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¿Cómo es realmente el lado oculto de la Luna? Artemis II se prepara para revelarlo

Artemis II afronta su momento más esperado: sobrevolar la cara oculta de la Luna

La misión Artemis II está marcando el inicio de una nueva era en la exploración espacial. Por primera vez en más de medio siglo, una tripulación humana ha vuelto a viajar hasta la Luna, pero esta vez llegará más lejos que nunca: a una distancia de 406.027 kilómetros de la Tierra, superando el récord alcanzado por la misión Apolo 13 en 1970. Además, los cuatro astronautas protagonizarán un vuelo histórico sobre la cara oculta del satélite, un territorio que sigue siendo en gran medida desconocido, ya que aunque ha sido cartografiado y fotografiado por sondas de múltiples países, ninguna persona ha contemplado directamente la mayor parte de este hemisferio.

Durante su aproximación, la nave no entrará en órbita lunar, sino que ejecutará una maniobra de asistencia gravitatoria —un “tirachinas” gravitacional— que la impulsará de regreso a la Tierra. Antes, la tripulación volará sobre la superficie lunar a una altitud de entre 4.800 y 14.500 kilómetros, según los cálculos de la NASA, en una trayectoria que los dejará incomunicados con la Tierra durante unos 40 minutos, cuando atraviesen la cara oculta, en uno de los momentos más delicados de la misión.

¿Qué se sabe de la zona oculta de la Luna?

La cara oculta de la Luna no es simplemente el reverso invisible desde la Tierra: es un mundo geológicamente diferente. Como explica el astrofísico Héctor Socas en una entrevista concedida al Canal 24 Horas, esta asimetría entre los dos hemisferios sigue siendo un misterio científico. "La cara oculta de la Luna es peculiar porque es bastante diferente de la que vemos desde la Tierra. (...) Si viéramos una imagen de la cara oculta y de la cara visible podríamos darnos cuenta a simple vista de que son diferentes, y también geológicamente son diferentes, y por eso son muy interesantes", afirma el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias y director del Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife. "Tenemos orbitadores que están continuamente tomando imágenes de la Luna, hemos enviado instrumentos, ya que China se ha posado y ha hecho exploración robótica de la Luna, pero todavía lo que no hemos puesto son seres humanos", apunta.

El astrofísico Héctor Socas explica a TVE la importancia de la misión Artemis II | Ver
Transcripción completa

El regreso de la humanidad a la Luna ha pasado medio siglo, hablamos

ahora con Héctor Rosocas, es astrofísico.

Muy buenas tardes

Hola, buenas tardes.

Más allá de que es una misión épica, ¿por qué es importante llegar a la

Luna?

Bueno, a nadie se le escapa que siempre con estas cosas hay algo de

motivaciones

un poco cínicas, motivaciones políticas, de demostrar una

superioridad tecnológica.

En los años 60 había una carrera

con la Unión Soviética, ahora la carrera es con China.

Pero más allá de eso, mirando realmente esto con perspectiva

amplia, realmente es un paso muy importante hacia el futuro

porque lo que estamos pensando hoy en día, la visión de futuro que hay es que

la Luna es solo el primer paso

para ir más allá y estamos pensando en Marte en concreto

se están preparando las primeras las fases conceptuales de cómo será la

presencia humana

en marte pues no sabemos todavía cuándo eso todavía queda un poco lejos pero

primero tenemos

que recuperar todo el, no solo el conocimiento, sino la destreza,

incluso industrial, tecnológica, que a lo largo de estos 50 años se ha perdido

porque realmente

aunque tuviéramos los planos para volver a construir aquel cohete de hace

50 años, aquel Saturno 5 que nos llevó a la Luna,

ya hoy en día no podríamos porque no existen las componentes las válvulas

todo con lo que

existía. Entonces hay que empezar un poco de

cero y además porque la tecnología por supuesto ha avanzado mucho y ahora lo

podemos hacer mejor

Entonces aunque Artemisa de hecho reutiliza elementos del programa de

transbordador espacial,

es como un poco volver a empezar de cero a construir todos los elementos

para poder

tener un programa interplanetario, para que la humanidad pueda volver a salir

de la Tierra después de más de 50 años

Estamos destacando mucho que se va a intentar ver una parte que no se ha

contemplado nunca, que es esa cara oculta

de la Luna. Ya se ha encontrado agua en las partes

que se ha visto, pero ¿qué cree usted que se va

a encontrar ahí

Bueno, la cara oculta de la Luna es peculiar porque es bastante diferente

de la cara que vemos desde la Tierra.

Desde la Tierra vemos siempre la misma cara de la Luna porque la Luna, a

medida

que da vuelta la Tierra, también va girando sobre sí misma y nos da siempre

la misma cara.

