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Trump y Petro mantienen en la Casa Blanca su primer cara a cara tras un año de descalificativos y amenazas

  • El estadounidense llegó a llamar al colombiano "un matón y un mal tipo" y le acusó de fabricar "muchas drogas"
  • Petro, que meses atrás comparó a Trump con Hitler, cree que esta reunión será "determinante" para él y para "la humanidad"
Trump y Petro mantienen en la Casa Blanca su primer cara a cara
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el de Estados Unidos, Donald Trump AFP/Luis Robayo y Mandel Ngan

Donald Trump recibirá este martes en la Casa Blanca a uno de los pesos pesados de su lista negra de enemigos latinoamericanos: el presidente colombiano, Gustavo Petro. Y lo hace tras un año de tensiones, insultos mutuos y advertencias de parte del estadounidense, que llegó a amenazar a su invitado con llevar a cabo en Colombia operaciones militares similares a las perpetradas en Venezuela el 3 de enero, que se saldaron con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa.

Una llamada de teléfono, el pasado 8 de enero, sirvió para calmar los ánimos. "Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien me llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido. Agradecí su llamada y su tono, y espero reunirme con él próximamente", escribió Trump en redes, apenas tres días después de haber dicho sin paños calientes que el gobernante colombiano es "un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a EE.UU.".

Petro, según reveló él mismo, le aclaró en esa charla que no es un narcotraficante y le presentó las cifras de su Gobierno en la lucha contra las drogas. Y públicamente reconoció que reunirse con su homólogo es algo "histórico", ya que, "si no se dialoga, hay guerra". Días antes, en medio de las advertencias de Trump, el colombiano había llegado incluso a amenazar con volver a tomar las armas, como en sus años de guerrillero, para defender la soberanía de su país si EE.UU. se atrevía a lanzar algún tipo de agresión.

Para viajar a Washington el pasado domingo, el presidente colombiano, cuyo mandato vencerá el próximo 7 de agosto, ha tenido que recibir un visado espacial después de que el Departamento de Estado de EE.UU. se lo cancelara tras su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como ‘Lista Clinton’.

"Que el martes, si no llueve, la plaza de Bolívar se llene para defender la democracia, el salario vital y la paz de Colombia mientras me reúna con Trump", expresó Petro antes de partir hacia la capital estadounidense, donde buscará dar un impulso al fortalecimiento de las relaciones bilaterales y "a la defensa de los intereses nacionales, en el marco de la política exterior comprometida con la vida, el diálogo y la cooperación regional en las Américas", según informó la Presidencia colombiana.

Además del cara a cara presidencial, en Washington el líder izquierdista desarrollará hasta el jueves una intensa agenda de actividades: ofrecerá una charla sobre cambio climático en la Universidad de Georgetown y se reunirá con empresarios del sector del cacao para explorar alternativas de cooperación y comercialización del producto colombiano. También tendrá encuentros con el secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Albert Ramdin, y con congresistas estadounidenses, tanto republicanos como demócratas y se verá con miembros de la diáspora colombiana en la Biblioteca Martin Luther King.

Temor en Colombia: Trump habla con Petro

El origen de las tensiones: "Prefiero ser socialista que fascista"

Aunque la escalada de tensiones se inició pocos días después del regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, los primeros rifirrafes se remontan a la primera Presidencia del republicano (2017-2021), cuando Petro aún era solo senador. En plena campaña electoral de 2020, en la que el magnate optaba a la reelección, echó mano de su cuenta de la entonces Twitter para disparar al colombiano: "Joe Biden es un TÍTERE de los CASTRO-CHAVISTAS como el loco Bernie, AOC y la amante de Castro Karen Bass. Biden es apoyado por el socialista Gustavo Petro, un gran PERDEDOR y exlíder guerrillero de M-19. Biden es débil contra el socialismo y traicionará a Colombia. ¡Estoy contigo!"

