Carlo Masala: “Nos estamos acercando al escenario de una victoria de Rusia en Ucrania”
- El experto alemán acaba de publicar en España el libro 'Si Rusia ganara', un thriller político en el que analiza una hipotética victoria rusa
- Última hora de la guerra en Ucrania
27 de marzo de 2028. Dos brigadas de soldados rusos invaden sin apenas resistencia la ciudad de Narva, la tercera más poblada de Estonia. Esa misma noche, otro grupo de soldados rusos conquista la isla estonia de Hiiumaa, la segunda más grande del país. El ataque pilla por sorpresa a la OTAN, que debe decidir si responde a este nuevo desafío de Moscú. Este escenario hipotético es el punto de partida del libro ‘Si Rusia ganara’, editado por Península, en el que Carlo Masala se pregunta qué pasaría en los próximos años si Rusia gana la guerra en Ucrania. En este nuevo capítulo del podcast 'Diario de Ucrania' hablamos con este experto alemán en Defensa y Relaciones Internacionales que dirige el Centro para la Inteligencia y la Seguridad de la Universidad de las Fuerzas Armadas en Múnich.
¿Qué sería una victoria de Rusia? Masala responde que si Moscú consigue quedarse con el territorio que ya ha ocupado, habrá ganado. "Si eres el agresor en una guerra y consigues todo lo que exiges cuando acaba, has vencido", sentencia. El experto alemán, como dice el subtítulo de su libro, considera que ese escenario es más que probable y que está aún más cerca de producirse que cuando empezó a escribirlo hace más de un año. "Nos estamos acercando al escenario de una victoria rusa en lugar de alejarnos de él. Estados Unidos está presionando a los ucranianos para que acepten antes de junio las condiciones que les han puesto sobre la mesa. Y eso sería una victoria para Rusia".
Las dudas de la OTAN
Masala decidió empezar a escribir el libro cuando Europa y Estados Unidos debatían si en 2029 Rusia tendría un ejército capaz de atacar a un miembro de la OTAN. Masala opina que Rusia no necesitaría atacar un país entero, sino alguna zona muy pequeña como alguna isla poco habitada o alguna ciudad fronteriza de Noruega, Letonia y Estonia con una minoría de habla rusa. "Este tipo de ciudades siempre proporcionan a Rusia un buen pretexto, como ocurrió en el Donbás en 2014, cuando los rusos alegaron que los derechos de sus minorías estaban siendo oprimidos y que tenían que protegerlas", explica.
Según Masala, el objetivo de Rusia sería poner a prueba a la OTAN, igual que hizo Hitler con las grandes potencias en la conocida como remilitarización de Renania en 1936. Entonces, Francia y Reino Unido decidieron no responder. Ahora, observando lo que ha ocurrido en los últimos años, el experto cree que la OTAN tampoco respondería. "Por un lado, Estados Unidos dejó muy claro el año pasado que no va a intervenir en ninguna guerra europea. Y, por otro, ¿te imaginas a España aceptando invocar el artículo 5 de la OTAN para defender a los países bálticos? Creo que es muy improbable. Hay países que no van a arriesgarse a una confrontación con los rusos para liberar un pequeño pedazo de la OTAN".
China, la principal ganadora
En el escenario imaginado por Masala en el libro, China le echa una mano a Rusia en su ataque distrayendo a Estados Unidos. A cambio Pekín consigue su gran objetivo que es coronarse como nuevo rey del orden mundial. "Si Rusia gana, China será la gran beneficiada de la guerra. De hecho, ya lo está siendo. Está apoyando a Rusia económica y militarmente: suministra piezas que sirven para que Rusia fabrique sus drones. Lo hacen porque China sabe que una victoria de Rusia en la guerra en Ucrania supondrá más o menos el fin del Viejo Occidente tal y como lo conocemos. Si Estados Unidos y los europeos, con todo su poderío económico, no han sido capaces de Ucrania pueda ganar la guerra, ¿por qué iban a comportarse de otra manera si se trata de Taiwán o cualquier otro lugar del mundo?".
¿Es posible que gane Ucrania? Masala cree que es imposible que el ejército ucraniano consiga expulsar a las tropas rusas de su territorio. "Esa posibilidad ya quedó atrás. Ucrania habría tenido posibilidades reales de ganar esta guerra si se les hubiera dado más apoyo en el verano de 2023, cuando lanzaron su segunda contraofensiva. Lo que pueden conseguir ahora mismo es mantener el frente y seguir intentando dañar las infraestructuras rusas para que, si hay algún acuerdo, Rusia se vea obligada a renunciar a Zaporiyia o Jersón", concluye Masala, que recuerda a los líderes europeos que lo que plantea sólo es uno de los escenarios posibles, pero que conviene tenerlo en cuenta porque "en la vida real, a diferencia de lo que ocurre en las películas de Hollywood, no siempre todo acaba bien".
Diario de Ucrania