Día del Libro 2026: diez recomendaciones literarias que no te puedes perder
- Entre las novedades, Eduardo Mendoza, Fernando Aramburu y Luis Landero
- Novelas que exploran el pasado desde la historia de Ampurias a la dictadura argentina
Tres pesos pesados de la literatura española llegan con sus novedades al día del libro. Eduardo Mendoza ofrece una nueva humorada de su detective sin nombre, Fernando Aramburu recrea los días del secuestro más mediático de ETA y Luis Landero encierra a sus personajes en pleno temporal Filomena. Poesía, memoria y crímenes nutren estas recomendaciones de diez títulos para celebrar el 23 de abril.
La intriga del funeral inconveniente
El último Premio Princesa de Asturias de las Letras recupera al detective sin nombre que protagoniza algunas de sus novelas más famosas como El misterio de la cripta embrujada o El secreto de la modelo extraviada. El investigador de Eduardo Mendoza vuelve a la acción en plena forma después de once años en el dique seco.
La breve crónica de un funeral en un diario local ocasiona el despido fulminante del periodista novato que la firma. A lo tonto, Ramoncito Valenzuela ha desencadenado la investigación de una trama de alto nivel con suplantaciones, secuestros y chapuzas criminales en la que se ven envueltos desde un prelado hasta un teleoperador.
"Para hacer las cosas bien, hemos de hacernos con un ser humano. Pero no se espante antes de hora. Todavía estamos en la fase preparatoria: podemos dar marcha atrás. Luego ya no podremos. En ambos casos, entre el libre albedrío y lo inevitable, la conciencia tranquila."
Mendoza despliega en La intriga del funeral inconveniente su inconfundible mezcla de sátira, absurdo y lucidez moral para ofrecer una disparatada trama detectivesca. Sus personajes se mueven por una Barcelona que acoge una comedia humana hilarante e implacable.
A veinte años, Luz
Elsa Osorio ganó el premio literario Amnistía Internacional con A veinte años, Luz, una novela emblemática, traducida a 26 lenguas, sobre la búsqueda de la identidad y la verdad en una Argentina que aún no ha cerrado las heridas abiertas por la dictadura.
El nacimiento de su hijo ilumina una región oscura de la memoria de la joven Luz. La duda sobre su verdadero origen pasa a convertirse en una obsesión: ¿Era hija y nieta de adeptos a la dictadura argentina o había nacido en cautiverio, de dos desaparecidos?
La historia que, poco a poco, se va desvelando es la de un país dividido por un régimen de terror, sacudido por la tortura, el horror de las desapariciones, la infame ocultación y la posterior traición del olvido. La protagonista se empeña en descubrir su pasado:
"–Luz, siempre me llamé Luz. Y me gusta mi nombre. Es difícil decírtelo a vos, pero no todo fue malo, mi nombre, por ejemplo, Luz. Yo me empeciné en poner luz a esta historia de sombras, en saber, buscar y buscar, sin medir el riesgo afectivo que pudiera traerme".
Maite
San Sebastián, julio de 1997. Mientras su marido está de viaje por trabajo, Maite recibe a su hermana Elene, que, tras pasar largos años en Estados Unidos, vuelve a su ciudad porque su madre ha sufrido un ictus. La madre y las hijas conviven y conversan pero rehúyen decirse toda la verdad.
ETA ha secuestrado a un concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco, y amenaza con ejecutarlo si no se cumplen sus exigencias. Los hechos históricos corren en paralelo a la intimidad de Maite, una mujer sensible y compasiva, pero a la que las convenciones le impiden abrir los ojos y afrontar la realidad.
Fernando Aramburu regresa a la memoria reciente del País Vasco con su nueva novela, retrata a sus personajes con hondura psicológica y humanidad, en especial a su protagonista una traductora de talante conciliador.
"Nos han acostumbrado a la sucesión de atrocidades. Se le van a uno agotando las palabras de lástima y condena".
Los malos muertos
La periodista Elisabeth Anglarill teje con maestría una novela negra que también es una narración histórica. En Los malos muertos el presente es solo una grieta por la que se filtra el pasado.
