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Rusia vuelve a atacar Ucrania con su poderoso misil hipersónico Oréshnik

  • Con capacidad nuclear, ha sido lanzado contra Leópolis, cerca de Polonia, lo que se interpreta como un aviso a Europa
  • El Gobierno de Kiev califica la agresión como “una amenaza global” y exige una reacción internacional contundente
Rusia ataca Ucrania por primera vez con su poderoso misil hipersónico Oréshnik.
Rusia ha atacado durante la pasada noche diferentes ciudades ucranianas, entre ellas Kiev. EFE/EPA/MAXYM MARUSENKO
RTVE.es / AGENCIAS

Rusia ha lanzado por segunda vez contra Ucrania su poderoso misil hipersónico Oréshnik, capaz de portar cabezas nucleares. Moscú atacó durante la pasada noche con este proyectil, cargado con explosivos convencionales, la ciudad ucraniana de Leópolis, en el oeste del país y muy próxima a la frontera con Polonia, lo que se interpreta como una advertencia directa no solo a Kiev, sino también a Europa y a la OTAN.

El alcalde de Leópolis, Andrí Sadovi, ha subrayado que se trata de un ataque sin precedentes contra la ciudad y recalca su cercanía al territorio comunitario. "Es una clara señal para nuestros socios internacionales: la guerra de Rusia no se detiene ante ninguna frontera", ha escrito en su canal de Telegram. La ciudad se encuentra a menos de 70 kilómetros de Polonia, país miembro tanto de la Unión Europea como de la Alianza Atlántica.

El Ministerio de Defensa ruso justifica el lanzamiento del Oréshnik como una respuesta al supuesto ataque contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, un episodio que Ucrania niega rotundamente. "Nada nuevo por parte del país de los asesinos y los mentirosos", afirma Sadovi, que insiste en la gravedad del uso de un misil balístico de trayectoria hipersónica contra una zona urbana cercana a la UE.

El Oréshnik es un misil balístico hipersónico de alcance intermedio que Rusia solo había disparado una vez antes contra Ucrania, en noviembre de 2024. En aquella ocasión estaba equipado únicamente con ojivas ficticias y, por lo tanto, causó daños limitados, según fuentes ucranianas, en lo que fue una prueba armamentística de Moscú.

Rusia ataca por primera vez la ciudad ucraniana de Leópolis con misil hipersónico Oréshnik.

Sistema de misiles ruso Oréshnik, durante un entrenamiento en un lugar no revelado de Bielorrusia. M. DEFENSA RUSIA vía AP

Ataque contra distintas ciudades ucranianas

El ataque sobre Leópolis se ha producido en el marco de una ofensiva rusa de gran envergadura contra distintas ciudades ucranianas. En Kiev, al menos cuatro personas murieron y una veintena resultaron heridas tras bombardeos que dañaron edificios residenciales, infraestructuras energéticas y centros sanitarios, según ha informado el alcalde de la capital, Vitali Klitschko.

La Fuerza Aérea ucraniana ha detallado que Rusia lanzó un total de 242 drones y 36 misiles —14 balísticos y 22 de crucero— contra el país. Aunque la mayoría fueron interceptados, se registraron impactos de 18 misiles y 16 drones en 19 localizaciones. Moscú confirmó posteriormente un "ataque masivo" con armas de largo alcance y alta precisión, incluido el sistema Oréshnik, al que atribuye capacidad para portar cabezas nucleares, al mismo tiempo que aseguró que los objetivos habían sido alcanzados.

Advertencia de Ucrania a la comunidad internacional

La respuesta política de Kiev ha llegado pocas horas después. El ministro ucraniano de Exteriores, Andrí Sibiga, califica el ataque con el misil Oréshnik como "una amenaza global" y ha exigido una reacción internacional contundente. "Un ataque de este tipo supone una grave amenaza para la seguridad del continente europeo y una prueba para la comunidad transatlántica", ha afirmado.

Sibiga ha tachado de "absurda" la justificación rusa basada en un falso atentado contra la residencia de Putin y sostiene que el ataque demuestra que Moscú "no necesita razones reales para su terror y su guerra". El jefe de la diplomacia ucraniana ha anunciado asimismo que Kiev impulsará reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la ONU y del Consejo Ucrania-OTAN, además de promover respuestas dentro de la UE, el Consejo de Europa y la OSCE.

Ucrania también ha instado a reforzar la presión económica sobre Rusia, especialmente contra sus ingresos energéticos y su flota de petroleros, y asegura que está informando a Estados Unidos, a los socios europeos y a las organizaciones internacionales sobre los detalles de un ataque que, por su naturaleza y su ubicación, trasciende el conflicto ucraniano y proyecta una sombra directa sobre la seguridad de toda Europa.

Una "advertencia a Europa y EEUU"

La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, ha asegurado que el empleo del misil balístico hipersónico Oréshnik es "una clara escalada contra Ucrania y una advertencia a Europa y a Estados Unidos", al mismo tiempo que ha instado a aumentar el coste de la guerra para Moscú con más sanciones.

"El uso por parte de Rusia de un misil Oréshnik es una clara escalada contra Ucrania y una advertencia a Europa y a Estados Unidos. Los países de la UE deben profundizar en sus reservas de defensa aérea y actuar ahora. También debemos aumentar aún más el coste de esta guerra para Moscú, entre otras cosas mediante sanciones más duras", ha escrito Kallas en su cuenta de X.

La jefa de la diplomacia comunitaria asegura que el presidente ruso, Vladimir Putin, "no quiere la paz", ya que la respuesta de Rusia a los intentos diplomáticos por poner fin al conflicto "es más misiles y destrucción". "Este patrón mortal de repetidos ataques rusos a gran escala se repetirá hasta que ayudemos a Ucrania a romperlo", indica.