Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Desde siempre, generaciones enteras han mirado al cielo no sólo para predecir cosechas, sino para comprender la vida. La cultura china ha sabido honrar los ritmos de la naturaleza, respetar el cielo y la tierra, fluir con los ritmos del cosmos, entender que la vida es una continua repetición y al mismo tiempo un constante cambio. Un cambio que no cesa. Un fluir continuo. Hoy os proponemos un método para organizar vuestro tiempo con otra mirada. La mirada de la naturaleza que en la cultura china produce verdadera devoción. ¿Habéis oído hablar de los 24 ciclos solares?

Hoy nuestro colaborador, filósofo y guionista Daniel Tubau viene acompañado de Ana Aranda Vasserot, coautora de "Los días escritos en el cielo. Vivir con los 24 ciclos de la naturaleza" (Ed. Rosamerón), un libro cargado de literatura clásica, sabiduría popular, leyendas ancentrales, reflexiones sobre el paso del tiempo, la identidad, el amor y el mundo natural. Un método práctico para recorrer y organizar el tiempo con otra mirada y que oscila entre la tradición y la actualidad.

Con Tubau y Aranda aprendemos que esos ciclos combinan la repetición y el cambio, os desvelamos lo que pasó cuando Mulian rescató a su madre de los infiernos y conocemos la poesía tradicional china, entre otros detalles sutiles y deliciosos que te harán imaginarte en un rincón perdido de la China ancestral.

Hoy en día, cuenta Vico en su sección "Ágora 3.0", nos bombardean con discursos hiperindividualistas del tipo "sé tú mismo", "busca tu propia felicidad", "gestiona tus emociones en tu habitación". Hemos convertido el crecimiento personal en un monólogo, asegura. Pero hace más de 2.300 años, explica nuestro colaborador, Aristóteles le escribió a su hijo un tratado que destroza por completo esta fantasía narcisista. Hablamos de su conocidísima obra "Ética a Nicómaco".

Para el estagirita, la felicidad es imposible sin el otro, porque la virtud no es un pensamiento íntimo: es una práctica que se despliega en la plaza pública, en la polis. Cuenta Vico, siguiendo las bases aristotélicas en esta obra, que la virtud moral (ethos) se adquiere a través de la repetición de actos y la costumbre, y ese aprendizaje es inherentemente comunitario.

Nuestro concepto actual de felicidad no es exactamente igual a la idea clásica. Para nosotros, la felicidad equivale al bienestar, a estar contento, a sentirnos bien. Pero Aristóteles hablaba de otra cosa que resumía en una palabra griega que suena mucho en Ágora, la eudaimonía. ¿Cómo podemos traducir o interpretar este término? Enric F. Gel lo explica en "Pensemos fuerte" y nos dice que para Aristóteles una vida feliz es aquella en la que uno practica acciones nobles y desarrolla la virtud. Esto sería para él la vida plena, la realización o florecimiento humano.

Todo esto lo explica el clásico en su obra más fácil de leer y entender, "Ética a Nicómaco", en la que nos habla de esa vida en la que uno realiza potencialidades inherentes a la propia naturaleza humana de la mejor forma posible. Alcanzar esa eudaimonía sería por tanto una actividad del alma conforme a la excelencia.

Epicuro es un filósofo clásico tan importante como silenciado. Coetáneo en el tiempo con estoicos y cínicos, criticado por ambas corrientes y ninguneado por la Historia, es un pensador que encarna los valores modernos del Renacimiento. Este filósofo rupturista con muchos valores de la época fundó en Atenas el llamado "Jardín", la escuela donde enseñaba en privado su forma de entender el mundo. Su filosofía se concibe como una medicina para el alma que pretende liberarnos del miedo a los dioses que castigan y a la muerte para que nos sintamos libres.

El escritor, crítico, traductor, catedrático de Filología griega en la Universidad Complutense de Madrid y colaborador de "Ágora", David Hernández de la Fuente, ha publicado recientemente "El jardín de la felicidad" (Ed. Ariel), un ensayo que desgrana la filosofía de este pensador y que reúne por primera vez todos los textos atribuídos al propio Epicuro y a sus discípulos entre los que hay correspondencia e incluso su propio testamento.

