El fiscal pide la imputación de siete detenidos por la muerte de un joven ultraderechista en Francia
- Cinco de los procesados admiten haber participado en la paliza, pero niegan intención homicida
- El presidente francés, Emmanuel Macron, pide a los partidos de los extremos políticos "hacer limpieza"
El fiscal de Lyonn, Thierry Dran, ha solicitado la imputación por delito de homicidio voluntario para siete de los hombres detenidos tras la muerte de Quentin Deranque. La víctima, un joven activista de ultraderecha de 23 años, falleció a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico sufrido durante una pelea multitudinaria en las calles de la ciudad francesa.
Los sospechosos, con edades comprendidas entre los 20 y los 26 años, comparecieron ante las autoridades judiciales tras una semana de investigaciones. Según ha detallado la Fiscalía, cinco de estos jóvenes han admitido haber participado en la paliza y haber golpeado a a la víctima, aunque todos ellos niegan una "voluntad asesina". En cambio, el letrado Fabien Rajon ha asegurado que tiene elementos que muestran que el crimen fue premeditado y que los autores organizaron una persecución de Quentin y sus amigos por las calles de la ciudad con la "intención de matar".
Mientras tanto, tres hombres y una mujer, arrestados por presuntamente ayudar a los sospechosos a eludir a la justicia han quedado en libertad bajo control judicial.
Un asistente parlamentario entre los procesados
La investigación ha cobrado una fuerte dimensión política al confirmarse que uno de los procesados es Jacques-Elie Favrot, quien trabajaba como asistente parlamentario para Raphaël Arnault, diputado de la formación de extrema izquierda La Francia Insumisa (LFI).
Arnault ha comunicado oficialmente que Favrot ha cesado su actividad parlamentaria tras conocerse su implicación en los hechos: "Incluso antes de enterarnos de su arresto esta tarde, iniciamos los trámites ante la Asamblea Nacional para cesar sus funciones parlamentarias".
El enfrentamiento mortal se produjo el pasado fin de semana en las inmediaciones de un centro de conferencias donde intervenía la eurodiputada Rima Hassan. Según los primeros indicios policiales, la agresión se enmarca en un choque entre facciones de extrema izquierda y grupos de ultraderecha. La policía francesa mantiene abierta la operación para localizar a otros posibles participantes en la reyerta. "La identificación de las personas presentes en el lugar de los hechos fue difícil, y a día de hoy, varias personas siguen sin ser identificadas", ha afirmado el fiscal.
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Transcripción completa
Amenazas a militantes e incluso aviso de bomba en su sede
El partido de ultraizquierda francés sumisa en el centro de estos ataques y
en un ambiente que asemeja una
olla a presión. El detonante, el homicidio la semana
pasada en Lyon de este joven de 23 años con tan de gangue
Tandegang, vinculado a un movimiento de extrema derecha.
Participaba en las protestas contra el mitin de una
eurodiputada de Francia Insumisa.
Unos encapuchados le atacaron y golpearon.
La Mecha, los 11
detenidos son todos vinculados a la extrema izquierda y dos de ellos
asesores parlamentarios de este diputado
de Francia Insumisa, Rafael Arnault, conocido también por fundar el grupo
radical La Joven Guardia, disuelto
por acusaciones anteriores de violencia.
Gobierno, la derecha tradicional e incluso figuras del
socialismo piden que Francia Insumisa excluya a este diputado, pero los
insumisos..
dicen que de ninguna manera y su líder, Jean-Luc Melenchon, afirma ser víctimas
de los que brutalizan el debate
público. División en las izquierdas, impacto en
la campaña de las municipales y una tensión social que preocupa al
propio presidente, Emmanuele Macron, ha pedido prudencia, el alcalde de Lyon ha
suspendido la manifestación prevista
para este sábado en apoyo al joven asesinado por riesgo de incidentes
violentos y los padres de la víctima
han llamado a la calma
Macron exige "limpieza" a los extremos
Desde la India, donde se encuentra de visita oficial, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha reaccionado a la conmoción generada por el caso. El mandatario ha instado a los partidos de los extremos políticos a "hacer limpieza" en sus filas y ha subrayado que en Francia no hay lugar para movimientos violentos ni para quienes legitimen la agresión física. "Es un momento de responsabilidad para todas las formaciones", declaró Macron, pidiendo calma para evitar una escalada de tensión.
El caso también ha provocado un roce diplomático con Italia. Macron respondió con dureza a las críticas de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien calificó el suceso como una "herida para Europa". El presidente francés pidió respeto por los asuntos internos del país y apeló a la "decencia" en el tratamiento del caso. "Que cada uno se quede en su casa y las ovejas estarán bien cuidadas", afirmó.
Ante la previsión de nuevos incidentes, el alcalde de Lyon, Grégory Doucet, ha solicitado la prohibición de una manifestación convocada por grupos ultra para este sábado, alegando riesgos para el orden público.