios irrisorios, por lo que van a generar unas plusvalías monumentales independientemente del precio al que coticen. Se va a producir, por tanto, un canje de acciones muy significativo y lo más probable es que el valor baje", explica Rafael Ojeda, agente y miembro del comité de inversiones de URSUS 3 Capital AV.

El escenario más factible, según los analistas, es que se sucedan varias jornadas de mucha volatilidad, pero, como defiende Ribes, aunque pocos estén apostando por una revalorización, no es descartable. Si este es finalmente el marco que se impone, el mercado ya habría descontado del precio de las acciones el efecto del desbloqueo en los días previos. 

La liberación de acciones no llega además en un "momento neutro". SpaceX presentó sus primeros resultados trimestrales como cotizada hace dos días y aunque la compañía declaró 7.800 millones de dólares en ingresos, un 92% más que hace un año, y fue capaz de contener las pérdidas de forma significativa, con 541 millones netos frente a los 1.008 de 2025, las acciones bajaron entre un 7% y un 8% en la negociación posterior al cierre. Las dudas sobre la rentabilidad de las apuestas que algunas de las grandes empresas tecnológicas están haciendo en la IA es lo que lastró a SpaceX tras la presentación de resultados y lo que ha penalizado también a otras muchas compañías del sector. 

Precisamente, el peor de los escenarios al que se puede enfrentar la compañía de Elon Musk este jueves es uno en el que se mezclen los dos elementos: dudas del mercado sobre el modelo de negocio y liberación de acciones. "El desbloqueo rara vez es la causa de una caída estructural, pero sí es un acelerador excelente cuando el mercado ya tenía dudas de fondo", zanja Ribes.

Una política salarial muy poco común en España

"Cualquier empleado de SpaceX que lleve, por ejemplo, entre cinco y seis años, y no te digo un superdirectivo, un ingeniero normal, que tenga un 10%, un 20%, un 30% de acciones anuales, puede llegar a tener 5 o 10 millones de dólares", apunta Raúl Cortina, Business Development Lead de Manfred, agencia de Recursos Humanos especializada en el sector tecnológico, sobre una política salarial muy común en Silicon Valley, pero todavía con escasa implantación en España. Aquí, el 7,8% de los trabajadores disfrutaba en 2025 de este tipo de retribución, según datos de una encuesta realizada entre 1.500 profesionales por Robert Walters, consultora especializada en la contratación de mandos intermedios, directivos y ejecutivos.

La filosofía que late detrás de abonar parte del salario en acciones es la de convertir al empleado en una especie de socio y conseguir la máxima implicación de estos. Este tipo de políticas son una seña de identidad de las startups, precisa Cortina. "No tiene sentido en una empresa del Ibex 35, donde tienes una compensación y un bonus con un esquema de trabajo claro y definido", remarca.

A pesar de su baja implantación, es una medida que poco a poco va ganando terreno. "Al final, estamos en un mercado donde hay que agitar los modos y los métodos de retribución un poco por diferenciación", señala Jesús Maldonado, director de Rober Walters en España. Maldonado precisa que los modelos de retribución son clave en la estrategia para atraer talento y que, en el caso de la retribución con acciones, su gran virtud está en conseguir el "compromiso" del empleado. "Tiene que traducirse en una mayor motivación, productividad y compromiso con los objetivos corporativos", remarca.

Es una opción, además, por la que están optando algunas empresas para mejorar los sueldos que perciben sus directivos. "Los salarios en España no son los más altos de la UE, y aunque estén mejorando, se están viendo muy afectados por la inflación y por la carga impositiva. Las compañías están tratando de remunerar a sus directivos subiendo salarios, pero también con acciones, stocks options o phantom shares [derechos económicos ligados al valor real de la acción]", apunta Miguel Portillo, managing director de Page Executive, la división de Michael Page especializada en la contratación de altos directivos. 

Pero, aunque este tipo de retribución sea muy común en Estados Unidos, donde hay "auténticos profesionales, que van saltando de start-up en start-up cogiendo acciones", no es habitual que los empleados amasen una fortuna, como en el caso de SpaceX, advierte Cortina. Realmente, en la mayoría de las salidas a bolsa, "solo los fundadores se convierten en multimillonarios", señaló Andrew Benson, director ejecutivo de Hill.com, a The New York Times, antes del lanzamiento de SpaceX. Este jueves, sin embargo, la historia podría cambiar.