La belleza conmovedora de la 'Columna' imperfecta de Sonia Celma
- La exposición 'Columna' puede verse en la sede del COAM hasta el 21 de agosto
- La arquitecta municipal de Alcañiz ganó el programa Descubrimiento de PHE25
"La columna es el soporte necesario para el equilibrio, pero cuando las sobrecargas no se pueden soportar comienzan a aparecer las grietas; unos espacios vacíos donde se encuentran la soledad, los silencios, las contradicciones y las dudas".
Mujer, madre, arquitecta y fotógrafa, Sonia Celma reflexiona sobre la armonía de un elemento estructural que vertebra un cuerpo o un edificio. Dentro de la sección oficial de PhotoEspaña, muestra Columna, proyecto ganador de Descubrimientos PHE25, en la sede del Colegio de Arquitectos de Madrid.
En una entrevista con RTVE Noticias, Celma explica: "La idea de origen era una analogía entre la columna vertebral de mi hija con escoliosis y una columna arquitectónica porque, desde la época de Vitruvio, se estableció qué proporciones tenía que tener la arquitectura con respecto al cuerpo humano para conseguir la belleza".
Emociones y tensión
Del juego con la proporción y la escala, la fotógrafa empezó a pensar en la columna arquitectónica como estructura que "a veces no soporta tan bien" y en las relaciones emocionales "como tensiones que se generan en nuestros cuerpos, que son frágiles".
Tras recibir el diagnóstico de escoliosis idiopática, Carla, la hija de Sonia, tuvo que llevar un corsé ortopédico a lo largo de siete años, de los 9 a los 16, durante 20 horas al día. Solo se lo podía quitar para ir a nadar como parte de su rehabilitación o para tocar el oboe, sin ninguna garantía de qué sirviera de algo.
A Celma le gusta especialmente una foto de la espalda de su hija Carla en la que cae un mechón ondulado y su mano tensa dibuja el hilo de una plomada invisible (ver arriba). Le agradece la paciencia y la generosidad por las sesiones de posado y confiesa que ese brazo con la manga negra refleja "esa sensación de haberle obligado durante muchos años, algo que a mí también me dolía".
Subraya el conflicto que "surge para una madre cuando sabe que es algo que le puede beneficiar, pero no tienes la seguridad. Y por otro lado, le está marcando la vida. Y eso como madre es durísimo".
Imagen de 'Columna' en la sede del Colegio de Arquitectos de Madrid. FOTO: Sonia Celma
La fotógrafa cuenta que la traumatóloga pintaba unos puntos negros en los espacios intervertebrales de Carla. En la misma posición, inclinada hacia delante, Celma evoca esas revisiones periódicas con "unas piedras que dibujan un camino que está torcido, con esas sombras que todavía lo enfatizan más y era trasladar los puntos a la materialidad del mausoleo".
Mausoleo de Fabara
La tercera columna del mausoleo romano de la localidad zaragozana de Fabara conserva la huella de una fractura, reparada de forma tosca desde hace siglos. Como arquitecta, Celma se pregunta por esa grieta e indaga en los archivos hasta recomponer la historia.
"Empecé una investigación para saber qué daño había sufrido esta columna, en la que me sentí respaldada por historiadores de arte, que me ayudaron a encontrar la figura de un párroco que en 1795 dibuja y documenta en un manuscrito las grietas". Escribe a la Academia de la Historia e insiste hasta que la arregla un nuevo apoderado de los señores de la villa.
Celma apunta que la repararon "muy mal", pero eso permitió que el mausoleo perdurase. La triada vitrubiana habla de la belleza, la funcionalidad y la utilidad. "A veces nos centramos demasiado en la belleza y nos olvidamos de lo que es funcional, como la columna de Carla, que nunca va a estar recta, pero es funcional. Al final, la belleza tenemos que entenderla, no como la perfección que tanto nos carga, sino como todas las formas que pueden existir en el cuerpo humano".
Fotomontaje con el Mausoleo de Fabara. FOTO: Sonia Celma
En la exposición se pueden ver por ambos lados cinco radiografías de acetato impresas "en un papel japonés de 20 gramos, un papel transparente que es muy difícil de romper. Sus fibras están prensadas de tal manera que no lo puedes rasgar" y representa dos características del cuerpo: la fragilidad y la resistencia.
Como curiosidad, la curva de la columna vertebral no evoluciona de una manera predecible, suavizando el ángulo progresivamente por la acción del corsé, sino que, como un organismo vivo, serpentea y cambia de orientación hasta su crecimiento definitivo.
Música sanadora
Celma confiesa que el proyecto fotográfico ha sido "un proceso sanador" para analizar emociones complejas y ha contribuido a estrechar la relación entre madre e hija. La música ha servido para disipar tensiones, la arquitecta toca el violonchelo y su hija el oboe, como se puede ver en un audiovisual.
En el vídeo, ambas interpretan una pieza musical compuesta por Rafa Ramos con cuatro movimientos: "El primero es Escoliosis, cuando llega el diagnóstico, el segundo Órtesis, cuando ya le ponen corsé y el tratamiento. Luego hay un movimiento que se llama Grietas, que es el momento de tensión. Y por último Carla y Sonia, donde ya empezamos a relacionarnos musical y emocionalmente".
FOTO: Sonia Celma
La imagen que recibe a los visitantes, una mano a punto de soltar una piedrecita, es "una foto que más bien cierra el proyecto porque significa la liberación de las sobrecargas que, como mujeres, como madres, como hijas, tenemos que sobrellevar cuando hay una enfermedad y unos cuidados".
Celma añade que es un juego de Aragón, las niñas tiran las piedras e intentan cogerlas con el dorso de la mano: "Estuve jugando con mi hija en la puerta del mausoleo y aproveché para hacer unas fotos y fue un momento de relax, de juego y de relajación. Luego cuando vi las imágenes, me recordó a ese momento de disfrute que tenemos cuando nos olvidamos de toda esa parte que conlleva el cuidado".
Columna se inaugura esta tarde en la sede del COAM y puede verse hasta el 21 de agosto. En medio de las imágenes en blanco y negro, impresas en papel Fujifilm, destaca un toque de color, un cuadro de pequeñas dimensiones con pintura acrílica firmado por Carla que despide a los visitantes.
"Columna nos recuerda que toda forma, sea cuerpo o edificio, necesita aceptar sus grietas para alcanzar el equilibrio", Maria Villela, comisaria de la exposición.