“Me dijiste loser, amigo Trump, ahora yo te digo a ti: loser”, arremetió Petro cuando se confirmó la derrota del republicano.

Y hace un año, ya de nuevo con Trump en el sillón presidencial, las cosas solo pudieron empeorar. La chispa se encendió cuando el mandatario colombiano no permitió el ingreso de dos aviones con compatriotas deportados de EE.UU. al considerar que no recibían un trato "digno". Colombia acabó enviando dos aviones de la Fuerza Aérea para buscar a sus nacionales, y aunque la amenaza de Trump de imponer aranceles del 25 % a todos los productos colombianos finalmente no se materializó, la relación bilateral ya no se normalizó.

"Prefiero ser socialista que fascista", sentenció Petro tras esa primera crisis.

Una supuesta conspiración para derrocarlo

La siguiente crisis se dio en julio, cuando Petro, primer presidente de izquierdas en Colombia, denunció una supuesta conspiración entre quien fuera su ministro de Exteriores entre 2022 y 2024 Álvaro Leyva y republicanos en EE.UU. para provocar su salida del poder y reemplazarlo por la vicepresidenta Francia Márquez. Unas acusaciones que llevaron al secretario de Estado, Marco Rubio, a convocar de forma "urgente" al encargado de negocios estadounidense en Bogotá, John McNamara, al considerar "infundadas y reprobables" esas declaraciones.

En respuesta, Petro también llamó a consultas a su embajador en Washington, Daniel García-Peña, aunque los ánimos se apaciguaron días después con la reincorporación de ambos diplomáticos, disculpas a Rubio incluidas. "Quiero reiterar que el secretario de Estado, Marco Rubio, y el gobierno de Estados Unidos no tienen ninguna participación en ningún golpe de Estado ni en ningún intento de desestabilización del país”, indicó el embajador colombiano.

Con el narcotráfico en la mira

Sin duda, es el narcotráfico el asunto por el que Trump viene señalando a Petro con mayor ahínco. El 2 de septiembre, Washington inició su particular cruzada contra embarcaciones que aseguraba transportaban droga en el Caribe y en el Pacífico Oriental, principalmente cerca de Venezuela pero también Colombia. Un inédito operativo militar bautizado como 'Lanza del Sur' bajo el argumento de combatir el tráfico de drogas hacia EE.UU. y que tuvo como guinda del pastel el secuestro del presidente venezolano, hoy hace un mes, y su posterior traslado a Nueva York para ser juzgado por narcoterrorismo y otros delitos.

Desde entonces, Estados Unidos ha matado a más de un centenar de personas en alrededor de una treintena de ataques aéreos a esas supuestas 'narcolanchas'. El último hasta ahora fue el 23 de enero, cuando se destruyó un bote en el Pacífico y dos personas fueron asesinadas mientras que una tercera sobrevivió. El presidente colombiano ha sido muy crítico con estos operativos, que ha tildado de "ejecuciones extrajudiciales contra ciudadanos caribeños y latinoamericanos en estado de indefensión".

Pero la cosa no quedó ahí. El 16 de septiembre, la Administración Trump dio un paso más al eliminar a Colombia de la lista de países que luchan contra el narcotráfico por haber "incumplido manifiestamente" sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales de antinarcóticos. Washington dijo que echaría para atrás su decisión si el Gobierno de Petro adoptaba "medidas agresivas para erradicar la coca y reducir el tráfico de cocaína, así como para responsabilizar a quienes se benefician de ella".

Colombia es considerado, según un informe de la ONU, el principal exportador mundial de cocaína y en 2024 batió récords de producción de esa droga.

"El presidente colombiano Gustavo Petro es un líder del narcotráfico que incentiva la producción masiva de drogas, tanto en campos grandes como pequeños, por toda Colombia. Se ha convertido, con diferencia, en el mayor negocio de Colombia, y Petro no hace nada para detenerlo, a pesar de los pagos y subsidios a gran escala de EE.UU.", dijo en octubre Trump en su red social, en la que anunció el fin de la ayuda financiera a Colombia por su supuesta inacción en la lucha contra el narcotráfico.

