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¿Por qué el oro, "símbolo de valor y confianza", es un metal precioso imposible de reemplazar?

  • Este mineral es considerado el valor refugio por excelencia durante crisis financieras e incertidumbre geopolítica
  • El oro ha experimentado un fuerte aumento de su valor, estabilizándose entorno a los 4.300 dólares la onza
El oro, uno de los metales preciosos más importantes de la Historia debido a sus propiedads únicas
Barras de oro sobre billetes de dólares estadounidense. GETTY

El oro está presente en la vida de todas las personas, ya sea por un regalo, la posesión de una pieza de joyería que ha pasado de generación en generación o por su demanda como activo refugio cuando los mercados no acompañan. El oro y la humanidad han estado ligados durante milenios, el primer trabajo con este metal se localizó en la necrópolis de Varna, en Bulgaria, datada entre los años 4.600 y 4.200 antes de nuestra era, donde se hallaron collares, brazaletes, cetros o amuletos entre otras piezas de incalculable valor histórico.

Desde entonces y hasta ahora ha sido uno de los metales más codiciados al representar un "símbolo de valor y confianza", explica el director ejecutivo de Hispánica, Miguel Ángel Izquierdo. Su empresa se dedica al tratamiento integral de los metales preciosos, entre ellos el oro, inoxidable y muy maleable. Izquierdo argumenta que el oro "tiene algo especial que no tienen otros activos, que no depende ni de gobiernos, ni de políticas económicas".

A estos aspectos también se suma su escasez y durabilidad, factores que "lo han convertido en un refugio natural frente a la incertidumbre". Sus cualidades únicas han permitido a sus tenedores conservar el poder adquisitivo a lo largo de las distintas crisis, la inflación o la incertidumbre de los mercados.

Por su parte, la directora de ETF para Iberia, Latinoamérica y US Offshore de Invesco (empresa de gestión de inversiones) Laure Peyranne, afirma que el oro es una "figura de auxilio, de refugio" desde la implementación del patrón oro en 1944. Peyranne asegura que "suele mostrar un comportamiento favorable para los inversores y genera una sensación de seguridad".

El valor del oro y la plata alcanza máximos históricos

Refugio ante crisis

Durante la crisis financiera de 2007-2008 mientras los mercados cayeron, el oro subió ya que "los inversores buscaban seguridad", sentencia Izquierdo. Un ejemplo reciente es la pandemia del coronavirus en 2020. Inversores y particulares buscaban asegurar su patrimonio ante el miedo generalizado, refugiándose en el oro. "En la actualidad no hay mucho que decir, guerras, inflación, tensiones geopolíticas", asegura Izquierdo y sentencia "que el oro vuelve a responder como siempre", ofreciendo estabilidad ante la incertidumbre.

Según Peyranne, durante las grandes caídas del mercado de la renta variable, como la crisis de puntocom o la crisis financiera causada por la pandemia de la Covid-19, "el oro sí que ha cumplido con su promesa y ha ofrecido una rentabilidad positiva cuando todos los otros activos caían".

Sin embargo, no siempre sube. Por momentos, este mineral ha perdido parte de su protagonismo debido a la preeminencia de activos más interesantes para los inversores según el contexto económico cuando "las bolsas suben mucho y los mercados tienen momentos muy positivos", afirma el director. Izquierdo hace hincapié en que la economía es cíclica y que, "más allá de modas del momento" como las criptomonedas, el oro "siempre protege el patrimonio cuando llegan esos momentos de incertidumbre".

Oro y otros activos

A pesar de la supremacía del mineral, durante las últimas décadas han aparecido alternativas que han ganado terreno, como las criptomonedas. La gran diferencia reside en que el oro cuenta con una trayectoria milenaria, cuenta con confianza universal y es algo tangible. "El hecho de poder tener un trozo de oro, un lingote o una moneda en la palma de la mano" le otorga una seguridad que un activo digital no puede transmitir, asegura Izquierdo.

Por su parte, Peyranne considera al "oro como algo bastante único" y "difícil de comparar" con otros activos. Matiza que "existe un rango de inversiones muy amplio y nosotros siempre recomendamos una gran diversificación en las carteras".

Los grandes inversores también operan con plata, platino y paladio. La plata, que cuenta con un recorrido histórico igual de extenso que el oro, "siempre va en correlación directa con éste, asegura el director. Sin embargo, su principal diferencia es su valor industrial. La plata es una importante materia prima que se usa en diversas industrias y sectores como las energías renovables, electrónica, automoción, joyería, química o medicina. Estas características hacen que sea más volátil en comparación con el oro.

