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Israel anuncia que el paso de Ráfah entre Gaza y Egipto reabrirá el próximo domingo

  • Israel restringe las entrada y establecerá un control militar adicional
  • Cruz Roja urge a aprovechar el alto el fuego para mejorar las condiciones en la Franja
Masacre en Gaza: Israel reabrirá el paso de Ráfah el domingo
Un camión con ayuda humanitaria cruza el paso de Ráfah entre Egipto y Gaza este pasado jueves. REUTERS/Colaborador
RTVE.es

Israel abriría el próximo domingo el paso de Ráfah, que comunica la Franja de Gaza con Egipto, y que actualmente está bajo su control. Así lo ha anunciado el COGAT, el organismo del Ministerio de Defensa israelí que coordina la administración de los territorios palestinos ocupados.

El paso se abrirá en ambos sentidos, tanto para la entrada como para la salida de personas en la Franja. Las salidas serán autorizadas en coordinación con Egipto, tras un registro de seguridad llevado a cabo por los israelíes bajo supervisión de la misión de asistencia de la Unión Europea en el cruce (EUBAM Rafah), informa el COGAT en un comunicado al que ha tenido acceso RTVE.es

En cambio, la entrada desde Egipto a Gaza solo estará permitida para residentes que dejarón la Franja desde el inicio de la masacre israelí, el 7 de octubre de 2023, y solo después de que Israel lo autorice tras un análisis de seguridad. Además de la identificación y el registro inicial en el mismo cruce llevado a cabo por la EUBAM, soldados israelíes llevarán a cabo otro control en un "corredor" designado para ello, en un área bajo control militar.

Las facilidades para la salida y las dificultades para la entrada hacen temer a las organizaciones humanitarias que Israel pretenda vaciar Gaza, apunta Efe. La cadena catarí Al Jazeera también informa, citando diversas fuentes, de que este "doble rasero" preocupa a las autoridades egipcias.

Miembros del Gobierno israelí han declarado en varias ocasiones que el objetivo es ocupar permanentemente el enclave, y en septiembre de 2025 la ONU advirtió de que Israel tiene como objetivo que en el territorio palestino se instale una población mayoritariamente judía.

El lado palestino del cruce fronterizo de Ráfah, en el sur de la Franja, ha estado bajo control militar israelí desde mayo de 2024, pese a que debería haber reabierto en la fase inicial del alto el fuego negociado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, en octubre del año pasado, recuerda Efe.

Ráfah es un cruce vital para la entrada de mercancías y ayuda humanitaria en Gaza. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que más de 16.500 enfermos y heridos necesitan salir de Gaza para recibir atención médica urgente.

El 7 de octubre de 2023, Hamás atacó el sur de Israel, matando a 1.200 personas. La masacre israelí posterior se ha cobrado la vida de 71.665, personas de las cuales 500 han sido asesinadas durante la tregua. La Corte Internacional de Justicia, la máxima instancia judicial de la ONU, investiga actualmente si las acciones de Israel constituyen un crimen de genocidio.

La Cruz Roja urge a mejorar las condiciones en la Franja

Además de las muertes por los bombardeos, la situación humanitaria en la Franja es dramática por la falta de víveres, combustible y refugios, las enfermedades y la destrucción generalizada. Por eso, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha urgido a la comunidad internacional a aprovechar el alto el fuego para mejorar las condiciones de vida en el enclave.

"Los Estados deben aprovechar el momento generado por la primera fase del acuerdo entre israel y Hamás para mejorar urgentemente las duras condiciones humanitarias en Gaza", ha declardo la presidenta del CICR, Mirjana Spoljaric, en un comunicado.

"Esto incluye reducir las restricciones en el material llamado de doble uso y en equipamientos como tuberías de agua y generadores, que son esenciales para restaurar la infraestructura esencial de la que dependen las personas", ha añadido.

El CICR recuerda que gran parte de la población de la Franja vive aún entre las ruinas, sin servicios básicos y en medio del frío del invierno. "Miles de familias continúan esperando noticias de sus seres queridos. Los hospitales, casas, escuelas y sistemas de agua necesitan ser reparados, y la munición sin explotar debe ser retirada", ha añadido

El CICR recuerda que todas las partes están obligadas a respetar el derecho internacional humanitario. "Esto es esencial para salvar vidas, restaurar la dignidad humana y poner los fundamentos para poder construir una paz duradera", concluye.

MSF no compartirá los datos de sus trabajadores

Por su parte, otra de las organizaciones internacionales presentes en la Franja, Médicos sin Fronteras, ha anunciado este viernes a través de un comunicado de prensa que dejará de compartir con las autoridades israelíes una lista de su personal palestino e internacional. "Tras muchos meses de intentos infructuosos de diálogo con las autoridades israelíes y ante la imposibilidad de obtener garantías que aseguren la seguridad de nuestro personal o la gestión independiente de nuestras operaciones, Médicos Sin Fronteras ha concluido que, en las circunstancias actuales, no compartirá con las autoridades israelíes una lista de su personal palestino e internacional", dice el comunicado.

En marzo de 2025, Israel exigió a las organizaciones humanitarias que solicitaban su registro la entrega de información personal de su personal. Entonces MSF ya expresó su preocupación por esta medida, en un contexto marcado por ataques, intimidaciones y detenciones arbitrarias de trabajadores médicos y humanitarios. 1.700, entre ellos 15 miembros de la organización, han muerto desde octubre de 2023.

Asimismo, a finales de diciembre, las autoridades israelíes comunicaron a los directores de esta ONG francesa que el registro de la organización había caducado, lo que la obligaría a cesar sus operaciones en un plazo de 60 días.

Ante el riesgo de tener que interrumpir la atención médica esencial, MSF "intentó explorar todas las vías posibles para seguir operando y el pasado mes de enero trasladó a las autoridades israelíes su disposición excepcional a compartir una lista con los nombres de su personal palestino e internacional".

Sin embargo, los intentos de diálogo no lograron "las garantías necesarias: que la información se usara solo con fines administrativos", reza el texto, por lo que se ha decidido "no compartir ningún dato".

MSF denuncia que esta situación obliga a las organizaciones humanitarias a elegir entre proteger a su personal o suspender la atención médica en Gaza y Cisjordania. Su expulsión de estas zonas, afirman, "tendría consecuencias devastadoras para una población ya al límite".