Peregrinación a Fátima 2026: el turismo religioso se dispara en Portugal por la crisis en Oriente Medio
- El turismo de peregrinación generó 190.000 millones de dólares en 2025 a nivel mundial
- España y Portugal se han beneficiado de la crisis en Oriente Medio
La religión, o más bien la espiritualidad, están en auge. El acercamiento a la fe ha experimentado en los últimos tiempos un aumento de popularidad que trasciende a las creencias y que se puede observar en la cultura popular, en las redes sociales, incluso en la música de íconos globales como Rosalía.
Un auge de la religiosidad que lleva aparejado un importante impacto económico: el turismo religioso movió el año pasado 190.000 millones de dólares según The Business Research Company.
Si nos centramos en el turismo católico, Europa cuenta con importantes puntos neurálgicos como España, Francia, Italia y Portugal. Y es precisamente nuestro vecino ibérico el que triunfa en esto momento, tanto en el turismo en general como del religioso en particular.
El turismo de peregrinación en Fátima marca récord histórico
El ejemplo más paradigmático del turismo religioso portugués es la peregrinación a Fátima que alcanza su punto álgido cada 13 de mayo. 2025 marcó un récord histórico en cuanto a número de visitantes y recaudación porque fue Año Santo y el éxito parece que va camino de repetirse.
El lugar de peregrinación, ubicado en un municipio de 11.500 habitantes, acogió a 6,5 millones de peregrinos a lo largo del año. Fue cerca de un 5% más que en 2024.
Solo en el Santuario de Fátima se recaudaron casi 25 millones de euros a través de donaciones, colectas, venta de velas y ofrendas de los peregrinos. Se consiguió un superávit neto de casi 2,2 millones de euros. Pero es que el impacto económico se traslado a toda la región del centro de Portugal: el gasto en hoteles, restaurantes, transporte y tiendas de recuerdos inyectó cerca de 270 millones de euros al municipio de Ourém.
Multitud en la explanada del Santuario de Fátima este miércoles 13 de mayo EFE / EPA / PAULO CUNHA
Este 2026, la conmemoración del 109 aniversario de las apariciones marianas también va camino del récord. En lo que va de año, Fátima ha acogido ya a más de un millón de visitantes y solo en la misa de este martes hubo 300.000 personas de 28 nacionalidades.
Miles de personas acuden a la misa nocturna del 12 de mayo de 2026 en Fátima (Portugal) PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP
Según ha explicado a RTVE.es Antonio Távora, experto en turismo religioso de la Agencia Triana, estas cifras no son casualidad, sino fruto de un intenso trabajo: "Portugal se toma muy en serio la hotelería, ofrece muy buena calidad y muy buen servicio, las carretas están muy bien conservadas, los aeropuertos funcionan muy bien y la relación calidad precio respecto a lo que ofrecen es fabulosa".
Portugal se beneficia de la crisis en Oriente Medio
La crisis en Oriente Medio ha tenido un efecto refugio en el turismo religioso en el sur de Europa: "La inestabilidad por el conflicto abierto entre Estados Unidos e Irán ha provocado que los viajes a Tierra Santa, el destino turístico religioso por excelencia, se hayan anulado por completo", explica Antonio Távora quien añade que, esa demanda se ha trasladado sobre todo a "Fátima, en Portugal, y a Lourdes, en Francia".
Sorpasso asiático
Los europeos fueron en 2025 los que lideraron la afluencia internacional a Fátima, con España, Polonia e Italia a la cabeza. No obstante, Asia consolidó el segundo lugar global, desplazando a las delegaciones de América gracias a una masiva llegada de fieles de Indonesia, Vietnam y Filipinas.
Antonio Távora explica que los católicos asiáticos vienen a la península para conocer más en profundidad la historia de los grandes santos y de los santuarios marianos: "cada vez son más receptivos a viajar a Europa, pero es un tipo de turismo que todavía tiene que crecer".
Turismo religioso sostenible
Fátima espera consolidar este 2026 las cifras récord alcanzadas en 2025 y además pretende hacerlo dándole una vuelta de tuerca: con un enfoque sostenible en respuesta a la necesidad de gestionar el impacto ambiental y social de los millones de visitantes anuales. Esta estrategia combina la preservación del entorno con la modernización de los servicios.
Entre las iniciativas que se van a utilizar este año: el Certificado del Peregrino Digital para gastar menos papel, herramientas digitales para gestionar el flujo de caminantes o el impulso al uso de bicicletas o rutas a pie a través de las vías más tradicionales que reduzcan la masificación en las rutas más populares.