El izquierdista Iván Cepeda acepta su derrota y reconoce el triunfo de Abelardo De la Espriella en Colombia
- El candidato petrista había pedido impugnar 33.000 mesas electorales y ha denunciado injerencia extranjera
- El ultraderechista De la Espriella obtuvo el 49,78% del escrutinio
El candidato de izquierda Iván Cepeda ha reconocido este miércoles su derrota en las elecciones presidenciales del pasado domingo en Colombia y ha aceptado el triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien le ganó por menos de un punto porcentual de diferencia, con el 49,8% de los votos. Sin embargo, el líder del Pacto Histórico ha insistido en denunciar injerencia extranjera y ha apuntado directamente a Estados Unidos.
"Como candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la vida, como lo anunció oportunamente y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado de dicho proceso, que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la republica", ha afirmado Cepeda en un discurso a la nación. Asume su derrota en un "acto de responsabilidad democrática y para contribuir a la convivencia, la paz y el diálogo entre los colombianos", ha dicho.
El líder había adelantado que no aceptaría su derrota hasta que las autoridades electorales verificaran el recuento, pero la registraduría nacional colombiana confirmó el martes que el recuento definitivo de los votos coincidía con el recuento provisional, avalando la victoria del líder de Defensores de la Patria. Antes, tras conocer los resultados preliminares, el candidato petrista pidió impugnar 33.000 mesas electorales de las 122.000 instaladas durante la jornada electoral y se refirió al preconteo como un dato "aún no oficial ni vinculante".
Denuncia injerencia de EE.UU.
Aunque acepta su derrota, Cepeda también ha insistido en su denuncia de injerencia extranjera en los comicios y ha apuntado directamente a Estados Unidos. Sin embargo, los observadores internacionales presentes en la votación felicitaron el miércoles a Colombia por la celebración de unos comicios que calificaron de transparentes, eficaces y "con gran independencia"
"Denunciamos la abierta e indebida injerencia extranjera en los asuntos internos de Colombia, particularmente las intervenciones realizadas desde el Gobierno de Estados Unidos y, en particular, las intervenciones del presidente Donald Trump a favor de la candidatura de Abelardo de la Espriella", ha afirmado Cepeda en su alocución, en la que también ha denunciado la "compra masiva de votos" en la campaña del candidato ultraderechista.
Estas acusaciones también las había lanzado Petro, que el martes insistió en que se había producido "una clara y confesa intervención extranjera" por parte de Estados Unidos e insinuó que las elecciones deberían ser anuladas. "La intervención directa del presidente Donald Trump anula las elecciones en Colombia, si atendemos los tratados internacionales que cobijan las naciones, incluida la ONU y la OEA, y nuestra propia constitución ¿por qué no se pronuncian?", dijo Petro el martes, en un mensaje publicado en X.
El día de los comicios Petro insistió en esperar al escrutinio definitivo, aunque aseguró que "obedecía" a los jueces. En el sistema colombiano, primero se conoce el preconteo, un proceso provisional con datos que salen de las mesas electorales y, unos días más tarde, se conoce el escrutinio oficial, el único proceso con validez jurídica.
Una victoria por la mínima
Cepeda ha subrayado que estos comicios han mostrado una diferencia "extraordinariamente estrecha" entre las dos opciones que disputaban la Presidencia, con menos de un 1% de diferencia entre ambas candidaturas. Es un resultado que, para el candidato petrista, refleja la "magnitud del debate nacional" y la "enorme responsabilidad" que tienen "todos" frente al futuro del país.
En esta cita electoral Colombia decidía entre dos modelos de país radicalmente opuestos. Mientras que el candidato izquierdista defendía la continuidad de las políticas iniciadas por Gustavo Petro, el ultraderechista De la Espriella plantea un nuevo modelo con el que busca trasladar su éxito empresarial a la gestión de Colombia, con el foco puesto en combatir la inseguridad.
El líder de Defensores de la Patria no tardó en proclamarse vencedor en cuanto empezaron a conocerse los primeros resultados. De la Espriella anunció el comienzo de "una nueva etapa" en Colombia, donde se ha comprometido a crear lo que llama la "Patria Milagro".
El fin del petrismo
Con este resultado, finaliza el periodo que comenzó Gustavo Petro hace cuatro años, cuando se convirtió en el primer presidente de izquierda en Colombia. Su figura y su legado, marcado por la defensa de ciertos sectores de la población antes olvidados, ha estado en el centro de la campaña presidencial de Iván Cepeda que, sin embargo, no podrá continuar con el camino ya andado por el todavía presidente en funciones. Entre sus fracacos, está lo que Petro bautizó como Paz total, un proceso de negociación con los grupos armados que terminó siendo un fracaso y que ha vertebrado la retórica crítica del ultraderechista De la Espriella.
En contraposición a las políticas de mano dura propuestas por su rival, Iván Cepeda se presentaba a estos comicios como una opción continuista y moderada. El candidato de Pacto Histórico ha dedicado parte de su vida, marcada por el asesinato de su padre a manos de paramilitares, a la defensa de los derechos humanos y a la reparación para las víctimas del conflicto armado en Colombia. Conoció el exilio en su infancia, por el activismo de sus padres, y en la vida adulta, ya que tuvo que abandonar el país a finales de los 90, esta vez por su propia actividad en defensa de los derechos humanos.
Cepeda, que participó como facilitador en las negociaciones de paz con las FARC previas al acuerdo de 2016, ha sido derrotado por un candidato convencido de que Colombia necesita abandonar la negociación y volver a la confrontación armada para poner fin a la violencia. De la Espriella, conocido como 'El tigre', ha alabado las políticas de Nayib Bukele en El Salvador (basadas en detenciones masivas, privación de derechos y hacinamiento en cárceles) y ha prometido la construcción de hasta diez macroprisiones.
"Petro, Cepeda, par de delincuentes, no se atrevan, no se les ocurra desconocer la voluntad popular", advertía De la Espriella semanas antes de los comicios y, hace unos días, les pedía "abstenerse de desatar un incendio social". El próximo presidente de Colombia ha garantizado a su rival "todas las garantías para ejercer la oposición", pero ha insistido en que "no va a haber una tercera vuelta en las calles".