Hasta 19 países de la UE piden agilizar la creación de centros de migrantes en terceros países con la negativa de España
- Bruselas busca reproducir el modelo iniciado por Italia en centros situados en Albania
- España, Francia y Alemania no han firmado la misiva
Hasta 19 líderes de los Veintisiete han pedido en una carta enviada a los miembros del Consejo "avanzar con rapidez" en la creación de centros de repatriación de migrantes en terceros países. La misiva, impulsada por las dirigentes de Dinamarca e Italia, insta a seguir el ejemplo impulsado por el Gobierno de la primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, con el traslado de inmigrantes a Albania. España se opone a esta medida y se ha desmarcado de la petición.
"Siempre tiene que ser una decisión democrática quién puede entrar y permanecer en nuestros países. Es fundamental que sigamos desafiando el 'statu quo', donde los traficantes de personas se enriquecen y la migración se instrumentaliza", argumentan la carta, resultado de una reunión previa a la segunda jornada del Consejo Europeo de este viernes impulsada por Meloni y por la primera ministra de Dinamarca, la socialista Mette Frederiksen.
La misiva pide "resultados concretos" que marquen "la diferencia real" e insta a avanzar "con soluciones basadas en terceros países tan pronto como sea posible". Defiende que esa es la forma "más eficaz" de acabar con el tráfico de migrantes, eliminar los incentivos a la migración irregular y garantizar la repatriación de quienes "no tienen derecho legal a permanecer".
Además de Meloni y Frederiksen, han firmado la carta los líderes de Austria, Bulgaria, República Checa, Grecia, Letonia, Malta, Polonia, Eslovaquia, Suecia, Bélgica, Chipre, Estonia, Hungría, Lituania, Países Bajos, Rumanía y Eslovenia. Tampoco han firmado la nota Francia y Alemania, pese a que Berlín sí ha apoyado la creación de estos centros.
Tras la primera jornada de Consejo Europeo, dedicada a reafirmar su apoyo a Ucrania y a incentivar la presión hacia Moscú, este viernes los líderes discuten el próximo presupuesto comunitario y la situación en Oriente Medio.
El reglamento de retornos, en marcha
La semana pasada comenzó a aplicarse de manera obligatoria el Pacto Europeo Europeo sobre Migración y Asilo, aprobado hace dos años, que endurece la política de asilo de la UE y generaliza los retornos. Además, la Eurocámara ya ha dado luz verde al texto del Reglamento de Retornos —consensuado con el Consejo a principios de junio— que incluye, entre otros puntos, la creación de centros de repatriación.
Este reglamento, que solo está pendiente de ser adoptado por el Consejo, complementa al Pacto sobre Migración y Asilo y, según Bruselas, permitirá su implementación efectiva. La norma permite establecer centros de retorno en terceros países, que podrán servir como destino final o como centros de tránsito, pero establece que estos deben respetar los derechos humanos y el derecho internacional.
Asimismo, los Veintisiete han abierto la puerta a que estos centros sean financiados con fondos comunitarios a partir del 2028, según se desprende del acuerdo sobre el próximo marco financiero plurianual (MFF, por sus siglas en inglés), del que se ha desmarcado España al abstenerse en su votación.
España se queda sola, pero niega confrontación con Italia
España es uno de los países que más ha cuestionado la efectividad de este modelo, así que no sorprende que no se haya unido a la firma de la misiva impulsada por Frederiksen y Meloni. El Gobierno español, que está prácticamente solo en su postura, cree que los centros de repatriación fuera de la UE pueden implicar una vulneración del ordenamiento internacional en materia de derechos humanos.
La misiva de los líderes europeos llega horas después del encuentro entre Giorgia Meloni y el presidente español, Pedro Sánchez, en una reunión bilateral en Bruselas con la que pretendían unir fuerzas en defensa de sus intereses comunes. Sin embargo, según publica Euractiv, ambos líderes se habrían enfrentado por sus distintas visiones y políticas en materia migratoria.
Según el medio, Italia y otros países criticaron la regularización de migrantes llevada a cabo por España, ya que alega que afecta al resto de países de la UE. Desde Moncloa, sin embargo, niegan cualquier confrontación y aseguran que, aunque expusieron distintas posturas, se trató de un debate en el que el ambiente fue "cordial".
Según fuentes diplomáticas a RTVE, durante el Consejo del jueves Frederiksen agradeció a la presidenta del Parlamento Europeo su visto bueno a los centros de repatriación y el presidente español, Pedro Sánchez, defendió que no los consideraba una solución útil y defendiendo el modelo español.
Sin embargo, Meloni respondió diciendo que la regularización de migrantes en España afectaba al resto de países, una postura que, según las mismas fuentes, defendieron otros Estados como Hungría, Bélgica y Alemania.
Fuentes cercanas al presidente afirman que Sánchez se siente "muy cómodo" al defender tanto la regularización como el modelo español en su conjunto y lo defendió durante el encuentro. Moncloa, eso sí, no niega el debate y admite "posturas distintas".