De talante humano y filantrópico, Epicuro habla de una felicidad producida por la ausencia de dolor físico y cualquier perturbación mental. Una tranquilidad del ánimo lograda mediante la satisfacción de los placeres que se consideran naturales y necesarios, como la comida o la bebida, aunque el placer superior para los epicúreos era alcanzar el conocimiento. De todo esto se hablaba en su jardín, su escuela, un templo de camaradería, apoyo mutuo y buena vida que permitió el acceso a mujeres y esclavos. Sin Epicuro, asegura De la Fuente, no habría sido posible nuestro mundo actual.

Según el debate que mantuvieron en 1948 el filósofo Bertrand Russell y el sacerdote Frederick Copleston retransmitido por la BBC ambos llegaron a la siguiente idea de consenso: Dios es o sería un ser personal supremo creador del mundo y distinto del mundo. En función de lo que creas, serás teísta, ateo o agnóstico. ¿Cómo demostramos que nuestra posición es la correcta? Según explica Enric, la carga de prueba deben sostenerla teístas y ateos; los agnósticos se libran porque no están seguros de nada.

Hoy nos centramos en la argumentación del filósofo alemán Leibniz, quien defenderá la existencia de Dios a través de su llamada "teodicea", una defensa o justificación de Dios. En su teología intenta dar respuesta a esta cuestión: si Dios existe, ¿por qué permite el mal?. La única solución que Leibniz encuentra, según explica Enric F. Gel en su sección "Pensemos fuerte" es la siguiente: “Dios escoge lo mejor”. Es decir, éste ha de ser el mejor de los mundos posibles, la combinación más perfecta de seres, y es por eso que Dios lo actualiza.

¿Por qué existe el mal si Dios es bueno? Según Leibniz, porque forma parte del mejor de los mundos posibles, aunque quizás no podamos comprenderlo plenamente. Esta tesis de que vivimos en el mejor de los mundos posibles le valió a Leibniz muchas burlas y críticas, especialmente por parte de Voltaire, que lo caricaturizó en su novela "Cándido".

"La ética a Nicómaco" de Aristóteles es una de las grandes obras de la filosofía clásica. Un texto muy inspirador para nuestro colaborador sevillano, Vico, quien en su sección "Ágora 3.0" suele citarlo a menudo. Para los clásicos, explica Vico, el amigo no era alguien con quien simplemente pasar el rato; era un imperativo ético. Solo los animales o los dioses pueden vivir en soledad, asegura. Nosotros, si estamos solos, nos deshumanizamos.

Repasamos con el pensador sevillano los tres niveles de amistad que establece Aristóteles: la amistad por diversión, interés o por virtud, el nivel "premium". "El amigo es nuestro espejo moral, es la que única forma que tenemos de conocernos a nosotros mismos", concluye nuestro colaborador. En este sentido, las buenas amistades serían el pegamento que elimina la incertidumbre de la polis. Eso si, la amistad requiere de un cierto esfuerzo que no todos están dispuestos a cumplir dado que existen sucedáneos digitales facilones, los "amigos" de las redes sociales.

Y tú, ¿piensas que la amistad es un superpoder?

El sistema productivo se ha adueñado de cualquier atisbo de vulnerabilidad para convertirlo en negocio, en talleres de gestión emocional o libros de autoayuda que, lejos de cuestionar las causas de nuestros malestares, los aceptan como inevitables.  Carlos Javier González Serrano conversa con Angélica Velasco Sesma, profesora de filosofía moral en la Universidad de Valladolid, sobre la ternura y su potencia para erigir una disposición diferente de lo existente no sujeta a los imperativos productivos de utilidad y rendimiento. ¿En qué tipo de seres alienados nos convertimos cuando nos dejamos conducir por la lógica de la eficiencia y desterramos la sensibilidad como un problema a atajar?

