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Entrevista en TVE

Lagarde enfría una subida de tipos en junio ante la "descomunal incertidumbre"

  • La presidenta del Banco Central Europeo apunta al impacto de los tuits de Trump en la guerra en Oriente Medio
  • El BCE está "dividido" entre el riesgo a actuar demasiado pronto y demasiado tarde
Lagarde enfría una subida de tipos en junio del BCE
ARTURO LOPO

A un mes vista de la reunión en la que gran parte del mercado da por hecho que habrá subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE), su presidenta modera el tono. En una entrevista en exclusiva con RTVE, Christine Lagarde se ha mostrado mucho más prudente que hace una semana y se ha escudado en la “descomunal incertidumbre” que existe por la deriva de la guerra en Oriente Medio.

Lagarde ha dejado la puerta abierta a una subida de tipos a finales de la semana pasada tras reunirse el máximo órgano de poder y reconoció que debatieron “en profundidad” un movimiento al alza a falta de tener más información.

En el BCE la reunión de junio no es una cualquiera. Es la más importante para los miembros del Consejo de Gobierno junto con la de diciembre. La riqueza de los datos que tienen sobre la mesa para tomar una decisión sobre los tipos de interés y actualizar sus previsiones sobre la actividad económica y la inflación en la zona euro la ha consolidado como una cita en la que el máximo órgano de gobierno del BCE se siente cómodo para sentar puntos de inflexión en su hoja de ruta.

“Lo que define las circunstancias actuales es una incertidumbre descomunal. Hemos establecido que nuestra decisión se sustentará en la profundidad, duración y repercusión de la crisis que estamos sufriendo. Antes de tomar cualquier decisión, necesitamos más datos, entender más hacia dónde se dirigen los precios”, explica Lagarde.

La política del tuit impacta en la política de tipos

Sin mencionarle explícitamente, la presidenta del BCE apunta a Donald Trump y cómo sus mensajes en redes sociales provocan vuelcos en la situación en Oriente Medio como ha ocurrido esta misma semana.

“Un tuit y la situación mejora; otro tuit y la situación empeora. Tenemos que estar atento a esto pero también al impacto a largo plazo de este fenómeno en la economía”, añade.

¿Unos tuits pueden condicionar la política monetaria del BCE? “No, pero sí la percepción de los mercados y bastante; y probablemente la situación geopolítica. Por esa razón, tenemos una gran incertidumbre”, concluye la mandataria francesa.

La perspectiva de que Estados Unidos e Irán alcanzasen un acuerdo esta semana, con un ganancias en las principales bolsas y bajada del precio del petróleo en los mercados se frustró el jueves. A un intercambio de disparos en el estrecho de Ormuz entre embarcaciones de ambos países le siguieron nuevas amenazas de Donald Trump en redes sociales. Las escaladas dialéctica y militar han puesto contra las cuerdas el cese del fuego pactado hasta ahora y elevado la cotización del Brent, la referencia para el petróleo en Europa.

Lagarde ve probable un escenario más adverso que en marzo

La presidenta del BCE se mantiene moderadamente pesimista sobre las perspectivas de inflación y abona la posibilidad de que haya al menos dos subidas de los tipos de interés este año. Lo ha hecho en una entrevista concedida durante su visita en España donde ha participado en el Foro Económico Latinoamericano que ha organizado el Banco de España en Roda de Bará, en Tarragona.

“Estamos entre el escenario base y el adverso. El precio del petróleo es más alto a día de hoy que en el escenario base, pero el del gas es más bajo. Tenemos que ajustar de forma constante y actualizar los escenarios para lidiar con esta incertidumbre”, afirma Lagarde.

En el escenario adverso de sus previsiones, publicadas en marzo, el BCE augura que la inflación alcanzará el 3% este año y que el crecimiento de la eurozona caerá por debajo del 1%. Esto supone reducir a la mitad el rendimiento de la actividad económica respecto a las perspectivas previas al bloqueo del estrecho de Ormuz y aumentar en 1.4pp la tasa de inflación.

De cumplirse este escenario, el BCE asume que tendría que subir los tipos en dos ocasiones en 2026, aunque los mercados ya apuestan por tres. Lagarde, lejos de desmarcarse, dice que “los mercados miran a los mismos aspectos, tratan de anticiparse de la misma forma y tienen datos similares”.

