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Coronavirus

Así será la vuelta a la universidad: mascarilla obligatoria y derecho a educación no presencial en caso de aislamiento

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14 horas - El Gobierno propone cuarentena para los contactos de cada universitario que dé positivo

La obligatoriedad de usar mascarilla, la mejora en la ventilación de los centros y un nuevo protocolo de actuación ante casos positivos o sospechosos de COVID-19 son las principales novedades acordadas por Universidades y Sanidad, que han abordado en la Comisión Delegada de la Conferencia General de Política Universitaria los últimos ajustes en los protocolos (elaborados en junio) que se deben implementar este inicio de curso.

Entre estos "ajustes", destaca que se hace obligatorio el uso de la mascarilla en las clases que finalmente se vayan a realizar de manera presencial, así como en los espacios comunes. Además, ante un número elevado de casos que tenga "afectación general" en un centro o una universidad, la decisión a tomar será competencia de los centros junto con las autoridades sanitarias y educativas, es decir, las comunidades autónomas.

Por otra parte, se intensifican también las labores de ventilación en todos los espacios del centro: se recomienda ventilar al menos durante 10 ó 15 minutos al inicio y final de la jornada y en las aulas después de cada clase lectiva. No obstante, el documento recomienda mantener las ventanas abiertas todo el tiempo que sea posible.

El objetivo del encuentro, con presencia de todas las comunidades autónomas y presidido por el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón -en sustitución del ministro Manuel Castells, ausente, según su departamento, por haberse sometido este viernes a una operación quirúrgica de urgencia aunque no grave-, ha sido "asegurar una buena coordinación del inicio del curso" y "garantizar que tanto el personal docente e investigador, como el estudiantado y el personal de administración y servicios disponen de información precisa sobre las medidas sanitarias y educativas que se van a aplicar en el curso 2020-21", según informa en una nota el Ministerio de Universidades.

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Protocolo propio, responsables COVID y zonas de aislamiento

Además de la ventilación y de las mascarillas, otra de las novedades es el establecimiento de protocolos de actuación de las universidades ante un caso sospechoso de infección de coronavirus o uno positivo de COVID-19.

Según el documento actualizado, las universidades -"en el uso de su competencia"- deberán contar con un protocolo propio, que debe elaborarse siguiendo los criterios sanitarios establecidos por el Ministerio de Sanidad y las consejerías respectivas de las comunidades autónomas.

En primer lugar, todas las universidades han de tener una persona responsable global de la gestión de las actuaciones derivadas de la COVID-19. A su vez, cada Facultad, Escuela, Instituto de Investigación o Centro Adscrito debe disponer de una persona de referencia responsable en su ámbito para la gestión de la crisis.

A nivel de centros y de grandes equipamientos académicos o espacios de gestión, el documento establece que "las universidades deberán definir un espacio para el aislamiento de la persona detectada como caso sospechoso de COVID-19", que deberá estar bien ventilado y contar como mínimo de una papelera de pedal con bolsa donde tirar la mascarilla y los pañuelos desechables. Además, tanto los alumnos que allí se trasladen como su acompañante, tendrán que colocarse una mascarilla quirúrgica que debe ser facilitada por el centro universitario.

Estudio de contactos y periodos de aislamiento

El estudiante sospechoso de coronavirus deberá permanecer aislado en su domicilio hasta disponer de los resultados de las pruebas diagnósticas. Si el caso se confirma, no debe acudir al centro y debe permanecer en aislamiento domiciliario hasta transcurridos tres días del fin del cuadro clínico y un mínimo de diez días desde el inicio de los síntomas. Este estudiante no podrá reincorporarse a la actividad académica normal hasta que así sea indicado por las autoridades sanitarias.

Desde el momento en que se confirme el diagnóstico de COVID-19, se realizará un estudio de contactos del caso confirmado con la colaboración de los responsables de cada centro y universidad y de las autoridades sanitarias. Ellos serán los encargados de determinar con qué otros estudiantes y resto de miembros de la comunidad ha estado en contacto estrecho -a menos de dos metros de distancia durante más de 15 minutos sin mascarilla-, desde las 48 horas antes del inicio de síntomas del caso confirmado y hasta el momento en el que el caso es aislado.

Una vez detectados esos contactos, deberán estar en cuarentena de 14 días en su habitación en sus lugares de residencia y, por tanto, deberán dejar de asistir a las actividades académicas presenciales hasta que no hayan superado el confinamiento. Asimismo, se les indicará la realización de una PCR, aunque la cuarentena será obligatoria independientemente del resultado del test.

Por regla general, el centro debe velar por que el estudiante que pasa a una situación de aislamiento vea satisfecho su derecho de recibir la docencia correspondiente de forma no presencial, "siempre atendiendo a la idiosincrasia y especificidades de cada asignatura".

En caso de que la persona afectada sea un profesor, se seguirán los protocolos de riesgos laborales de la universidad. El docente debe contactar por teléfono con su centro de salud, con el teléfono de la comunidad autónoma, con el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales o con el 112. En cualquier caso, este profesor deberá ser sustituido para mantener así, si es posible, la continuidad de las labores académicas.