El caso Andic: ¿Homicidio o accidente?
- El informe forense de Isak concluye que "se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante"
- La defensa asegura que la muerte de Isak es "compatible exclusivamente con la hipótesis de caída accidental fortuita"
Es 19 de mayo. Llevo muchas horas bajo el sol. A las puertas de los juzgados de Martorell (Barcelona) donde este mediodía han trasladado detenido a Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango. Él ha salido hace un rato. Ya no va esposado. Ha eludido la prisión provisional tras consignar un millón de euros de fianza. Lo ha conseguido en cuestión de minutos.
Estamos esperando el auto de la juez que le investiga por homicidio. Son las 17.10h cuando me vibra otra vez el teléfono. Pero no es de ningún programa de TVE. Me escribe Camila Fierro, de Televisión Nacional de Chile (TVN). Están muy interesados en el caso Mango y me pregunta si podría conectar en directo. Pocas horas después, de madrugada, el mensaje es del argentino Mariano Tabares, de LN+. “Venimos siguiendo el caso, que parece una serie de Netflix...”, me escribe.
Esta mañana estaba esperando entrar al plató del Cafè d’Idees, que presenta nuestra compañera Gemma Nierga, para hablar de la sentencia de la Audiencia Nacional que ha absuelto a Shakira de fraude fiscal. Antes de entrar a plató hemos sabido que el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha imputado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra. Y ya en plató, ha saltado la alerta: Jonathan Andic detenido. Lo ha adelantado la periodista de sucesos de La Vanguardia, Mayka Navarro. En cuanto salgo de plató, me voy a los juzgados de Martorell.
Sobre las 18.30h, 10 horas después de eso, estoy de regreso a casa. Con la absoluta certeza de que este caso va a llenar muchísimas páginas de diarios y muchísimas horas de radio y tele. Tiene dos ingredientes adictivos para la audiencia: muerte y familia muy rica. Un culebrón de los de antes. Se escriben los primeros capítulos.
Prólogo: La muerte de Isak Andic
El creador de Mango es una de las mayores fortunas de España. El 14 de diciembre de 2024 ha quedado con su primogénito, Jonathan, para recorrer El camí de les Feixades, que lleva a Montserrat desde Collbató. Dejan el coche en el aparcamiento de las Coves de Montserrat y se van los dos solos. No van los escoltas.
El sendero no entraña riesgos. Salvo en un punto. En el que se precipita Isak Andic. Por un barranco que supera los 100 metros de altura. Jonathan llama al SEM.
Jonathan Andic: "Mi padre se ha caído, ah, estamos en Collbató, sí se ha caído..." (sollozos)
Operadora 112: "¿Se ha caído o ha tropezado?"
Jonathan Andic: "Creo que se ha caído por un barranco, por favor envíen a alguien, envíen a una ambulancia, envíen a alguien, por favor".
Jonathan declara ante los Mossos d’esquadra. Según las diligencias, explica que "se adelantó unos cuatro o cinco metros por delante de su padre, su padre se paró para hacer unas fotografías con su teléfono móvil y no lo tenía a la vista, y mientras caminaba escuchó un ruido de piedra cayendo, se giró únicamente vio un cuerpo rodando entre los matorrales, y escucho un fuerte golpe y un gemido de dolor de su padre". El 20 de diciembre se acuerda el sobreseimiento de la causa. Ha sido un accidente mortal. El 31 de diciembre vuelve a declarar ante la policía catalana.
El 20 de enero de 2025 la Unidad de Investigación de los Mossos pide un mandamiento judicial. Diez días después, la juez reabre las diligencias 574/2024 y acuerda pieza secreta. La mantiene secreta hasta el día de la detención de Jonathan. Antes de declarar ya como investigado, su abogado tiene acceso a los 1.400 folios del sumario. Por eso, como no ha podido saber qué tienen en su contra, le ha recomendado que no conteste más preguntas que las suyas.
Capítulo 1: Los indicios de homicidio
El auto de la juez es demoledor. En solo 17 páginas. Destaca la mala relación entre padre e hijo, “siendo el motivo principal la obsesión que el señor Jonathan Andic tiene por el dinero, hasta el punto de pedirle una herencia en vida”. Aventurando un móvil económico. Explica que Isak Andic “se ve obligado a aceptar para continuar teniendo relación con su hijo, propiciada por la psicóloga J.L”. Apunta que Jonathan supo que su padre iba a crear una fundación para ayudar a personas necesitadas y “en ese momento se produce un cambio notable en el señor Jonathan Andic, el cual pretende reconciliarse y reconoce que su actitud con el dinero no es la correcta. El padre en un intento de reconciliarse con su hijo acepta la excursión que su hijo le propone para hablar los dos solos".