Las redes sociales han cambiado nuestra percepción de la intimidad. Así comienza hoy su sección María Gómez, hablando de los nuevos famosos: los creadores de contenido o influencers. Asegura Gómez en "Diálogos internos" que estos youtubers nos han habituado a dinámicas similiares a las de los "reality shows". Para nosotros, supone un cambio porque ya no distinguimos entre vida pública, privada e íntima porque las redes sociales, dice Gómez, mezclan todo y ya no sabes qué es auténtico y qué es interpretación.

Citando al filósofo Guy Debord, la psicóloga habla de una nueva intimidad, la performativa, de forma que la intimidad auténtica pierde peso simbólico y emocional."Los creadores digitales han adoptado dinámicas que antes eran un “espectáculo” excepcional. Y nos hemos habituado a este espectáculo. Se usa la intimidad como mercancía, como una marca", concluye Gómez. Recordamos realities como "Operación Triunfo" o "Gran hermano" y explicamos por qué, a juicio de nuestra colaboradora, la sociedad del espectáculo se perfila como el mal de nuestro tiempo, pervirtiendo la espontaneidad de nuestras relaciones humanas y adulterando todo el conocimiento del mundo, dado que ya no hay realidad sino representaciones de esa realidad.

Tal vez sea el filósofo más citado en "Ágora, un tiempo para pensar". Respetamos su legado y nos inspiramos en su pensamiento, pero estamos en condiciones de afirmar que Aristóteles tuvo varios aspectos oscuros. Uno, su misoginia; otro, su defensa de la esclavitud argumentando que existían hombres de naturaleza esclava. Con todo el dolor de su corazón, Enric F. Gel habla en nombre de la verdad y explica en "Pensemos fuerte" que esta posición aristótelica fue la base o el patrón sobre el que se asentó el racismo en la Historia.

Teniendo en cuenta que la esclavitud era algo normal en la Antigüedad, tendremos que ir a la Edad Media para detectar los primeros filósofos que cuestionen este planteamiento. Hablamos de Gregorio de Nisa y, posteriormente, de la Escuela de Salamanca, con Francisco de Vitoria al frente, quien influyó en un cambio de legislación hacia la población indígena que recogió el gobernante Carlos I. En este repaso están además Diego de Covarrubias, Bartolomé de las Casas, Kant o Hegel. ¿Qué filósofo planteará los primeros argumentos abolicionistas?

¿Tenemos los políticos que merecemos? Compleja cuestión. Vico prepara su hacha de Conan y viene dispuesto a aclararnos qué era exactamente hacer política en la Antigüedad y por qué podríamos decir que los políticos de hoy están instalados en el vacío, la mentira y la impostura. En su "Ágora 3.0" nuestro experto en Ética explica el concepto del "Zoon Politikon" de Aristóteles y analiza cómo la política era en aquellos tiempos sentarse en el espacio público para usar la razón y alcanzar acuerdos que permitieran la convivencia.

¿Qué tenemos hoy?, pregunta Vico. Algo que no nos sorprende: el zasca viral, la impostura como forma de degradación política, la mentira como herramienta y políticos que, técnicamente, y aplicando el concepto griego, se perfilan, dice Vico, como unos auténticos "idiotas" al pensar más en sus bienes privados que en la cosa pública, el bien común. "El político actual -concluye el filósofo sevillano- es un profesional del vacío".

Leer a María Zambrano es como una operación de cataratas: nos desacostumbra de los velos acostumbrados. La voz de Zambrano acompaña de la misma forma que el maestro inicia al discípulo. Su fineza y sensibilidad avanzan en lenta cadencia hacia regiones de la experiencia donde el lenguaje filosófico-racional no logra llegar. Carlos Javier González Serrano charla con Cristina Basili, profesora de filosofía política en la Universidad Complutense de Madrid, sobre algunos aspectos del pensamiento de María Zambrano. Las preguntas más relevantes de nuestra vida no exigen la aparición de respuestas definitivas, sino una inesperada forma de atención.

El 20 de junio, dicen algunos, es el día más feliz del año: el Yellow Day. Un día en el que, supuestamente, confluyen los factores que más favorecen la felicidad. Para ponerlo a prueba –incluso en jaque– traemos al estudio a un hombre que dedicó su vida a sospechar de la felicidad y que no confiaba demasiado en la alegría humana. El filósofo del pesimismo: Arthur Schopenhauer.

