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El Banco de España critica al Gobierno por el aumento del gasto con los decretos de los "viernes sociales"

  • El organismo supervisor teme que la reducción del déficit acumule "otro año en barbecho"
  • Advierte de que "las familias pisan demasiado el acelerador del consumo"

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El Banco de España asegura que la economía sigue creciendo un 0,6%
El Banco de España asegura que la economía sigue creciendo un 0,6%

El Banco de España ha criticado al Gobierno por el aumento del gasto originado, en parte, por los reales decretos aprobados y bautizados como "viernes sociales" del Ejecutivo de Pedro Sánchez y, principalmente, a que el PIB nominal va a crecer tres décimas menos de lo previsto, debido a la previsible contención de la inflación.

"Una por una las medidas no suponen grandes cantidades [de dinero]" aunque "tomadas juntas suponen un empeoramiento de las cuentas" ha señalado durante la presentación este miércoles del informe trimestral el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce.

Teme que la necesaria consolidación fiscal española atraviese en 2019 "otro año más en barbecho", con una reducción de tan sólo dos décimas porcentuales del déficit público respecto de 2018, para quedar en la "nada despreciable" cifra del 2,5 % y mantiene así, sus previsiones de crecimiento económico del PIB para este y los próximos dos años en el 2,2 %, el 1,9 % y el 1,7 %, respectivamente.

En cuanto a la subida del salario mínimo, el Banco de España sostiene que todavía es muy pronto para conocer el impacto. Sin embargo, Arce ha explicado que los datos de los dos primeros meses no discrepan la tesis del supervisor, de que se perderán unos 125.000 empleos. Mientras que si observan que esta subida del salario mínimo está teniendo efecto en "los colectivos más vulnerables".

Crecimiento económico

Del mismo modo, el Banco de España mantiene sus previsiones de crecimiento económico, pero ha alertado de que las familias "llevan demasiado hundido el pie en el acelerador" y de que cuando lo levanten podría precipitarse la desaceleración de la economía iniciada ya hace tres años.

El supervisor bancario calcula que la economía española crecerá un 0,6 % entre enero y marzo de este año, una décima menos de lo calculado previamente, aunque se mantiene optimista sobre la prolongación del ciclo alcista del PIB real, y no ve indicios de burbuja inmobiliaria.

Sin embargo, teme que el PIB nominal se deteriore más rápidamente de lo previsto, debido a la moderación de la inflación, que podría quedar este año en el 1,2 %, cuatro décimas menos de lo previsto, para luego recuperarse gradualmente hasta el 1,6 %.

Pese a que estas previsiones son iguales a las publicadas en diciembre, Arce ha advertido de que están aumentando los riesgos de que las tasas de crecimiento sean inferiores.

El principal riesgo interno es que el consumo de los hogares, que "va a seguir siendo el principal motor de crecimiento" de la economía española, se enfríe y se transforme en parte en ahorro, cuya tasa actual es incluso inferior a la registrada antes de la crisis.

Arce ha reconocido que el Banco de España está "trabajando muy activamente" para tratar de conocer bien cuáles son los elementos que están manteniendo tan vigoroso el consumo privado.

Los hogares y el crédito al consumo

En ese sentido, ha citado factores como el mantenimiento de los bajos tipos de interés, un gasto público superior al previsto, un mayor dinamismo de los sectores más ligados a las administraciones públicas, la bajada del precio del petróleo y el impulso fiscal ligado a los Presupuestos de 2018, que ayuda a elevar la renta disponible.

"Además, los hogares están recurriendo mucho al crédito al consumo, apoyado en el bueno comportamiento del empleo", ha advertido Arce, que también ha alertado de la incertidumbre sobre la futura orientación de las políticas económicas y, en particular, de la reanudación de la consolidación fiscal, necesaria para reducir la vulnerabilidad de la economía.

También ha pedido "cautela" a los agentes económicos, que están subiendo por convenio los salarios sin tener muy en cuentas las circunstancias de cada empresa o sector, lo que puede erosionar las mejoras competitivas que han estado en el origen de la recuperación.

"No estamos en contra de esas subidas", pero sí "las vemos con cierta inquietud", ha dicho Arce.

En el ámbito exterior, el supervisor teme particularmente la indefinición de los detalles relativos al 'Brexit', que se ha convertido en un "auténtico carajal" en el que "no se sabe lo que va a ocurrir", así como la posible adopción de nuevas medidas proteccionistas a nivel global que empeoren aún más la situación.

Aumento de las bases máximas

Por contra, ayudarán a contener el déficit el aumento de las bases máximas de cotización, que no se tuvieron en cuenta en las anteriores previsiones del Banco de España, y los datos de recaudación fiscal de finales de 2018, que están siendo mejores de lo esperado.

En cualquier caso, el Banco de España espera que la reducción del déficit se intensifique en los próximos dos años, hasta quedar en el 1,8 % en 2021.

Para Arce, reducir sólo dos décimas el déficit en 2019, "siendo uno de los más altos de la zona euro", deja a los responsables del Banco de España "un pelín insatisfechos", ya que situarlo en el 2,5 %, con un crecimiento económico previsto del 2,2 %, supone "una política fiscal adoptaría un tono claramente expansiva y procíclica" puesto que "introduce un estímulo en un momento que ya de por sí es bastante favorable".

"La consolidación fiscal ha de ser una prioridad que cualquier Gobierno tiene que tomar como suya", ha dicho Arce, que no oculta su inquietud al respecto.

Arce considera que "debe desplegarse una estrategia de consolidación fiscal" decidida también para llevar la deuda a "cotas más manejables".