Los repartidores de Glovo arrancan su primer día de huelga contra los 750 despidos anunciados y los "abusos laborales"
- Este viernes realizarán paros desde las 20.00 horas y hasta medianoche y se extenderán durante el fin de semana
- La plantilla también se concentrará en Madrid el sábado como protesta
Los repartidores de Glovo arrancan este viernes el primero de los tres días de huelga previstos para, según los sindicatos, protestar contra los 750 despidos anunciados por la plataforma el pasado 11 de marzo y los "abusos laborales".
Los paros, anunciados por Comisiones Obreras y apoyados por UGT, comienzan desde las 20.00 horas y se alargarán hasta la medianoche. Al día siguiente continúan durante toda la jornada laboral y este domingo 26 de abril, tendrán lugar de 12.00 a 16.00 horas. También hay convocada el sábado, según ha apuntado CCOO concentraciones a las 17:00 horas frente a cuatro establecimientos de la cadena McDonald's en las localidades madrileñas de Parla, Villalba, Valdemoro y Fuenlabrada.
Se trata de la primera huelga en Glovo a nivel nacional e internacional por las precarias condiciones laborales que, según los sindicatos, sufre la plantilla tras el proceso de laboralización, que acabó en junio de 2025 después de la aprobación de la llamada "Ley rider".
Piden negociar un convenio propio
Además de exigir la retirada de los despidos, que afectará a repartidores de unas 60 ciudades de toda España, CCOO se opone al régimen sancionador llevado a cabo por la empresa. El sindicato recuerda que en los últimos meses han denunciado que Glovo estaba despidiendo de forma continua, lo que es, en su opinión, un ERE encubierto. También pide "el fin a la persecución sindical" y la negociación de un convenio colectivo propio.
Como antesala de la huelga, empleados de Glovo se concentraron el pasado 15 de abril en la sede de la compañía en la capital para protestar contra la precariedad laboral y el ERE.
Glovo ha justificado esta medida para "evitar su cierre", al asegurar que ha tenido que reducir su servicio en diferentes provincias, aunque de momento mantiene su operativa en 800 localidades españolas.
Hace menos de un año, la compañía pasó a contratar directamente a sus repartidores —más de 14.000, según sus cifras— para adaptarse a la "Ley rider", que desde 2021 prohíbe el uso de falsos autónomos. La empresa ha evitado por ahora hacer comentarios sobre la huelga, mientras que UGT ha reclamado garantías de empleo tras haber fracasado a principios de abril la mediación sobre el ERE.
CCOO, que se ha impuesto en las elecciones sindicales celebradas en distintas provincias y comunidades, ha criticado que existen otros 20.000 trabajadores contratados en flotas de "empresas pantalla" y que está esperando que la Seguridad Social le comunique el dato real de afiliados, estimados en unos 30.000.
Un modelo cuestionado
La reconversión de los repartidores de Glovo en empleados por la "ley rider" ha aumentado la complejidad operativa de la plataforma, lo que se ha traducido en más tiempos de entrega y la retirada de servicios en zonas de menor demanda.
Glovo pertenece al grupo alemán Delivery Hero desde 2022. En 2025, la Comisión Europea multó a ambas con 329 millones de euros por formar durante cuatro años un cartel en el reparto de comida y otros productos. El uso de autónomos llevó a Glovo a enfrentarse a millonarias sanciones en España. Por ese motivo, Uber Eats también se vio inmerso en procesos judiciales e inspecciones laborales.
El pasado 15 de enero, Uber Eats anunció que dejaba de colaborar con trabajadores autónomos, tras haber desarrollado durante años un modelo híbrido en colaboración con empresas logísticas. Aparte, Just Eat España cuenta con unos 3.000 empleados y convenio renovado. Según la consultora Circana, la demanda del delivery se contrajo el 7% anual en 2025 en España, frente al aumento del 4% en el conjunto de Europa.