A veces en la vida hay que decidir entre lo malo y lo peor. Daniel Tubau, como buen filósofo y guionista que es, nos habla hoy de distintas pelis y series en su sección "Sképsis, atrévete a dudar" para plantear algunos dilemas morales interesantes. Dudaremos mucho con él porque nos plantearemos dilemas como estos: ¿Debe un cura o un renunciar al secreto de la confesión si al hacerlo puede evitar un crimen? ¿Y un psiquiatra? ¿Tirarías de su tabla a Rose para salvarte tú del naufragio del Titanic? Esto ya lo pensó un clásico escéptico, Carnéades, quien además ideó otras situaciones de supervivencia en guerras. Su intentación era mostrar que no existen leyes morales absolutamente indiscutibles.

Con Tubau hablamos de dilemas morales en situaciones catastróficas, desastres bélicos o en decisiones que tiene que tomar la IA, como por ejemplo cómo programan los ingenieros a los coches autonómos para decidir a quién salvar en caso de accidente. Y tú, ¿eres de los que piensan que Rose debería haber dejado subirse a la tabla a Jack? Como curiosidad, y ante la polémica de si Rose le echó un poco de cara al tema, te contamos los resultados de la investigación forense que encargó James Cameron, el director de "Titanic".

Imagina que una monja benedictina del siglo XII te hablase del orgasmo femenino. Una crack. Hildegarda de Bingen es un caso único digno de estudio. Paz Pérez Encinas nos trae la figura de esta filósofa, música, científica, escritora, herbalista, médica, abadesa y música que dejó un legado alucinante en varios campos. Nos faltan minutos para resumir su obra en la sección "Un cuarto propio", dado que su producción es inmensa; de hecho, de ella se ha dicho que condensa el ideal renacentista cuatrocientos años antes de Leonardo da Vinci.

Hildegarda asegura que desde niña tiene visiones. Es, según ella, el Espíritu Santo quien habla da través de ella. Esta filósofa, cuenta Pérez Encinas, imagina un cosmos, un macrocosmos y al ser humano dentro de él, y lo dibuja. Escribe tratados de Física y Botánica, escrite cartas, dibuja, compone, y se arriesga incluso con la Ética. La soberbia, asegura, está lejos de la mayor virtud, que es la humildad. En el año 2012 la Iglesia la declara como Santa y en 2025 la cantante Rosalía incluye su pensamiento en su último disco, "Lux".

Hildegarda de Bingen condensa el pensamiento alegórico y el religioso propio de su época. Escuchamos sonidos de la peli "Vision", dirigida por Margarethe von Trotta que refleja sus vivencias y escuchamos una de sus composiciones, "Ordo Virtutum".

Si te apetece revisar el pensamiento de la otra filósofa a la que Rosalía cita en su disco, te dejamos este capítulo sobre Simone Weil (pulsa sobre Weil)

No vamos a parar. Porque nos encantan y nos divierten los dilemas morales. Y porque además son muy útiles a la hora de armar tus argumentaciones al tiempo que nos ponen a prueba a todos. Puede ser un muy buen ejercicio socrático escuchar a Enric F. Gel en "Pensemos fuerte" para después debatir sus planteamientos con amigos en una cena. Está muy bien imaginar qué haríamos en determinadas ocasiones si la vida nos pone en un brete.

Por tanto, volvemos a la carga con el dilema moral del tranvía, que ya hemos tratado en este programa. Esto ya lo ideó la filósofa Philippa Foot en 1967. Pero luego los filósofos no han parado, y han buscado variantes para rizar el rizo, ponerte contra las cuertas y ver si tu moral resiste, si es consistente. Ejemplo: ¿Qué pasa si el que está atado a las vías y va a ser sacrificado es un familiar tuyo? o ¿qué pasa si una turba enfurecida pide condenar a un inocente?. Enric aprovecha para explicar que, a la hora de resolver un dilema moral, hay siempre de fondo dos corrientes filosóficas: el utilitarismo; seamos prácticos, busquemos el bien común, y el deontologismo; nunca mataremos a un inocente aún a riesgo de que la humanidad entera esté en riesgo.

