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Cumbre del Clima

3.600 millones de soluciones al cambio climático

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Las mujeres representan solo el 32% del total de los trabajadores del sector energético.
Las mujeres representan solo el 32% del total de los trabajadores del sector energético.

La celebración del Día de Género en el marco de la Cumbre del Clima de Madrid (COP25) ha otorgado especial protagonismo al papel de la mujer en la lucha contra el calentamiento global, reivindicando un espacio para la perspectiva de género en el centro de la agenda climática.

Esta celebración ha coincidido con el Día Internacional de los Derechos Humanos, algo que no ha sido por casualidad. "Los derechos humanos no son un regalo, sino un derecho", ha recordado Lorena Aguilar, viceministra de Asuntos Exteriores de Costa Rica, quien ha participado en el coloquio ‘La perspectiva de género en la lucha contra el cambio climático’. "Somos 3.600 millones de mujeres en el mundo, 3.600 millones de soluciones al cambio climático", ha continuado, demandando un mayor peso femenino en la toma de decisiones dentro del actual escenario de emergencia climática.

La vicepresidenta del Gobierno español en funciones, Carmen Calvo.

La vicepresidenta del Gobierno español en funciones, Carmen Calvo. EFE

En el mismo acto también ha intervenido la vicepresidenta en funciones del Gobierno de España, Carmen Calvo, quien ha considerado que la perspectiva de género en esta Cumbre del Clima "no es un asunto secundario, sino central". "Nada ocurrirá, ni nada ocurrirá bien, son contar con el diagnóstico de las mujeres de cualquier lugar del planeta", ha manifestado, para recalcar a continuación: "nada ocurrirá sin el progreso y el desarrollo de las mujeres y de las niñas".

Calvo ha hablado del "necesario empoderamiento y liderazgo de la mujer", para explicar que "las mujeres sabemos mucho de cooperación, de concordia, de trabajar en grupo... Lo hemos tenido que construir a lo largo de la historia para defendernos, y ahora lo podemos utilizar como un gran instrumento del que aprender y que ofrecer a todos los demás".

Especial vulnerabilidad

Según ha alertado, las mujeres son especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático, puesto que padecen mayores índices de pobreza; tienen mayores dificultades para acceder al trabajo, a los créditos, a la titularidad de las tierras; y en los países subdesarrollados recae sobre ellas la mayor parte del esfuerzo que hay que realizar para obtener el agua potable, haciendo colas o transportándola muchas veces durante largas distancias.

Asimismo, la vicepresidenta en funciones se ha referido al "problema mayor" que supone que mujeres y niñas también estén expuestas a violencia de género y sexual, y ha incidido en la importancia de atender esa perspectiva para que las decisiones que se adoptan en cumbres como la COP25 sean "verdaderamente justas".

Mujeres líderes

En el panel también ha participado la presidenta de la fundación Climate Justice y expresidenta de Irlanda, Mary Robinson, quien ha reivindicado la necesidad de contar con “mujeres líderes que tomen medidas” tanto en jefaturas de gobierno, como en movimientos indígenas o liderando a la juventud. “Las mujeres lideran de forma diferente en el cambio climático, son solucionadoras de problemas y están decididas a acabar con este problema”, ha añadido la expresidenta de Irlanda.

La embajadora de Finlandia en España, Tiina Jortikka; y la ministra marroquí de Urbanismo y Vivienda, Nouzha Bouchareb han completado el panel, en el que se ha puesto de relevancia la falta de paridad en los organismos de toma de decisiones contra la crisis climática y la urgente necesidad de incorporar la perspectiva de género en las políticas climáticas.

El Gobierno "femenino" de Finlandia

Jortikka ha puesto como ejemplo la situación actual de su país, cuyo gobierno tendrá a partir de ahora un claro protagonismo femenino. "En Finlandia tenemos una coalición de cinco partidos, todos liderados por mujeres. Creo que aportarán una nueva manera de pensar y de actuar, algo que también podría ser muy importante para luchar contra el cambio climático", ha declarado.

La ministra Nouzha Bouchareb ha concluido el debate recordando que el impacto del cambio climático en las mujeres está vinculado principalmente a dos factores: su entorno social y su falta de autonomía, "algo contra lo que hay que luchar por medio de políticas públicas". "Hay que capacitar a las mujeres, sobre todo en los países en desarrollo, para que adopten el papel que les corresponde en la lucha contra el cambio climático", ha dicho.

Una visión "más de cuidado que de dominio"

Otro de los actos ha reunido a varias mujeres procedentes de la sociedad civil, quienes han intentado profundizar en el concepto de "ecofeminismo" y han debatido el papel de la mujer en la resolución de la emergencia climática.

"El ecofeminismo es una mirada nueva sobre la naturaleza y sobre el mundo en el que vivimos", ha explicado la filósofa Alicia Puleo, "y una redefinición del ser humano que vienen de la larga historia de marginación de las mujeres, porque las mujeres hemos estado en la periferia del poder durante mucho tiempo, y eso hace que tengamos una visión distinta, más vinculada al cuidado que al dominio, lo que puede extenderse al cuidado del planeta".

"Necesitamos que las voces de las mujeres estén igualmente representadas en los lugares de decisión", ha reclamado por su parte la estadounidense Bridget Burns, de Women's Environment and Development Organization (WE DO).

Burns ha lamentado que las propuestas que las mujeres hacen para frenar el cambio climático sean, en muchas ocasiones, desestimadas. "Creemos que los valores feministas pueden cambiarlo todo", ha manifestado, al mismo tiempo que ha relatado cómo su organización (WE DO) "intenta llevar esos valores feministas transformadores a espacios políticos nada transformadores". Al final, se trata de "crear una nueva economía y una nueva sociedad", ha resumido.

"No habrá justicia climática sin justicia de género"

Para Dorah Marema, de GenderCC Southern Africa-Women for Climate Justice, "no habrá justicia climática si no hay justicia de género". La sudafricana ha descrito la situación que viven las mujeres rurales de su continente, "directamente afectadas" por el cambio climático. Después, ha contado cómo su organización está trabajando con 6.000 mujeres que viven en granjas dedicadas sobre todo a la plantación de mangos, para concienciarlas y empoderarlas.

Finalmente, la española Dina Garzón, de la cooperativa Mujeres con Energía, se ha lamentado de la baja presencia de mujeres en el sector energético, donde, según ha explicado, representan solo el 32% del total de los trabajadores, un porcentaje que se reduce al 28% en el ámbito puramente técnico. "Y en cuanto a directivas, ni siquiera hay datos", ha apostillado.

"Los hombres han tenido una huella ecológica mayor, pero tenemos que ir de la mano", ha proseguido, para dejar claro el carácter inclusivo de su propuesta, antes de definir a las mujeres como "vectores del cambio, capaces de liderar este gran reto al que se enfrenta la humanidad".