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Guerras, masificación y globalización marcan la realidad de migrantes y refugiados en 2015

  • Este viernes se celebra el Día Internacional de las Migraciones
  • Instituciones y organizaciones denuncian la situación crítica de migrantes y refugiados
  • Casi un millón de personas han cruzado el Mediterráneo buscando asilo en Europa
  • Frente al amparo al refugiado, otros migrantes sufren desatención en las mismas rutas

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 Migrantes cruzan la frontera entre Macedonia y Hungría
Migrantes cruzan la frontera entre Macedonia y Hungría AFP AFP/CSABA SEGESVARI

Desde enero de 2015 han solicitado asilo en Europa 1,2 millones de personas. De ellos, "solo 184 solicitantes han sido reubicados, de los 160.000 admitidos", revela el informe elaborado por la presidencia luxemburguesa de turno de la Unión Europea. El dato se ha dado a conocer este viernes, Día Internacional de las Migraciones.

La cifra refleja el completo fracaso de las instituciones europeas en la gestión de la grave crisis migratoria que ha marcado 2015. Al volumen habitual de migrantes producido por el tercer mundo se han sumado cientos de miles de refugiados que huyen de las guerras de Siria, Libia e Irak y del terrorismo integrista. La avalancha ha provocado el colapso físico y administrativo de las fronteras en los puntos de entrada, Grecia e Italia principalmente.

Hasta la fecha, según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), han llegado a Europa a través del mar 956.456 personas, de las que 3.695 han muerto. El número de refugiados y migrantes que van a cruzar el Mediterráneo en 2015 superará en las próximas horas el millón, ha señalado la entidad.

Regresaron a su país en ataúdes de cartón

Responsabilidad humanitaria versus gestión de las fronteras

La publicación del informe luxemburgués coincide con el anuncio esta semana de una propuesta de la Comisión Europea (CE) para sustituir la agencia Frontex por una "Guardia Europea de Fronteras y Costas". Un cuerpo cuyos agentes podrán ser enviados a las fronteras exteriores con carencias, aunque el país afectado no lo solicite, bajo la potestad de Bruselas.

Han muerto más de 1.000 niños cruzando el Mediterráneo. La foto del pequeño Aylan Kurdi, ahogado en una playa turca, o las imágenes de las colas interminables atravesando Macedonia, Serbia, Hungría, Croacia, camino del idealizado norte de Europa, han removido las conciencias. Pero las implicaciones de la crisis van mucho más allá.

La historia del protagonista de la foto que ha removido conciencias

La gestión de los miles de refugiados varados en Grecia e Italia, y los millones bloqueados en Turquía y el resto de países colindantes a las zonas calientes, así como la aplicación de los planes de reubicación para absorber el volumen de colicitantes de asilo, ha redefinido el escenario de las relaciones internacionales. En agosto, la imposibilidad de tramitar la avalancha de peticiones de asilo hizo necesaria la suspensión del protocolo de Dublín, que define el proceso legal.

Según ACNUR, cerca de dos millones trescientos mil migrantes aguardan en Turquía. El control de esta presión migratoria hacia Europa se ha convertido en un argumento más en las controvertidas relaciones entre Ankara y la UE, marcadas por la pretensión turca de integrarse en la Unión.

Como ya hizo en la frontera con Serbia, el Gobierno de Hungría ha cerrado su frontera con Croacia para frenar la llegada de refugiados.

De la mano de esta crisis, el fantasma del nacionalismo también ha cobrado presencia. En esta línea se ha pronunciado el primer ministro húngaro Viktor Orban, recomendando a los refugiados no acercarse a Europa, En octubre, Hungría iniciaba el cierre de sus fronteras obligando al río de migrantes a modificar su curso de Serbia a Croacia en el camino hacia Alemania.

En Polonia, los conservadores Ley y Justicia también se han desmarcado del consenso europeo para afrontar este problema tras su victoria electoral. El Reino Unido también revisa su integración en Europa y en la batería de argumentos que David Cameron esgrime, la cuestión migratoria está presente.

Los niños, las víctimas más vulnerables

Según Unicef, en esta tragedia "infinidad de niños han perdido seres queridos, han dejado sus casas y comunidades, han sufrido travesías terroríficas por mar y cierres imprevisibles de fronteras".

Casi un tercio de los refugiados ahogados en el Mediterráneo este año eran niños.