Y curiosamente..

no sabemos exactamente o del todo por qué, son muy diferentes.

Si viéramos una imagen de

la cara oculta y de la cara visible podríamos a simple vista darnos cuenta

de que son diferentes

Y también geológicamente son diferentes y por eso son muy interesantes.

Tenemos imágenes, tenemos..

orbitadores que están continuamente tomando imágenes de la Luna.

Hemos enviado instrumentos,

sobre todo de eeuu todavía no pero las otras potencias espaciales si quedan

china

sí que se ha posado y ha hecho exploración robótica de la cara oculta

de la Luna

pero todavía lo que no hemos puesto es seres humanos, evidentemente.

En el programa Apolo lo

más sencillo es aterrizar en la cara visible porque hay comunicación directa

con la Tierra, pero hoy en día estamos pensando

más allá como digo se trata no sólo de ir a la luna y volver sino de

establecer una presencia permanente de que

la Luna sea nuestro aeropuerto, nuestro espacopuerto para salir al espacio

Entonces, para eso, tenemos que establecer una presencia permanente

allí, porque allí hay recursos que podemos usar, primero,

para estar allí, para tener presencia humana, pero también incluso para

construir

Entonces, en el futuro la idea sería eso, porque es mucho más fácil despegar

desde la Luna que desde la Tierra.

Todas las misiones futuras se harán de forma mucho más sencilla, mucho más

barata,

y con menos impacto ambiental haciéndolas desde la luna que si lo

hacemos desde la tierra porque

la gravedad de la tierra es mucho mayor es muy difícil salir al espacio desde

la tierra entonces toda esa preparación

implica que tenemos que buscar sitios donde haya recursos y en particular,

más que la cara oculta,

se está buscando en este caso el polo sur de la Luna, donde se apunta, la

cuenca Eitken, el cráter

Shackleton, quizás el sitio más cerca del polo sur, que son zonas donde

sabemos que hay

recursos importantes, sobre todo agua.

En la Luna sabemos que en las sombras de los cráteres, donde hay sombra

perpetua,

ahí hay agua en abundancia.

Y el agua es importante no solo para los seres humanos, pero también

para desarrollar combustible para las futuras misiones o sea que es una

cuestión que también tiene que ver con recursos

No tanto la investigación de la cara oculta, que es interesante

científicamente, pero esta zona en

particular del polo sur que está prácticamente en la cara oculta

prácticamente no vemos el polo sur desde la tierra

es muy útil por esta presencia de recursos, pero claro, también complica

mucho las comunicaciones y eso es parte de..

los desafíos que tiene que afrontar Artemisa

Entiendo que ustedes, bueno, ustedes, que lo que se busca es, como comenta

usted, es establecer una base, desde ahí explorar Marte es lo que tenemos

ya puesto en el punto de mira pero el resto del universo y por lo que usted

está contando, si no le he entendido mal, tienen al menos la intuición,

porque todavía no se ha

visto con los estudios que han hecho y con lo que han podido ustedes barajar

de que esa parte que se va a explorar de la luna

puede ser más fácil que sea habitada por humanos que lo que ya conocemos

Sí, así es. Ya digo, sobre todo el agua es el

recurso fundamental.

Entonces,

hay regiones, hay cráteres.

Hay que tener en cuenta que en la Luna el

contraste entre día y noche, o sea, el contraste entre que dé sol o que no dé

sol, es brutal.

Hay..

está dando el sol las temperaturas son de más de 100 grados acá y prácticas no

puede haber agua se evapora toda completamente pero

sin embargo en las de noche las temperaturas caen bajo cero

Sin embargo hay zonas de sombra perpetua, en las paredes de cráteres,

sobre todo como digo en los polos,

ahí hay zonas donde nunca ha dado el sol y desde hay enormes bloques de

hielo que llevan ahí miles de millones de años, que es el recurso

más importante que podemos extraer en este tipo de bases que pudiéramos

establecer en el polo sur

Se piensa que también hay, bueno, se tiene bastante claro que hay agua

también mezclada con

los minerales de la propia superficie, pero esa es mucho más difícil de

extraer, esa requeriría

un proceso industrial extraerla.

Sin embargo, la que tenemos ahí en esta sombra de los cráteres está ahí

perfectamente disponible..

y es la que estas misiones futuras querrán aprovechar.

La idea también de Artemisa, la idea original, aunque ahora está un poco en

peligro,

vamos a ver qué pasa.

La idea es establecer una base orbital también, tener una estación espacial

orbitando la Luna, como

la que tenemos en la Tierra, de tal manera que se pueda viajar fácilmente

desde el espacio

terrestre a esa estación orbital en la Luna y desde ahí gestionar las

operaciones e incluso

descender a la superficie cuando sea necesario.