Queridos deontologistas, ¿en serio hay valores por encima del bien común? Esto da para debate, no es fácil, y pocas veces está claro del todo. Y tú ¿empujarías al hombre grueso desde un puente con tus propias manos si eso salva a varias personas?, ¿qué se diría en las redes sociales sobre la aparente gordofobia de este planteamiento filosófico?. Ramificaciones argumentativas como para estar entretenido horas...mientras esperas la llegada de tu tranvía o tu destino final.

Te proponemos la escucha de la primera entrega de Enric F. Gel sobre el dilema moral del tranvía (pulsa sobre tranvía)

Escucha de nuevo la 'Tertulia Humanista' del 24 Horas de RNE con las reflexiones de Noor Ammar Lamarty, consultora jurídica política internacional, y Germán Cano, profesor de Filosofía y escritor. Escúchala al completo en RNE Audio.

Carlos Javier González Serrano conversa con Blanca Garí, profesora y medievalista en la Universitat de Barcelona, sobre Margarita Porete y sobre su apasionada escritura, que ha atravesado la historia sin haber perdido un ápice de profundidad e intensidad. Fue quemada en la hoguera en París en 13010 junto con su libro "El espejo de las almas simples". En contra de ciertos imperativos contemporáneos, Margarita Porete nos ayuda a reflexionar y sentir lo espiritual, y nuestra relación con lo trascendente, más allá de los goznes hegemónicos. Cuando el lenguaje aprende a callar ante el Misterio.

Te habrás dado cuenta: cuesta ver una sonrisa en la calle o un gesto amable. ¿Será por lo que "el hombre es un lobo para el hombre" de Hobbes, o por lo lo de que sólo los más fuertes, o los más despiadados, sobreviven?. Vico llegar dispuesto a demostrarnos que ser buena persona no es un rasgo de ingenuidad, sino una estrategia de futuro. No hablamos, cuenta el filósofo en "Ágora 3.0" de adornos superficiales; es que las buenas formas son el lubricante social que permite que la maquinaria comunitaria funcione sin fricciones dolorosas.

Explica Vico que la desafección, esa frialdad emocional de quien cree que no necesita a nadie, se vende hoy como independencia y autenticidad, pero -asegura nuestro colaborador- suele terminar en dolor social. Vico: "La bondad es una buena apuesta de futuro, pues ser bueno siempre compensa porque genera un entorno predecible y seguro. Es un ejercicio de lucidez". Si cada Navidad vuelves a ver el clasicazo dirigido por Frank Capra "¡Qué bello es vivir!" (1947), quédate porque nuestro experto en ética nos pone esta peli como ejemplo de lo que defiende en la sección de hoy. Gran historia y mejor mensaje.

Todo comienza en 1872, año en el que Friedrich Nietzsche publica una de sus primeras obras, "El origen de la tragedia en el espíritu de la música". En este libro, el autor alemán plantea una interpretación de la tragedia griega apelando a la fusión de dos principios: lo apolíneo y lo dionisíaco. Esto regirá de fondo todo su pensamiento.

¿Qué representa Apolo, el dios del sol?: el orden, la civilización, la virtud, lo equilibrado. Por oposición, Dioniso, rey del vino, representa el desenfreno, la sexualidad, la irracionalidad, el desorden.Tal y como nos detalla Enric F. Gel en "Pensemos fuerte", si Apolo es control racional, en las fiestas dionisíacas, el individuo se desprende de su propia individualidad, se pierde a sí mismo en el descontrol, se mezcla con todo lo demás, a veces carnalmente y todo. Apolo y Dioniso representan, en cierto sentido, principios opuestos, en tensión o en conflicto, pero en otro sentido, dice Nietzsche, son manifestaciones de una misma realidad fundamental: la vida. Y aquí es donde hablamos de Shopenhauer, Sócrates y Platón. Ninguno de los tres se libra de la crítica de Nietzsche.