La retirada del visado

En la antesala de la Asamblea General de las Naciones Unidas, las fricciones escalaron después de que EE.UU. revocara el visado al exguerrillero por "incitar" a los soldados estadounidenses "a desobedecer órdenes" durante una manifestación en Nueva York por la guerra de Gaza. "Esta mañana, el presidente colombiano, Gustavo Petro, se ha dirigido a los soldados estadounidenses en una calle de Nueva York instándolos a desobedecer órdenes e incitar a la violencia", señaló el Departamento de Estado. Unas "acciones imprudentes y provocadoras" por las que le fue revocada la visa.

El gobernante colombiano, que había pedido a los soldados estadounidenses que desobedecieran mandatos de su Gobierno para permitir que pudiera operar un futuro "ejército de salvación" multinacional en apoyo del pueblo palestino, remarcó que la revocatoria de su visado violaba el derecho internacional y las normas de inmunidad diplomática y consideró que la sede de la ONU no podía seguir en Nueva York.

La lista Clinton

Ya en octubre, con la cuerda cada vez más tensa, la OFAC del Departamento del Tesoro incluyó a Petro en su lista negra de antinarcóticos, conocida como lista Clinton. También a su mujer, Verónica Alcocer; a su hijo Nicolás Petro; y al ministro del Interior, Armando Benedetti. Una decisión que implica, entre otros aspectos, que todos sus bienes que se encuentren en Estados Unidos quedan bloqueados.

Esa misma semana, Trump había echado más leña al fuego al definir a Petro como "un matón y un mal tipo" que fabrica "muchas drogas", y suspendió la ayuda financiera para Colombia. "Luchar contra el narcotráfico durante décadas y con eficacia me trae esta medida del gobierno de la sociedad que tanto ayudamos para detener sus consumos de cocaína", replicó Petro en su cuenta de X.

El colombiano, muy aficionado a las redes sociales, ha usado repetidamente esa plataforma para mostrar su contrariedad con las políticas del estadounidense. "Trump ha desatado una guerra étnica en los EE.UU. Hace a los latinoamericanos lo mismo que Hitler a los judíos", opinó a principios de octubre a cuenta de las polémicas redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

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Un enero entre el abismo y la 'reconciliación'

Petro se ha venido presentando como un jaguar suramericano que rivaliza con el águila estadounidense. Y la operación militar en Caracas, que el colombiano definió como una "agresión contra la soberanía" de Latinoamérica, puso esa batalla aún más en el ojo del huracán. Horas después de la captura de Maduro, Trump advirtió a su homólogo que tendría que "cuidarse el trasero". Pese a que Colombia celebrará elecciones en mayo y Petro no se presentará porque no se permite la reelección, la posibilidad de un ataque parecido al de Venezuela parecía más posible que nunca.

Sin embargo, por sorpresa, hace poco más de tres semanas la llamada entre ambos pareció servir de bálsamo. "Hoy traía un discurso y tengo que dar otro. Eso no es fácil. El primer discurso era bastante duro", comentó Petro, poco después de hablar con el magnate, en una manifestación ante miles de seguidores en Bogotá.

Desde entonces, y casi por arte de magia, la efervescencia dialéctica de ambos parece haberse calmado, a la espera de cómo transcurra este martes el encuentro en la Casa Blanca. "Es una reunión clave, fundamental, determinante, no solo de mi vida personal, sino de la vida de la humanidad", exclamó la semana pasada el gobernante colombiano, quien pese al aparente son de paz ha seguido criticando lo ocurrido en Caracas y reclamando que EE.UU. devuelva a Maduro a Venezuela para que sea juzgado por un tribunal de ese país.

"Me quitaron la visa, ahora dicen que me la volvieron a poner. Entonces, ¿para qué me la quitaron? No sé si por un rato de manera definitiva, no sé. Ya sabremos del 3 de febrero", sentenció.