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Poco debate y mucha bronca en el primer cara a cara entre Trump y Biden que se ha celebrado esta madrugada en Cleveland. Trump no se ha comprometido a reconocer su derrota si eso ocurre en noviembre. “Será un fraude como nunca se ha visto”, ha dicho, en un debate en el que se ha visto a un Trump muy irritado que ha interrumpido continuamente a su opositor. Biden, por su parte, ha recordado las mentiras de Trump sobre el pago de impuestos y la pandemia y ha pedido al presidente que condene a los grupos supremacistas blancos. “Todo el mundo sabe que es un mentiroso”, ha dicho el candidato demócrata. Las primeras encuestas hablan de una victoria de Biden en el debate, pero no está claro que eso vaya a influir realmente en la votación.

Informa Fran Sevilla, corresponsal de RNE en Washington

El candidato demócrata a la presidencia y exvicepresidente del Gobierno de EE.UU., Joe Biden, ha pedido su voto durante el primer debate presidencial y ha señalado que  "con este presidente, nos hemos vuelto más débiles, más enfermos, más pobres, más divididos y más violentos. Cuando era vicepresidente, heredamos una recesión, me pidieron que la arreglara y lo hice". También ha apelado a la gestión de Trump en la pandemia y los más de 200.000 fallecidos. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado al hijo del candidato demócrata, Joe Biden, de ganar millones de dólares en China. "Tu hijo ha ganado miles de millones de dólares en China", le ha reprochado el magnate al exvicepresidente. Afirmaciones de Biden ha negado rotundamente, aunque el presidente ha continuado: "El alcalde de Moscú ha dado 3,5 millones de dólares a tu hijo, ha continuado reprochando, a lo que Biden ha señalado: "Mi hijo no ha hecho nada malo".

La ronda sobre el Tribunal Supremo durante el debate presidencial estadounidense se ha desviado hacia el tema sanitario. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha empezado a provocar a su rival, mientras que Biden le acusa de "no tener ninguna propuesta ni para la sanidad", ni para ninguna otra cuestión. "No estoy aquí para cargar contra sus mentiras, todo el mundo sabe que miente". Al final de su turno, el demócrata pierde la paciencia: "¿Te quieres callar, hombre?", ha dicho Biden a Trump tras sus constantes interrupciones. 

El primer debate entre Donald Trump y Joe Biden será a las nueve de la noche, hora de la costa este de EE.UU., en Cleveland, Ohio, con público limitado por la pandemia y retransmitido por todas las grandes cadenas de televisión. En la agenda prevista están las repercusiones del coronavirus, la marcha de la economía, las protestas contra la violencia racista, la nominación de la nueva magistrada del Tribunal Supremo y la propia integridad de las elecciones.

El debate presidencial es todo un fenómeno en Estados Unidos. Con décadas de historia, es casi una religión para los asesores de campaña. El primero se celebró en 1960. Nixon y Kennedy medían sus fuerzas ante las cámaras. El primero, sudoroso bajo los focos, ganó el debate entre los oyentes de radio y Kennedy ante los telespectadores, porque personificaba la imagen de la juventud. Después ha habido otros sonados, como el de Reagan y Carter en 1980, o el que enfrentó a Al Gore contra George Bush en el 2000.

A cinco semanas de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, las encuestas ya arrojan cifras destacables. A día de hoy, se pueden extraer tres concusiones: victoria en voto popular de Biden, un aumento de participación, por ser las elecciones más importantes de los últimos 20 años, y un aumento de brechas en el voto por temas como el racismo y el sexismo. Entre hispanos y negros, el voto demócrata es muy superior (el doble en el caso de hispanos y ocho veces más entre negros). Los asiáticos son entre 6 y 7 veces más demócratas.