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Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han logrado desbloquear el fondo de recuperación tras sortear el veto de Hungría y Polonia con una decisión a medio camino para ambas partes: las ayudas se mantienen vinculadas al cumplimiento con el Estado de derecho, pero los gobiernos de Visegrado tienen tiempo. Los presupuestos para los próximos 7 años y el fondo de recuperación pueden seguir su camino. Los 27 dan visto bueno a la propuesta alemana que acota el mecanismo del Estado de derecho que vincula la recepción del dinero con que se cumplan los estándares democráticos. El sistema no se toca, pero no entrará en vigor hasta que no tenga el visto bueno del Tribunal de Justicia de la Unión, que podrían ser meses o años.

Además, los líderes de la UE se han comprometido a reducir las emisiones contanimantes en un 55% de aquí a 2030

Informa la corresponsal comunitaria, María Carou.

Desde hace meses, en este 24 horas les hemos ido relatando cómo la carrera sanitaria por contener y revertir los números va pareja a otro pulso, el que intenta que las economías europeas sufran lo menos posible. Los organismos financieros están haciendo sus esfuerzos para conseguirlo, pero los jefes de Estado y Gobierno de la Unión tienen sobre la mesa la aprobación de dos instrumentos fundamentales: el presupuesto comunitario y el fondo de recuperación. A esta situación, se une la desestabilización que supondrá la ruptura definitiva de lazos con el Reino Unido el próximo 1 de enero, especialmente si no se consigue un acuerdo para certificar la salida de los británicos de la Unión. Analizamos estas cuestiones junto a nuestros corresponsales: María Carou, corresponsal comunitaria; Gabriel Herrero, corresponsal en Alemania; y Sara Alonso, corresponsal en Reino Unido.

El acuerdo con Hungría y Polonia para que levantaran su veto a los presupuestos europeos incluye que sea el Tribunal de Justicia de la UE el que decida si se cumple respeta o no con el estado de derecho, una cuestión que tiene a Polonia bajo la lupa desde hace meses por la injerencia del Gobierno en la Justicia y los medios públicos. Tras años de protestas, la última polémica en Varsovia se produjo en octubre, cuando se restringió todavía más el derecho al aborto. Un equipo de TVE ha comprobado cómo es la situación en el país.

Los líderes de la Unión Europea han llegado a un acuerdo en Bruselas para desbloquear el presupuesto comunitario y el fondo de recuperación para hacer frente a la COVID-19 tras sortear el veto de Hungría y Polonia. Con el acuerdo, los Veintisiete han desbloqueado 1,8 billones de euros, más de la mitad, para financiar los programas y las actuaciones de la Unión, la política agraria. A España le corresponde 140.000 millones, de los que 72.700 llegarán como transferencias que no hay que devolver y el resto, unos 67.000, serán préstamos.

Uno de los frentes abiertos en la Unión Europea podría quedar resuelto hoy tras el acuerdo que Polonia y Hungría alcanzaron con Alemania, presidente de turno de la UE, para eliminar sus vetos a los Fondos de Recuperación.

El ambiente en Bruselas es de cierto optimismo, aunque Mark Rutte, presidente de los Países Bajos ha rebajado un poco la euforia, a su llegada a la Cumbre de los 27. Rutte dice que quiere saber si el Parlamento Europeo está de acuerdo con que el vínculo entre el dinero y el respeto a los estándares democráticos se congele hasta que el el Tribunal de Justicia europeo avale su legitimidad. 

Informa María Carou, corresponsal de RNE en Bruselas

El eurodiputado de Ciudadanos Luis Garicano ha asegurado en Las Mañanas de RNE con Íñigo Alfonso que le parece “fatal” que el rey emérito haya defraudado a la Hacienda española, aunque se alegra de que Juan Carlos I haya pagado 678.393 euros para regularizar su situación fiscal. Al eurodiputado le parece “tristísimo” que algunos partidos pongan sobre la mesa el debate sobre la posibilidad de instaurar una república en nuestro país, una idea, dice, fruto de “una coalición ahistórica, de niños pequeños que no han leído la sangrienta y dramática historia de España en 200 años”. “Me gustaría que los españoles pensaran en cómo tuvieron que vivir nuestros abuelos, bisabuelos […] guerras civiles, dictaduras, fascismos, revoluciones y que pensaran que esto es un éxito. Entiendo que mucha gente está desazonada, pero la realidad es que [la monarquía] es mucho mejor que la alternativa. No es un debate que nos podamos permitir en momentos tan graves”, ha afirmado.

El eurodiputado se ha mostrado preocupado y pesimisita con las dos situaciones acuciantes que acechan al futuro de la Unión Europea. Por un lado el brexit, que según Garicano es un “tira y afloja sin solución” puesto que el Reino Unido tiene que aceptar las reglas de la Unión Europea si quiere estar en el mercado único. “O adoptan las reglas y compiten en igualdad o compiten en mejores condiciones y adoptan unas reglas que no elaboran”, ha afirmado Garicano que además ha subrayado que un brexit sin acuerdo sería un mazazo para la economía española.

