La UE celebra el acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán, e Israel asegura que no retirará sus tropas del Líbano
- La ONU, la Unión Europea y los países mediadores celebran el fin de las hostilidades y la reapertura de Ormuz
- Hizbulá felicita a Teherán y el Gobierno libanés
La comunidad internacional ha recibido con una mezcla de alivio y cautela el histórico acuerdo de paz alcanzado este domingo entre Estados Unidos e Irán, un pacto diseñado para poner fin a la guerra en la que también participa Israel y que mantenía en vilo al mundo desde el pasado 28 de febrero. El memorando de entendimiento, que prevé un alto el fuego inmediato y el desbloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, será ratificado formalmente el próximo viernes 19 de junio en Suiza. Sin embargo, la euforia diplomática contrasta con la profunda desconfianza que aún impera entre Washington y Teherán, y con las duras críticas internas que ya emergen desde el Gobierno israelí. De hecho, Tel Aviv ya ha asegurado que no retirará sus tropas del Líbano.
Los líderes de las dos potencias firmantes han proyectado el acuerdo de maneras radicalmente opuestas hacia sus opiniones públicas. El presidente estadounidense, Donald Trump, utilizó sus redes sociales para escenificar el pacto como un rotundo éxito comercial y de seguridad nacional, celebrando especialmente el fin del bloqueo naval en Oriente Medio. "Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!", exclamó el mandatario, cuyo Ejecutivo mantiene el foco a largo plazo en lograr el desmantelamiento futuro del programa nuclear iraní.
Por el contrario, la televisión estatal iraní ha reportado la noticia bajo una narrativa de resistencia, asegurando que "EE. UU. se vio obligado a firmar". El viceministro de Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, ha rebajadocualquier expectativa de reconciliación al aclarar que este documento "no significa confianza en el enemigo" y ha enfatizado que el texto se redactó bajo un ambiente de total escepticismo mutuo.
Israel asegura que no retirará sus tropas del Líbano
Israel, socio histórico de Estados Unidos en el conflicto, amenaza la viabilidad del acuerdo sobre el terreno. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha afirmado que el Ejército israelí no tiene intención de retirarse de sus posiciones en el sur del Líbano tras la firma de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra. Las tropas israelíes "permanecerán en las zonas de seguridad del Líbano, Siria y Gaza de forma indefinida para defender la frontera y los asentamientos israelíes desde allí contra elementos yihadistas. La zona será desalojada de residentes locales y toda la infraestructura terrorista, tanto superficial como subterránea (...) será destruida", ha afirmado el ministro en un comunicado recogido por medios israelíes.
En una dura declaración en la red social X, también el ministro de Seguridad Nacional israelí, el derechista Itamar Ben Gvir, ha rechazado frontalmente verse condicionado por el documento firmado por la Administración Trump. "El acuerdo de Trump no nos obliga. Israel no está subordinado a Estados Unidos y somos un país independiente y soberano", ha sentenciado Ben Gvir, quien ha remarcado que la única obligación de su Gobierno es para con los ciudadanos israelíes y los soldados de las FDI. "No somos socios de este acuerdo que no garantiza nuestra seguridad y no nos vincula de ninguna manera", ha sentenciado.
El ministro ha advertido de que cada vez que Israel se ha rendido a la presión internacional "ha pagado un precio en sangre con intereses", citando de ejemplo los Acuerdos de Oslo o la resolución de la guerra de Líbano de 2006. Aunque Ben Gvir ha matizado que su país "ama" a EE. UU. y está agradecido con Trump, ha dicho de manera tajante: "El Estado de Israel no es una república de bananas".
Los líderes de la oposición israelí, tanto de sectores de izquierda, centro, derecha y extrema derecha, han condenado el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. "Israel amanece hoy ante un acuerdo que se gesta lejos de aquí y de sus intereses", ha afirmado el ex jefe del Estado Mayorm Gadi Eisenkot y líder del partido centrista Yashar! (¡Recto!).
La postura de Israel abre ahora una enorme incógnita sobre si el alto el fuego logrará consolidarse eficazmente en todos los frentes de combate a partir de esta semana.
Hizbulá felicita a Irán y el Gobierno libanés negociará con Israel
Por su parte, Hizbulá ha felicitado a Irán, ha afirmado que el alto el fuego incluye a Líbano y ha pedido a los libaneses que esperen instrucciones.
En un comunicado difundido por el movimiento libanés, Hizbulá ha calificado el pacto como un "gran logro" y ha agradecido a Teherán haber insistido en la inclusión del Líbano en cualquier acuerdo destinado a poner fin a la guerra y preservar los derechos del país, informa Efe.
