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Los audios de la interventora del Alvia la noche del accidente de Adamuz: "Ha sido un golpe súper importante"

Los audios de la interventora del Alvia la noche del accidente de Adamuz
Imagen del tren Alvia que chocó con el Iryo en el accidente ferroviario de Adamuz EFE/ Captura de vídeo de la Guardia Civil
ROCÍO GIL GRANDE

Salen a la luz nuevos audios de la noche del accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, hace justo una semana. Son de la interventora del Alvia, Raquel, la mujer que se dio un golpe fuerte en la cabeza que la dejó temporalmente sin conocimiento y que avisó de la gravedad de la situación a Renfe de forma inmediata. "Ha sido un golpe súper importante", comunica por teléfono. La respuesta que le dan es que van a enviar sanitarios para los heridos y que se centre en encontrar al maquinista, sin tener consciencia ninguno de los interlocutores de que éste había fallecido.

La primera de las llamadas, a las que ha tenido acceso RTVE, se produce a las 19.46.24 de la tarde, apenas tres minutos después del accidente. La llamada tiene lugar, además, segundos después de que el maquinista del Iryo que descarriló informara al centro de mando de Atocha que había sufrido "un enganchón" a la altura de Adamuz y pidiera cortar el tráfico porque se había salido de la vía, sin ser consciente de la colisión con el Alvia que circulaba por la otra vía.

Audio 1: "Hemos tenido un accidente. Me he dado en la cabeza muy fuerte"

"Hemos tenido un accidente. Soy la interventora. Me he dado yo también en la cabeza muy pero que muy fuerte", le dice la interventora al trabajador de Renfe que está al otro lado de la línea. Le cuenta que ha llegado a perder el conocimiento durante unos minutos. "No sé dónde estamos", añade.

"Vale, déjame un segundo, que voy a ver de qué tren eres, compi", le responde Renfe.

Ya en ese momento, la interventora advierte de la gravedad de la situación: "Hemos tenido un accidente grande, ¿eh?". Insiste en que se ha dado un golpe "bien fuerte" en la cabeza y que no se encuentra "bien".

Desde Renfe intentan calmarla. "Vale, espera, tranquila compi". La interventora insiste en explicar como puede lo que ha sucedido, en un estado aparente de nervios y de confusión tras la conmoción. "Yo me he dado… pero mira, yo estaba ahí dentro y he salido disparada hasta aquí".

En ese momento, el trabajador de la empresa le comunica que va a solicitar ayuda: "Estás entrando a Córdoba. Venga, déjame un segundo. Voy a gestionártelo". Ella insiste: "He salido disparada".

Prácticamente al mismo tiempo que tiene lugar esta llamada, a las 19.46.00, el maquinista de otro tren, el 2181, que circulaba detrás del Iryo descarrilado, contacta con Adif y les comunica que se encuentra parado sin tensión (la tensión en la vía cayó a las 19.43.44, que es cuando se produjo el accidente).

Audio 2: Renfe pregunta a la interventora por el maquinista del Alvia

La siguiente llamada de la interventora con el técnico de Renfe se produce a las 19.48.05 de la tarde. "Tranquila, déjame un segundo", le dice el hombre a la interventora, a la que se puede apreciar más nerviosa.

"Yo me he dado… Estaba dentro de la cabina y he salido disparada", incide ella. "Vale, vale", le responde el trabajador de Renfe, que le informa de que va a enviar ayuda y le pregunta por el maquinista. "Voy a mandar ahora… eh… ¿Estás ahora con el maquinista, Raquel? ¿Estás con el maquinista, compañera?", le dice él, sin obtener respuesta. "Hola, buenas, ¿Raquel?", incide sin éxito.

Un minuto más tarde, a las 19.49.33, Adif llama a la interventora del Alvia, justo después de intentar contactar sin éxito con el maquinista del tren. En esta conversación, el administrador de infraestructuras ferroviarias le pide intentar contactar con el maquinista y ella le informa, al igual que a Renfe, de que ha sufrido un golpe en la cabeza y confirma que va a intentar llegar hasta el maquinista.

Audio 3: "Hay otro señor con sangre en la cabeza. Yo tengo sangre también"

La tercera de las conversaciones entre la interventora y Renfe a la que ha tenido acceso RTVE se produce a la 19.50.46 y el tono de la interventora refleja ya auténtica desesperación.

"¿Me escuchas, Raquel? Necesito que me cuentes un poco la situación, ¿qué es lo que ha pasado?", le pregunta el técnico de Renfe. "La situación es que yo me he dado también un golpe en la cabeza, tengo sangre", responde ella.

El maquinista intenta calmarla ("tranquila"). "Me estoy dirigiendo a ver si puedo ver al maquinista", le informa ella. Incide nerviosa en que ha llegado a perder el conocimiento tras el golpe.

"Vale, escúchame Raquel, un segundo. Necesito que te calmes un segundo", le dice el trabajador de Renfe, que le pregunta si lo que ha pasado es que "ha frenado el tren de golpe". "El tren se ha frenado y por eso has tenido un golpe, ¿verdad?".

"Creo que sí. Yo es que estaba en la cabina de atrás en ese momento y he salido disparada hasta los viajeros. Me he dado con la cabeza en la puerta y he salido disparada", responde la interventora. "Vale, no te preocupes", le contesta el trabajador, que le informa de que están por Adamuz. "Voy a intentar mandar allí…", insiste, mientras Raquel habla al mismo tiempo, y le pregunta de nuevo: "No se está moviendo el tren, ¿verdad?". "No, no, qué va, el tren está parado", responde ella.

El empleado público intenta decirle algo a la interventora pero ella sigue hablando: "Está por algunos lados. También las chapas se han… Que ha sido un golpe súper importante, ¿eh? Es que aquí hay otro señor con otro golpe en la cabeza. Con sangre. Yo tengo sangre en la cabeza también".

En ese momento, el trabajador le pide que se acerque "en la medida de lo posible" a la cabina a ver si puede hablar con el maquinista, pero antes de que termine la frase, ella incide: "Es que yo he perdido el conocimiento, ¿sabes?".

"Sí, no te preocupes. Te voy a mandar sanitarios, pero necesito que vayas", le dice el trabajador de Renfe, mientras la interventora añade que le duele "mucho" la cabeza. El empleado insiste en pedirle que se acerque a la cabina del tren "para ver si está el maquinista". Ella le dice que sí, que va a intentar ir a la cabina aunque deja ver que la situación para acceder es complicada.

"Venga, ahora me llamas, por favor, cuando vayas a la cabina, ¿vale? Que te dejes todo lo demás", le pide el trabajador de Renfe. Ella le dice que "han roto un cristal y se está bajando gente". "Vale, déjame un segundo, te lo gestiono", responde él. Por último, la interventora termina diciendo: "Yo quiero ver al maquinista".