Líbano e Israel acceden a iniciar "negociaciones directas" en su primera toma de contacto en EE.UU.
- Las partes califican de "constructivo" el encuentro al tiempo que reiteran sus principales reclamaciones
- Sigue en directo la última hora del conflicto en Oriente Medio
Los gobiernos de Israel y del Líbano se habían citado este martes en Estados Unidos para una primera toma de contacto de la que no han salido grandes anuncios pero sí el compromiso de volver a verse para iniciar lo que el Departamento de Estado norteamericano ha descrito como "negociaciones directas", en una fecha y un lugar aún por convenir.
La cita venía marcada por la enésima escalada del conflicto entre Israel y la milicia chií Hizbulá, desatada al albor de los bombardeos sobre Irán, que volvieron a prender la mecha de un conflicto inconcluso sobre el que regía un teórico alto el fuego. Las autoridades de los dos países vecinos no se veían a tan alto nivel desde el año 1993 y, en esta ocasión, estaban representadas por sus respectivos embajadores en Estados Unidos.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, ha ejercido de anfitrión y ya en su primer mensaje ante el embajador israelí, Yechiel Leiter, y la representante libanesa, Nada Hamadeh Moawad, dejó claro que estaban ante una "oportunidad histórica". No obstante, él mismo se encargó de enfriar las expectativas con un breve discurso ante las cámaras en el que reconoció que era un conflicto "complejo" y que, por tanto, no cabía esperar soluciones en cuestión de horas.
Sí planteó la posibilidad de que al menos este diálogo sirva para sentar las bases de una negociación más a fondo y su oficina ha resaltado tras la reunión que las conversaciones fueron "productivas". Un primer obstáculo superado dentro de unos por ahora tímidos esfuerzos diplomáticos que se desarrollan de forma paralela a las conversaciones de paz que han iniciado en Pakistán los gobiernos de Estados Unidos y de Irán.
Las líneas rojas de las partes
Según la nota del Departamento de Estado, Israel se ha mostrado dispuesto a colaborar con el Gobierno libanés y a entablar "negociaciones directas" para resolver todos los temas pendientes con su vecino "y lograr una paz duradera que refuerce la seguridad, la estabilidad y la prosperidad y la región". También ha llamado a "desarmar a todos los grupos terroristas no estatales y a desmantelar toda la infraestructura terrorista en el Líbano", en una clara alusión a Hizbulá.
La milicia, aunque no ha participado, ha estado muy presente en la cita. Ya había expresado su malestar por este mero tanteo diplomático, acusando al Gobierno de plegarse a las presiones del enemigo, y justo cuando se celebraba el encuentro en Washington reivindicaba el lanzamiento de nuevos ataques sobre Israel, en una simbólica muestra de presión que no ha dejado daños personales ni materiales de consideración.
El embajador israelí ha celebrado en declaraciones a los medios que el Gobierno libanés haya hecho caso omiso a las amenazas de Hizbulá, al que ve "más débil que nunca", y ha apostado por una lucha conjunta para erradicar a este grupo "maligno". En este sentido, ha señalado que es esta "organización terrorista" la que está atentando contra civiles, en respuesta a las críticas por el alcance de los bombardeos de Israel sobre el Líbano.
"El principio del fin del sufrimiento"
El presidente libanés, Joseph Aoun, espera que la reunión marque "el principio del fin del sufrimiento" de la población, especialmente de aquellos civiles que residen en zonas cercanas a la frontera con Israel, muchos de los cuales han tenido que huir. El conflicto suma ya más de un millón de desplazados y más de 2.100 muertos, según el último balance oficial de víctimas difundido este mismo martes por el Ministerio de Sanidad.
En Washington, "Líbano reafirmó la urgente necesidad de aplicar por completo el cese de hostilidades anunciado en noviembre de 2024", al tiempo que volvió a reivindicar "los principios de integridad territorial y de plena soberanía". El Ejército israelí mantiene desplegadas tropas en el sur del Líbano y no descarta lanzar nuevos bombardeos sobre otros puntos del país, incluida la capital, Beirut, tal como se ha visto en los últimos días.
La embajadora, Nada Hamadeh Moawad, ha confirmado esa petición de alto el fuego en una nota remitida a la agencia Reuters y en la que ha calificado de "constructivas" las conversaciones.
Estados Unidos, por ahora, parece satisfecho y busca en última instancia no perder las riendas de este proceso. Si las conversaciones tienen "el potencial de desbloquear la asistencia para la reconstrucción y la recuperación económica del Líbano y expandir las oportunidades de inversión para los dos países", Washington quiere estar presente, tal como ha dejado claro en su comunicado la oficina de Rubio. "Cualquier acuerdo para el cese de hostilidades debe lograrse entre los dos gobiernos, con la mediación de Estados Unidos, y no por una vía distinta"