En 1912, la ilusión de Mateu Mercader, un joven arqueólogo recién llegado a las excavaciones de la ciudad griega de Ampurias, se desvanece al descubrir que el expolio y el tráfico de piezas históricas se produce de forma descarada.
Cien años después, en 2012, el hallazgo de unos restos óseos en las ruinas de Empúries sacude a la población de L’Escala. No son los que cabría esperar en un yacimiento griego y luego aparece un segundo cuerpo.
Alex Sabell, una de las investigadoras, se ve atrapada en una pesadilla que parece anidar en el seno de su propia familia. Con el apoyo del comisario francés Jérôme Tolbert, la agente comenzará a investigar a espaldas de sus superiores.
Joi
Un bosque no es solo un paisaje: es el lugar donde todo puede suceder, perderse o encontrarse para siempre. La poeta Ángeles Segovia nos adentra entre los árboles en Joi, su primera incursión en la novela. La uÑa RoTa publica esta una fábula oscura sobre la hospitalidad, la violencia y la inocencia animal.
A los doce años Joi se adentra en el bosque y desaparece. Cuando dos años después la encuentran, ha perdido la memoria, no tiene pasado narrable ni proyecto legible. Solo una herida en la pierna, y algo que cree sentir cuando todas las cosas se callan.
En el Forest, un parque situado en los márgenes, Joi se mezcla con vagabundos y vendedores ambulantes. Allí, su silencio y su fragilidad trastocan el orden invisible de las cosas.
"Sueño que me crece una pierna peluda, llena de pelo blanco, un pelaje blanco. Busco en el pelaje la mancha roja de mi herida. A ratos me viene a la mente una imagen. Demonios con los labios amoratados, feos y rojos. El corazón me da vuelcos extraños, me figuro que me llevan, que me conducen por el bosque..."
El agua de los espejos
"Los lugares donde nos encontrábamos eran indiferentes. Nuestras casas innumerables, sin paredes ni puertas. Solo tenían ventanas, entreabiertas como labios. Todos cabían en el espacio abierto por tus brazos. El amor llegó merodeando, como un príncipe y un mendigo, anunciados por el sonido de pasos en el corazón".
Una mujer sin nombre escribe su última carta a un amante, que ya no está a su lado, en El agua de los espejos, un libro de Christian Bobin, traducido por Daniel Arana y publicado por Ediciones El Gallo de Oro. El autor francés, fallecido en 2022, refleja su filosofía vital en una prosa apacible y honda. El punto de partida del libro es el suicidio de la narradora cuyas palabras se pronuncian contrarreloj contra la muerte.
Los libros breves de Boubin mezclan la poesía y el ensayo y están marcados por el duelo. Niño solitario, amante de Mozart y retirado del mundo en su casa de Le Creusot, se hizo conocido por narrar la vida de San Francisco de Asís. La obra del escritor mereció el Goncourt de poesía, premio especial a título póstumo, en 2023.
"Salíamos muy poco, y a menudo para escapar de la ciudad, para ir al campo y mirarnos allí como en un espejo, para ver en los árboles, las hierbas y las aguas el progreso de nuestro amor".
Yo, la noche
Alicia García Núñez, afirma que "es muchas" y juega con sus heterónimos en sus versos. Su sexto poemario editado por Bala perdida, es Yo, la noche. Confiesa en RNE que es es un libro fragmentario en el que "con muy poquito, intento decir mucho, me interesa la sencillez y que llegue al hueso".
El volumen va acompañado de una lista de reproducción en Spotify a la que se puede acceder con un código qr de la solapa trasera. La creadora compagina la poesía con la música y el periodismo.
"Quise ser Safo
con catorce años,
en una edición
de trescientas cincuenta pesetas.
Y quise ser poeta,
como la Fuertes, como mis protas,
en una edición de ternura."
Los poemas están arropados por un prólogo de Sara Torres y un epílogo de Laia López Manrique. La autora critica la crisis del capitalismo, la inseguridad vital y nos sumerge en una oscuridad que puede iluminar y "ayudarnos a crecer" en medio de la ansiedad y el desasosiego de la sociedad de la prisa.
