La acusación popular pide al juez que García Ortiz testifique por las reuniones que tuvo Leire y Teijelo en la Fiscalía
- El PP, que ejerce la acusación, cree que tras la declaración del abogado de Cerdán hay información de relevancia
- Entre otros datos busca averiguar si Ortiz tuvo conocimiento del contenido de las reuniones con Teijelo y Leire Díez
La acusación popular del caso Leire Díez, que coordina el PP, ha solicitado al juez Santiago Pedraz que investiga la presunta trama para desestabilizar investigaciones al entorno del Gobierno o del PSOE, la declaración como testigo del exfiscal general, Álvaro García Ortiz, para explicar las visitas de la exmilitante socialista y de Jacobo Teijelo, abogado de Santos Cerdán, a la Fiscalía.
También pide la declaración de los fiscales que se reunieron con Díez en marzo y en abril de 2025. En concreto, las testificales que ahora solicita la acusación son las del teniente fiscal Diego Villafañe, la fiscal adscrita Beatriz López, la fiscal Ana Isabel García León y el jefe de seguridad de la sede de la Fiscalía General en Fortuny.
Todo ello en relación a las reuniones que mantuvo el abogado Jacobo Teijelo, que representa al exdirigente socialista Santos Cerdán, y Leire Díez en marzo y en abril de 2025 con quien era mano derecha del ex fiscal general, Villafañe, "en las que se expusieron hechos con eventual relevancia penal".
Así figura en un escrito al que ha tenido acceso RTVE, en el que tras la declaración de Teijelo como imputado, la acusación entiende que la información presenta extremos de relevancia que requieren esclarecimiento, en particular por la existencia de reuniones, la ausencia de registro formal de accesos y la limitada concreción sobre el contenido y finalidad de dichos encuentros.
Dos reuniones en la sede de la Fiscalía General del Estado
Entre otros datos, la acusación quiere averiguar si el exfiscal general tuvo conocimiento, directo o indirecto, del contenido de las reuniones mantenidas por miembros de la Secretaría Técnica con Jacobo Teijelo y, en su caso, con Leire Díez.
La acusación señala que según la información facilitada en la sede de la Fiscalía General del Estado se habrían mantenido al menos dos reuniones con Teijelo en las que se presentaron hechos con eventual relevancia penal sin que haya constado ninguna actuación posterior.
Además, da cuenta de la tramitación de escritos presentados por Koldo García y de la denuncia formulada de José Luis Sáenz de Tejada, así como de las decisiones adoptadas.
Tras el análisis del oficio de la Fiscalía General y de la declaración de Teijelo, que se acogió al secreto profesional para no dar detalles de las reuniones, la acusación considera necesario un "esclarecimiento adicional" por "la existencia de reuniones reconocidas, la ausencia de registro formal de accesos y la limitada concreción sobre el contenido y finalidad de dichos encuentros".
Si García Ortiz tuvo conocimiento, por qué no se promovió actuación
Explica que la testifical de García Ortiz es necesaria a fin de esclarecer si tuvo conocimiento, directo o indirecto, del contenido de las reuniones; el momento en que dicho conocimiento se produjo y la vía por la que se le trasladó.
En el caso de que hubiera tenido conocimiento, las instrucciones, valoraciones o directrices que hubiera podido impartir; las razones por las que no se promovió actuación procesal alguna pese a la potencial relevancia penal advertida por los fiscales intervinientes; y el criterio para que tales contactos no quedaran reflejados en registro alguno.
De Villafañe destaca la acusación popuplar que su testifical "se revela imprescindible para aclarar el contenido material de la información trasladada, su eventual relevancia penal y la secuencia de decisiones adoptadas".
En cuanto a López, pide citarla por razones de contradicción y corroboración al tratarse de una testigo directa de los hechos; al jefe de seguridad porque "no existe un registro oficial de visitas que permita verificar las entradas y salidas al edificio", lo que "introduce una evidente laguna probatoria"; y a García León para evitar visiones fragmentadas de los hechos.