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Elecciones EE.UU. 2020

Biden lidera los ataques en un debate más comedido: "Trump es uno de los presidentes más racistas de la historia"

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Último debate electoral en EE.UU. con mejor tono

Donald Trump y Joe Biden han logrado aparcar los insultos durante el último cara a cara presidencial para debatir sobre las dos visiones que proyectan para Estados Unidos. Una cita marcada por la moderación impuesta por la amenaza de los micrófonos silenciados, aunque no han faltado los ataques entre los aspirantes a la Casa Blanca que, eso sí, han conseguido desvincularse de la imagen caótica que protagonizó la primera cita. 

La noche en Nashville (Tennessee) comenzaba tranquila, sin interrupciones y exponía las primeras divisiones a la hora de abordar la pandemia del coronavirus. El presidente, que ha dado negativo en la COVID-19 casi tres semanas después de contagiarse, ha insistido en que habrá una vacuna disponible para la enfermedad "en las próximas semanas", a pesar de que ningún organismo científico ha vaticinado tal avance hasta la fecha. En línea con una de sus principales vías de ataque, Biden ha advertido que "alguien responsable de tantas muertes no puede ser presidente de Estados Unidos".

Pandemia aparte, los candidatos han chocado por la corrupción, la inmigración y el racismo. El vicepresidente de Barack Obama ha llegado a afirmar que Trump es "el presidente más racista de la historia moderna" de Estados Unidos y le ha acusado de ser un "criminal" a cuenta de la separación de familias migrantes. 

La pandemia, protagonista una vez más

La situación sanitaria en el país más afectado del mundo por la COVID-19 marca desde hace semanas la campaña electoral y es el mejor ejemplo del abismo que separa al líder republicano de su rival demócrata, tal y como se desprende de las propuestas para afrontar los próximos meses.

¿Aprender a vivir con el virus? Lo que estamos es aprendiendo a morir con él

De un lado, Trump, que se dice "inmune" a la COVID-19 tras superar la enfermedad, ha hecho una firme defensa de la apertura del país, todo mientras se burlaba de un rival "que se encierra en un sótano" para evitar el contagio. 

Biden, por su parte, ha prometido un plan que desde hace semanas reclama a la Administración Trump, a quien ha responsabilizado de los más de 222.000 muertos notificados en Estados Unidos. Mascarillas obligatorias, tests rápidos, seguridad y distanciamiento social son sus soluciones para combatir "el oscuro invierno" que vaticina si logra la victoria ante un mandatario "incompetente". "¿Aprender a vivir con el virus? Lo que estamos es aprendiendo a morir con él", ha afirmado el demócrata.

Trump promete una vacuna "en semanas"

La corrupción enciende el debate

Trump, más comedido durante toda la noche, ha aprovechado el bloque sobre las injerencias electorales para sembrar dudas en torno a las relaciones de Biden con Ucrania y Rusia y el pasado de su hijo Hunter Biden, una teoría de conspiración que sin embargo no ha sido probada por el momento.

Biden se ha apresurado a recoger el guante: "El que tuvo problemas en Ucrania fue este hombre cuando trató de sobornar al Gobierno ucraniano para que dijera cosas malas sobre mí", ha dicho, en referencia a la trama que originó el juicio político del que el presidente salió absuelto a principios de año.

Y entre reproches sobre supuestos pagos extranjeros -Trump ha vuelto a comprometerse a publicar su renta-, los candidatos han chocado por la política con Corea del Norte y China. 

La inmigración y el racismo incitan los ataques de Biden

El demócrata ha aprovechado las preguntas sobre inmigración y el racismo para lanzar sus ataques más afilados. El presidente, cómodo con un asunto más ausente en esta campaña, ha presumido de las apenas 371 millas construidas del muro con México, que dice ha evitado la llegada de migrantes en situación irregular, excepto "aquellos con un -siento decirlo- cociente intelectual más bajo", y ha evitado pronunciarse sobre la separación de familias de migrantes en la frontera.

Entretanto, Biden asumía errores en cuestión de inmigración durante el Gobierno de Obama después de atacar la política "criminal" del republicano.  "Es algo criminal [...] Hace que seamos el hazmerreír del mundo y viola todo los conceptos de lo que somos como nación", ha señalado, para a continuación enumerar sus compromisos: reformar la política migratoria en los primeros 100 días de su Gobierno y mantener el DACA.

Donald Trump: "Soy la persona menos racista de esta sala"

 A continuación, la situación racial ha ilustrado la infinita distancia que separa a los dos candidatos. Mientras Biden acusaba a Trump de ser "uno de los presidentes más racistas de la historia moderna" del país por incitar a la violencia en los recientes disturbios raciales, el republicano afirmaba ser "la persona menos racista de la sala". Unas diferencias expuestas a lo largo de una noche en la que Trump y Biden han sabido por fin debatir sobre el futuro de un país cada vez más polarizado.

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