Jóvenes, sobradamente preparados y con dominio del verso, reviven a Calderón en el Teatro de la Comedia
- El escondido y la tapada se representa hasta el 26 de abril en el escenario madrileño
- Hablamos con tres actores de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico
Comedia de capa y espada en la que Calderón entreteje duelos de honor, identidades confundidas, líos amorosos y un humor vibrante, El escondido y la tapada sube por primera vez a las tablas del Teatro de la Comedia con la energía de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico (JCNTC).
De 900 aspirantes a ingresar en la compañía, solo doce fueron escogidos, seis actrices y seis actores, que contarán con dos años de formación. En una profesión que significa estar "toda la vida pasando procesos selectivos", según Luis Espacio, de 28 años, que encarna a Don Félix en la obra.
La séptima promoción de la JCNTC debuta con este texto de un autor maduro que domina a la perfección la técnica del enredo. Hace casi 400 años, Calderón situa en el centro de la acción a una dama que enreda, desobedece y rompe con la actitud decorosa que se espera del género femenino.
El elenco de la JCNTC al completo. Mauro Testa
La función critica las normas sociales sobre el honor y el control de la mujer por parte del hombre en el siglo XVII. Espacio apunta a RTVE.es que, para el público, puede ser agobiante entrar y que te lancen versos a toda velocidad, pero asegura que han hecho "un trabajo para que se entienda todo bien desde el principio".
Verso orgánico
La dificultad del verso es que impide improvisar, todo rima con un número exacto de sílabas. El interprete de Mosquito, Julio Montañana, reconoce a RTVE.es el miedo de olvidar el texto y utilizar palabras en desuso, pero dicen "el verso de una forma orgánica", como si fuera "la forma en la que hablamos".
El actor de 26 años confiesa que la musicalidad de los versos engancha, hace pareados en su vida diaria e incorpora expresiones de su personaje como "cuerpo de Cristo conmigo", que equivale a "madre mía".
Laura Ferrer, de 30 años, interpreta a Beatriz, una de las criadas, y señala la dificultad de no olvidarte ni una palabra al actuar en verso, pero subraya que son "unas palabras tan poéticas y tan estructuradas en torno a unas imágenes, con una belleza que no tiene el habla cotidiana".
El actor que da vida a Don Félix cree que hacer teatro en verso "requiere de una energía especial" y como en el juego de las siete y media "sin pasarse, ni quedarse corto". "Tiene que ser todo mucho más expresivo, mucho más grande, pero tienes que tener cierto control para que la gente lo entienda. Son ideas muy largas, muy enrevesadas, que tienes que lanzar con potencia, sin que se corran y que quede precipitado", elabora.
Vocación temprana
Ferrer iba para química, pero en el instituto participó en la obra de fin de curso que era El perro del hortelano de Lope de Vega: "Ahí nació el amor por el Siglo de Oro que tengo ahora. Me sentí tan cómoda y tan feliz que desde entonces me he querido dedicar a esto".
La vocación de Montañana surgió "poco a poco" en las extraescolares de música y luego de artes escénicas. Estuvo cuatro años en el taller de teatro del Instituto Plaza de la Cruz de Pamplona. La orientadora le sugirió que estudiase en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga, hizo la maleta y fue "la mejor decisión de su vida".
Espacio recuerda que su madre quería que hiciera algo por las tardes y no le gustaba hacer deporte, así que empezó a hacer teatro en el cole y al llegar a los 18 ya llevaba "un montón de años" sobre las tablas, luego con un amigo intentó entrar en la RESAD y lo consiguió a la segunda. Confiesa que le impactó Yo de mayor quiero ser Fermín Jiménez de la compañía valenciana Pont Flotant, una autoficción que "le explotó la cabeza".
El elenco de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico tiene por delante dos años de formación. Esta promoción empezó el 15 de septiembre y hasta principios de enero recibieron clases de los mejores profesionales de cada disciplina, por ejemplo, clases de clown de Pepe Viyuela o un curso de comedia del arte de Fernando Cayo.