Lo que Nietzsche cree encontrar en la tragedia griega, explica Gel, es que el griego sabe perfectamente que la vida es horror, pero que toma, no obstante, la decisión de afirmarla y abrazarla por medio del arte. En un inicio, este “sí” estético a la vida toma dos formas paralelas, que se corresponden con lo apolíneo y lo dionisíaco. La tragedia es la síntesis de Apolo y Dioniso, con ella los griegos unifican ambos principios, logrando entre ambos una alianza fraternal. ¿Se inclinará el filosófo alemán por alguno de estos dos polos opuestos? Te recomendamos especialmente la degustación de una de las expociciones más vibrantes de nuestro colaborador catalán.

Quizá podamos encontrar en la compasión una manera de cuestionar el paulatino aislamiento al que nos aboca la tiranía de la autosuficiencia. Carlos Javier González Serrnao charla con Joan-Carles Mèlich, profesor y autor de "Filosofía de la compasión", sobre por qué este concepto no se reduce al sentimentalismo, a la indulgencia o a la condescendencia. Com-padecer significa dejarse afectar por la existencia del otro, y con ello aceptar que su sufrimiento nos concierne. En esta constatación estriba una forma radical de responsabilidad y de libertad. El otro no es una idea o una categoría: el otro es presencia concreta.

Para el filósofo alemán de origen surcoreano Byung-Chul Han el ocio se ha convertido en una herramienta más de producción. En su ensayo "La sociedad del cansancio" este pensador premio Princesa de Asturias 2025 habla del simulacro del descanso, de la autoexplotación moderna y de la dictatudura de la productividad. ¿Qué propone? Más juego y más aburrimiento. Dos conceptos de los que tal vez te hayas alejado en tu vida adulta.

Cuenta Vico en su "Ágora 3.0" que hay que volver la vista a los romanos. Para ellos, lo natural, deseable y digno del hombre libre era el otium, el ocio, un tiempo dedicado a la reflexión, el estudio, la amistad y la participación en la ciudad. Y ¿qué era el trabajo? Lo llamaban, explica el filósofo sevillano, neg-otium; es decir, la negación del ocio, ese tiempo "sucio" pero necesario que te robaba la posibilidad de ser tú mismo para poder sobrevivir. Hoy, explica el experto en Ética, lo hacemos al revés, de forma que el ocio es tiempo que nos sobra para recargar pilar y volver a producir. Vico lo tiene claro: "El ocio es el espacio de crecimiento y de encuentro con uno mismo". Citamos a Aristóteles, Marx y Cicerón. Y tú, ¿programas tu tiempo de descanso como si fuera un trabajo?.

La poesía no es un mero ejercicio estético, sino un traer algo a la presencia sin cerrar su sentido. Es así como la poesía se transforma en un umbral: en un lugar y un tiempo en los que el decir no pretende colmar el acontecer, sino sólo sugerirlo. La poesía atesora lo siempre velado, aunque lo insinúa; algo que permanece siempre latiendo en medio de la fragilidad de la palabra. De por qué necesitamos aún la palabra poética charla Carlos Javier González Serrano con Tamia Olga, graduada en Humanidades, máster en Filosofía de la Cultura y poeta, autora del poemario "Flor una".

El Renacimiento y la Ilustración colocaron la razón en el centro del pensamiento occidental. La ciencia se consolidó como vía privilegiada de conocimiento y la democracia liberal, como forma política. Tras las guerras mundiales, esa confianza científica, vinculada también al desarrollo técnico y militar, entró en tensión. En el presente, marcado por un giro postantropocéntrico, se replantea la relación entre conocimiento, vida y poder.

La expansión de la tecnología digital transforma la experiencia: los individuos aparecen cada vez más como usuarios en entornos fragmentados, pero que exigen una atención continua. Al mismo tiempo, las biotecnologías difuminan las fronteras entre mente y cuerpo y obligan a repensar qué entendemos por humano. Todo envuelto en el cúmulo de inquietudes y posibilidades que despliega la inteligencia artificial. Unos procesos que no son solo filosóficos, también son políticos y económicos, atravesados por el poder de las grandes corporaciones tecnológicas y la transformación de la democracia contemporánea.

