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Compartir piso o seguir en casa de los padres: la "condena" de muchos jóvenes que no pueden acceder solos a la vivienda

  • La crisis de precios en la vivienda afecta a más del 62% de jóvenes españoles, según un estudio de Oxfam
  • Algunos aseguran que la situación es "desesperante" y que se agrava por la precariedad laboral
Compartir piso o seguir con los padres: la "condena" de jóvenes
Cuáles son los problemas para encontrar una vivienda en alquiler o compra para los jóvenes españoles. InfografíaRTVE

Para los jóvenes, independizarse es algo cada vez más inalcanzable. Incluso con trabajo, muchos se ven obligados a seguir viviendo con sus padres o a compartir piso porque con sus salarios no pueden pagar un alquiler o comprar una casa solos. Todo esto les somete a una cruda realidad: retrasar el inicio de su nuevo proyecto de vida.

Elio tiene 33 años y trabaja como programador. Hace unos meses, se fue de su pueblo en Murcia para empezar otra etapa en Asturias, y ahora vive en Gijón con dos personas y paga 300 euros al mes. "Me veo condenado a compartir piso porque, tal y como están los precios del alquiler, es imposible asumirlo con un solo sueldo", se queja. Tampoco ve viable comprar vivienda porque asegura que no podría ahorrar para la entrada si sigue pagando un alquiler. Por tanto, la pescadilla que se muerde la cola.

Andrea ha vuelto recientemente a Pamplona después de estar tres años trabajando en Irlanda. A sus 27 años, quería mantener la independencia que tenía en el extranjero, pero actualmente está viviendo en casa de sus padres porque, como explica, los elevados precios y las condiciones laborales no le permiten independizarse.

En su caso, descarta el alquiler y compartir piso porque es algo que ya ha hecho durante años y prefiere pensar a largo plazo. "Me gustaría poder comprarme una casa y hacerlo sola, pero no es fácil", comenta. La tarea se le complica por la dificultad de conseguir un trabajo fijo que le permita solicitar una hipoteca. Como muchos de su generación, afirma sentirse "estafada" por la situación de precariedad laboral y la imposibilidad de emanciparse, aunque intenta mantenerse optimista: "Por el momento, me quedo en casa ahorrando y, cuando pueda, accederé a una vivienda".

Jóvenes cualificados sin independencia: "Me siento un poco estafada"

Más del 60% de jóvenes afectados por la crisis de precios en la vivienda

Según el último barómetro del CIS, el 24% de los españoles cree que la vivienda es el problema más importante del país en este momento, mientras que el 43,5% considera que se encuentra entre los tres problemas principales. La crisis de precios es algo que ya está afectando a la población, sobre todo a los colectivos más vulnerables. Entre ellos están los jóvenes.

Por un lado, la compra cada día se complica más. El precio de la vivienda alcanzó 2.230 euros por metro cuadrado al cierre de 2025, lo que supone un incremento interanual del 13,1%. Se trata del mayor importe en la serie histórica del Ministerio de Vivienda y Agencia Urbana, que empezó en 1995.

Por otro lado, los alquileres cada vez presionan más el bolsillo. Según datos de Idealista, su precio ha escalado en marzo a 15 euros por metro cuadrado, un 7% más que el año pasado, y los españoles dedican de media el 38% de sus ingresos al pago del alquiler. Este porcentaje no ha dejado de crecer y varía en función de la provincia: en Málaga supera el 50% y en Baleares es del 46%, mientras que en Teruel es del 17%.

En este contexto, muchos inquilinos no pueden ahorrar y, de hecho, solo el 14,4% de personas que no tiene una vivienda en propiedad cree que podrá comprar una casa en el futuro. Así lo indica el informe 'Vivir la desigualdad' publicado por Oxfam [ver PDF], que señala que la crisis de precios en la vivienda afecta a más del 62% de los jóvenes españoles.

Si la ciudad depende del turismo, se acentúa el problema

El acceso a la vivienda se complica más aún en municipios donde el mercado se enfoca al turismo. Héctor tiene 29 años y vive con sus abuelos en Comillas (Cantabria). Asegura que no puede independizarse porque los precios son "prohibitivos" y la oferta está marcada por la temporada de verano. "La mayoría de alquileres que tenemos aquí son de septiembre a junio, cuando llega junio te echan fuera. "Básicamente, nos está comiendo el turismo", se queja.

Él busca habitualmente en portales inmobiliarios, pero no ve alquileres por debajo de 700 euros al mes, lo que supondría más de la mitad de su salario. Considera inviable pagar esa cantidad, incluso si tuviera dos trabajos. "La situación es desesperante para la gente joven", remarca, y espera poder encontrar una alternativa pronto: "No me gustaría irme de Comillas, al igual que a la mayoría de comillanos".

Héctor (Comillas): "La situación es desesperante, los pisos están volcados en el alquiler vacacional"

Según un estudio de la Fundación Ramón Areces y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), los municipios y provincias que tienen una excesiva dependencia del turismo tienen niveles bajos de bienestar. Esto, según el informe, posiblemente se debe a que los beneficios de esta actividad no se trasladan a la población residente, que tiene que 'convivir' con unos precios de la vivienda disparados por el efecto negativo de la actividad turística. Algunos ejemplos están en Baleares, Canarias y zonas del litoral valenciano, pero cada vez más ciudades se añaden a esta lista.

Forzados a irse a vivir a otra comunidad por los precios

Lo que teme Héctor es lo que finalmente les ha ocurrido a Lidia y Andrés, que han adquirido una casa recientemente, aunque no en el lugar que tenían pensado en un principio.

Esta pareja, de 32 y 29 años, lleva tres años viviendo de alquiler en un piso en Collado Villalba (Madrid) y tienen una hija pequeña. Ambos trabajan y hace unos meses empezaron a buscar para comprar una casa que se adapte mejor a su nuevo proyecto de vida. Sin embargo, se encontraron con una odisea de precios que finalmente les ha forzado a salir de su comunidad autónoma. "Nos hemos tenido que ir a un pueblo de Guadalajara porque no encontrábamos una vivienda asequible en Madrid que tuviera ciertas características porque, como somos padres, necesitamos espacio", comentan.

Su nueva casa, más amplia y con jardín, les ha costado 170.000 euros, muy por debajo de los 300.000 euros que han visto que valen los pisos de tres habitaciones en Collado Villalba, algo que ellos no pueden asumir. Con todo, pese a que van a ir "muy ajustados" económicamente, han podido pagar una entrada de 17.000 euros gracias a la ayuda de su familia. "Sin eso, no estaríamos en el punto en el que estamos", reconoce Andrés.

Lidia y Andrés: "Sin la ayuda de nuestros familiares no estaríamos donde estamos"

Como cuentan, ahora asumirán una letra mensual bastante inferior al alquiler que han estado pagando y, a nivel personal, afrontarán el reto de adaptarse a una nueva vida en Guadalajara mientras su familia y su trabajo siguen estando en Madrid.

Elio, Andrea, Héctor, Lidia y Andrés... Sus casos son el reflejo de miles de realidades en España. Ante esta situación, muchos jóvenes creen que la solución para revertir el problema de la vivienda pasa por regular los precios, con especial foco en zonas tensionadas y apartamentos turísticos. Además, creen que el Estado y las comunidades autónomas deberían aplicar medidas para que la vivienda deje de ser un medio de especulación y se convierta en una alternativa accesible en sus vidas.