Pero la base en superficie, todo el mundo piensa que en el

polo sur las condiciones serían idóneas para establecerla

Cuando le preguntaba a usted al principio sobre por qué es importante

llegar a la Luna, usted ha hecho mención

de la geopolítica, de la política.

Es verdad que en un primer momento era esa lucha Estados Unidos-Rusia,

ahora es Estados Unidos-China, pero ¿de quién es la Luna?

Bueno, esta es la parte que a los científicos a lo mejor nos gusta menos.

Nosotros siempre estamos pensando en la exploración,

en el avance del conocimiento, el ir más allá, pero es verdad que todo esto

no hay que negarlo, fundamentalmente por

la gran inversión que requiere y por la tecnología también requerida

no está siempre mezclado con un tinte de geopolítica que bueno que también

está ahí no podemos obviar entonces a quién

pertenece la Luna? Es una pregunta muy buena.

En principio, si nos ceñemos a los acuerdos internacionales que existen,

lo más importante es de los años 60 de Naciones Unidas, hay un tratado de uso

del

espacio exterior que fue firmado y ratificado por más de 100 países,

incluyendo todas las

potencias espaciales.

Y ese tratado establece que el espacio no pertenece a nadie,

Ningún país puede reclamar soberanía sobre nada fuera de la Tierra

Lo que sí permite al tratado es el uso del espacio.

Se establece explícitamente que debe ser un uso

pacífico, que no puede haber militarización, no puede haber armas y

no puede haber nada, ni siquiera tecnología de uso dual

o sea, tecnología que se pueda usar tanto para lo civil como para lo

militar.

Esa es la mayor restricción del tratado

El tratado invita a las potencias a colaborar en investigación científica y

exploración. Entonces, desde este punto de vista,

pues parece como muy un acuerdo..

pues muy muy positivo y muy benévolo pero bueno claro siempre están las

interpretaciones que se puedan hacer y cómo se pueda uno agarrar a los

resquicios para, digamos que obtener

ventaja geopolítica que

en este caso pues tienen que ver con esto con

tener una ventaja en esa lanzadera.

Por ejemplo, si uno establece una base, aunque eso no te pertenezca,

no puedes reclamar que eso es soberanía tuya, pero tienes derecho a mantener

ahí esa base.

Entonces, otra potencia no

puede instalarse en el mismo sitio porque no puede interferir con tu

operación.

Eso sí que el tratado establece que no se puede

interferir con…

o sea, que el uso debe ser amistoso y colaborativo y no se puede interferir

con el uso que esté haciendo otro país.

Entonces, el ponerte el primero,

el reclamar, es como ir a la playa y poner tu toalla y tu sombrilla ahí.

Entonces, ese es tu sitio y el llegar primero te permite..

coger el mejor sitio.

Esa es la carrera en la que se está ahora

Bueno, pues esperemos que reine el sentido común, que sea por el bien de

la humanidad y que quien consiga llegar y descubrir cosas beneficiosas pues lo

comparta y no se convierta en otro centro de disputa, por haber quién se

hace con ello. Muchísimas gracias Héctor Socas

Arsofísico por haber compartido con nosotros

esas conclusiones

Gracias

El astrofísico Héctor Socas explica a TVE la importancia de la misión Artemis II

A diferencia del hemisferio visible, dominado por grandes llanuras volcánicas (los llamados “mares”), la cara oculta presenta una superficie mucho más accidentada, plagada de cráteres de impacto formados a lo largo de miles de millones de años. Entre los objetivos visuales más impresionantes del sobrevuelo destaca el Mare Orientale, una gigantesca cuenca de impacto considerada una de las estructuras más espectaculares del Sistema Solar. Se trata de la cicatriz dejada por el choque de un asteroide de unos 100 kilómetros de diámetro hace aproximadamente 3.800 millones de años.

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II también podrán observar la cuenca Aitken del Polo Sur, una de las mayores depresiones conocidas en la Luna, donde se encuentra el cráter Shackleton. Esta región es clave para el futuro de la exploración no solo lunar, sino también del resto del Sistema Solar, especialmente para el futuro salto humano a Marte, que la NASA prevé llevar a cabo a lo largo de la década de 2030. En esta región se han detectado depósitos de hielo en zonas de sombra permanente.