Este documental sonoro, con guion de Lara López y realización de Mayca Aguilera, se acerca a dos formas de pensar el futuro surgidas en este contexto: el transhumanismo, que defiende la mejora tecnológica del ser humano, y el posthumanismo, que critica el antropocentrismo y subraya la interdependencia entre personas, tecnología y entorno. En el programa suenan las voces de Alejandro Escudero, profesor de Filosofía en la UNED; Antonio Diéguez, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Málaga; Raquel Ferrández, especialista en filosofía india; Ricard Solé, responsable del grupo de Sistemas Complejos del Institut de Biologia Evolutiva (Universitat Pompeu Fabra y CSIC); Remedios Zafra, filósofa; y Liset Menéndez de la Prida, directora del Centro de Neurociencias Cajal (CSIC).

Hace siete años, el filósofo, escritor y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, Jorge Riechmann, participó en un acto de desobediencia civil para protestar por la inacción climática llevada a cabo por los poderes político y económico. Eran trescientos, pero solo tres han sido juzgados esta semana por lo penal, él entre ellos. La acusación: resistencia a la autoridad. Hemos invitado a nuestra reserva a este profesor de mirada clara y palabras pacíficas, para que nos cuente impresiones mientras espera sentencia.

Después, conversamos con la autora del libro “El fascinante universo del olfato”. Sorprende el poder de este sentido, que muchos consideran menor, pero que Laura López-Mascaraque reivindica y descubre como uno de los más poderosos.

  • Sentó las bases del pensamiento complejo, que conecta diversas disciplinas como la física, la biología y la cibernética
  • "Tener esperanza no es ser optimista. Porque la esperanza es lo posible, no lo cierto", mantenía

Eduardo Scala es poeta, ajedrecista y artista polifacético; filósofo, ensayista, un sabio pensador de 80 años que siempre se ha situado en los límites, y con una profunda vida espiritual. Y, en cierta forma, un artista inclasificable: es mejor escucharlo que definirlo. 

Fue el pionero en España del ajedrez educativo, allá por los años 70, cuando esto era de frikis, de élites, y muy minoritario. Publicó más de 6.000 diagramas de ajedrez en prensa, dio clases en Málaga, y en Mallorca se llegó recorrer la isla dando clases de ajedrez con un tablero gigante y ambulante a mediados de los años 70. Como un quijote que veía casillas donde solo había cuadros.

Cuando tenía 64 años, ocho por ocho, como la superficie de un tablero de ajedrez, terminó de escribir “El jugador de ajedrez”, que refleja cuatro décadas de investigación y reflexión. Un libro donde cambia la mirada histórica de un juego de guerra a uno de escucha, de reflexión, y hasta filosófico, espiritual, místico.

Ha tenido mucho que ver en la evolución del diseño de las piezas Staunton, las oficiales de competición, que surgen en el s.XIX. Sobre todo en una pieza. ¿Sabéis en cuál?

Una de las últimas noticias del ajedrez es un descubrimiento histórico, arqueológico y muy valioso para el mundo del ajedrez que acaba de presentar y tiene que ver con Santa Teresa, la 'Patrona de los ajedrecistas aficionados' que preside una exposición en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Ese descubrimiento es la arqueta que Catalina de Tolosa, benefactora de Santa Teresa, le regaló a la Santa en 1582. Esta preciosa arqueta del siglo XVI en su base esconde un misterioso tablero de ajedrez y tiene 444 años.

Una conversación con un hombre sabio, pionero del ajedrez educativo, y con una faceta creativa inagotable.

Con la ayuda de Pablo Martín Sánchez y de Pedro Vicente ampliamos la charla a personajes como Marcel Duschamp y George Perec y proponemos juegos que surgen de la relación entre ajedrez y literatura.

