El balance laico de la visita del papa: "Se funde lo público y lo confesional de forma vergonzosa"
- Asociaciones laicas ven en el discurso de León XIV en el Congreso una "injerencia" de lo religioso en el poder legislativo
- El 20% de la visita de ha financiado con dinero público, sin incluir gastos de organización ni deducciones fiscales
La casualidad quiso que miles de fieles, en su subida al Estadi Olímpic de Montjuïc para asistir a la masiva vigilia del papa en Barcelona el pasado miércoles, pasaran por delante, sin darse cuenta, de un monumento discreto pero significativo. Se trata de la escultura dedicada a Francesc Ferrer i Guàrdia, destacado intelectual y pedagogo anarquista y anticlerical, fusilado precisamente en esta montaña en 1909, y figura de referencia para algunas de las organizaciones críticas con la acogida que se le ha dado al pontífice en nuestro país.
León XIV ya está de vuelta en el Vaticano tras siete intensos días de visita en España y autoridades, Iglesia y sociedad civil hacen balance del viaje. El del activismo laico y ateo es claro: "No estamos en contra de la visita ni del papa como persona, lo que pasa es que se ha convertido en un acto político de primera magnitud, lo cual es vergonzoso", valora el presidente de Ateus de Catalunya, Albert Riba.
Fieles que se dirigen a la vigilia del papa en Montjuïc, Barcelona, pasan delante del monumento a Francesc Ferrer i Guàrdia ÁLVARO CABALLERO
El pontífice ha estado acompañado de autoridades públicas en prácticamente todos los actos, ya sea del Gobierno, como de las comunidades y los ayuntamientos, y la visita ha recibido aportaciones millonarias de las administraciones, pero el elemento "más llamativo", para las asociaciones entrevistadas en este reportaje, ha sido su histórica intervención en el Congreso, la primera de un pontífice en la sede de la soberanía popular.
Una "injerencia" de la religión en el poder legislativo
Ya solo el hecho de que fuera invitado a esta tribuna supone "doblegarse a la liturgia de un líder religioso" y "mezclar cuestiones institucionales con creencias particulares" según el portavoz de Europa Laica, Víctor Méndez. Pero además, el contenido del discurso, en el que cargó contra la eutanasia o el aborto -medidas aprobadas precisamente en esta cámara-, supone "una injerencia directa en el poder legislativo de una sociedad madura democráticamente".
Lamenta que unas Cortes que "desde hace tiempo han legislado activamente en favor de la igualdad de género", le rindan honores al "representante de un Estado que formalmente se estructura como una autocracia de carácter religioso, en el cual se veta del poder político y legislativo a la mitad de la población". Ninguna mujer, recuerda Méndez, puede alcanzar el cargo de pontífice ni entrar en la Curia.
“El jefe de un Estado que no es democrático ni hace elecciones nos viene a dar lecciones de moral y ética“
En la misma línea se pronuncia Albert Riba: "El jefe de un Estado que ni es democrático, ni hace elecciones ni firma los convenios internacionales sobre derechos humanos, sociales o políticos, nos viene a dar lecciones de moral y ética".
El portavoz de Europa Laica, mientras, ve "bochornoso" el largo aplauso -de siete minutos-, dedicado por parte de diputados y senadores al papa, incluidos representantes de formaciones de izquierdas como Sumar, Esquerra Republicana de Catalunya o EH Bildu. Solo Podemos y BNG se ausentaron de la cámara precisamente al considerar que no tenía cabida esta acogida a un líder religioso. Del otro lado, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, alabó un discurso "humanista" por su foco en la acogida de los migrantes.
El representante de Europa Laica ve "indignante" que desde posturas progresistas se aplauda un discurso en el que "se cuestionó directamente los derechos reproductivos de las mujeres o el derecho a una muerte digna". "El confesionalismo sigue siendo algo muy arraigado en las instituciones del Estado", señala.
Un 20% de dinero público para sufragar la visita
Más allá del discurso en el Congreso, la visita ha dejado muchos otros momentos en los que, para Méndez, "se funde lo público y lo confesional" incluso de manera "vergonzosa" cuando se trata de la financiación pública que varias instituciones dedican a la visita.