El otro nubarrón que acecha a la Unión Europa es el veto de Hungría y Polonia al Fondo de Recuperación. Ambos países se oponen a que se establezca un mecanismo que condiciona esa financiación al cumplimiento de los principios democráticos. Una legislación que ya ha sido aprobada y que Garicano cree no debería retirarse. “Hungría y Polonia están echando un órdago. Le diría a la Comisión Europea que si pospone la aplicación de esta legislación les llevaremos a juicio porque no es aceptable. La legislación está en vigor y tiene que aplicarse”.

Iratxe García, eurodiputada del PSOE y presidenta del grupo Socialista en el Europarlamento, ha sostenido en el informativo 24 horas de RNE que : “lo más importante es garantizar el Estado de derecho”. “El Consejo debe respetar el acuerdo al que ha llegado con el Parlamento”, ha mantenido. García ha indicado que no dejarán que se mueva “ni una coma” y ha confiado en que el Consejo así lo hará. “No tenemos que elegir entre recuperación económica y Estado de derecho, necesitamos ambos”, ha declarado. La eurodiputada ha comentado que Polonia y Hungría “han puesto piedras en el camino” pero se está cerca de alcanzar un acuerdo.

Dolors Montserrat, portavoz del Partido Popular en el Parlamento europeo, también ha defendido el vínculo entre fondos europeos y Estado de derecho en 24 horas de RNE. Ha confiado en la presidencia de Angela Merkel para conseguir un acuerdo que desbloquee los fondos europeos, algo “crucial”, ha mantenido. “Defendemos este mecanismo de control porque el estado de derecho es el ADN de la Unión Europea”. La eurodiputada ha recordado que el partido del presidente húngaro Viktor Orban está suspendido de la familia popular europea desde hace más de un año. También ha incidido en los “avisos de Bruselas al Gobierno español para que se hagan bien las cosas”. “Los indultos no favorecerían ningún acuerdo para renovar el CGPJ y los intentos de socavar la independencia judicial no tienen recorrido en Europa”, ha mantenido.

Pol Morillas, director del CIDOB, ha explicado en el informativo 24 horas de Radio Nacional que ve cercano el acuerdo por los fondos de recuperación porque "Alemania se juega mucho" en ellos; asimismo, ha señalado que, lejos de premiar la actitud de húngaros y polacos, es posible que se establezcan sanciones "siempre y cuando se pueda dañar el interés financiero de la Unión". Además, Morillas ha indicado que Johnson necesita un acuerdo para el Brexit para "no sumar esta crisis a la provocada por la COVID".

Alemania, que preside este semestre el Consejo de la Unión Europea, confía en lograr un acuerdo para levantar el veto húngaro y polaco al plan de recuperación en las "próximas horas o días", mientras que el primer ministro polaco ha deslizado que se necesitará otra cumbre europea para aprobar el presupuestos europeo y los fondos de recuperación. El ministro alemán para Europa, Michael Roth, ha dicho que trabajarán para lograrlo "hasta la media noche del 31 de diciembre" si es necesario. En la rueda de prensa tras el Consejo de Asuntos Europeos, ha matizado el ultimátum dado a Budapest y Varsovia para desbloquear la situación. El ministro alemán ha recordado que presupuesto, fondo y Estado de derecho están intimamente ligados y no pueden separarse en las negociaciones. Bruselas busca una alternativa para evitar el bloqueo. Tiene formulas, pero Alemania no quiere marginar a ningún país.
 

La UE va a realizar una revisión, país por país, de la calidad democrática de cada uno. El 77 por ciento de los europeos creen que los fondos de recuperación para paliar los efectos de la COVID deben estar ligados al cumplimiento de principios democráticos. 

Paco Camas, investigador de Metroscopia, explica en el 24 horas de RNE la posición de Polonia y Hungría y qué opinan los ciudadanos de estos países.

Hungría y Polonia siguen manteniendo su veto a los presupuestos europeos y al fondo de recuperación para hacer frente a la crisis derivada de la pandemia. Los líderes de ambos países han escenificado su negativa al condicionamiento del fondo al respeto del Estado de derecho en una reunión en Varssovia, mientras la Eurocámara pedía al Consejo Europeo más firmeza con estos dos países.

Enrique Feás, investigador senior asociado del Real Instituto Elcano, ha pronosticado en Las Mañanas de RNE con Íñigo Alfonso que la Unión Europea encontrará una solución para el desbloquear los fondos que han vetado Polonia y Hungría porque, precisamente, estos dos países son dos de los más beneficiados. 

