Jacob Petrus defiende la vuelta al pueblo contra el problema de vivienda en la ciudad: "¿A quién le compensa?" | La Revuelta
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Jacob Petrus se ha convertido, a lo largo de los más de 3.100 programas de Aquí la Tierra, en uno de los rostros más populares de RTVE. Y es que la materia sobre la que divulga, la climatología y el medioambiente, influye en nuestra vida cotidiana de manera directa. No solo por cuestiones de actualidad vinculadas directamente con ello, como los recientes enjambres sísmicos registrados en el Teide o la concatenación de temporales que han sobrevolado nuestro país en las últimas semanas. También hay otros asuntos que, si bien no pertenecen estrictamente a su campo, guardan una cierta relación, como la tendencia creciente a buscar “un cambio de vida” huyendo de las grandes ciudades y volviendo a los pueblos. De ello, de “chemtrails” y de las decisiones del día a día conversaba con David Broncano en su primera visita a La Revuelta.
Pequeñas decisiones para un mundo mejor
La conversación entre David Broncano y Jacob Petrus giraba en torno al contraste entre la empatía especial que generan, en la mayoría de las personas, las imágenes de animales sufriendo, frente a la realidad de que la mayoría de los humanos nos alimentemos de animales. Y ha sido entonces cuando el presentador ha cuestionado al invitado sobre las contradicciones a las que se enfrenta en su día. “Es imposible reducir a cero tu huella de carbono”, reconocía el geógrafo especializado en climatología, que ha subrayado, sin embargo, la posibilidad de “cuantificar” el impacto de las pequeñas decisiones, como “reciclar o utilizar el transporte público”. Además de estas, ha recordado, está también la parte “cualitativa, la que no se puede cuantificar, el ejemplo que damos a los demás” para contagiar esas medidas y “conseguir, entre todos, hacer las cosas un poco mejor”.
Volver a los pueblos y aprender oficios
El 27 de mayo se cumplirán 12 años de emisión diaria de Aquí la Tierra, más de 3.100 programas en los que se han emitido alrededor de 11.000 reportajes, muchos de ellos protagonizados por “la gente que está en el campo, tocando la tierra”, lo cual es motivo de “orgullo y satisfacción” para Jacob Petrus y su equipo. En su entrevista en La Revuelta, el climatólogo observaba que “mucha gente se está dando cuenta de que el estilo de vida de las ciudades no nos satisface, y están volviendo a los pueblos para aprender un oficio y buscar otro tipo de vida”. Una tendencia estrechamente relacionada, según sus propias palabras, con el problema de la vivienda en las grandes ciudades: “¿A quién le compensa pagar 1.800 euros de alquiler para trabajar un montón de horas y no poder vivir?”, lamentaba. Por eso, concluía que es entendible que cada vez más gente se marche al mundo rural en busca de un cambio de que les permita “vivir y disfrutar de la vida”.
La teoría conspirativa de los “chemtrails”
Una de las teorías de la conspiración más distendidas con el paso de los años es la de los “chemtrails” y la siembra de nubes, que sostiene que se lleva a cabo una fumigación desde el aire con productos nocivos para, entre otras cosas, modificar la climatología a voluntad. “Me llama mucho la atención que haya polémica con que se pueda manipular el clima”, comentaba Jacob Petrus, porque "no hace falta, ya lo hacemos aunque no queramos": las estelas de condensación, que no químicas, que dejan los aviones están compuestas por “vapor de agua de los aviones, que se enfría en las capas altas de la atmósfera y genera pequeñas gotitas de hielo”. Algo que, según su propia explicación, influye en apenas unas décimas en las temperaturas, como demostraron los estudios climatológicos durante los días posteriores a los atentados del 11S, en los que no se llevaron a cabo vuelos sobre cielo estadounidense: “Al no haber esa condensación, el calor se escapaba más fácilmente por la noche y las mínimas eran un poquito más bajas, y a mediodía el sol incidía un poco más, y las máximas subían un poquito”.