En primer plano, Laura Ferrer caracterizada como Beatriz. FOTO: Mauro Testa
Machi, Casablanc y Carril
Entre sus referentes sobre las tablas, Ferrer asegura que ama a Carmen Machi por "su fuerza y su talento", el navarro se queda con Pedro Casablanc por "su voz", pero también le encanta Oriol Pla, mientras que a Espacio le gusta muchísimo Francesco Carril. Añade que "la interpretación es un arte muy relacionada con la edad. Hay cosas que hasta que el cerebro no las entiende creo que es muy difícil interpretarlas. Y él siempre ha ido un poco por delante de eso".
A la hora de elegir su obra favorita, Montañana lo tiene claro Tres sombreros de copa: "Dionisio es el personaje soñado. Me parece un regalo esa función. Leerla por primera vez es una suerte. También estoy con los rusos, me encanta Chéjov, El jardín de los cerezos. Si tengo que escoger una función, que ojalá algún día llegue, me quedaría con Tres sombreros de copa".
La actriz de la JCNTC escoge autoras del Siglo de Oro como Ana Caro de Mallén o María de Zayas por sus "textos preciosos". De ahora, menciona a Carolina África, autora de la versión de El Escondido y la tapada y dice que "sería un sueño" interpretar El cuaderno de Pitágoras.
Pablo Remón, Alfredo Sanzol e Iván López Ortega es la trinidad de dramaturgos de Espacio. De López Ortega valora que "es un chico maravilloso, que está empezando ahora pero va a tener mucho recorrido y va a dar mucho que hablar", como clásico cita a Ibsen por sus tramas "muy bien construidas, obras muy completas".
Mujeres, hombres y viceversa
Sobre el personaje de Don Félix, matiza que "no es el típico personaje del Siglo de Oro porque es un caballero pero no tiene dama. Tiene que cuidar a su hermana y está desesperado porque es un poco lianta y hace lo que le da la gana". Se trata de alguien al que desde muy joven se le ha impuesto una carga, algo que curte la personalidad.
Los tres destacan el trabajo exquisito de Beatriz Argüello en la dirección de actores. Algunos personajes de la función original han cambiado de sexo para que todos los integrantes de la JCNTC suban a escena. El casero Octavio se convierte en Octavia y un papel masculino pasa a ser una mujer travestida que mezcla italiano y castellano.
Escena de 'El escondido y la tapada' de Calderón de la Barca. FOTO: Mauro Testa
A Beatriz, la criada, le regalan un vestido nuevo que desaparece y se pasa el resto de la obra llorando por su vestido. "Para los galanes y las damas lo importante es el amor y perder al enamorado. En el mundo más terrenal y mundano de los criados, perder un vestido es igual de dramático que perder a tu amante", reflexiona Ferrer, que ya ha dirigido una obra en verso, premiada en Almagro, y ahora prepara una secuela titulada El noble arte del engaño.
Versión actualizada
Entre las modificaciones del texto, África ha aligerado algunos largos parlamentos y ha suprimido alusiones al contexto de la época. En un momento, parece que han desvalijado una estancia, Calderón decía: "Alemanes han entrado en esta casa" y la versión actual reza: "Políticos han entrado en esta casa".
En el día mundial del teatro, Espacio no se atreve a aconsejar a nadie que siga este camino, mientras que Ferrer anima a los jóvenes a formarse como actores, "tener fe en esta profesión si es lo que les gusta y no dejar nunca de aprender", mientras que Montañana asegura que es "algo muy poderoso que nos puede salvar a todos. Por salvar me refiero a que nos entretenga, nos evada de la realidad y nos haga ver otras cosas".
El escondido y la tapada se representa en el Teatro de la Comedia hasta el 26 de abril. Ferrer invita a relajarse, sentarse en la butaca, olvidarse del mundo durante un rato y descubrir "una historia muy divertida, con funciones donde hay gente que se revuelve en el asiento, a carcajada limpia y eso es un regalo".