Enlaces accesibilidad

La UE alcanza un acuerdo para acelerar la deportación de migrantes a centros de detención en terceros países

  • El Consejo de la UE y el Parlamento Europeo anuncian un acuerdo provisional para agilizar las repatriaciones
  • El acuerdo complementa el Pacto sobre Migración y Asilo y permitirá su implementación efectiva
Europa endurece su política migratoria y abre la puerta a crear centros de deportación de migrantes fuera de la UE

El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han llegado este lunes a un acuerdo provisional sobre el reglamento para agilizar la repatriación de migrantes irregulares que permite su desplazamiento a centros de deportación en terceros países. El acuerdo complementa el Pacto sobre Migración y Asilo y permitirá su implementación efectiva.

"Las nuevas normas imponen a los nacionales de terceros países que no tienen derecho a residir en los Estados miembros la obligación de cooperar con las autoridades. Asimismo, establecen mecanismos para mejorar la cooperación entre los Estados miembros y prevén la creación de centros de retorno en países fuera de la UE, respetando los derechos fundamentales", afirma un comunicado del Consejo.

La normativa establece "obligaciones estrictas para las personas que no tienen derecho a permanecer en la UE", es decir, la "obligación" de abandonar el país en el que se encuentren de manera irregular y de "cooperar con las autoridades nacionales". Asimismo, el documento contempla "consecuencias" para quienes cooperen, entre ellas, la reducción de prestaciones y subsidios.

Asimismo, permite que, cuando la legislación nacional lo permita, los Estados miembros puedan "imponer sanciones penales, incluyendo penas de prisión".

Un retorno "rápido y coherente"

"Una política efectiva de migración y asilo debe ir acompañada de una política de retorno creíble", ha declarado la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, en un mensaje en su cuenta oficial de X. "El acuerdo de esta noche sobre el nuevo Reglamento de Retornos hará que el retorno de los migrantes sin derecho a permanecer en la UE sea más rápido y más coherente en toda Europa", ha añadido.

Según la nota de prensa, la norma permite a los Veintisiete establecer centros de retorno en terceros países, que podrán servir como destino final o como centros de tránsito para facilitar el regreso al país de origen o a otro tercer país. Los "países de retorno" solo podrán ser Estados "que respeten las normas internacionales de derechos humanos y los principios del derecho internacional, incluido el principio de no devolución"

El comunicado añade que "los menores no acompañados quedan excluidos de dichos acuerdos o convenios". Asimismo, prevé "medidas especiales" para personas que representen "un riesgo para la seguridad". Por ejemplo, establecer una prohibición de entrada indefinida o penas de prisión.

Sigue los pasos de Italia

El modelo que plantea Europa es similar al lanzado desde el Gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que repatrió a grupos de inmigrantes desde centros de retención ubicados en Albania. Supuso la primera vez que un país miembro enviaba migrantes rescatados en el Mediterráneo a otro país de fuera del club comunitario y generó el rechazo de la Justicia italiana en varias ocasiones.

Además, en agosto de 2025, el Tribunal de Justicia de la UE también mostró su reticencia a este modelo, que sí avalan la Comisión y el Parlamento Europeo. En diciembre, España rechazó las propuestas legislativas europeas para regular el retorno de los migrantes y sobre el "tercer país seguro", al considerar que pueden implicar una vulneración del ordenamiento internacional, en particular en relación con los derechos humanos.

La Eurocámara aprobó el reglamento a finales de marzo, dando comienzo al trílogo de negociación con la Comisión y el Consejo. El nuevo texto endurecía la propuesta inicial de la Comisión y desencadenó una fractura en la Cámara entre los bloques conservadores y la izquierda. Se enmarca dentro del pacto migratorio y de asilo, que se tardó más de cuatro años en negociar y que generó intensas disputas entre los Estados miembros.

La medida salió adelante gracias a la alianza entre el Partido Popular Europeo (PPE) y los grupos de derecha y extrema derecha: Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), Patriotas por Europa (PfE) y Europa de las Naciones Soberanas (ESN). Mientras los conservadores celebraron la maniobra, la izquierda fue muy crítica con el PPE, al que acusó de romper el cordón sanitario.