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Mavi Doñate recupera el diario de su abuelo, "arrollado por la Historia", en una cárcel franquista

  • Cuéntame el olvido es un libro de no ficción de la corresponsal en París de TVE
  • Gabriel Herranz Fuertes fue condenado a 30 años de prisión por ser de izquierdas
Mavi Doñate recupera el diario de su abuelo, "arrollado por la Historia"
Mavi Doñate muestra su libro.

"Eres de la clase fuerte de la sociedad, porque tienes genética campesina pero también formación intelectual".

Esta frase de un chino nonagenario se le quedó grabada a Mavi Doñate. La reportera de TVE la recoge en Cuéntame el olvido. Cómo los que sobrevivieron a la Guerra Civil no contaron la Historia a sus nietos, publicado por Plaza & Janés y prologado por Ignacio Martínez de Pisón, en el que teje la memoria familiar y colectiva.

Es el segundo libro de Doñate, en el primero Bajo la mirada del dragón despierto reflejaba sus años de corresponsal en China. Ahora aborda la historia de su abuelo, común a muchos otros, un labrador al que la Guerra Civil le robó la juventud, doblado pero no partido, vivió para contarlo sin odio y sin rencor.

Doñate cree que la historia de su abuelo es "la de muchos españoles que se vieron arrollados por la Historia sin comerlo ni beberlo".

El testimonio de su hermano

Gabriel Herranz Fuertes fue capturado por soldados nacionales en 1937, encarcelado de los 26 a los 30 años y juzgado por "adhesión a la rebelión" con los testimonios de ocho vecinos, incluido su hermano mayor, jefe de la Falange en un pueblo a medio camino entre Molina de Aragón y Orihuela del Tremedal.

Mavi Doñate recupera el diario de su abuelo en una cárcel franquista:

Zona del pueblo natal de Gabriel Herranz Fuertes, abuelo de la escritora. Google Maps

La escritora no menciona la localidad y también cambia algunos nombres de personas. Su abuelo materno nunca le reveló la identidad de sus acusadores: cuatro que declararon de forma voluntaria y luego otros cuatro "varones respetables" que confirmaron que era de "extrema izquierda".

Su hermano Aquitanio se lava las manos, en su carta le dice que no le culpe ni le agradezca los informes y termina con una frase lapidaria: "Por la Santa Causa Nacional no te verías donde te ves".

En el juicio militar, 15 meses después de su captura, el fiscal solicita para Gabriel la pena de muerte y es condenado a 30 años de prisión, de los que cumple cuatro años, dos meses y veinte días en condiciones infrahumanas, primero en Soria, luego en la prisión de Torrero en Zaragoza y en El Dueso de Santoña.

El diario de Gabriel

En 1941 recupera la libertad vigilada por el nuevo régimen y vuelve a casa. Se casa, tiene dos hijas y un hijo, discreto, agacha la cabeza y trabaja la tierra hasta que se muda a Zaragoza y se encarga de una portería. A mediados del año 1980, en un diario de tapas marrones, decide romper 40 años de silencio:

"La historia que ahora escribo no es una novela fantástica, sino la exacta descripción de unos hechos desoladores y despiadados que yo, y otros, sufrimos en las cárceles franquistas..."

El diario de Gabriel

Página del diario de Gabriel Herranz Fuertes. RTVE

Doñate descubre que su abuelo materno siempre supo los nombres de los denunciantes, investiga en los archivos y entrevista a los descendientes de sus "verdugos sociales". Las entrevistas "más complejas de su carrera", según confiesa a RTVE Noticias, porque eran como decirle a un amigo que "tiene un tumor".

Deuda moral

La corresponsal en París de TVE salda "una deuda moral" con su familia. Se decidió a "escribir para sanar y escribir contra el olvido", cruzada la barrera del medio siglo e impulsada por su experiencia en Francia, en la que los hijos de los republicanos españoles "tienen su historia muy sabida y la llevan a gala".

Doñate planta la grabadora delante de su madre que revive sus recuerdos de una infancia "marcada por ser la hija de los rojos", pero "feliz" pese a todo y le cuenta que Gabriel iba todos los domingos a misa de once en Zaragoza y era amigo del cura, libre ya del control de sus paisanos.

A la hora de abordar Cuéntame el olvido, la periodista se plantea si hubiera contado la historia de haber estado del lado de los vencedores, se contesta que sí, que le hubiera costado más, pero probablemente el libro hubiera sido "más interesante".

Superar el trauma

Destaca que su abuelo, pese al trauma, "tuvo esa inteligencia emocional de intentar ser feliz el resto de su vida", lamenta no haber hablado con él más de su juventud y elige "no cargar las tintas emocionalmente en nada". No le hace falta, el relato en primera persona de Gabriel describe así la cárcel de Torrero:

"Formaciones continuas a toque de corneta, frío, hambre, miseria de piojos, chinches, sarna, contagios infecciosos, insultos, castigos sin fundamento, trabajos forzados. Celdas sin váteres ni agua. Comer de pie por falta de espacio, dormir sentados o amontonados".

Cuando regresa al pueblo con libertad atenuada en 1941, Gabriel pesa solo 47 kilos, 15 menos que al partir, y tiene la obligación de presentarse cada quince días ante el juez, dos años después le conceden la libertad definitiva.

Cuéntame el olvido

Contra el silencio

Doñate tenía "muy clara" su "línea roja" y no quería hacer del libro "una causa" o "una venganza": "Tan ilógico me parecía no sacar del olvido el diario de mi abuelo, cómo pedir cuentas a unos descendientes que ni han vivido la Guerra Civil ni son responsables de los errores o aciertos de sus antepasados".

La periodista no descarta presentar el libro en su pueblo de Guadalajara, si se lo plantea la asociación cultural, e indica que, en general, la acogida ha sido buena. Incluso un par de nietas de delatores se han puesto en contacto con ella, "emocionadas y revueltas", porque su familia les había ocultado los hechos.

"La pregunta que yo hago y dejo abierta es si sigue siendo necesario ese supuesto olvido, ese silencio o si ya estamos preparados, incluso 50 años después de la muerte de Franco, para que todos conozcamos la verdad y lo que ha habido en nuestras familias". Cada lector encontrará su respuesta, Doñate seguirá buscando y no descarta una segunda parte si encuentra información que arroje nueva luz.

En la conversación con RTVE Noticias y, al principio del libro, Doñate cita a una escritora francesa que resume su camino en Cuéntame el olvido:

"Para escribir hay que ser más fuerte que uno mismo", Marguerite Duras.