España y otros diez países reclaman un fin negociado de la guerra en Oriente Medio para mitigar el daño económico
- Los ministros de Finanzas exigen el "tránsito libre y seguro" de mercancías por el estrecho de Ormuz
- Sigue la última hora del conflicto en Oriente Medio
Los ministros de Finanzas de España, Reino Unido, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Polonia, Suecia, Países Bajos, Finlandia y Noruega han unido sus voces para reclamar un acuerdo de paz en Oriente Medio que, entre otras cosas, ayude a mitigar los impactos económicos derivados del conflicto y que, según el Fondo Monetario Internacional (FMI) lastrarán en al menos dos décimas el crecimiento del PIB global.
Los Gobiernos firmantes celebran el alto el fuego en vigor entre Estados Unidos e Irán y confían en su "plena" implantación, teniendo en cuenta que a la "inaceptable" pérdida de vidas se ha sumado también "un perjuicio significativo para la economía y los mercados financieros globales". "Pedimos una resolución negociada rápida y duradera al conflicto y un retorno del tránsito libre y seguro a través del estrecho de Ormuz", para "mitigar" un impacto que afectará de manera especial "a los más pobres y los más vulnerables" del mundo.
Temen por la seguridad energética mundial y por los impactos en la cadena de suministro, dando por hecho además que, aunque el conflicto se resuelva ya, sus efectos "persistirán" en el tiempo, si bien resaltan que actuarán de manera "coordinada" y "responsable" para responder a la actual crisis y garantizar una recuperación pendiente ahora de cómo puedan avanzar los diferentes contactos entre las partes.
Así, se comprometen a aplicar una política fiscal "responsable", "dirigida a aquellas personas que más apoyen necesiten", y a evitar cualquier potencial medida "proteccionista", lo que incluye cualquier control "injustificado" a las exportaciones o barreras comerciales que puedan bloquear cadenas de suministro como las de hidrocarburos. Entre los objetivos comunes figura, además, "acelerar la diversificación energética" mediante la transición hacia energías limpias y medidas en favor de una "mayor eficiencia".
Apoyo a Ucrania y a instituciones internacionales
El comunicado incluye un respaldo a instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía, en las que confían para hacer una evolución más amplia sobre los impactos económicos de la guerra y para brindar un "apoyo de emergencia" a los países que se puedan ver más afectados por los estragos económicos del conflicto.
Por otro lado, los once ministros han aprovechado el mensaje para reiterar el "apoyo inquebrantable" a Ucrania y subrayar la voluntad conjunta de "mantener la presión" sobre Moscú. "Rusia no debe beneficiarse de este conflicto", han advertido, poniendo voz a un miedo cada vez más generalizado y que se vio agravado, entre otras cuestiones, por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aliviar las sanciones al petróleo ruso.