“Se están disparando en el pie. No sé hasta qué punto su amenaza es creíble, sobre todo, en el caso de Polonia”, ha explicado Feás que considera que este bloqueo “es un demostración de que hay muchas deficiencias a la hora de tomar decisiones de política fiscal a nivel europeo”.

El investigador senior asociado del Real Instituto Elcano ve complicado encontrar una alternativa para sortear el veto de Polonia y Hungría que no sea la negociación porque el Fondo está enmarcado en el Presupuesto europeo y eso significa que “el Parlamento tiene algo que decir y require unanimidad”. Feás cree que Bruselas no puede renunciar a uno de sus pilares básicos en esa negociación: la defensa del estado de derecho. “Resulta difícil que se ceda de forma clara en un tema tan importante. Altera la esencia de los valores de la Unión Europea”, ha concluido.

Los líderes europeos han celebrado una cumbre virtual que, en principio, iba a estar dedicada a la respuesta comunitaria a la segunda ola de la pandemia de coronavirus. Sin embargo, hay otros dos temas que se han colado en la agenda: el bloqueo de Polonia y Hungría al acuerdo presupuestario de la Unión y la marcha de las conversaciones sobre el Brexit. Hablaremos de estos y otros asuntos relacionados con nuestros corresponsales: María Carou, corresponsal comunitaria; Gabriel Herrero, corresponsal en Alemania; y Sara Alonso, corresponsal en Reino Unido.

La policía polaca empuja a los manifestantes que intentaban llegar anoche al Parlamento. Las protestas se repiten a diario desde que hace un mes el Constitucional dictó una sentencia que, en la práctica, impide abortar en Polonia. En el hemiciclo, el dirigente del ultraconservador partido Ley y Justicia defendía al Tribunal, controlado por jueces de su formación. 

La polémica reforma judicial realizada por el gobierno polaco le costó la primera llamada al orden de la Unión Europea por vulnerar la independencia de los jueces, como denuncia este jueves uno de ellos. "Apelo a Europa porque no está defendiendo nuestra indpendencia", se lamenta Igor Tuleya.

Protestas también por el acoso a la diversidad sexual porque decenas de pueblos polacos han colgado carteles declarándose libres de la ideología LGTBI. Un tema por el que Bruselas también ha advertido a Hungría. El presidente de su Parlamento comparó a los homosexuales que quieren adoptar con pedófilos. Es uno de los fundadores del partido del primer ministro Orban que hace una semana decía que "la Unión Europea no se ha creado para ser una Unión Soviética". Denunciaba así la imposición de criterios ideológicos que, considera, quiere hacer Bruselas.

Polonia y Hungría, por el momento, vetan los presupuestos comunitarios. Este martes, en la primera reunión de los responsables de exteriores de la Unión tras el bloqueo de Polonia y Hungría, el resto de los países de la Unión y la Comisión han pedido que se levante esa negativa. La ministra húngara ha insistido en mantener el bloqueo hasta que no se desvincule la llegada del dinero del cumplimiento del Estado de Derecho y ha comparado a la Unión con la antigua URSS, lo que ha provocado el rechazo del responsable de exteriores alemán, que ha confiado en encontrar pronto una solución. Informa la corresponsal comunitaria María Carou.

Si la Unión Europea esperaba tener un fin de año tranquilo, 2020 no se lo ha puesto fácil. A cincuenta días para que se consuma el Brexit, todavía no hay acuerdo de salida con el Reino Unido y, para redondear, los gobiernos húngaros y polacos utilizan su poder de veto para amenazar con bloquear los fondos europeos para la lucha contra la pandemia y el presupuesto comunitario. Si bien todo apunta a que esto se pueda solucionar con una negociación más extensa, hay cierta inquietud en Bruselas. En esta Mesa del Mundo se sientan la corresponsal comunitaria, María Carou; el corresponsal en Alemania, Gabriel Herrero; el corresponsal en Francia, Paco Forjas; y el corresponsal en Italia, Jordi Barcia.

Pese a que la información internacional tiene estos días un foco claro, men el resto del mundo están pasando cosas que merecen nuestra atención. Esta semana, por ejemplo, se ha paralizado la publicación de la nueva ley del aborto en Polonia, elaborada por el gobierno ultraconservador de Andrezj Duda (Ley y Justicia) y que reducía al mínimo las posibilidades de abortar hasta el punto de considerar inconstitucional hacerlo si el feto tiene malformaciones graves. La movilización de los polacos ha hecho que el Ejecutivo de Duda dé marcha atrás. Analizamos esta cuestión y las leyes de otros países europeos junto a nuestros corresponsales: Gabriel Herrero, corresponsal en Alemania; Sara Alonso, corresponsal en Reino Unido; Paco Forjas, corresponsal en Francia; Jordi Barcia, corresponsal en Italia; y Alejandra Martínez, del área de Internacional de Radio Nacional.