Más vivienda pública para la compra y avales estatales temporales: medidas para impulsar la emancipación juvenil
- Algunos expertos abogan por iniciativas que ayuden a trasladar parte de la demanda del alquiler a la propiedad
- El sector inmobiliario ve la rehabilitación de casas y la España vaciada como posibles oportunidades
El mercado de la vivienda es un lugar cada vez más hostil para los jóvenes que quieren emanciparse. La escasez de oferta y unos precios disparados les impiden acceder al alquiler o a la compra, y los expertos ven cada vez más urgente tomar medidas para corregir esta situación.
Algunos creen que hay que seguir la brújula de Europa, que ha lanzado un Plan Europeo de Vivienda Asequible. Entre otras medidas, quiere construir nuevos inmuebles accesibles y rehabilitar el parque ya existente. Como indica la Comisión Europea, sería necesario edificar 1,6 millones de viviendas al año en la UE de cara a la próxima década para aliviar la brecha entre oferta y demanda.
"En Europa hay ya un cambio de chip y se están aplicando medidas para fomentar la compra de la primera vivienda. Esto es buenísimo para las economías porque si a un joven le apoyas para adquirir su primera casa, saltan un escalón en su ciclo de vida y empiezan con un capital inmobiliario que poco a poco pueden ir pagando", explica Paloma Taltavull, catedrática de Economía Aplicada de la Universidad de Alicante.
En caso de no hacerlo, señala, lo que se crea es "una gran generación de inquilinos", es decir, jóvenes que acceden a la vivienda por la vía del alquiler, pero están asfixiados por los precios y, como consecuencia, no pueden ahorrar para comprar una casa.
Más vivienda pública destinada a la compra
Para la catedrática, es preciso reducir el exceso de demanda en el mercado del alquiler y favorecer que se pueda trasladar a la propiedad. "Hay que volver a la construcción pública de vivienda destinada a la compra, algo que desapareció de la política pública de España en 2013", comenta. También aboga por medidas que ayuden a tener mejores gestores de vivienda pública en alquiler y que estos sean sin ánimo de lucro. "Empezaremos a resolver los problemas en el mercado del alquiler cuando reduzcamos la presión que hay en él favoreciendo que, quien pueda, entre a la compra", asegura.
Entretanto, el mercado del alquiler no deja de presionar la economía doméstica. El metro cuadrado se ha situado en marzo en 15 euros, un 7% más que el año pasado, según datos de Idealista.
Esto aprieta el bolsillo de muchos inquilinos, que destinan hasta el 38% de sus ingresos al pago del alquiler. No obstante, este porcentaje varía en función de la provincia donde se viva: en Málaga supera el 50% y en Baleares el 46%, mientras que en Teruel se queda en el 17%.
Por otro lado, la vivienda libre no deja de encarecerse. Su preció registró una subida del 12,9% en el último cuatrimestre de 2025, su mayor alza en 18 años.
De hecho, esta subida no se siente con la misma intensidad en todas las comunidades autónomas. Mientras que en Castilla y León se elevó un 15,3%, en Cataluña y Canarias lo hizo menos del 11%.
Avales públicos temporales
En este escenario, Taltavull plantea iniciativas que den garantías al sistema financiero para que apoye la compra de viviendas de los jóvenes. Concretamente, un aval público temporal que se aplique, por ejemplo, durante los primeros siete años de hipoteca, que es donde se concentra el mayor riesgo, según la catedrática. "Esta es una medida más barata y favorecedora", indica. Por otro lado, no es partidaria de otorgar ayudas directas a la compra porque, como señala, podría derivarse en efectos en los precios del mercado.
Aumentar la construcción de vivienda y ayudas directas
Desde el sector inmobiliario también ven con buenos ojos aumentar la oferta. José Antonio Solozábal, gerente de una inmobiliaria en Logroño, La Rioja, cree que es necesario construir más viviendas, sobre todo de protección oficial. "Hace falta más porque la demanda es muy fuerte, sobre todo para los jóvenes que siguen viviendo con sus padres porque no pueden permitirse comprar una casa", comenta. Este es uno de los objetivos de la recién creada Casa 47, la entidad estatal que busca ampliar el parque vivienda asequible en España.
Algo similar defiende Ana Muñoz, de una inmobiliaria en Igualada, un municipio a 60 kilómetros de Barcelona. Para ella, también son bienvenidas las ayudas del Gobierno a jóvenes menores de 35 años para el alquiler o la compra de viviendas en pequeños municipios. "Puede abrir las puertas a la juventud para que acceda a comprar, aunque no resuelve la falta de vivienda porque luego podemos encontrarnos con un escenario donde haya más gente que sí pueda aportar el dinero, pero que no haya oferta suficiente", argumenta.
Rehabilitación de casas y España vaciada, ¿oportunidades para los jóvenes?
