Enlaces accesibilidad

Isabel Muñoz inaugura PhotoEspaña con 'Las piedras del cielo': "La fotografía cuenta historias"

  • Las piedras del cielo se exponen en la Galería de las colecciones reales hasta el 6 de septiembre
  • La artista bucea en los tesoros del monasterio del Escorial y el bosque de La Herrería
Isabel Muñoz inaugura PhotoEspaña con las piedras del cielo del Escorial
Fragmento de una pieza de 'Las piedras del cielo'. © Isabel Muñoz

Felipe II era un joven alegre al que le gustaba disfrazarse, la música de los Países Bajos y los bailes, pese a haber perdido a su madre con 14 años. Dueño de un imperio en el que no se ponía el sol, dejó para los siglos venideros el Monasterio de El Escorial, una arquitectura conectada en lo simbólico con el Templo de Jerusalén y con la idea de la armonía cósmica.

La fotógrafa Isabel Muñoz cree que "la fotografía no solo habla de emociones, cuenta historias" y plasma la conexión del monarca renacentista con el saber ecuménico de su tiempo. Felipe II reunió en una magnífica biblioteca, desde la biblia políglota de Arias Montano con el texto en latín, griego, hebreo, arameo y siríaco a los códices de Alfonso X, mapas, portulanos o cantorales.

La exposición Las piedras del cielo de la Premio Nacional de Fotografía 2016 inaugura de forma oficial la vigésimo novena edición de PhotoEspaña con un trabajo apoyado en una investigación que empezó en diciembre sobre el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el bosque de La Herrería.

Piezas híbridas

La directora del festival, María Santoyo, reflexiona sobre la concepción integral del saber renacentista frente a un mundo "hiperespecializado e hiperindividualista" y apunta que "el conocimiento siempre es válido si no va en contra del otro, ni en contra de la naturaleza".

Las piedras del cielo muestra en las rampas de la Galería de las colecciones reales y en algunos expositores en los jardines del Campo del Moro, 35 piezas híbridas de Muñoz, a medio camino entre la fotografía y el grabado. En una de sus series, en una lámina de plata, montada sobre papel de acuarela, imprime una fotografía de un yelmo y luego le superpone el dibujo y el texto de un códice sobre la muerte en un papel de seda impreso con la técnica de la Chine-collé.

Además de la biblioteca de la que "se enamoró nada más llegar", Muñoz se ha sentido "fascinada" por la armería que es "mágica" y las armaduras que alberga, destinadas a proteger el cuerpo, pero también objetos artísticos y ceremoniales. Cuenta que ha usado la plata como homenaje a los alquimistas que lograron fabricar ese metal a partir del mercurio, con un procedimiento más caro que la extracción directa. En otras obras usa superficies de oro para recrear las miniaturas de los libros sagrados.

Imagen de Isabel Muñoz

El arte de la guerra y el de la navegación con el astrolabio. © Isabel Muñoz

Más allá de conmemorar la victoria en la batalla de San Quintín y honrar a San Lorenzo con su plano de parrilla, El Escorial era un centro de conocimiento universal en el que se ensayaron distintas formas de construcción, canalización del agua y se aprovechó el granito de las canteras cercanas. Felipe II temía el fuego del rayo o de los incendios e intentó proteger el edificio con materiales ignífugos como el ladrillo y la piedra como un umbral entre el tiempo de la tierra y el anhelo de trascendencia.

Con sus luces y sus sombras, el rey prudente se casó en cuatro ocasiones y Muñoz sospecha que "el amor de su vida fue Isabel de Valois", en sus cartas muestra su cariño por la infanta Catalina Micaela y se preocupa por el cuidado del jardín o de la comida de los pavos reales. En recuerdo del "felicísimo viaje" en el que acompaña a su padre Carlos V, la artista coloca minúsculas perlas en un mapa en el que marca el itinerario.

Felipe II buscó en el monasterio el límite entre la razón humana y la revelación divina, hombre leído, era Géminis y encargó que le hicieran cinco cartas astrales. A través de los siglos, Muñoz "intenta estar cerca para luego poder contar y hablar de esa emoción", experiencia que transmite en El Cubo, espacio un poco escondido, en el que se proyecta una videoinstalación con imágenes de los exteriores del Escorial y piezas de la muestra, acompañadas de música contemporánea de inspiración renacentista.

Las piedras del cielo puede visitarse en la Galería de las Colecciones Reales del 4 de junio al 6 de septiembre y es fruto de Cuadernos de campo, un programa trienal sobre los espacios naturales de los Reales Sitios gestionados por Patrimonio Nacional con la colaboración de Acciona y el festival PhotoEspaña. En la primera edición, Javier Vallhonrat recreó en La Granja de San Ildefonso Los ingenios del agua y el dúo Bleda y Rosa firmó Las horas del sol en Yuste el pasado año.

Exposición 'Las piedras del cielo'

Montaje de la exposición de PhotoEspaña 'Las piedras del cielo'. Galería de las colecciones reales

Está previsto que las obras de Muñoz se expongan más tarde en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y se edite un Cuaderno de campo con todo el trabajo de investigación del proyecto de Las piedras del cielo.

Exploradora de la belleza

Nacida en 1951 en Barcelona y afincada en Madrid desde los años setenta, Muñoz explora el cuerpo, los rituales y las culturas ancestrales. Desde hace más de cuarenta años, la fotógrafa recorre el mundo desde África hasta Asia, pasando por Iberomérica con series tan relevantes como Toros, El amor y el éxtasis, La Bestia, Identidades o Agua.  

Autorretrato de Isabel Muñoz

Autorretrato de Isabel Muñoz

En busca constante de la belleza y el lenguaje de los cuerpos, Muñoz combina el compromiso social con la estética, acercándose al rito, la diversidad cultural y la condición humana.  

De 1990 a 2007, viaja por el mundo para compartir sus emociones. A través de la danza, realiza trabajos en Cuba, Burkina Faso, Mali, Egipto y Turquía. Posteriormente se traslada a Camboya, donde trabaja en la danza y la arquitectura jemer, además de ir al encuentro de los mutilados y aborda el tráfico de niños y la esclavitud en el sudeste asiático. En 2010, inaugura la exposición La Bestia en México, un tren que recorre el país con inmigrantes que arriesgan sus vidas para cruzar la frontera de Estados Unidos. 

Fuerte Fuerte

La obra de Isabel Muñoz puede verse también en la Galerie del 10 del Institut français hasta el 10 de julio en Fuerte Fuerte, una muestra comisariada por Anne Morin, con una puesta en escena que revela toda la fuerza de sus imágenes emblemáticas.

Su obra se construye con lentitud, se deposita en el tiempo, teje vínculos entre temporalidades y revela la esencia mineral de un mundo en vías de extinción. Cada fotografía actúa como un nodo que conecta el pasado y el presente. Este enfoque inmersivo realza su característica atención al cuerpo, al ritual y a la memoria, en el que la imagen se convierte en un lugar de paso entre los mundos. 

Dentro de PhotoEspaña, la galería Blanca Berlín ofrece fotos de Muñoz dentro de la exposición colectiva Instantes de luz. 12 Premios Nacionales de Fotografía, su trayectoria aporta su mirada singular al panorama fotográfico español. La artista ha expuesto en todo el mundo y forma parte de colecciones de museos como el Reina Sofía o el Nuevo Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York. En 2023, fue elegida miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.