Peyranne asegura que "otros metales preciosos también son muy interesantes" y pueden adquirirse a través de ETF (fondos cotizados en bolsa). Destaca la plata, que "ha tenido una rentabilidad aún mejor que el oro, pero psicológicamente no tiene el mismo peso". Durante 2025 el valor de este metal ha aumentado más de un 150%, situándose en torno a los 76 dólares la onza frente a los 30 con los que empezaba el año.

El catedrático de economía de la Universidad de Valencia, Santiago Carbó, afirma a TVE que la plata "es un sucedáneo del oro para la inversión, aunque es algo más volátil, y también ha habido una mayor demanda industrial". Esta volatilidad se ha observado el 29 de diciembre, cuando el precio de la plata alcanzó un máximo de 83 dólares justo antes de desplomarse casi un 10%.

Por otro lado, el paladio y el platino también se utilizan en industria, especialmente automoción. A nivel de inversión, los márgenes comerciales son más altos. Además, en España, las operaciones comerciales con estos minerales están grabadas con el 21% del IVA. "El oro está exento", por lo que la inversión en paladio o platino es más típica de "grandes corporaciones o empresas donde fiscalmente pueden hacer algún ajuste". En el reparto de las inversiones, el oro ocupa el 70%, la plata el 20% y el platino y paladio un 10%.

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Inestabilidad e incertidumbre internacional afectan al precio del oro

El oro se ha revalorizado más de un 65% en el último año, pasando de 2.600 dólares en enero de 2025 hasta un máximo de 4.500 dólares tras batir todos los récords. Según Izquierdo está "haciendo su trabajo", lo mismo que durante los últimos 100 años. "Venimos de una crisis económica en 2008, una pandemia", varias guerras y un conflicto comercial "entre EE.UU. y el resto del mundo", argumenta el ceo de Hispánica.

Este panorama genera una gran incertidumbre que aumenta la demanda del oro "más de la cuenta". Este mineral tiende a crecer de manera natural a lo largo del tiempo, pero durante los últimos meses ha sufrido una progresión "que no se había visto en los últimos 100 años". Para Izquierdo esto es consecuencia de que se "han dado muchas circunstancias en un periodo muy corto de tiempo".

Peyranne, por otro lado, afirma que entre las razones detrás del crecimiento están los "niveles de deuda históricamente altos, el cierre del Gobierno de EE.UU., que ha sido el más largo de su historia". Concluye que todo esto hace aumentar el precio del oro, pero también hay otra razón, "el impacto de las bancas centrales", que "están comprando masivamente oro" con el objetivo de "diversificar sus reservas".

La experta asegura que este fenómeno se ha beneficiado de la pérdida de prestigio del dólar y la deuda americana que ya no tiene el "valor refugio que siempre ha tenido". Peyranne asegura que hablan con muchos bancos centrales con "más del 80% de exposición al dólar, algo que no pueden hacer". También adquieren oro con el propósito de reducir el "peso que China está tomando" y para diversificar sus reservas ya que el oro "presenta una baja o negativa correlación con activos tradicionales.

Izquierdo asegura que el precio "no está sobrevalorado, porque llegará a precios más altos, pero ha tenido un crecimiento desmesurado". Avanza que podría llegar a 5.000 dólares la onza en 2026, "pero seguramente habrá una pequeña corrección" debido a la reciente "euforia" en compra de lingotes. La más reciente ocurrió el pasado 21 de octubre, cuando el precio del oro retrocedió un 5%, la mayor caída en más de una década. Sin embargo, antes de cerrar 2025, el oro ha vuelto a romper su máximo histórico, subiendo por encima de los 4.500 dólares la onza

Invertir en oro

Según la experta de Invesco es relevante destacar que a día de hoy es mucho más fácil invertir en oro que hace algunos años cuando hacía falta "comprar un seguro". Ahora el proceso no se demora y las empresas "ofrecen soluciones que están respaldados al 100% por oro físico" pudiendo "comprar y vender todo en el mismo día de forma transparente".

Izquierdo declara que entre el 5% y el 15% de una cartera de inversión familiar debería ir a metales preciosos, un 70% oro y 30% plata. "No incluiría otro tipo de metales porque están más orientados a empresas e industria", sentencia y añade que hay que tener claro que "el oro no es para especular", sino para "dar solidez y equilibrio a la cartera" de inversión.

Además, explica que "movimientos fuertes en el mercado no son buenos para nuestro sector porque revuelve mucho el mercado". Las correcciones del precio, bajadas abruptas, tampoco perjudican, pero sí afectan al generar incertidumbre y volatilidad. Desde Invesco aseguran que, debido a los factores mencionados, esperan que el precio se va a sostener "por encima de los 4.000 dólares" e incluso podría crecer un poco más.

Sin embargo, "si volvemos a un mundo donde ya no hay riesgos geopolíticos, Gobiernos más estables" o "ningún tipo de incertidumbre política" son factores que pueden ejercer "presión a la baja".