Otros puntos de interés en el hemisferio oculto del satélite incluyen el cráter Tsiolkovsky, con su distintivo fondo de basalto oscuro, y el Mare Moscoviense, otro de los escasos mares presentes en la cara no visible del satélite, que apenas representan el 1% de su superficie. La explicación principal está en el grosor de su corteza. En el lado oculto, esta capa es considerablemente mayor —en algunas regiones casi el doble— que en la cara visible. Un espesor que ha impedido que el magma del interior ascendiera con facilidad tras los impactos de grandes meteoritos, evitando que se rellenaran las cuencas y se formaran las extensas llanuras de basalto conocidas como mares.

Cráter Orientale, situado en la cara oculta de la Luna.

Cuenca Orientale, situada en el lado oculto de la Luna. NASA

Presencia humana sostenida en la Luna

Durante el vuelo, un equipo de especialistas en geología lunar —expertos en impactos, vulcanismo y tectónica— seguirá la misión desde el Centro Espacial Johnson en Houston, proporcionando análisis y orientación en tiempo real. Aunque la Luna ha sido ampliamente estudiada mediante sondas de países como Rusia, Estados Unidos, China o India, la presencia humana añade un componente insustituible: la capacidad de interpretar el terreno de manera directa.

Así, Artemis II no es solo un viaje de exploración: es un paso clave hacia una presencia humana sostenida en la Luna. Las siguientes misiones del programa Artemis tienen como objetivo el Polo Sur lunar, una región rica en recursos. El agua helada detectada en cráteres permanentemente sombreados podría ser crucial: no solo serviría para el consumo humano, sino también para generar combustible (hidrógeno y oxígeno), abriendo la puerta a una infraestructura espacial autosuficiente.

"Se trata no solo de ir a la Luna y volver, sino de establecer una presencia permanente, de que la Luna sea nuestro aeropuerto para salir al espacio (…) Tenemos que buscar sitios donde haya recursos, y en particular, más que la cara oculta, se está buscando en este caso el Polo Sur de la Luna, donde se encuentra la cuenca Aitken y el cráter Shackleton, que son zonas donde sabemos que hay recursos importantes, sobre todo agua", expresa Héctor Socas. "Sabemos que en la Luna, donde hay sombra perpetua, hay agua en abundancia, y el agua es importante no solo para los seres humanos, sino para desarrollar combustible para futuras misiones".

La NASA planea además desplegar LunaNet, una futura infraestructura diseñada para proporcionar servicios de comunicación y navegación en el satélite, esencial para la presencia humana sostenible y las misiones del programa Artemis. De esta manera, la Luna servirá como banco de pruebas para desarrollar y validar tanto las tecnologías como los sistemas de soporte vital que harán posible el futuro salto humano más allá del satélite natural de la Tierra.

Un instante irrepetible

Otro de los momentos más esperados llegará cuando la nave abandone la cara oculta y la Tierra vuelva a asomar por el horizonte. Será entonces cuando la tripulación de Artemis II disponga de una oportunidad única para capturar una imagen que podría quedar grabada en la historia, similar a la icónica Earthrise, tomada en 1968 por Bill Anders durante la misión Apolo 8, y que después se repitió en las posteriores misiones Apolo que entraron en órbita lunar. La diferencia es que esta vez no será únicamente una foto para el recuerdo: será, más que nunca, el reflejo de esa curiosidad que define a la especie humana y que la empuja, como si no pudiese evitarlo, a ir cada vez más lejos.

La astronauta Christina Koch, mirando a la Tierra desde una ventanilla de la nave Orion.

La astronauta Christina Koch, mirando a la Tierra desde una ventanilla de la nave Orion. NASA

Horario del sobrevuelo lunar

La misión Artemis II vive este lunes 6 de abril una de sus jornadas más esperadas con el sobrevuelo lunar, en una secuencia de hitos a lo largo de todo el día.

La nave Orion ha entrado en la esfera de influencia lunar a las 06:41 (hora peninsular española), marcando el inicio de la interacción directa con la gravedad del satélite. Tras unas horas de descanso de la tripulación, la actividad se ha reanudado a las 16:50, dando comienzo al sexto día de vuelo.

Uno de los momentos más simbólicos ha llegado a las 19:56, cuando la tripulación ha superado el récord de distancia respecto a la Tierra establecido por la misión Apolo 13. Minutos después, a las 20:45, ha comenzado oficialmente el periodo de observación lunar.

El punto crítico de la jornada se producirá a las 00:44, cuando se pierdan las comunicaciones al situarse la nave tras la cara oculta de la Luna. Durante ese intervalo, Orion alcanzará su máxima aproximación al satélite a la 1:02 y su mayor distancia respecto a la Tierra a las 1:07. La señal se recuperará a las 1:25, al emerger de nuevo desde detrás del disco lunar.

La jornada concluirá con un fenómeno adicional: un eclipse solar visto desde la nave entre las 2:35 y las 3:32. Las observaciones lunares finalizarán a las 3:20.