Mientras, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha dicho que su Gobierno redoblará sus esfuerzos en las negociaciones con Israel que se desarrollan en Washington para lograr "la retirada completa" del Ejército israelí del sur del Líbano.
"Redoblaremos nuestros esfuerzos a través de las negociaciones en curso en Washington para lograr la retirada completa de Israel de nuestro territorio", ha dicho Salam al inicio de la sesión del Consejo de Ministros.
La ONU y la UE celebran un "paso crítico"
El Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ha felicitado cordialmente a ambas naciones por alcanzar un alto el fuego permanente y califica el pacto como un "paso crítico hacia el arreglo pacífico del conflicto". Además, ha extendido su profundo agradecimiento a la red de países de la región —como Pakistán, Catar, Egipto, Arabia Saudita y Turquía— por el papel desempeñado durante las negociaciones.
En la misma línea se pronunció la Unión Europea (UE). La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aplaude el cese de las hostilidades a través de sus redes sociales, incidiendo en que el restablecimiento de la libre navegación sin restricciones por el estrecho de Ormuz es "esencial para la estabilidad regional y la economía mundial". Asimismo, Von der Leyen ha subrayado que este pacto "abre la puerta a negociaciones más amplias sobre la paz y la seguridad en Oriente Medio", pero ha puntualizado que la retirada de las sanciones contra Irán dependerá del "cambio de actitud" del régimen iraní siempre que sea "creíble y verificable".
La alta representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, Kaja Kallas, ha afirmado que el acuerdo es un "punto de inflexión potencial" en la guerra y que la UE sopesa cómo puede implicarse en las siguientes fases. "Desde el posicionamiento económico a la experiencia nuclear y a las relaciones duraderas con los socios del Golfo, la UE está lista para contribuir a una solución sostenible", ha declarado Kallas. La alta representante también ha dicho que los ministros de Exteriores de la UE están de acuerdo en que Líbano debe estar cubierto por el acuerdo.
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha declarado que el alto el fuego debe extenderse a Líbano, y que el acuerdo Teherán-Washington puede abrir el camino para la estabilidad económica mundial.
A las celebraciones se ha unido el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares. En un mensaje publicado en la red social X, Albares saluda el anuncio, agradece la labor de los mediadores y recuerda que la seguridad en el estrecho de Ormuz es vital. El jefe de la diplomacia española se ha mostrado esperanzador en que la vía del diálogo sirva para "garantizar el alto el fuego, también en Líbano". Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, confia en que el acuerdo de paz anunciado sirva para poner fin a este "sinsentido", exigió que sea respetado por todas las partes y deseó que marque el inicio de una nueva etapa en Oriente Medio.
Catar y Pakistán: 17 horas de negociaciones a puerta cerrada
Este éxito diplomático es el resultado de un complejo esfuerzo multinacional liderado por Pakistán y apuntalado por Catar, Egipto, Turquía y Arabia Saudí. Fuentes diplomáticas han confirmado que las delegaciones venían de afrontar 17 horas de intensas negociaciones a puerta cerrada en Teherán. El Primer Ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, fue de los primeros en avanzar que el cese de hostilidades cubre todos los frentes y ha anunciado que esta misma semana arrancarán las reuniones en Doha para ultimar los flecos antes de la cita en Suiza.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Catar ha emitido un extenso comunicado en el que ensalzó el acuerdo como un "paso importante hacia la consolidación de una paz sostenible y la promoción del crecimiento económico". Doha, que ejerce como aliado estratégico de Washington y alberga una de sus bases militares más grandes en la región, supo mantener abiertos los canales con Teherán mediante múltiples visitas diplomáticas en las últimas semanas. La nota catarí alabó "la voluntad y el compromiso de las partes para superar diferencias mediante medios pacíficos".
Asimismo, "elogia la colaboración y los esfuerzos realizados por Pakistán y todas las partes regionales e internacionales para reducir las tensiones y superar las diferencias, lo que condujo al acuerdo sobre este Memorando. "Esto contribuirá a abrir nuevos horizontes para la cooperación, el desarrollo y la prosperidad, y permitirá alcanzar los intereses comunes de los pueblos de la región y del mundo", concluyó.
El Gobierno chino también ha celebrado el acuerdo alcanzado para poner fin a más de cien días de guerra y ha expresado su expectativa de que el estrecho de Ormuz pueda recuperar "cuanto antes" unas condiciones seguras y libres para la navegación.