La noche devastada
En el extrarradio de Saint-Auch, a las afueras de Toulouse, un grupo de adolescentes pasean en moto, escuchan la música de Nirvana y ven cine de terror. Alex, Mehdi, Max, Thomas y Lena se enfrentan al deseo, a la injusticia social y a la atracción que sienten por una misteriosa casa abandonada del pueblo.
Jean-Baptiste Del Amo homenajea a los clásicos del género de terror en La noche devastada. La novela evoca los demonios de una época, con sus sueños rotos, en escenas de gran fuerza visual. Nieto de republicanos españoles, el autor ganó el Goncourt a la primera novela con Una educación libertina.
"Max se entregaba a esos éxtasis magnéticos que aniquilaban el espacio y el tiempo, atomizaban su cuerpo y su mente. También se dejaba penetrar, con los cojones de Anthony golpeándole las nalgas mientras su polla lo sacudía como la mano de un mortero, pareciendo extenderse en su interior en insospechadas ramificaciones".
El regreso de los exiliados
La aristócrata Elisabeth von Ephrussi, nació en Viena en 1899, estudió filosofía, derecho y economía, se doctoró en 1923 y fue becaria de la Fundación Rockefeller en la Universidad de Columbia. En 1928 se casó con el holandés Hendrik de Waal y adoptó su apellido.
Cosmopolita, vivió en París, Suiza y, en 1939, el matrimonio se estableció en Inglaterra. A finales de los cincuenta, la autora escribió cinco novelas que no llegó a publicar, dos en alemán y tres en inglés, entre ellas, El regreso de los exiliados, que ahora reedita Libros del Asteroide, con traducción de Celia Filipetto.
A Viena, una ciudad en ruinas tras la Segunda Guerra Mundial, empiezan a regresar exiliados como Kuno Adler, un científico judío; el oportunista Theophil Kanakis; Marie-Theres, una melancólica adolescente, o Nina y Lorenzo Grein, dos hermanos aristócratas arruinados.
"No puede quererte. Está enamorado de ese muchacho, el príncipe que siempre lo acompaña. Si te quiere es solo como una especie de decorado, como escudo tras el que ocultar sus verdaderas pasiones. Te está utilizando, Resi. Es degradante,ofensivo. No puedes, no debes permitir que te usen de ese modo."
Con una precisión y sensibilidad exquisitas, Elisabeth de Waal retrata una ciudad degradada por la violencia que intenta recobrar su identidad, una novela que captura un momento de la historia de forma tan nítida y atemporal como una fotografía.
Coloquio de invierno
Siete huéspedes se quedan atrapados en un hotel rural durante la tormenta de nieve Filomena. Sin cobertura ni conexiones, al calor del fuego, deciden animar la espera contándose historias. Ese es el punto de partida del último libro de Luis Landero Coloquio de invierno.
Un diálogo, al que se suman los dueños del establecimiento, en el que se van desgranando anécdotas que fluyen en cada sobremesa, y que les permiten conocerse, debatir y aprender de las vidas de los otros.
Landero domina el relato oral y las historias de estos desconocidos se convierten en confesiones de sus experiencias más íntimas a los que el lector asiste con intriga y emoción.
"Veréis, yo soy periodista, pero mi verdadera vocación es la de escritor, y raro es el día en que no escribo algo, por el mero gusto de escribir. Llevo una especie de diario, y nunca me faltan pequeñas cosas que contar. Unas las saco de mi propia vida o de lo que veo alrededor o leo en los periódicos, y otras me las invento, pero me reitero en lo dicho: todos tenemos algo que contar".
Homenaje a las novelas dialogadas clásicas y sucesión cervantina de relatos ejemplares, Coloquio de invierno es la prueba de lo que piensa su autor: "La realidad no está ahí, la realidad se inventa", y añade en TVE "Pasa en política, pasa en todo. La realidad es una creación verbal, una creencia que fragua".