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"En el pueblo se puede ser uno mismo": la España vaciada saca a relucir la pluma rural con más de 100 iniciativas LGTBI

  • Luchan contra la "metronormatividad", la idea de que la identidad LGTBI solo se puede vivir plenamente en la ciudad
  • El mapa 'Plumas de pueblo' recoge festivales, marchas o romerías queer que mezclan "la tradición con lo contemporáneo"
Desfile del festival Agrogay en Barcenilla, Cantabria
Desfile del festival Agrogay en Barcenilla, Cantabria EFE/Pedro Puente Hoyos

Barrillos de Curueño, una pequeña localidad de apenas poco más de un centenar de habitantes en la montaña central leonesa, se llena y se transforma una vez al año durante el Orgullo LGTBI. Teatro, mercadillo, pasacalles, conciertos y mucha pluma rural protagonizan La Cuireño, una celebración de la diversidad que, recalcan sus organizadoras, también existe en las zonas menos pobladas. 

"En los pueblos también suceden cosas, no todo tiene que quedarse en la ciudad", reivindica en entrevista con RTVE Noticias Victoria, una de las promotoras de la iniciativa, que llega a su tercera edición este 2026 tras atraer a cientos de personas en los dos años anteriores.

La Cuireño es solo una de las más de cien iniciativas LGTBI rurales en España -y la única en Castilla y León- recogidas en el mapa interactivo "Plumas de pueblo", promovido por el Proyecto Hortensia, de LaIntersección, junto al antropólogo Paulino Ramos. Festivales, marchas del Orgullo y romerías queer en localidades desde A Coruña hasta Menorca que buscan romper estereotipos sobre las vidas en el mundo rural de quienes escapan a la norma. En esta versión del mapa se pueden ver unos 70 proyectos, pero sus promotores aclaran que a lo largo de la semana se añadirán varias decenas más.

Un mensaje a quienes siguen en el armario en los pueblos

El encuentro autogestionado en León busca, por una parte, visibilizar que "se puede vivir a gusto en el pueblo y se puede ser uno mismo" y por otra, dinamizar una zona especialmente aquejada por la despoblación más allá de las fiestas patronales. Por ello, las actividades van desde algunas que recuperan y actualizan la tradición, como talleres de jotas o ganchillo, y otras más innovadoras como el discofútbol, un peculiar partido en el que cada jugada hay que hacerla bailando.

Victoria cuenta que ella tenía dudas sobre cómo se tomaría la iniciativa entre los vecinos, pero a pesar de que hay quienes están en contra, le ha sorprendido el buen recibimiento. "Las paisanas están ahora mismo haciendo ganchillo porque han querido, para decorar, están súper contentas", resalta.

No se trata solo de reunir a miembros del colectivo LGTBI, sino lanzar un mensaje a quienes habitan el mundo rural y siguen en el armario, muchos de ellos personas mayores: "Nos gustaría que pensasen que en La Cuireño y en otras iniciativas tienen un espacio seguro para encontrarse". 

Quienes organizan esta fiesta tienen presente una figura en concreto, la del antiguo sastre del pueblo, del que había "habladurías" sobre su orientación sexual. "Pensamos que qué pena que tuviera que llevarlo en silencio, ojalá que esto no tenga que volver a suceder".

Discofútbol en La Cuireño en 2025

Discofútbol en La Cuireño en 2025 CEDIDA

"No tener que ir a todo a Madrid"

Más al sur, y desde hace una década, trabaja también con la misma idea de visibilizar la diversidad la Asociación Plural LGTBI Mancha Centro. Desde Alcázar de San Juan (Ciudad Real), organizan en esta comarca actos reivindicativos, culturales y charlas no solo durante el Orgullo, sino a lo largo de todo el año.

Koali Martín Consuegra Martín del Campo es una de sus miembros. Cuenta que la asociación nació con la idea de "no tener que ir a todo a Madrid", en un momento en el, por ejemplo, no había ningún grupo de apoyo para personas con VIH en toda Castilla-La Mancha

Se trata de "una red asociativa y de familia elegida", que con el tiempo ha ido desmontando prejuicios sobre la realidad LGTBI en esta zona de La Mancha. Una de sus primeras concentraciones en Alcázar de San Juan, relata, apenas reunió a "cuatro gatos": "A la gente le daba mucho miedo acercarse, incluso gente que no era del colectivo no quería que se les relacionara con una asociación LGTBI". Con el tiempo, a pesar de que los delitos de odio van en aumento, ese miedo se ha ido perdiendo, cuenta.

"¿De qué manera aporta la comunidad LGTBI al pueblo?"