Pero hay mucho más. Contradicciones en las tres declaraciones del primogénito hasta ahora. Los informes técnicos fotográficos que descartan una caída por un “resbalón”: hay una huella de pisada que consideran no fortuita porque es demasiado profunda. Las comprobaciones que sitúan el vehículo de Jonathan en el aparcamiento tres días previos a la muerte de su padre, el 7, 8 y 10 de diciembre. La pérdida, en “extrañas circunstancias”, del teléfono de Jonathan en Quito (Ecuador) durante un viaje relámpago de tres días en marzo de 2025, cuando era de dominio público que la policía le consideraba sospechoso. El informe forense de Isak, que concluye que “se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante”.
Capítulo 2: Los indicios de accidente
El abogado de Jonathan, Cristóbal Martell, presenta recurso de apelación contra el auto este jueves 21 de mayo, agotando el plazo. 27 páginas.
A propósito de Martell. Solo cinco días antes de la detención de su cliente estaba en la Audiencia Nacional. En el visto para sentencia del juicio donde ha defendido a Jordi Pujol y a algunos de sus hijos. Y es cierto que Martell fue abogado de Lionel Messi y Dani Alves, como recuerdan en muchas tertulias. Solo un matiz: en estos dos casos no continuó con ellos hasta la vista oral.
Ya en el segundo párrafo deja clara su estrategia: “El fallecimiento por accidente el 14 de diciembre de 2024 de D. Isak Andic Ermay (…) ha presentado un interés social exacerbado potenciado por un cuidado goteo en la filtración de las líneas de investigación policial, produciéndose una suerte de condena social como pena anticipada, que un Estado de Derecho debiera evitar”. (…) “Es más, la detención misma, de todo punto innecesaria como antesala de imágenes gráficas inevitablemente divulgadas (…) ha conducido a un estado de cosas, a un tsunami informativo, en torno al Auto interesadamente entregado a los medios que conducen a una suerte de condena social anticipada”.
En cuanto a los argumentos del recurso. Niega las contradicciones en las declaraciones de Jonathan y recuerda que las dos primeras las hizo en condición de testigo. Niega que estuviera tres veces en el lugar antes del día de la caída del padre (fueron dos). Sobre la relación padre-hijo, circunscribe las desavenencias al pasado: la relación era “desde hace un tiempo mejor que nunca”.
Sobre la pisada incide en que se recoge en “una zona nunca acordonada y contaminada y en consecuencia inidónea como objeto de pesquisa pericial-científica”. Sobre la pérdida del terminal móvil argumenta: “no es una circunstancia extraña el sufrir el hurto del móvil en la plaza de Quito”.
De los informes forenses de Isak, afirma: “nada se extrae en cuanto a intervención causal homicida”. Y para abundar en que fue un accidente introduce dos elementos nuevos y desconocidos hasta ahora: “la constatada gonartrosis bilateral en ambas rodillas del finado” y un informe que compara la caída mortal de Isak con una caída anterior.
Capítulo 3: "Caza al hombre"
Con dos versiones tan opuestas y convincentes ambas dos, uno llega a la conclusión que, sobre si Jonathan tuvo que ver en la muerte de su padre, del sí o del no, piensas todo lo contrario. Pero la equidistancia no va a durar para siempre. Aunque las dudas puedan permanecer. Y, ante la duda… In dubio pro reo. Si el caso llega a juicio, va a depender de un jurado, de nueve personas legas en leyes. Y la defensa lo tiene en cuenta.
En este momento parece que quedan muchos capítulos por escribir. La defensa ya avanza que aportará más informes para apuntalar la inocencia de Jonathan. El que ya ha adjuntado es la pericial multidisciplinar de 14 doctores y el investigador Francisco Marco (Método 3) que contrasta las lesiones que se produjo Isak en la caída mortal con la caída de diez meses antes.
El video de esa caída lo publica primero La Vanguardia, el viernes. Y a las 9.30, Marco explica el informe anexo, de 78 páginas, en una entrevista en RAC1. Concluye que la muerte de Isak es “compatible exclusivamente con la hipótesis de caída accidental fortuita”.
La agencia de Marco fue la encargada de la famosa grabación de La Camarga (2010) entre Alicia Sánchez Camacho, entonces líder del PP catalán, y Vicky Álvarez, la examante de Jordi Pujol Ferrusola, la que originó la investigación a la investigación a la familia. Y ahora Marco tiene las imágenes de la cámara de seguridad del vestíbulo de la sede barcelonesa de Mutua Universal. ¡Del 20 de febrero de 2024! El cómo accede es, también, de culebrón. Según él, uno de los hombres que socorre a Isak no sólo grabó con su móvil lo que veía en la cámara de seguridad (“¡Como era Isak Andic…!) sino que lo conservó y lo facilitó a los abogados “cuando saltó todo esto”.
En su entrevista, Marco ha denunciado que Jonathan sufre una “caza al hombre”. Y ha afirmado que los mossos “han falseado pruebas”. Cuando ha atendido a TVE, le hemos repreguntado y ha matizado: “No han presentado pruebas, ni siquiera las han buscado”.
Si no lo digo, reviento. No puedo más que sorprenderme del equipo Martell-Marco. De algo no dudo. Habrá más capítulos. Nihil obstat. Continuará…