Las medidas anticrisis provocan un nuevo choque entre PSOE y Sumar y abren un escenario de incertidumbre en la coalición
- El Gobierno aprueba 5.000 millones de euros para hacer frente a la crisis y asume las medidas de Sumar sobre vivienda
- La UE vira hacia el 'No a la guerra' de Sánchez y Feijóo le ve como "un problema" para una Europa responsable
"Estoy muy enfadado por la situación que está viviendo el mundo", aseguraba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la comparecía para dar cuenta de las medidas aprobadas para paliar la crisis por la guerra de Donald Trump. "Nosotros rechazamos esta guerra ilegal, pero vamos a proteger a los ciudadanos de sus consecuencias y con estos 5.000 millones ponemos en marcha el mayor escudo social de toda Europa",
Pero no parecía que el enfado fuera solo por la guerra en Irán. La bronca, hasta el último minuto, entre los dos partidos del Ejecutivo sobrevolaba buena parte de la rueda de prensa. El resultado de ese enfrentamiento era aprobar dos decretos, no solo uno como estaba previsto.
Eso después de que el Consejo de Ministros se pospusiera más de dos horas para encontrar la solución entre los socios: un texto con la reducción de impuestos en energía y otro con las medidas para blindar los alquileres como exigía Sumar y que Sánchez explicaba en menos de tres minutos de su intervención inicial, ante la prensa, de prácticamente media hora.
Un acuerdo que la vicepresidenta Yolanda Díaz hacía público en redes: "Hemos conseguido ampliar el escudo social controlando los márgenes empresariales, prorrogando los alquileres". Y lo publicaba antes de la rueda de prensa del presidente.
Una división a la que Sánchez intentaba quitar importancia diciendo, a pregunta de los periodistas: "Bienvenidos a Europa, a la política del siglo XXI, que además le sienta muy bien a España. El año pasado tuvimos el 41% de la creación de empleo de toda la zona euro. Ha sido una discusión normal en un Gobierno de coalición. En pandemia tuvimos un Consejo de Ministros que duró nueve horas, y se tomaron medidas que han sido positivas. Entiendo que el salseo es interesante para los medios, pero hablamos de un plan muy relevante".
Pero la procesión iba por dentro y si lo que había era "salseo" no sería entre los periodistas, más bien lo habría entre PSOE y Sumar. Nosotros solo contamos, no actuamos. Y las consecuencias de ese "salseo" en la coalición están por ver.
Y es que los dos decretos que entraron en vigor este sábado con la publicación en el BOE, los tiene que convalidar el Congreso, como mucho en un mes, para que sigan en vigor. Ahí, en la Cámara Baja, es más que probable que se vuelva a escenificar la búsqueda del voto entre sus socios parlamentarios. Así que quedan unos 30 días de "salseo", usando las palabras del presidente.
PP y Junts se atribuían, inmediatamente, la autoría de las medidas fiscales, como era de esperar. Con más sarcasmo que contenido, el número 2 del Partido Popular, Miguel Tellado, publicaba en su perfil de X: "Bienvenidos a la fachosfera". Y los de Puigdemont se atribuian también las rebajas fiscales.
La UE vira al 'No a la guerra' de Sánchez
El presidente ha pasado de la más absoluta soledad en la UE a estar arropado por buena parte de sus colegas europeos. Ni siquiera Viktor Orbán, el primer ministro de Hungría, ferviente partidario de Trump, levantaba la voz en defensa del ánimo belicista de su amigo estadounidense durante la reunión del Consejo Europeo.
Ante sus colegas y el invitado de honor, el secretario general de la ONU, el presidente español se mostraba seguro del apoyo de la Unión a la legalidad internacional que ha defendido desde el primer día y daba por superado el desencuentro con Ursula Von der Leyen.
Una coincidencia de la que no participaba el líder del PP. Lejos de la actual posición de la mayoría presidentes europeos pertenecientes al PPE, Alberto Núñez Feijóo seguía enfrentadose a Sánchez asegurando que es un obstáculo para la UE frente a la tiranía y para la ambición de una Europa responsable.
Una afirmación que tenía respuesta de Sánchez que, sin citarlo, criticaba a los que apoyan la guerra o "se ponen de perfil", en clara referencia a la, llamémosle, evolución de las posiciones del presidente del PP sobre la guerra.
Los Presupuestos Generales del Estado, en el limbo
Un mes tras otro, el Gobierno ha empeñado su palabra en que llevaría al Congreso los Presupuestos Generales del Estado para 2026. Sí, los de este año, que deberían haberse aprobado a finales del año pasado. Lo último era que sería en este primer trimestre, y tampoco. El Ejecutivo vuelve a cambiar la agenda presupuestaria para dar prioridad a lo urgente, subrayan, ofrecer una respuesta a la crisis por la guerra de Trump. Es más, el presidente destacaba que los presupuestos prorrogados "nos han permitido crecer como estamos creciendo, crear empleo como estamos creando y reducir la desigualdad ". Es decir seguimos sin fecha.
La pregunta es que, si junio es el plazo habitual para presentar en el Congreso los Presupuestos del año siguiente, es decir de 2027, ¿qué sentido tiene empeñarse a estas alturas en hacer casi coincidir el debate de dos presupuestos para dos años diferentes?.