María Gómez plantea el concepto "Arquitectura de la soledad" para explicar cómo el sentimiento de soledad de un ciudadano se relaciona con cómo está construído su entorno. Si lo pensamos, explica María en "Diálogos internos", el bienestar depende no sólo de nosotros; a veces tener un banco cerca o un parque pueden afectar a nuestra salud mental. Recordamos datos proporcionados por la OMS que demostrarían cómo la soledad tiene efectos similares al sedentarismo o el tabaquismo. Tanto es así que algunos gobiernos como el de Reino Unido lo han tratado como una epidemia. Gómez comparte con nosotros la sensación que tuvo en las llamadas "supermanzanas" de Barcelona, entornos en los que se da prioridad al ciclista y al peatón. Claro que la orografía de aquellos países donde las bicis ganan la partida a los coches facilita una infraestructura que permita la circulación de bicis.

Nuestra colaboradora explica los conceptos urbanismo táctico y arquitectura defensiva u hostil. Según Gómez, existe una correlación directa entre el bienestar general, la calidad de vida y la salud mental en los que el urbanismo le ha puesto en el centro al ciudadano. Atendemos a la filosofía de Henri Lebfevre quien en su obra "El derecho a la ciudad" explica todo esto. Hablamos del concepto 3-30-300 y analizamos el ideal utópico que persiguen los impulsores de las llamadas "Ciudades de los 15 minutos", un planteamiento a priori bienintencionado que podría poner en riesgo el derecho a la movilidad del ciudadano libre.

Puede interesarte recordar el capítulo que María Gómez dedicó a la filosofía de la ventana rota (pulsar sobre ventana)

¿Qué es la soberbia del ahora? Cuenta Vico en "Ágora 3.0" que el llamado "idiota cronológico" juzga el pasado con los ojos del presente. Es aquel, explica Vico sin morderse la lengua, que sólo mira su propio ombligo y que se parece bastante a aquel "idiota" de la polis griega que vivía al margen de los intereses de la ciudad. Hoy abordamos el espinoso asunto de la colonización del tiempo, del que cree que su tiempo presente siempre fue el mejor, sin tener en cuenta que la moral evoluciona con el tiempo y que ese traje cultural de nuestros días poco se parece al de otros tiempos. "No podemos pedirle a un ciudadano del siglo XVI que tuviera la sensibilidad medioambiental de 2026", aclara Vico.

Si la confianza es el pegamento social, explica nuestro colaborador, la historia es el registro de cómo ese pegamento se ha ido fabricando. El presentismo disuelve ese registro. Al "cancelar" personajes o momentos porque no pasan nuestro filtro actual, recuerda el experto en Ética, perdemos la oportunidad de aprender de sus errores y aciertos. Citamos algunos ejemplos de las muchas cancelaciones que se han practicado en los últimos años. Aunque hay que señalar que cuanto más de intenta cancelar una obra, como "Lo que el viento se llevó", pelis de Disney o algún libro de "Tintín", más interés han despertado. Quizá suframos de cierta "infoxicación" del juicio rápido. Por tanto, menos juzgar el pasado con los ojos de hoy y más contexto.

A Empédocles ya le conocíamos en Ágora. Sabíamos que es un presocrático pluralista porque habla de cuatro raíces o elementos fundamentales. Pero también hay que pensar, comenta David Hernández de la Fuente en "Retorno a Mileto", que esas raíces son movidas por dos principios adversos, por lo que también podríamos redefinirlo como un dualista. Esas fuerzas motrices serían la fuerza creadora y la destructora, el amor y la lucha, llamadas a veces Philia y Neikos, o Afrodita y Odio. El amor es la fuerza que impulsa a la mezcla de uno y otro elemento y la lucha, por el contrario, conduce a la separación, en un movimiento circular que va formando las criaturas de este mundo en una sucesión rotatoria.

Para Empédocles, el cambio es lo único que existe realmente. Este filósofo se situaría entre el pluralismo y el dualismo, entre Pitágoras y Parménides. Podemos atribuírle el honoer de ser el gran pluralista de los primeros tiempos del pensamiento occidental, que además postuló esos dos principios opuestos, el amor y el odio. Hernández de la Fuente explica además cómo la filosofía y la religión unen sus caminos en distintos momentos de la historia.

Te proponemos revisar la figura de este filósofo-chamán escuchando de nuevo este capítulo (pulsa sobre filósofo-chamán)