El BCE, dividido entre el riesgo de actuar muy pronto o muy tarde

En Fráncfort son conscientes de que el recuerdo de su reacción al impacto de la invasión rusa de Ucrania en los precios. Una reacción tardía para muchos analistas y observadores, que llevó al BCE a subir 0,5 puntos de golpe los tipos de interés en julio de 2022. Allí insisten en que esta situación dista de ser comparable con aquélla.

“Estamos constantemente divididos por el riesgo de reaccionar demasiado rápido y el riesgo de reaccionar demasiado tarde. Tenemos que encontrar el camino correcto para que nuestra economía navegue hacia el objetivo (de inflación) del 2% a medio plazo, que es nuestra meta”, subraya la presidenta del BCE.

“¿Cómo podemos hacer para que no sea demasiado pronto ni demasiado tarde? No queremos actuar ni demasiado pronto ni demasiado tarde, sino justo a tiempo”, apostilla.

En el punto de mira, el coste de las hipotecas y que la inflación se contagie

En la entrevista, Lagarde apunta a los efectos de segunda ronda como una de sus principales preocupaciones, es decir, al riesgo de que la inflación termine contagiándose al resto de la economía a través de alzas en los salarios y en los productos y servicios, especialmente ahora que vienen las vacaciones de verano.

En este sentido, la presidenta del BCE también señala al efecto tardío que tienen las subidas de los tipos de interés en la economía. Según los cálculos del BCE, estos movimientos permean, como pronto, a los seis meses y, como tarde, a los doce. Ella se pregunta en qué situación estará la eurozona y el conflicto en Oriente Medio cuando esas subidas impacten.

En todo caso, de cara a los hogares que cuentan ya con una hipoteca o que están pensado pedir una, Lagarde espera que las condiciones de financiación no sigan endureciéndose después de que lo hagan hecho en los tres primeros meses del año y sin que haya mediado una subida de tipos del BCE. “Creo que lo que tienen que hacer es negociar todo lo que puedan y hacer que los bancos compitan unos entre otros. Espero que lo hagan con unos tipos de interés que los hogares puedan asumir de acuerdo a sus presupuestos…como están ahora”, ha asegurado.

Lagarde no confirma que vaya a concluir su mandato en el BCE

Otra de las preguntas que se ciernen sobre la presidenta del BCE es su futuro. Hasta octubre de 2027 debería seguir al frente del banco central pero, según The Financial Times, Christine Lagarde no tiene intención de agotar los ocho años que dura su mandato para permitir que Francia y Alemania designen a su sucesor o sucesora antes de que haya un vuelco político en alguno de los dos países hacia posiciones más extremas.

Hasta ahora, el mensaje desde Fŕancfort ha sido que ella está “totalmente focalizada en su misión y que no ha adoptado ninguna decisión” al respecto.

Preguntada por ello en la entrevista y sobre si ha cambiado de opinión, Lagarde responde: “Por el momento, estoy haciendo mi trabajo, que es muy serio y llevando a cabo (la misión de) contener la inflación para la población de la eurozona”. Además, ironiza que el “único trabajo que no le han ofrecido ha sido el de Papa”, en referencia a las informaciones que le han vinculado con otras instituciones como el Foro Económico Mundial.

De Cos, "un tipo maravilloso"

La posibilidad de que deje su cargo antes de lo previsto ha adelantado la carrera por su sucesión y, tras varias oleadas de sondeos y estudios, el exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, parte como uno de los claros favoritos.

“Un tipo maravilloso”, puntualiza Lagarde al preguntarle sobre estas quinielas. ¿Y maravilloso como presidente del BCE? “No me corresponde a mí decidir, sino a los líderes (europeos) y debo abstenerme de señalar a alguno. Sé que ya están en plena carrera (para la sucesión”, añade Lagarde. Ambos compartieron Consejo de Gobierno durante la pandemia y la escalada histórica de los tipos de interés.

Tras De Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales (el banco central de los bancos centrales), entre los favoritos figuran Klaas kNot, exgobernador del Banco de Países Bajos; Joachim Nagel, al frente del Bundesbank, el banco central alemán; y la también germana Isabel Schnabel y miembro del Comité Ejecutivo del BCE.