Sudán con la mayor catástrofe humanitaria del mundo protagoniza una exposición inmersiva en el Museo Thyssen
- La muestra Esperanza a la fuerza puede verse en Madrid hasta el 15 de julio
- Tres años de guerra dejan cerca de 14 millones de personas desplazadas en Sudán
Venezuela, Gaza, El Líbano o Ucrania están en el foco de los medios de comunicación, pero la mayor catastrófe humanitaria del planeta tiene lugar en el corazón de África, en Sudán. Tres años de guerra han dejado a 14 millones de personas desplazadas sin hogar (el equivalente a vaciar de población Galicia y Portugal).
La oenegé Médicos Sin Fronteras (MSF) intenta remover conciencias a través de un proyecto artístico: Esperanza a la fuerza, que puede verse de forma gratita en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza hasta el próximo 15 de julio. También se ofrecen visitas guiadas para profundizar en la cultura de Sudán.
El recorrido incluye una experiencia de realidad virtual que narra la historia de Mohammed Dafallah, técnico anestesista de MSF que tuvo que huir de El Geneina, capital de Darfur Oeste, por el conflicto. En la actualidad, este sanitario trabaja en un campo de refugiados en Chad.
Una niña juega en el campo de desplazados de Al Mina al Muwahad. ABDULMONAM EASSA FOTO: ABDULMONAM EASSA
Experiencia inmersiva
La pieza, creada con la colaboración del artista Rashid Diab y la cantante Alsarah, junto al estudio Blit, combina ilustración en tres dimensiones y vídeos en 360 grados para sumergirse en la vida cotidiana de millones de personas atrapadas por la guerra, sin servicios básicos ni protección en un entorno hostil.
La guerra ha devastado Sudán, destruido los medios de subsistencia de millones de personas y provocado desplazamientos masivos de la población. Cerca de 14 millones de personas han tenido que abandonar sus casas, muchas de ellas en múltiples ocasiones, en la mayor crisis de refugiados del mundo.
Grupos de desplazados en la carretera entre Darfur y Chad. © Jérôme Tubiana/MSF
La violencia indiscriminada contra la población civil, la impunidad y las restricciones al acceso humanitario han provocado el colapso de servicios esenciales como la atención sanitaria, la protección o la seguridad alimentaria.
Deterioro alarmante
En tres años, la situación humanitaria se ha "deteriorado de forma alarmante". Solo en 2025, los equipos de MSF atendieron a más de 7.700 pacientes por violencia física, realizaron más de 250.000 consultas de urgencia y registraron 4.200 consultas por violencia sexual, utilizada a menudo como arma de guerra.
Más allá de los muertos del conflicto, millones de personas se enfrentan a situaciones extremas de hambre, enfermedad y desprotección. Los brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión o el cólera se multiplican por la interrupción de las vacunas y el deterioro de las condiciones de vida. La desnutrición aguda se ceba entre los menores de cinco años y compromete su supervivencia.
Escaner de un niño de nueve años con metralla en el ojo. CamScanner MSF
Como ejemplo del horror, un niño de 9 años llegó al hospital apoyado por MSF en Tine, Chad, tras un ataque con drones en el oeste de Sudán en febrero con un cuadro médico dantesco (ver imagen). El pequeño presentaba una extensa herida de metralla en el ojo, fracturas faciales graves y dos dedos amputados. Tras estabilizarlo, fue trasladado a Yamena, la capital de Chad, para recibir otro tratamiento.
"El sistema sanitario sudanés se encuentra al borde del colapso. Hospitales han sido saqueados, bombardeados u ocupados, mientras que el personal médico ha sido amenazado, detenido o forzado a huir. A pesar de las constantes amenazas, los voluntarios y el personal médico sudaneses siguen demostrando una dedicación extraordinaria para dar asistencia donde más se necesita”, ha destacado Carla Agulló, anestesista de MSF, en la presentación de la muestra.
Fracaso político
La crisis en Sudán no es solo una catástrofe humanitaria, sino también "un fracaso político colectivo", según la oenegé. MSF insta a las partes beligerantes y sus aliados a adoptar medidas inmediatas y concretas para proteger a la población civil. A su juicio, es urgente intensificar la respuesta humanitaria para responder a las necesidades de las personas.
Una niña con malaria es atendida en el campo de Adré en Chad. © Ante Bussmann / MSF
Con Esperanza a la fuerza, MSF busca poner el foco en esta guerra olvidada y acercar a la ciudadanía las historias de resiliencia y supervivencia de los sudaneses. Defienden que "cuando ya no queda nada, la esperanza no es una elección: es una imposición".
La exposición se podrá visitar hasta el 15 de julio en el Museo Thyssen de Madrid. Luego, Esperanza a la fuerza emprenderá un recorrido por otras ciudades para seguir visibilizando una crisis que, tres años después de su inicio, continúa sin una respuesta internacional a la altura de su magnitud.