La ampliación de oferta no tiene por qué conseguirse solamente con obra nueva. Los expertos recuerdan que existe otra fórmula: rehabilitar los inmuebles ya existentes. "Hay un parque de vivienda que necesita mejoras porque es antiguo y está obsoleto. Además, no está únicamente en el centro de las ciudades, sino en barrios que necesitan este tipo de iniciativas", explica Gregorio Vázquez, arquitecto urbanista por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid.
Y no solo en las ciudades, también en pueblos de la España vaciada. Raúl Castillo es asesor en una inmobiliaria que opera en la comarca de La Siberia extremeña, donde se encuentra Puebla de Alcocer, un municipio de Badajoz con apenas 1.000 habitantes. Como indica, esta localidad tiene el mayor número de viviendas vacías de la comunidad: "El parque de vivienda es muy antiguo y se necesitaría mucho dinero para acondicionarlo".
Castillo reconoce que hay un problema de despoblación en la zona y cree que las políticas públicas para rehabilitar estos inmuebles y mejorar la accesibilidad de los pueblos son algo clave para facilitar su venta y, en un futuro, atraer a familias jóvenes a vivir en la región. "Tenemos la ventaja de que los precios aquí son menores que en las ciudades y mucha gente valora comprar en esta zona por eso y para huir del estrés", argumenta.
El alcalde de Puebla de Alcocer, Gonzalo Hernán, ha sido testigo del fenómeno contrario en los últimos años: jóvenes que se marchan a estudiar fuera y luego no regresan. Pese a ello, espera revertir esta tendencia y, como indica, actualmente hay casas en este municipio que se venden por 4.000 euros, pero a esa cantidad hay que sumar después las obras de rehabilitación. "Eso es lo que produce rechazo a la gente porque, al final, hay que construir una vivienda prácticamente nueva", matiza.
Zonas tensionadas
Al otro lado del tablero está la situación opuesta: ciudades con los precios del alquiler disparados, entre otras cosas, por su dependencia del turismo. En Comillas, Cantabria, "la mitad de las viviendas no están cumpliendo su función de vivienda, sino que son segundas residencias o de uso turístico", explica Julián Rozas, concejal de Turismo del municipio. Por ello, asegura que necesitan que el Gobierno cántabro realice un estudio previo —algo que indica que ya han solicitado— para determinar si Comillas es o no una zona tensionada, con el fin de poder tomar medidas adicionales. Actualmente hay más de 300 municipios en España declarados como tales, con especial foco en Cataluña, País Vasco y Navarra.
"Es necesario construir más vivienda", señala el concejal de Turismo de Comillas, que explica que el suelo urbano y rústico del municipio está en vías de agotarse. "Tenemos ayudas para la emancipación de los jóvenes y estamos realizando trámites para conseguir espacios para promociones de vivienda pública", comenta.
Diferenciación entre jóvenes herederos y los que no lo son
Para algunos expertos, la crisis de vivienda no afecta de la misma manera a los jóvenes cuyos padres tienen viviendas en propiedad y que posteriormente heredarán, que a aquellos que no cuentan con esa opción. Por tanto, hay quienes hacen una diferenciación de clase.
Como explica Pablo López Calle, profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, ambos tipos de jóvenes se enfrentan a los mismos problemas de inserción en el mercado de trabajo, pero cuentan con "cartas diferentes". ¿Por qué? Porque a través del capital familiar —sus inmuebles— se está produciendo una "transferencia de rentas" de los de "clases más bajas" a los de clases "más altas". "El precio de la vivienda es el mismo para ambos, pero unos están ganando y otros están perdiendo", matiza el experto.
Por tanto, defiende que cualquier política que se aplique solamente bajo el paradigma de la juventud, sin hacer diferenciaciones dentro de este colectivo, va a seguir reproduciendo esas desigualdades de clase. Cree que las ayudas directas y los avales ICO son bienvenidos, pero también advierte: "Si las medidas no discriminan por niveles de renta y se dan a todos los jóvenes por igual, los de familias propietarias están recuperando esas ayudas a través de las propiedades que posee la familia, de modo que están alimentando un poco la burbuja".
“ El problema de la vivienda en el caso español es imposible de resolver si no es con un pacto de Estado “
Pablo López Calle Profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid,
Además, considera que edificar más inmuebles "alimenta" el problema actual, ya que los terminarán adquiriendo quienes tengan el capital. "La construcción de vivienda social sería mucho más eficaz, pero tiene menos probabilidad de tener éxito porque los votantes de los principales partidos son propietarios", comenta.
De este modo, el profesor apuesta por políticas que tengan en cuenta la brecha de clase dentro de la juventud y, de hecho, vislumbra un primer paso a nivel estatal que siente las bases para hallar una solución: "El problema de la vivienda en el caso español es imposible de resolver si no es con un pacto de Estado que englobe no solo a los partidos mayoritarios, sino a todos".