Según la Conferencia Episcopal, la visita tiene un coste total de 25 millones de euros, de los cuales la mayoría se cubre con aportaciones de empresas y donantes y recursos propios de las diócesis. Un 20%, unos 5 millones, corren a cuenta de las administraciones públicas: Generalitat de Cataluña, Gobierno de Canarias y los cabildos de Tenerife y Gran Canaria, las islas que ha visitado el papa.
El Govern ha dedicado 1,6 millones de euros al Arzobispado de Barcelona -que saldrán de lo recaudado en la tasa turística de la ciudad-, mientras que el Ejecutivo autonómico insular ha repartido dos millones a las dos diócesis canarias que visitará el papa, a los que se suman el millón de euros en total con el que subvencionarán a las diócesis los cabildos -medio millón cada uno-.
Pero Riba denuncia que además, las donaciones privadas tendrán un coste para todos los ciudadanos, ya que el Gobierno ha aprobado deducciones fiscales para aquellas empresas y particulares que donen a la visita.
Todo ello sin contar con los gastos en seguridad, limpieza, cesión sin coste de espacios públicos como el Estadi Lluís Companys, o el refuerzo del transporte público, que también corren a cargo de las administraciones. En Madrid, que no dona dinero directamente, ha habido también partidas para decorar la ciudad con flores de blanco y amarillo vaticano, además de las pancartas, banderolas y decoración de autobuses y vagones de metro.
En la capital se han dado "situaciones privilegiadas" como "más médicos en los centros de salud o un refuerzo del metro". "Cuando esas mismas demandas llegan por parte de los vecinos y las vecinas, o cuando suceden otros eventos en la ciudad, no se hace, lo que hace evidente ese doble rasero a la hora de atender a unos y a otros", denuncia Méndez.
Las tareas pendientes en materia
En todo caso, la parte económica es lo de menos para Riba, quien insiste en poner el foco en "la cuestión política y simbólica". España se considera un Estado aconfesional según el artículo 16.3 de la Constitución. "Ya hemos visto cómo es de aconfesional", ironiza. Cree que habría que ir un paso más y avanzar de la aconfesionalidad a la laicidad.
"La laicidad es el elemento que falta para que el Estado sea independiente de las religiones y las religiones del Estado, y que todo el mundo tenga derecho a la libertad religiosa, incluidos los no religiosos", algo que a día de hoy, como se ha visto con esta visita, no se garantiza, critica.
Ve difícil avanzar en este momento en esta dirección. "Hoy en día es una cosa imposible, pero seguiremos luchando", reconoce. La manifestación convocada por su organización, entre otras, durante la visita del papa en Barcelona tuvo escaso seguimiento, lejos de la capacidad de convocatoria de las protestas de 2010 contra la visita de Benedicto XVI con el lema 'Jo no t'espero'.
Víctor Méndez, de Europa Laica, valora que se han dado avances en materia de derechos civiles y libertad de conciencia en los últimos años, como el aborto o la eutanasia, pero "las tareas pendientes siguen siendo muy grandes". "Cuando Pedro Sánchez llegó a la Secretaría General del PSOE prometía explícitamente garantizar la separación del Iglesia y Estado derogando los acuerdos con la Santa Sede y aprobar una ley de libertad de conciencia. Todo eso ha sido olvidado".
Señala, por ejemplo, la presencia de la Iglesia en el sistema educativo, reconocida en los citados Acuerdos entre España y la Santa Sede de 2024. Precisamente en su discurso ante las Cortes, el papa defendió el "derecho primario e inalienable" de los padres a "elegir el tipo de educación y de formación que reciben sus hijos, en coherencia con sus propias convicciones morales, culturales y religiosas". El portavoz de Europa Laica lo interpreta como una llamada a que "la Iglesia siga tutelando el sistema educativo y que se siga manteniendo el adoctrinamiento religioso financiado con dinero público dentro de las aulas".
Cita también otros asuntos pendientes como la autofinanciación de la Iglesia católica o "avances en falso", como la publicación de bienes inmatriculados de la Iglesia. "Ni se han publicado completamente ni se han puesto en marcha las herramientas necesarias como para que esos bienes robados vuelvan a lo público", resalta.
Sobre la cuestión de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia, que ha sobrevolado la visita papal, Riba lamenta que haya tocado el tema "de manera suave" y se haya reunido solo con las víctimas que "han aceptado las condiciones de la Iglesia", pero no con todas.