"Ha sido un año en el que hemos visto a cientos de miles de niños y sus familias huir del horror, en una odisea de esperanza a través de Europa. Ha sido el año del desplazamiento masivo. Y no parece que vaya a terminar", denuncia esta ONG de apoyo a la infancia.

"Esta crisis es una oportunidad para que todos los países de Europa adopten compromisos nobles y convenciones internacionales significativos -la Convención sobre los Derechos del Niño, y la Convención sobre Refugiados y su Protocolo, de 1951-; que respeten la dignidad humana básica y el principio de no devolución ; que defiendan los valores fundacionales de la Unión Europea y los principios fundamentales de su legislación de derechos humanos. Porque en tiempos de crisis, como ya hemos visto antes, es cuando los valores se ponen más a prueba", concluye Unicef.

Migrantes, invisibles para los gobiernos

"Mientras en 2015 la atención mundial se centraba en la crisis global de refugiados, las personas migrantes permanecían básicamente invisibles", ha denunciado este viernes la directora de Amnistía InternacionaI en el sureste asiático, Champa Patel.

Cerca de 6.000 inmigrantes siguen a la deriva en alta mar en el golfo de Bengala sin poder desembarcar

La organización ha exigido que los gobiernos protejan a los migrantes que huyen por las mismas rutas y están expuestos a los mismos peligros que los refugiados. "Al igual que las personas refugiadas, están expuestas a la explotación de los traficantes de personas, a la detención y a la muerte en rutas peligrosas e irregulares", ha recordado Patel.

Frente al reconocimiento institucional al refugiado, el migrante precario se enfrenta a los mismos peligros

Son los migrantes del sureste asiático los que más expuestos han estado a estos peligros durante 2015, ha informado AI, que ha hecho referencia al caso de los miles de migrantes abandonados en el mar de Andamán en mayo de este año debido a la represión por parte de las autoridades tailandesas a los traficantes de personas.

Antes de este abandono, fueron sometidos a "atroces abusos a manos de las tripulaciones de los barcos (...) Estos abusos incluían homicidios, palizas y retención en condiciones inhumanas y degradantes", ha denunciado la organización.

Informe Semanal - Inmigrantes invisibles - ver ahora

La ruta hacia Estados Unidos

AI también ha señalado que la ruta que siguen los migrantes procedentes de México y otros países de Centroamérica para llegar a Estados Unidos es una de las más peligrosas del mundo.

"Estas personas se ven obligadas a emprender viajes infernales en los que se ven expuestas a toda una serie de abusos, tales como secuestros, desapariciones, violencia sexual y asesinatos", ha recordado Amnistía Internacional y ha pedido al Gobierno mexicano que proteja a los migrantes que intentan cruzar a Estados Unidos.

Amnistía Internacional ha pedido a los gobiernos de la región del sureste asiático que protejan y garanticen la seguridad y la protección de los migrantes que intentan llegar a sus países y les ha acusado de dar prioridad a la ley y no a la seguridad de los que intentan realizar la travesía.

Las cifras en Europa

Hasta la fecha, según cifras de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), han llegado a Europa a través del mar 956.456 personas y un total de 3.695 personas han muerto. De los 956.456 registrados, 806.919 lo han hecho a través de Grecia; 150.317 por Italia; 3.845 por España; 269 por Chipre; y 106 por Malta.

Con respecto a las muertes en el mar, han perecido 2.889 personas cruzando el Mediterráneo central (frente a las costas italianas o maltesas); 706 en el Mediterráneo oriental (Grecia y Chipre); y 100 en el Mediterráneo occidental (España).

Sólo en el último mes, han perecido 35 personas entre las costas turcas y griegas, entre ellos 12 menores. Las 706 personas ahogadas en el Egeo en 2015 son más que las muertes totales en el Mediterráneo en 2013, puntualiza la OIM.

A pesar del empeoramiento del tiempo y de las bajas temperaturas, los cruces entre Turquía y Grecia siguen ocurriendo por millares. Sólo el martes 15 de diciembre se registraron 4.300 cruces entre Turquía y Grecia, dos tercios de ellos en la isla de Lesbos. Asimismo, han llegado a territorio europeo por tierra 34.215 personas: 29.959 entre Turquía y Bulgaria; y 4.256 entre Turquía y Grecia.

Entre paréntesis - Las ONG reivindican una migración segura y legal en el Día del Migrante - 18/12/15

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