Pueblos con cuatro de cada diez viviendas deshabitadas, la dura imagen de la despoblación rural en Extremadura
- La compra de viviendas cae un 5% mientras crece la rehabilitación en una de las regiones con más viviendas vacías
- El 83% de las viviendas deshabitadas está en poblaciones de menos de 20.000 habitantes
En Extremadura, muchas propiedades están vacías y en mal estado, sobre todo en los pueblos. Un problema ligado al envejecimiento y la despoblación especialmente palpable en los pueblos. Puebla de Alcocer, en Badajoz, es el municipio extremeño con mayor porcentaje de casas deshabitadas.
En él nos encontramos que entre un cartel de “se vende” y otro apenas hay varios metros de distancia. Además, algunos de estos inmuebles están en estado de abandono.
Un ejemplo lo encontramos en la calle Numancia, donde hay 19 viviendas y más de la mitad están desocupadas. Entre ellas, dos que han pasado a manos del ayuntamiento y donde se está construyendo un aparcamiento para hacer frente a las dificultades de accesibilidad a la parte alta del pueblo.
Es ahí precisamente donde se concentra la mayor parte de las viviendas deshabitadas ya que, según el alcalde, Gonzalo Hernán, “son calles estrechas donde al final la gente no quiere tener una vivienda donde no pueda llegar y aparcar a la puerta de casa”. De hecho, es en la parte baja del pueblo “donde la gente opta por hacerse una vivienda”, precisa.
Municipios pequeños
Extremadura es una de las comunidades con más propiedades vacías, calculan que dos de cada diez. Pero el problema es mayor cuanto más pequeño es el municipio. El 83% de ellas se concentra en los de menos de 20.000 habitantes.
Puebla de Alcocer es un buen ejemplo, aquí “unas cuatro de cada diez viviendas” están deshabitadas, según su alcalde.
Detrás de estos datos hay una realidad, el reto de la despoblación. Los jóvenes se marchan y los que quedan en los pueblos son cada vez más mayores.
Falta de servicios
A eso se suma “una ausencia de servicios sanitarios, educativos, movilidad y eso progresivamente va retroalimentando” afirma José Manuel Pérez Pintor, profesor del área de análisis geográfico de la Universidad de Extremadura.
Una posible solución la aporta José Antonio Gutiérrez, profesor titular del área de conocimiento de la UEX, que apunta a “políticas que discriminen positivamente a las personas que residen en los pueblos. Hay, por ejemplo, zonas cercanas a las ciudades, que podrían perfectamente ir y venir”
Suelo más barato
Aunque las soluciones, coinciden, no son fáciles. Mientras, desde el sector inmobiliario apuntan las posibilidades que hay en el mundo rural para comprar porque tiene el metro cuadrado más barato “porque esta es una zona en la que predomina la vivienda de segunda mano para vacaciones o fines de semana y fundamentalmente por arraigo con Extremadura”, afirma Raúl Castillo, de la inmobiliaria Inmovex en Herrera del Duque.
Y reclama nuevas políticas de rehabilitación que mejoren el parque de viviendas envejecidas de nuestros pueblos para cambiar su imagen y su futuro.