Los proyectos recogidos en este mapa pueden ser explícitamente LGTBI, pero también se incluyen iniciativas más amplias como La Benéfica, en L'Infiestu, en el concejo asturiano de Piloña. Este antiguo teatro abandonado, que cumple 100 años en 2026, fue recuperado desde hace cinco por una asociación cultural impulsada por, entre otros, el cantante Rodrigo Cuevas.

No han celebrado un orgullo como tal, explica Álex Martínez, uno de los mediadores culturales de la asociación, sino que "todas las actividades que se hacen buscan mezclar lo tradicional y lo contemporáneo y están atravesadas por la diversidad".

Martínez, que vive en esta localidad de unos 2.000 habitantes, trata de desmontar el relato de la "metronormatividad", la creencia de que "las vidas LGTBI solamente pueden ser vividas plenamente en la ciudad".

La vida en este rincón del Oriente asturiano es "bastante amable", gracias en gran parte a que Piloña es una zona "con muchísimo asociacionismo y participación ciudadana". Frente al fenómeno del "sexilio", el término que describe el desplazamiento forzado de las personas LGTBI fuera de su lugar de origen, este mediador cultural defiende que la reivindicación de "yo simplemente quiero ser como soy aquí, y que nadie me juzgue". 

Por eso, recalca que La Benéfica se centra en "generar espacios de encuentro, de confluencia, que es donde entrenas justamente la empatía". Más que "reivindicar exclusivamente tu identidad", prefiere poner el foco en "de qué manera la comunidad LGTBI también aporta al pueblo".

Martínez también participa en el proyecto BajoTeja, que acompaña a otros colectivos LGTBI que más allá de organizar orgullos, "conectan con sus entornos de diferentes maneras". Por ejemplo, están acompañando a la asociación Ciclo Pulga para crear un "archivo queer asturiano". "Son maneras a través de las artes y de los lenguajes contemporáneos de también ‘oye, estamos presentes aquí y siempre lo estuvimos".

Falta de referentes o más dificultades para conocer gente

Vivir en los pueblos, eso sí, también tiene retos específicos para gays, lesbianas, bisexuales o personas trans. Martínez cita un mayor desconocimiento de los médicos de los problemas de salud sexual, o la cuestión de la movilidad y el aislamiento. En pueblos pequeños, dispersos y con poco (o ningún) transporte público, tener un coche se convierte prácticamente en una obligación para poder ligar o conocer a otras personas. 

Y quienes no tienen coche o carné, "pueden experimentar una soledad mucho más acuciante", señala. Un problema, puntualiza, que afecta también a cualquier persona que viva en los pueblos, donde las posibilidades de ligar son "más limitadas". "Pero si encima le añades la capa LGTBI, más todavía".

Coincide Koali, de la Asociación Plural LGTBI Mancha Centro, quien vive en Herencia, un pueblo de unos 8.000 habitantes en Ciudad Real. "Cuando intentas crear una familia elegida, o simplemente ver a gente igual que tú, si no tienes un servicio de transporte público o coche y carné, no puedes generar esas redes de apoyo porque no puedes ir a ver a esa persona que quieres conocer y con la que quieres compartir un espacio y generar una intimidad en persona que a nivel digital no se puede", resume.

De hecho, cuenta, Plural LGTBI Mancha Centro atrajo desde su creación a muchos que, más que activismo, buscaban "generar relaciones afectivas y vínculos" en una comarca en la que no hay bares de ambiente y las aplicaciones o las redes son la única manera de conocer a otros miembros del colectivo.

Cabaret en La Benéfica de Piloña en su 100 aniversario NaySemeya NaySemeya

También cita, como otro de los problemas de los pueblos, la "falta de referentes". No "un famoso de la tele", sino que "tu panadero que te da todos los días el pan es visiblemente LGTBI, y hace su vida en el pueblo y quiere quedarse".

Sobre los prejuicios de los pueblos hacia el diferente, Koali no cree que haya una mentalidad más cerrada, sino que la información llega más tarde. Esto, unido a la falta de referentes visibles, provoca "que los mitos se sigan propagando, que haya personas que tienen los mismos estigmas que cuando estábamos en la Transición".

"En los pueblos todo el mundo te conoce", un arma de doble filo

Ella, sin embargo, no ha querido irse a una gran ciudad. En los pueblos "la calidad de vida es mucho más alta. Hay una opción a la vivienda, los productos básicos de alimentación o el ocio son más accesibles…".

Y destaca, sobre todo, que en las poblaciones de menor tamaño hay un "arma de doble filo, y es que toda la gente te conoce". "Eso puede servir para expandir rumores de forma negativa, pero también para que a ti como persona del colectivo te protejan porque eres la familia de X y eres el nieto de X".

O dicho de otra manera, "en las grandes ciudades te agreden por ser maricón, pero si alguien te agrede en tu pueblo se sabe quién lo hecho, y tiene su parte bonita de que te arropan".