Francia pide al gigante energético TotalEnergies repartir sus beneficios "excepcionales" de la guerra en Oriente Medio
- La multinacional francesa ha logrado en el primer trimestre un incremento del 51% en beneficios
- Ya limita voluntariamente los precios en surtidor en sus estaciones de servicio francesas
El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, ha instado este miércoles al gigante energético TotalEnergies a repartir entre los consumidores las ganancias "excepcionales" que está obteniendo debido a la guerra en Oriente Medio, que ha provocado la escalada del precio de los carburantes.
Lo ha hecho después de que la multinacional haya anunciado esta misma jornada un beneficio de 5.810 millones de dólares (4.963 millones de euros al cambio actual) de beneficios en el primer trimestre del año, un incremento del 51% respecto al mismo periodo de 2025.
Lecornu, que respondía a una pregunta en la sesión de control al Gobierno en el Senado, ha mostrado su preferencia porque esos beneficios vayan directamente a los consumidores, y se ha referido al dispositivo que TotalEnergies ha puesto en marcha desde el comienzo de esta crisis para poner un tope al precio al que vende la gasolina y el gasóleo en sus estaciones de servicio en Francia.
"Los resultados excepcionales plantean la cuestión de una redistribución excepcional y proporcionada… siendo una opción a través de medios fiscales. No hay puertas cerradas", ha declarado después de que el Partido Socialista propusiera una ley que impone un impuesto mínimo del 20% sobre los beneficios extraordinarios relacionados con la crisis.
El primer ministro ha defendido que "TotalEnergies tiene que posicionarse de una u otra forma sobre la manera de redistribuir". Aplicar un impuesto a esos beneficios es la opción que más se ha utilizado en el pasado en el país galo.
El año pasado, la empresa energética no pagó impuestos en Francia, ya que sus beneficios comerciales se registran principalmente en Suiza. Sus refinerías francesas registraron pérdidas.
Tope al diésel y gasolina
La portavoz del Gobierno y ministra de Energía, Maud Bregeon, había pedido unas horas antes a TotalEnergies que mantuviera los topes que aplica, pero Lecornu ha advertido de que el Ejecutivo no descarta ninguna opción.
Como una forma de gesto comercial pero también para calmar el debate político en el que se reclama que se le imponga una tasa excepcional, el gigante petrolero francés decidió aplicar en sus gasolineras francesas un tope de 1,99 euros en el precio de venta de la gasolina y de 2,25 para el diésel por la guerra en Oriente Medio.
En este marco, el primer ministro de Francia se ha referido a un posible impuesto nacional o a la iniciativa de cinco países de la Unión Europea para crear una tasa europea que gravaría los beneficios excepcionales del sector.
Por otro lado, Lecornu ha insistido en negar las alegaciones de la extrema derecha de que el Estado está sacando partido de esta crisis en términos de recaudación y ha descalificado las "cifras surrealistas" que han hecho circular.
La subida de los precios de los carburantes ha supuesto un incremento de recaudación de 170 millones de euros por los impuestos, ha dicho, y ha anunciado que todo el dinero se dedicará a los dispositivos de apoyo que se han creado para los colectivos más afectados, como agricultores, pescadores o transportistas. "Cada euro adicional de fiscalidad se va a dedicar a los mecanismos de ayuda directa", ha asegurado.
Aumento de dividendos y recompras de acciones
El director ejecutivo de la empresa, Patrick Pouyanne, espera que los precios del petróleo y el gas se mantengan más altos durante todo el año, según ha transmitido. "Nadie sabe cuánto durará esta guerra… pero todos los escenarios que leo prevén precios del petróleo de al menos 80 dólares por barril para 2026", ha dicho a los analistas en una conferencia telefónica.
La compañía energética francesa ha anunciado un aumento del dividendo del 5,9% y recomprará 1.500 millones de dólares en acciones en el segundo trimestre, un cambio de rumbo después de que ralentizara las compras y anunciara un programa de ahorro de costes a finales de 2025 ante la expectativa de que los bajos precios del petróleo cayeran aún más.
Los futuros del crudo brent de referencia subieron a máximos de varios años, cerca de 120 dólares por barril después de los ataques estadounidense-israelíes, seguidos del cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán y sus ataques contra vecinos del Golfo.
TotalEnergies, que ya había señalado a principios de este mes el efecto positivo que el aumento de los precios del petróleo impulsado por la guerra tendría en sus ingresos, ha trasladado que las ganancias han aumentado en todos los segmentos de negocio.
Refino y química, donde se concentra la negociación de petróleo y productos derivados de Total, han registrado un aumento de cinco veces hasta 1.600 millones de dólares en el trimestre. Pouyanne ha transmitido que los proyectos en Arabia Saudí, Irak y Catar están avanzando, pero que cualquier reinicio de la producción depende de un tránsito estable por el estrecho de Ormuz.